Quintanarraya es una villa y pedanía española del municipio de Huerta de Rey, en la provincia de Burgos, comunidad autónoma de Castilla y León. Se encuentra en el valle del río Arandilla, dentro de la comarca de la sierra de la Demanda. Forma también parte del partido judicial de Salas de los Infantes.
En el llamado alto del Cuerno —al sur del núcleo de población— se hallaron restos prerromanos y romanos que pudieron pertenecer al emplazamiento de la Clunia prerromana; posteriormente, en sus cercanías, fue fundada la colonia romana que llegó a ser cabeza del Convento Cluniacense. Tras la conquista musulmana de la península, la tierra de Lara fue repoblada a finales del , en tiempos de Alfonso III de Asturias, y poco después se fortificaron plazas como Clunia o Peñaranda, lo que pudo facilitar el surgimiento de Quintanarraya.
La primera mención de la localidad es de 1048, en una donación de Fernando I de León al monasterio de San Pedro de Arlanza, al cual estuvo vinculada durante varios siglos. Desde principios del formó parte de la diócesis de Osma, a la que perteneció hasta 1955. Vinculada también con el monasterio de Silos, a mediados del aparece como behetría de varios señores. Posteriormente fue villa de realengo y tras la caída del Antiguo Régimen quedó constituido en ayuntamiento constitucional, hasta que en 1978 se incorporó al de Huerta de Rey.
Entre su patrimonio destaca la iglesia de San Pedro de Antioquía, con elementos arquitectónicos que abarcan desde el románico hasta el y en la que destaca una portada románica, una capilla funeraria renacentista, varios retablos barrocos y una portada neoclásica, y las ermitas de Santa María y San Roque. Es lugar de paso tanto del Camino del Cid como de la Ruta de la Lana.
Su economía se ha basado tradicionalmente en el sector primario, con el predominio contemporáneo de cultivos de secano como el trigo, la cebada y el girasol, y la remolacha como cultivo de regadío. En relación con la ganadería, destacan el ganado vacuno y de cerda. Entre las celebraciones que tienen lugar a lo largo del año destacan las fiestas patronales de la Cátedra de San Pedro —a finales de febrero—, San Roque —a mediados de agosto— y el conjunto de actividades del Verano Cultural.
Toponimia
El nombre de la localidad parece provenir de la fusión de «Quintana Annaya», denominación con la cual aparece citada en los documentos medievales. La primera palabra indicaría el lugar, una quintana (finca, casa de campo o bien, según otras versiones, haría referencia a la quinta parte de la propiedad que los conquistadores podían disponer libremente), y la segunda el nombre del repoblador, Anaya. Otros piensan que la «raya» a la que menciona el topónimo se refiere al significado de confín o límite.
Geografía Ubicación miniatura|Fragmento de la hoja 347 del Mapa Topográfico Nacional de España de 1999 en el que se representa Quintanarraya Quintanarraya se encuentra en la zona sureste de la provincia de Burgos, en la comarca de la sierra de la Demanda. Su territorio está representado en la hoja MTN50 (escala 1:) 347 del Mapa Topográfico Nacional.
Orografía La zona se encuentra en el margen sudoriental de la cuenca del Duero y limita al noreste con el macizo Cameros-Demanda, perteneciente al Sistema Ibérico. Su orografía se caracteriza por un relieve alomado, de formas suaves, con paisaje de campiña; junto a este, son destacables los páramos, de formas planas, instalados sobre calizas miocenas. Su altitud oscila entre alturas superiores a los , al noreste y sur de la localidad, y los , junto al cauce del río Arandilla. El punto más alto de la zona es el vértice geodésico de Cuerno (), junto a Huerta de Rey. La evolución tectónica del territorio pertenece al ciclo alpino, tras el cual se produjo el relleno de la cuenca terciaria del Duero; ya en el Cuaternario, toda la Cuenca sufrió un proceso de erosión y sedimentación, que dio lugar al relieve existente.
Hidrografía miniatura|El canal de los Molinos a su paso por la localidad La localidad se encuentra en la cuenca del Arandilla —afluente del río Duero—, perteneciente a la cuenca hidrográfica del Duero. Los cursos fluviales de su entorno se caracterizan, en general, por la irregularidad de su caudal, con estiajes en época estival y crecidas en otoño e invierno debido a las precipitaciones. Además del río Arandilla, entre los diversos afluentes que desaguan en él están el río Dor —en el que desemboca el arroyo Valdormo— y los arroyos de los Arenales y del Barrancón. Asimismo, por la localidad discurren varios canales, como el de los Molinos, que toman su agua del río Arandilla.
Clima
El clima en la localidad se clasifica como mediterráneo continentalizado, de inviernos fríos con frecuentes heladas y veranos suaves y secos. La oscilación térmica anual se acerca a los 20 °C mientras que la diaria supera en ocasiones esta cifra. Las precipitaciones se reparten de forma irregular a lo largo del año, con escasez de las mismas en verano, concentrándose al final del otoño, en los meses invernales y al principio de la primavera.
Según la clasificación climática de Köppen Quintanarraya se encuadra, debido a sus parámetros pluviométricos, en la variante Cfb, pero con características propias del clima mediterráneo de veranos suaves, con la media del mes más cálido no superior a 22 °C pero superándose los 10 °C durante cinco o más meses. Sobre la base de los datos de las estaciones meteorológicas situadas en Arauzo de Miel y la propia Quintanarraya, los parámetros climáticos promedio aproximados del lugar son los siguientes:
Naturaleza Geología Geológicamente, la zona presenta materiales pertenecientes al Mesozoico, Terciario y Cuaternario. Entre aquellos que tienen un interés económico, destacan las calizas, denominadas localmente «piedra de Caleruega», los áridos naturales del Cuaternario, y las arcillas y limos arcillosos del Mioceno —utilizados tradicionalmente para la elaboración de cerámica en tejares de ámbito local—. Con respecto a la estratigrafía, la mayor parte de su entorno se corresponde con limos arenosos, conglomerados silíceos, areniscas y yesos del Terciario. Las vegas de los cursos fluviales presentan limos grises, gravas y arenas del Cuaternario. Por último, los relieves de páramo, también del Terciario, presentan limos arcillosos con concreciones carbonatadas y calcimorfos, calizas y margocalizas.
Flora miniatura|Vegetación de ribera junto al río Arandilla Quintanarraya se encuentra dentro del área de distribución del piso bioclimático supramediterráneo, por lo que su vegetación clímax son las especies marcescentes y las coníferas. Su entorno presenta un terrazgo humanizado, en el que las labores agrícolas a lo largo del tiempo han modificado el paisaje, por lo que la vegetación autóctona se encuentra degradada excepto en manchas forestales naturales de sabinas, sobre materiales calcáreos, y de encinas y jaras en algunas laderas de interfluvios. A ellos hay que añadir los pinares de repoblación y la presencia puntual de robles, plantas herbáceas, aulagas y tomillo. El resto de la vegetación se limita a las riberas de los cauces fluviales, con especies como chopos, álamos, olmos, fresnos, sauces y arbustos espinosos, además de las praderas naturales.
Fauna Entre las especies que habitan la zona se encuentran mamíferos como el conejo, la liebre, el zorro, el corzo, el jabalí, la ardilla, la garduña, el hurón o el gato montés, y aves como el águila perdicera, el águila real, la perdiz, la codorniz, el cuervo, la paloma torcaz o el búho real.
Historia miniatura|Los altos del Cuerno, Redondo y Salterio, donde posiblemente se asentara la Clunia celtibérica Prehistoria y Edad Antigua
Durante la Edad del Hierro, el territorio en el que se encuentra Quintanarraya estaba habitado por el pueblo celtibérico de los arévacos. A ellos pertenecía un establecimiento —la Clunia prerromana— que fue protagonista en las guerras sertorianas y contra Roma. Posteriormente fue fundada una ciudad romana que llegó a ser cabeza del Convento Cluniacense. No está claro la superposición de ambas ni la ubicación de la ciudad celtibérica en el mismo lugar que la romana. Asimismo, al sur de la localidad, en el llamado alto del Cuerno, se hallaron restos prerromanos y romanos, lo que podría indicar que era el auténtico emplazamiento de la Clunia prerromana, tomada por Escipión tras conquistar Numancia en 133a.C.
Edad Media miniatura|El avance cristiano hacia el sur propició el surgimiento de Quintanarraya entre finales del y principios del A principios del se produjo la conquista musulmana de la península ibérica; la presencia de los conquistadores en la zona fue escasa y breve en el tiempo debido, entre otras razones, a las malas cosechas, a las campañas militares de Alfonso I de Asturias y al estallido de la guerra civil entre bereberes y árabes en el sur peninsular. Por este motivo, la cuenca del Duero se convirtió en un territorio de paso, controlado por cristianos o musulmanes según las circunstancias. A finales del , durante el reinado de Alfonso III de Asturias, se llevó a cabo la repoblación de la tierra de Lara, momento en el que se levantaron varios castillos en la zona —como los de Huerta de Rey y Espeja— para defender el territorio de las incursiones musulmanas. Pocos años después se fortificaron varias plazas más, entre ellas Clunia y Peñaranda, lo que permitió consolidar la repoblación hasta la línea del Duero. En ese contexto pudo surgir Quintanarraya, cuya denominación (Quintana) puede hacer referencia a la quinta parte de la propiedad que los conquistadores podían disponer libremente y de la cual se valieron para poblar nuevas villas.
Su primera mención histórica se produjo en 1048, cuando Fernando I de León donó el monasterio de Santa María de Retortillo (Retortillo, cerca de Lerma) junto con todas sus dependencias al de San Pedro de Arlanza; entre ellas se encontraban numerosas propiedades en el distrito de Clunia como Huerta de Rey, Espeja, Quintanarraya y Los Arauzos:
miniatura|Ruinas del monasterio de San Pedro de Arlanza, al cual estuvo vinculado la localidad Tras las campañas de Alfonso VI de León, en 1101 se llevó a cabo la restauración de la diócesis de Osma, cuyos antiguos territorios se encontraban ya repoblados y libres de la amenaza musulmana. Los límites con la diócesis de Burgos se establecieron, en esta zona, en el río Arandilla, por lo que desde entonces Quintanarraya formó parte de la diócesis oxomense. En 1178 el conde Diego López de Henar donaba al monasterio arlantino todo cuanto tenía en Quintanarraya y en 1217 continuaba esa vinculación, pues en una bula de Honorio III al monasterio seguía figurando la localidad entre sus posesiones. Quintanarraya también estuvo vinculada con el monasterio de Santo Domingo de Silos, hecho que en 1073 se citaba en la donación que hacía Alfonso VI de la villa de Cobiellas al entonces monasterio de San Sebastián de Silos.
Otra mención, de 1121, señala la calzada «que discurit a Quintana Anaya», y en 1192 el monasterio adquiría un molino, cuatro tierras y un prado, que luego formarán parte de un intercambio a mediados del . Tales bienes podrían ser los que a finales de ese siglo el abad Juan compró a Juan Pérez de Alcoba.
A mediados del parece no haber ya vinculación con el monasterio arlantino pues según el Becerro de las Behetrías «Quintana Anaya» era behetría de Sancho Martínez de Leiva y entre sus diviseros se encontraban Nuño, Pedro Díaz de Haro, Ramir Flórez de Guzmán y sus hermanos.
Edades Moderna y Contemporánea miniatura|Molino del Hoyo, uno de los cuatro con los que contaba Quintanarraya miniatura|Antiguo lavadero