La rebelión en Baréin de 2011-2012 fue un movimiento y una serie de protestas antigubernamentales lideradas por la oposición de mayoría chií y parte de la minoría suní bareiní desde 2011 hasta 2012. Las protestas se inspiraron en los disturbios de la Primavera Árabe de 2011 y en las protestas en Túnez y Egipto, y escalaron hasta convertirse en enfrentamientos diarios después de que el gobierno bareiní reprimiera la revuelta con el apoyo de la Fuerza del Escudo de la Península del Consejo de Cooperación del Golfo.

Las manifestaciones iniciaron el 14 de febrero de 2011 exigiendo una reforma del sistema de gobierno para alcanzar una reforma democrática. Posteriormente, tras la sangrienta noche del 17 de febrero, conocida localmente como "Jueves Sangriento", se atacó a los manifestantes que dormían en la Plaza de la Perla en Manama, la capital del país. Tras ese incidente se incrementaron los llamados para exigir el fin de la monarquía. Tras un mes, el gobierno de Baréin solicitó ayuda para tropas y policía al Consejo de Cooperación del Golfo. El 14 de marzo, 1.000 soldados de Arabia Saudita, 500 soldados de los Emiratos Árabes Unidos y buques navales de Kuwait entraron en Baréin y sofocaron el levantamiento. Un día después, el rey Hamad bin Isa Al Jalifa declaró la ley marcial y un estado de emergencia de tres meses. La rotonda de la Plaza de la Perla fue despejada de manifestantes y la icónica estatua en su centro fue demolida en marzo de 2011.

Desde entonces, las manifestaciones ocasionales fueron continuas. Tras el levantamiento del estado de emergencia el 1 de junio de 2011, el partido de la oposición, Sociedad Nacional Islámica Al Wefaq, organizó varias protestas a las que normalmente asistían decenas de miles de personas. El 9 de marzo de 2012, asistieron más de 100.000 personas, y otra el 31 de agosto atrajo a decenas de miles. Las protestas y enfrentamientos diarios a menor escala continuaban, principalmente frente a los distritos comerciales de Manama. En abril de 2012, más de 80 habían fallecido. La respuesta policial fue descrita como una represión "brutal" contra manifestantes "pacíficos y desarmados", incluidos médicos y blogueros. La policía realizó redadas nocturnas en viviendas chiíes, palizas en controles y negación de atención médica en una campaña de intimidación. Más de 2.929 personas han sido detenidas y al menos cinco murieron bajo tortura bajo custodia policial.

Trasfondo La comunidad islámica chií, mayoritaria en Baréin, recibe un trato inferior en empleo, vivienda e infraestructura en comparación a la minoría del grupo suní. El gobierno bahreiní incluso importa suníes del sur de Asia, zonas tribales de Baluchistán y Siria para contrarrestar el aumento en la proporción de la población chií. Los musulmanes chiItas están impedidos de ejercer cargos de relevancia política y militar. Baréin posee un parlamento electo popularmente; sin embargo, el poder legislativo tiene menor peso político que el ejecutivo. Por lo tanto, el parlamento no puede lidiar contra la situación.

Protestas El 4 de febrero, cientos de bahreiníes se apostaron frente a la embajada egipcia en Manama para expresar su solidaridad con las protestas en contra de la dictadura de Hosni Mubarak de la revolución egipcia de 2011. De acuerdo con el Wall Street Journal, se trataba de «una de las primeras aglomeraciones que se celebrarían en los estados ricos en petróleo del Golfo Pérsico».

Represión y regreso a la Plaza de la Perla El ejército de Baréin dispara contra los manifestantes, se reporta que aproximadamente 50 personas han resultado heridas y que han sido transportadas a los hospitales por otros manifestantes, ya que los agentes de seguridad han impedido a las ambulancias penetrar en el centro de la capital.

La monarquía hereditaria bajo el mandato de la familia Al Khalifa quiere evitar con un fuerte despliegue policial y militar que la Plaza Perla se convierta en una nueva Plaza Tahrir, símbolo de la revolución egipcia. La gente se ha refugiado en el cercano hospital de Salmaniya.

Muchos manifestantes que han huido de las calles de Manama por la fuerte represión han seguido coreando consignas contra la monarquía dentro del complejo del hospital de Salmaniya. Después de esta acción y la indignación mundial, el ejército se retira de la plaza ante las reclamaciones del mundo occidental por su excesiva fuerza y brutalidad. El ejército se ha retirado y más de 4 mil personas han regresado a esta plaza, símbolo de la revuelta contra el régimen en la capital de Baréin y escenario de una violenta represión policial. Ante este hecho, los manifestantes perciben su regreso como una victoria frente al gobierno. "Hoy las cosas han comenzado a volver a la normalidad. Nuestro deber es mantener la paz y la estabilidad para evitar las divisiones y una crisis; cuanto más mantengamos la tranquilidad, más fácil podemos alcanzar nuestros objetivos", declaraba el príncipe heredero encargado por el rey, Hamad bin Isa al Jalifa, al iniciar un diálogo político con todas las partes. Tras la violenta represión de ayer, que dejó varios muertos y decenas de heridos, el gobierno ha cedido a una de las dos exigencias marcadas por la oposición para aceptar esta oferta de diálogo. La segunda, aún no atendida, es la dimisión de todo el gobierno y la instauración de una monarquía constitucional.

Cronología

4 de febrero Comienzan una serie de protestas y manifestaciones exigiendo la renuncia del rey y su cambio de sistema de gobierno, lo cual hace que miles de manifestantes se expresen contra el régimen del rey Hamad Bin Isa al Jalifa, en el poder desde 1999. Como resultado de esta acción y ante la enérgica reacción militar y policial para reprimir las protestas, una persona muere.

15 de febrero Oficialmente se informa que una persona muere y varias decenas resultan heridas, resultado de una acción militar dada a la orden de despejar la plaza y abrir fuego contra los manifestantes. Con esto las fuerzas policiales intentan liberar la emblemática plaza de la multitud que celebraba un funeral simbólico por el joven muerto durante las primeras protestas contra el régimen.

17 de febrero Hubo cuatro muertos y unos 600 heridos en enfrentamientos en Al Baida, según datos de la Asociación de la Juventud Bahreiní para los Derechos Humanos. Los ministros de relaciones exteriores del Golfo Pérsico tienen una reunión urgente en Manama con el fin de estudiar la candente situación de la nación.

18 de febrero miniaturadeimagen|230x230px|Manifestantes bahreiníes siendo disparados por militares, 18 de febrero de 2011 Miles de manifestantes exigen el fin de la dinastía suní reinante. Un funeral multitudinario recuerda a los tres muertos en el desmantelamiento del campamento rebelde. Muerte para el rey y no hay diferencias entre suníes y chiíes. Todos somos hermanos, somos Bahreiníes.

19 de febrero El Ejército se retira de la plaza de la Perla. Los manifestantes la retoman con gritos contra el rey y por la unidad de suníes y chiíes en una única sociedad, y reclaman la instauración de una monarquía constitucional, con la cual se democratice el entorno político y se demuestre algo de igualdad social en esta pequeña nación.

20 de febrero Calma aparente en la plaza Perla de Manama, en la capital de Baréin. Cientos de personas siguen acampadas en sus alrededores a la espera de que se inicie el diálogo entre el gobierno y la oposición, que hoy dará a conocer sus exigencias al rey Hamad Isa al Jalifa. Una de ellas es la liberación de todos los detenidos por participar en las manifestaciones de protesta contra el régimen, que, en una semana, han dejado al menos 6 muertos y decenas de heridos. La oposición también exige la formación de un nuevo gobierno y la instauración de una monarquía constitucional.

Casi todos sus integrantes son miembros de la comunidad chií, que es mayoritaria en el país y se siente discriminada por la minoría suní, que, al amparo de la monarquía del mismo credo, acapara los principales puestos en la administración oficial y el ejército.

21 de febrero Baréin entró en su noveno día de protestas. Cientos de manifestantes seguían acampando en la plaza Perla, el símbolo de la revolución en esta minúscula monarquía del Golfo Pérsico. La huelga general no había conseguido paralizar el país. Como signo de apertura, el ejecutivo retiró a la policía y el ejército del centro de Manama, pero la oposición condiciona, ahora, su participación en un diálogo con el gobierno -como ofreció, este fin de semana, el príncipe heredero- a que se den pasos previos en favor de las reformas políticas. La oposición, mayoritariamente de confesión chií, exige la puesta en práctica de una verdadera monarquía constitucional, ya que con la actual el parlamento y el gobierno están controlados por el monarca.

Por su parte los organizadores del GP de Baréin han decidido cancelar la carrera que iba a abrir la temporada de Fórmula 1 debido a las revueltas sociales que se están produciendo en el país. El Circuito Internacional de Baréin ha anunciado que la monarquía de Baréin suspende el Gran Premio para centrarse en el proceso de diálogo nacional.

21-22 de febrero En Baréin se prepara para la gran manifestación prevista para este martes. El objetivo: movilizar a cien mil personas contra el poder, en este pequeño reino de apenas 700.000 habitantes. Entretanto, este lunes miles de personas han vuelto a salir a la calle. En la plaza de la Perla en Manama, los profesores, en huelga para pedir mejores condiciones laborales, han llevado la voz cantante. En esta plaza, convertida en el símbolo de la revuelta popular, un hospital de campaña se prepara para lo que pueda ocurrir.

La oposición espera que la oferta de diálogo del príncipe heredero permita la instauración de una monarquía constitucional. Sin embargo, los manifestantes chiíes, radicalizados por la violenta represión de la semana pasada, solamente querían el fin de la dinastía suní de los Al Jalifa. “La policía y el ejército atacaron nuestro campamento con todos sus medios. Por eso cuando la gente comenzó a volver, me vine con ellos y levantaré mi tienda de campaña una y otra vez”, dice un joven en el hospital de campaña. “Trabajo como voluntaria. Ayudo a la gente. En la situación actual en Baréin tenemos que estar juntos”, afirmó una chica.

La represión de las protestas dejó ya siete víctimas mortales, tras la muerte de un joven manifestante chií alcanzado por un tiro en la cabeza hace tres días.

La economía del más pequeño país del Golfo Pérsico sufre las consecuencias. La agencia de calificación Standard & Poor’s ha rebajado la calificación de su deuda soberana a largo y corto plazo.

El regreso de un opositor desde Londres Una figura de la oposición de Baréin tenía previsto volver al país árabe del Golfo el martes 22 de febrero de 2001, después de una semana de protestas sin precedentes por parte de la mayoría musulmana chií contra la monarquía suní. Hasan Mushaimaa, líder del movimiento opositor Haq, dijo en su página de Facebook el lunes que quería ver si los líderes del archipiélago eran serios sobre el diálogo o si le detendrían. Tenía previsto llegar el martes por la noche.

Mushaimaa, que vive en Londres, es una de las 25 personas procesadas desde el año pasado por un supuesto intento golpista, pero un comunicado del rey Hamad bin Isa el lunes sugirió que el juicio sería archivado, lo que permitiría volver a Mushaimaa sin contratiempos.

Intervención extranjera miniaturadeimagen|Protestas contra la intervención saudí en Baréin. El 14 de marzo las autoridades reconocen que han ingresado a Baréin efectivos militares de países vecinos para reforzar los dispositivos de seguridad contra los manifestantes. Al menos 1000 hombres procedentes de Arabia Saudí y 500 policías de Emiratos Árabes Unidos entraron al país.

Represión y destrucción de la plaza de la Perla