El despotado de Epiro —— surgió en la región de Epiro en 1204, tras la conquista de Constantinopla durante la cuarta cruzada y la creación del Imperio latino de Constantinopla. Existió entre 1205 y 1358.
Historia Después de entrar en Constantinopla, los cruzados vencieron en la Batalla de Pemaneno (diciembre de 1204), y entraron en Bitinia. El emperador Constantino Láscaris murió en la lucha en enero de 1205 y su hermano Teodoro I Láscaris fue proclamado emperador de Nicea. Pero el patriarca de Constantinopla, Juan X Camatero, que había huido a Tracia, no quiso ir a Nicea para coronarle. Los búlgaros invadieron Tracia en febrero de 1205, acompañados por contingentes cumanos y, al mismo tiempo, Teodoro sufrió una grave derrota frente a los cruzados, llamados ahora latinos, en la batalla de Adramitio. Los latinos ocuparon casi toda Tracia y Bitinia, que convirtieron en ducados por cuenta de Hugo IV de Saint Pol (Ducado de Demótica) y del conde Luis de Blois (Ducado de Bitinia).
Los griegos de Tracia se rebelaron y Demótica y Adrianópolis se entregaron a los búlgaros. Filipópolis —cabecera de un ducado concedido nominalmente a Rainiero de Trith— fue asediada. El gobernador bizantino de Nicópolis, Miguel I Ángel Comneno, se proclamó déspota y extendió sus dominios, estableciendo la capital en Arta. La derrota de los latinos capitaneados por Balduino IX, en Adrianópolis (14 de abril de 1205) supuso un respiro para Miguel. Luís de Blois murió, Balduino fue hecho prisionero y Godofredo de Villehardouin y el dux veneciano Enrique Dandolo consiguieron retirarse a Constantinopla salvando parte del ejército. Pero Filipópolis fue tomada por los búlgaros y tuvieron que huir a Bitinia (mayo de 1205), que así pudo ser ocupada por Teodoro Lascaris, dejando a los latinos Constantinopla y alrededores, Rodosto y Selimbria.
La regencia latina pasó a Enrique, hermano de Balduino, que fue confirmado en el mes de junio. El peso de la lucha pasó entonces a la parte occidental, donde Bonifacio de Montferrato, rey de Tesalónica, luchó contra el déspota griego León Esguro al que ganó en las Termópilas, asegurándose el dominio de Tesalia. Otros señores latinos avanzaron más al sur: Guillermo de Champlitte y Godofredo I de Villehardouin entraron en Beocia y ocuparon Tebas; después siguieron hasta Atenas y la isla de Eubea..
El Peloponeso se sometió a Miguel I Comneno Ducas y Tebas y Atenas se constituyeron en baronías dependientes del rey de Tesalónica, concedidas a Otón de la Roche. La isla de Eubea fue donada a Jacques II d'Avesnes. Godofredo I de Villehardouin y Guillermo de Champlitte invadieron el Peloponeso y ocuparon Élide y Arcadia, venciendo a las tropas enviadas por Miguel I en la batalla del Olivar de Koundouros. Guillermo fue proclamado príncipe de Acaya, con poder feudal sobre Atenas y Tebas aunque feudatario del rey de Tesalónica. Godofredo fue proclamado señor de Koroni y Kalamata.
En el año 1206 Miguel I intentó rehacer sus tropas. En la primavera de 1207 atacó a los latinos pero fue derrotado en la Batalla de Lakos. Esta derrota y el fortalecimiento del emperador latino asegurando la sumisión del Reino de Tesalónica hicieron que en 1209, Miguel I se reconociera como vasallo del Imperio latino:: una hija de Miguel se casó con Eustaquio, hermano del emperador, sellando así la alianza.
En 1210 la debilidad de Miguel I le obligó a firmar un tratado con Venecia por el que reconocía la soberanía feudal de la República. Para contrarrestar, intentó expandirse por Tesalia en el mes de diciembre, pero el ejército imperial se lo impidió. En 1211 tuvo que enviar un contingente para luchar al lado del emperador contra el príncipe búlgaro de Proseč..
En el verano de 1212, Miguel I ocupó Larisa en Tesalia y, al año siguiente, rompió con Venecia y atacó Durazzo, sin poder ocupar esta ciudad pero si algunos territorios de los alrededores. Miguel I fue asesinado, seguramente por instigación de los venecianos, y fue sucedido por su hermano Teodoro Comneno Ducas, que siguió con la misma política. Atacó y ocupó Durazzo (1215) incorporando las regiones entre el río Drin y el mar Adriático.
Reinado de Teodoro En 1216, Teodoro se aseguró la frontera norte con un tratado con el duque de Rascia, y firmó una tregua con los latinos. Atacó a los búlgaros y tomó las ciudades de Prilep y Ocrida. En 1217 el emperador latino Pedro II de Courtenay atacó Durazzo pero fue rechazado, cayendo prisionero en una trampa. En 1218 Teodoro inició una campaña de cuatro años contra el reino de Tesalónica, ocupando gran parte del reino, desde Platamon al sur hasta Serres y Drama al noroeste. Tesalónica fue asediada y Guido Pallavicini asumió la dirección de la ciudad como regente del joven Demetrio, que marchó a solicitar ayuda al Papa y a los señores italianos. El emperador mandó algunas tropas al año siguiente (1223) pero el ataque de Juan III de Nicea obligó a retirar este ejército. Teodoro ocupó Adrianópolis y parte de Tracia.
En 1224 llegó a Tesalónica Guillermo IV de Montferrato para defender la corona de su hermano Demetrio, pero sus tropas fueron diezmadas por una epidemia de peste en la que murió el propio Guillermo. A finales de ese año, Teodoro entró en Tesalónica y se proclamó emperador —dejando el título de déspota— mientras sus soldados se acercaban a Constantinopla. Las operaciones no siguieron y Teodoro se dedicó a consolidar su poder. En 1227 rey de Serbia, Radoslav, sucesor de su padre Esteban I, se declaró vasallo de Epiro. En 1230 la República de Ragusa reconoció la soberanía de Teodoro. derecha|miniaturadeimagen|300x300px|El despotado de Epiro del 1230 al 1251. En 1230, en la cima de su poder, Teodoro atacó al territorio búlgaro pero sufrió una importante derrota en la batalla de Klokotnitsa, a orillas del río Maritsa, y fue hecho prisionero; inicialmente se le trató con honores pero cuando se descubrió que él y su hijo Juan preparaban un complot contra el zar Iván Asen, fue cegado. Los territorios conquistados por Teodoro a los latinos se sometieron al zar búlgaro y estos entraron con poca resistencia en Albania y Durazzo. Manuel Comneno hermano de Teodoro, conservó el poder de Epiro, Etolia, Acarnania y una parte de Tesalia. Ragusa rechazó la soberanía de Epiro en 1232. Serbia lo hizo en 1233 y se alió con Bulgaria.
Miguel II y las alianzas En 1237, Teodoro fue liberado junto a su hijo Juan, volvió a sus dominios. La nobleza se puso a su lado y destituyó a Manuel que huyó a Nicea. Teodoro, restablecido, abdicó en su hijo Juan. Una hija suya se casó con el zar búlgaro Iván Asen II, garantizando así su neutralidad. Miguel II, hijo de Miguel I, se proclamó rey de Epiro, Etolia, Acarnania y Corfú, dejando a Juan únicamente los territorios de Tesalia. El exiliado Manuel retornó con soldados prestados por el emperador de Nicea y desembarcó cerca de Salónica. Pero Manuel y Teodoro llegaron a un acuerdo y se estableció un gobierno conjunto entre Juan y Manuel.
Nicea encajó muy mal este acuerdo. En 1241 envió tropas a Salónica y Teodoro fue hecho prisionero. La costa de Tesalia y Macedonia fue ocupada por los soldados de Nicea mientras que el interior estaba ocupado por Miguel II. Los venecianos aprovecharon para apoderarse de Volos y Almiro, ciudades costeras. Las operaciones no continuaron pero el imperio de Tesalónica se debilitaba, mientras el despotado de Epiro volvía a resurgir. En 1247, Miguel II ocupó Albania hasta Durazzo y la costa de Macedonia, en poder de los búlgaros desde 1230.
En 1248 Nicea buscó la alianza con Miguel II. Juan III Ducas le propuso el enlace de Nicéforo I (hijo de Miguel) con su nieta, propuesta que obtuvo el apoyo de Teodora de Arta, esposa de Miguel. El enlace se concertó en 1249 y se celebró en 1256) Teodoro, que había sido liberado y ahora era señor de Édessa, se opuso a esta alianza y convenció a Miguel de cambiar sus alianzas y ocupar los territorios dominados por Nicea y Tesalia. Miguel II invadió estos territorios y ocupó la costa de Macedonia en 1251.
En 1252, Nicea pasó a la ofensiva y recuperó sus posesiones, con la fortaleza de Castoria, y llegaron hasta Albania. Miguel II pidió la paz y firmó el Tratado de Larisa por el que renunciaba a favor de Nicea los territorios griegos occidentales que había tomado a Bulgaria, y Prilep y Croia a Albania. A cambio se le reconocía el título de déspota de Epiro, pero como vasallo del Emperador de Nicea.
Teodoro fue hecho prisionero de nuevo en Nicea, donde murió. Después de una campaña de Nicea contra los búlgaros (1255-1256) Miguel II, prisionero, envió finalmente a su hijo Nicéforo a casarse con María, hija de Teodoro II Láscaris de Nicea, cumpliendo el acuerdo de 1249. La boda se celebró en Salónica y Teodoro II exigió como dote los territorios serbios de Miguel II y la ciudad de Durazzo. Miguel no pudo negarse al tener a su hijo en manos del emperador. Tras el enlace, Miguel invadió Macedonia e inició una guerra de tres años (1257-1259) en la que obtuvo el apoyo de Manfredo, regente de Sicilia y de Guillermo de Morea y Oreos que en 1258 se casó con Ana Comneno Ducas, hija de Miguel II, aportando como dote el territorio del sur de Tesalia; al año siguiente (1259), otra hija de Miguel, Helena Ángelo Ducas, se casó con Manfredo de Sicilia y aportó como dote Albania y Kérkyra. derecha|miniaturadeimagen|300x300px|El despotado de Epiro del 1252 al 1315. En 1259 se libró la batalla definitiva: las fuerzas de Miguel II y sus aliados se enfrentaron a un ejército de Nicea enviado por Miguel VIII Paleólogo bajo el mando de su hermano Juan Paleólogo. Inicialmente, los serbios ocuparon Skopie y Kosovo pero en Pelagonia los ejércitos de Epiro fueron derrotados. El rey serbio Esteban III Urosh se retiró y buscó aliados para hacer frente al peligro (trató con Hungría por lo que su hijo Dragutí se casó con la nieta del rey húngaro).
Pasaron unos años de tranquilidad, y en 1263 hubo una guerra corta con el emperador por territorios fronterizos al norte de Grecia. En 1266 murió Manfredo de Sicilia y Miguel II aprovechó para recuperar las posesiones albanesas que le había entregado en 1259, aunque no puedo recuperar Corfú que ya había reconocido a Carlos de Anjou. En 1268, Carlos entró en Durazzo. Miguel II murió en 1271 y repartió sus dominios: a su hijo mayor Nicéforo Andrónico le dejó Epiro y Albania; al segundo, Juan, la parte sur de Tesalia. En 1272, Nicéforo Andrónico renunció a la mayor parte de Albania en favor de Carlos de Anjou, rey de Sicilia, para evitar la guerra y le retornó los territorios ocupados por su padre.
Muerte de Miguel y reparto de posesiones En 1261 Miguel VIII Paleólogo logró la Reconquista de Constantinopla, acabando con el Imperio latino. En 1274, amenazado por Carlos de Anjou, atacó Albania. Dirigía la flota bizantina el pirata Licario, que se había puesto al servicio del emperador y que también ocupó algunas islas del mar Egeo. Carlos de Anjou era también una amenaza para Nicéforo Andrónico, quien en 1279 se declaró vasallo suyo. En 1281 los bizantinos atacaron a Carlos en sus posesiones albanesas, concretamente en Berat, y obtuvieron una victoria parcial. Pero, en verano, Carlos reunió contingentes de Francia, enviados del Papa, Serbia, Bulgaria, Acaya, Tesalia, Epiro, Atenas y Venecia, y restauró el control sobre Albania. La muerte de Miguel VIII y las vísperas sicilianas pusieron fin a las luchas en 1282. En 1290 murió el déspota de Tesalia sin sucesión y sus territorios pasaron a la línea de Epiro, representada por Nicéforo. Este murió en 1296 y fue sucedido por su hijo Tomás I, bajo regencia de su prima Ana.