El Colegio Salesiano Monseñor Lasagna fue fundado el 23 de julio de 1896 convirtiéndose en la primera Obra Salesiana del Paraguay. Con 126 años de historia.

Ubicación

La institución se encuentra ubicada sobre la calle Don Bosco, entre Humaitá y Piribebuy de Asunción, Paraguay. El Ministerio de Educación y Ciencias registra al establecimiento como la Escuela Básica N.º 1182 Privada Monseñor Lasagna en Asunción.

Observaciones

El anuario salesiano consigna la dirección como «Don Bosco 832 e/ Humaitá y Piribebuy», por lo que respalda directamente la ubicación indicada.

Educación Hoy, el Monseñor Lasagna sigue creciendo poco a poco, teniendo de vida hasta hoy.

Cuenta con: E.E.I. (Educación Escolar Inicial) E.E.B.1 (Educación Escolar Básica 1) - (1.º al 3.º grado) E.E.B.2 (Educación Escolar Básica 2) - (4.º al 6.º grado) E.E.B.3 (Educación Escolar Básica 3) - (7.º al 9.º grado), Bachillerato Técnico (Contabilidad) Bachillerato Científico Bachillerato de Sociales.

Uniforme 400px|thumb|Uniforme formal del colegio.

El uniforme escolar es obligatorio en todos los cursos. El uniforme de Educación Física es un buzo con franja blanca y una remera sin cuello con el patrón del colegio. El uniforme diario masculino es un vaquero (azul) y con la respectiva remera de diario con cuello contando con un pequeño bolsillo en el lado izquierdo del brazo con el pequeño patrón del colegio. Los calzados de color: negro, blanco o gris. El femenino es una pollera verde petróleo con la misma remera de diario, medias blancas (sin diseños) y la respectiva Guillermina de color negro con hebilla o cordón. Para los viernes, es obligatorio el uniforme de gala, es una señal de respeto hacia Jesús cuando asistimos a misa los viernes. El uniforme de gala femenino es el siguiente, jumper de gala color verde petróleo, camisa blanca larga, corbata verde petróleo, insignia del colegio al lado izquierdo del jumper, medias blancas y la Guillermina de color negro. El masculino sería una camisa blanca larga, pantalones de gala color verde petróleo, insignia del colegio, corbata verde petróleo, contando con un cinto negro y mocasín negro con medias negras (sin diseños).

Monseñor Luis Lasagna

El obispo misionero Un importante colegio asunceno lleva su nombre. Nacido en Italia, vino como misionero a América, estableció la congregación salesiana en nuestro país y murió trágicamente en el Brasil con apenas 45 años de edad. Se llamó Luis Lasagna.

El 6 de noviembre de 1895, un accidente ferroviario en Juiz de Fora, estado de Minas Gerais, Brasil, tuvo entre sus víctimas a un ilustre prelado católico: el obispo Luis Francisco Pedro Lasagna, que poco antes había estado de visita misionera en nuestro país.

Luis Lasagna nació en Montemagno, ciudad de la provincia italiana de Alessandría, el 4 de marzo de 1850 y en su corta vida, fue protagonista de los acontecimientos iniciales de la historia salesiana en el Paraguay.

Efectivamente, al mediodía del 17 de mayo de 1894 dejaba el buque que lo había traído desde Montevideo –el Las Mercedes– y abordó una pequeña lancha que lo acercó a la ribera asuncena.

Monseñor Lasagna, obispo de Trípoli venía acompañado de su secretario, don Juan Balsola, a estudiar en el terreno la fundación de una escuela de artes y oficios para niños pobres de Asunción, además de una reducción agrícola destinada a indígenas chaqueños.

La niñez de Luiggi

Pero, antes de entrar en detalles de su misión en nuestro país, veamos quién fue Luis Francisco Pedro Lasagna.

Habíamos dicho que nació en Italia en 1850. Fue alumno de san Juan Bosco e ingresó en la Sociedad Salesiana en 1866. Ordenado sacerdote, vino a Suramérica, y en diecinueve años de inestimable labor plantó y arraigó la Obra Salesiana en el Uruguay, el Brasil y el Paraguay. Fue consagrado obispo, el 12 de marzo de 1893.

No habían pasado tres años, cuando un accidente ferroviario truncó su joven vida, en Juiz de Fora, Estado de Minas Gerais, el 6 de noviembre de 1895. Montemagno era un sonriente pueblito piamontés recostada en las laderas de una colina. Estaba habitada por unas 4.000 personas dedicadas a tareas hortícolas y vinícolas.

En un hogar de este pintoresco poblado, formado por Sebastián Lasagna y María Coggiola, a las 4 de la mañana nació Luigi Francesco Pietro Lasagna Coggiola, bautizado ese mismo día, a las 3 de la tarde. Cinco años después, nació un segundo hijo: Pietro Domenico Giuseppe.

No pasó mucho tiempo, cuando en el 16 de marzo de 1859 falleció don Sebastián y los huérfanos quedaron bajo la tutela de un primo suyo, Juan Bautista Lasagna. Posteriormente, se hizo cargo de ellos el doctor Sebastián Rinetti.

Sus estudios los hizo con don Carlos Berra, quien indicó su internación en el Oratorio de San Francisco de Sales, en Turín, en 1862. En esos días, Luigi Lasagna recibió el sacramento de la confirmación de manos del obispo de Casale, monseñor Luigi Nazari di Calabiana.

Formación religiosa En octubre de 1865 se trasladó a Mirabello, y al año siguiente, ya con hábito eclesiástico –bajo licencia episcopal–, ingresó en Borgo San Martino.

Lasagna estudió filosofía bajo la dirección del eminente profesor y sacerdote salesiano Francesco Cerruti y el 4 de junio de 1871 recibió la tonsura y las órdenes menores. Poco después, falleció su hermano Giuseppe, hecho que lo conmovió profundamente.

Fue promovido al subdiaconado, el 21 de diciembre de 1872. En la misma ceremonia también fueron ordenados varios clérigos que, con el paso de los años, serían importantes dignatarios eclesiales. Unos meses después, el 29 de marzo de 1873, recibía el diaconado. Antes de trascurrir tres meses, fue ordenado sacerdote, el 7 de junio de 1873, en la catedral de Casale. Ejerció la docencia en el Colegio Salesiano de Lanzo y estudió en la Universidad de Turín.

Lasagna en Suramérica En diciembre de 1875 llegó a Montevideo una primera delegación de sacerdotes misioneros salesianos, en escala rumbo a Buenos Aires. En esa ocasión descubrieron que la ciudad no contaba con un solo colegio religioso con internado. Esto preocupó a los misioneros, quienes empezaron a soñar con la fundación de uno.

El futuro sonrió a los salesianos. Obtuvieron en donación un edificio construido para colegio, con capilla y todo, ubicado en Villa Colón, a poca distancia de Montevideo.

En esos días, Luigi Lasagna recibe del propio Don Bosco la misión de viajar a Montevideo para ejercer la dirección del colegio salesiano recién fundado. Era una tarde de septiembre de 1876.

Dos meses después, el 7 de noviembre de 1876, Don Bosco despedía a los integrantes de la segunda partida de salesianos que vivieron al Río de la Plata, entre ellos, Luigi Lasagna. Luego de una entrevista con el papa Pío IX, el grupo con destino a Montevideo partió a Burdeos, puerto de su embarque, de donde zarparon el 2 de diciembre de 1876.

El colegio de Villa Colón Al promediar la mañana del 26 de diciembre, el barco inglés Iberia, que conducía a Lasagna y sus compañeros salesianos llegó al puerto de la ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo. Aquel día memorable empezaba la historia salesiana en el Uruguay, el Brasil y el Paraguay.

Pese al problema inicial del idioma, Lasagna trabajó intensamente en la preparación de los planes y programas de estudio para el colegio salesiano próximo a habilitarse bajo su dirección, además de las condiciones de ingreso al colegio. El 12 de enero de 1877, el gobierno decretó la libertad de enseñanza, lo que vino a facilitar las cosas, pues vino a conciliar lo inconciliable: la aspiración anticlerical acerca de la educación y la necesidad de tener un internado religioso en el país.

Pronto, acudieron a inscribirse los hijos de las principales familias de Montevideo e italianos. Fueron 91 internos y 18 externos los primeros alumnos del Colegio Pío de Villa Colón, inaugurado el 2 de febrero de 1877.

Poco tiempo después, nuevos salesianos llegaron para reforzar la tarea de los pioneros. En 1879 los salesianos inauguraron un Seminario. Los resultados no se hicieron esperar. Algún tiempo después, egresaba el primer religioso salido de las aulas del colegio dirigido por Lasagna: Juan Pedro Rodríguez ordenado en 1883. Fue el primer sacerdote salesiano nativo ordenado en América. Poco después, varios fueron los jóvenes paraguayos que estudiaron en sus aulas: Emilio Sosa Gaona, Ernesto Pérez Acosta…

Lasagna también propició la fundación de una escuela agrícola, de los Oratorios Festivos, un colegio de Hermanas y numerosos colegios parroquiales, además de observatorios meteorológicos.

Lasagna y el Brasil A finales de 1881 Lasagna fue nombrado titular de una nueva inspectoría creada para atender los asuntos de la congregación en el Uruguay y el Brasil; y en mayo de 1882, resultado de los insistentes pedidos de los obispos brasileños a Don Bosco, el padre Lasagna, acompañado de un sacerdote viajó a Río de Janeiro para explorar la posibilidad de establecer la congregación salesiana en el Brasil.

Además de los paseos por los paradisíacos paisajes cariocas, examina la posibilidad de crear colegios y trabajar a favor de los niños desposeídos, dotándoles de colegios y escuelas de artes y oficios y de agricultura. Para ello y gracias a las gestiones de personas piadosas cariocas, se había conseguido en compra un terreno apropiado, origen del Colegio Santa Rosa de Niterói.

Pero no todo era éxitos y triunfos. Lasagna tuvo que capear numerosas tormentas, ya en el Uruguay, ya en el Brasil, donde el anticlericalismo era muy fuerte, azuzado por la prensa masónica. Inclusive –en el Brasil– se conoció de ataques y confiscación de bienes eclesiales. Aun así, con todos estos contratiempos y oportunas medidas de solución, la congregación salesiana inauguró su escuela de artes y oficios: imprenta, sastrería, zapatería y carpintería. En una siguiente visita al Brasil, inauguró la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de São Paulo y proyectó un nuevo liceo.

Un nuevo obispo Mientras, en el Uruguay se hicieron nuevos colegios en varios puntos. Durante un viaje a Roma, Lasagna se enteró de pedidos de las autoridades paraguayas en el sentido de establecer misiones salesianas en el país. A la par, se estaba procediendo a su elevación episcopal.

El 17 de marzo de 1893 fue consagrado obispo. La ceremonia se realizó en la iglesia romana del Sagrado Corazón de Jesús de Castro Pretorio. Obispo consagrante fue el cardenal vicario de Roma, y protector de la Sociedad Salesiana, Lucido Parocchi. Estuvo presente Don Miguel Rúa, sucesor de Don Bosco, fallecido poco antes. Lasagna fue hecho obispo in partibus, para que organizara una Misión indígena. O sea, obispo sin jurisdicción propia. El lema elegido por Lasagna fue un anagrama de su apellido: Sal agnis (Sal para los corderos). En su entrevista con el papa León XIII, este le dijo: “–Eres todavía joven, lleno de vida y actividad. Por eso, te hemos elegido. El apostolado que te está confiado, exige actividad..., y espero que, además del bien individual, tu acción sirva de ejemplo a otros para trabajar en la viña del señor”.

Los salesianos y el Paraguay Desde hacía años que en el Paraguay se esperaba la presencia de misioneros salesianos. En 1879 había llegado por unas semanas, el padre Juan Avellana, el primer salesiano llegado al Paraguay. Ese año, Don Bosco había dispuesto que vinieran tres salesianos, pero por alguna razón dicha disposición no pudo ser cumplida.

En 1892, los salesianos entraron nuevamente en contacto con el Paraguay. El padre Ángel Sabio vino y visitó a los italianos de Asunción y de algunos pueblos y colonias del interior del país.