miniaturadeimagen|276x276px|Monumento de bronce a Ignacio Warnes en Santa Cruz de la Sierra.|alt= Ignacio José Xavier Warnes García de Zúñiga (Buenos Aires, Imperio español; 27 de noviembre de 1770 - Santa Cruz de la Sierra, Provincias Unidas del Río de la Plata; 21 de noviembre de 1816) fue un militar y político porteño rioplatense que dirigió las principales batallas en la provincia de Santa Cruz de la Sierra. Participó en el bando realista durante la defensa hispánica contra las invasiones inglesas, pero luego se pasó al bando revolucionario y jugó un rol destacado en la Guerra de Independencia de la Argentina (según el actual margen territorial, también en la de Bolivia).

Es considerado uno de los grandes próceres de la independencia por haber liderado la republiqueta de Santa Cruz entre 1813 y 1816, adscrita a las Provincias Unidas del Río de la Plata y estratégicamente fundamental para la resistencia desde el norte. Esto a pesar de haber realizado una controvertida campaña en la que se destruyó el patrimonio histórico de las misiones jesuíticas chiquitanas.

Murió en la batalla de El Pari, una de las más sangrientas de la guerra de la independencia, derrotado por el realista Francisco Xavier de Aguilera. En consecuencia, la cabeza de Warnes fue exhibida en una pica.

Familia Era hijo del comerciante Manuel Antonio Warnes y Ana García de Zúñiga, perteneciente a una de las familias más ricas del virreinato. Entre algunos de sus hermanos se encontraban el sargento Martín Warnes, Manuela Warnes, primera dama de Chile por ser cónyuge del general José Joaquín Prieto, y Martina Warnes, una de las primeras "patricias argentinas".

Era sobrino de los estancieros Juan Francisco García de Zúñiga y Esteban García de Zúñiga, y primo hermano –al mismo tiempo que tío– del político rosista Victorio García de Zúñiga y del militar Tomás García de Zúñiga, de activa participación en la Banda Oriental.

Inicios y carrera militar De joven se volcó a las milicias e ingresó como cadete en el Cuerpo de Blandengues de Montevideo, destinado a cuidar las fronteras. El 2 de enero de 1799 fue nombrado alférez del Cuerpo de Blandengues de Buenos Aires. Entre 1806 y 1807 combatió en las Invasiones Inglesas bajo bandera del cuerpo de caballería de frontera del que formaba parte. En 1810 adhirió a la Revolución de Mayo y se alistó en los ejércitos de la emancipación. Forjó una estrecha amistad con el general Manuel Belgrano. Ambos eran nacidos en 1770 y habían sido compañeros de estudio, primero en el Convento de los Dominicos y luego en el Real Colegio de San Carlos. Así fue que Belgrano lo puso a su mandó y pasó a ser uno de sus principales hombres de confianza en batalla. Tal era la cercanía, que revistó como su lugarteniente y secretario privado durante la expedición al Paraguay.

En esa campaña fue comisionado como embajador parlamentario. El 6 de diciembre de 1810, desde Candelaria, Belgrano dirigió un oficio al gobernador del Paraguay Bernardo de Velasco, incluyendo al Cabildo de Asunción y al obispo, en el cual demandaba un acuerdo que evitase el derramamiento de sangre, e invitaba a apoyar a la Primera Junta con el envío de un diputado. El capitán Warnes llevó el parlamento pero fue apresado por Pablo Thompson, jefe de un destacamento paraguayo apostado en la margen opuesta del río y remitido engrillado a Asunción, desde donde fue enviado a Montevideo. Tras ser liberado, se incorporó a las fuerzas del Ejército del Norte y fue promovido al grado de teniente coronel.

Fue nombrado jefe del Regimiento N.º 6 de Infantería, conocido como 6 del Perú. Se destacó en las batallas de Tucumán y Salta, luego de las cuales el Ejército del Norte reintentó la liberación del Alto Perú.Serrano, Mario A., Arequito: ¿por qué se sublevó el Ejército del Norte?, Ed. Círculo Militar, Bs. As., 1996.

Santa Cruz de la Sierra Tras estos sucesos, Belgrano lo comisionó en 1813 desde Potosí, para que avanzara por el Chaco Boreal y ocupara la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, de la que fue nombrado Gobernador por el mismo general. Asumió el gobierno bajo la autoridad de las Provincias Unidas del Río de la Plata, pero en la práctica se manejó con absoluta independencia.

Organizó allí un ejército formal, instruyendo personalmente a sus hombres y fabricando su propio armamento. Mientras el resto del Ejército se retiraba a Salta logró mantener el control de su provincia. Se mostró como un brillante organizador militar; reforzó tanto la caballería como la artillería, y aumentó la infantería creando el batallón de "Pardos y Morenos", al estilo de los de Buenos Aires, decretando la libertad inmediata de todos los esclavos de la provincia. Mantuvo un gobierno autónomo y no coordinó sus acciones con el jefe de la región de La Laguna, Manuel Ascensio Padilla, esposo de Juana Azurduy.

A pesar de presentarse conflictos en la relación con Juan Antonio Álvarez de Arenales, gobernador de Cochabamba, se mostró decisivo y se apuró en ayudarlo cuando este debió evacuar la ciudad, luego de ser vencido por el coronel José Joaquín Blanco en el combate de Angostura. Juntos derrotaron a los realistas en la batalla de La Florida, el 25 de mayo de 1814. En esa batalla, Arenales fue alcanzado por una partida enemiga, y dejado por muerto con varios cortes de sable en la cabeza, pero salvó la vida. Por ello, cuando la batalla estaba casi terminada, Warnes desafió y mató en duelo de sables al comandante, coronel Blanco.

A su retorno a Santa Cruz, se presentaron problemas políticos internos y Warnes optó por presentar su renuncia. Sin embargo, sus allegados pidieron que regrese a su cargo en agosto de 1815. Fue posesionado con la ceremonia de rigor y los simpatizantes de la Revolución en el vecindario costearon la campaña a Chiquitos, donde se encontraban los realistas Udaeta y Altolaguirre con 5000 hombres armados.

Regresado el Ejército del Norte, entró en contacto con el general José Rondeau, ofreciéndole caballos y tropas de caballería, además de servicios de mensajes y coordinación. Rondeau rechazó el ofrecimiento y decidió enviar al exgobernador cordobés Santiago Carrera a reemplazarlo en el gobierno de Santa Cruz. Warnes estaba en la zona selvática de Chiquitos, persiguiendo a una división realista, por lo que Carrera pudo entrar en la ciudad. Pero los partidarios de Warnes provocaron una revuelta, en que Carrera fue muerto con varios de sus acompañantes.Uno de los pocos que logró salvarse fue quien sería primer fundador de la provincia de Santiago del Estero y su gobernador vitalicio por 30 años, Juan Felipe Ibarra.

Mientras tanto, Warnes alcanzaba y derrotaba a los realistas de Chiquitos, el 7 de octubre, en la batalla de Santa Bárbara (hoy ubicada cerca de San Rafael, en la provincia Velasco al noroeste de Santa Cruz, que limita con Brasil)

Muerte en combate Pocos días más tarde, derrotado Rondeau en la Batalla de Sipe Sipe, quedó Warnes nuevamente a cargo de Santa Cruz "hasta que, repuestas su fuerzas, pueda este Ejército volver...", como le dejó dicho Rondeau. Pero el Ejército del Norte nunca regresó, y Warnes y Padilla se vieron cada día más presionados por el avance de los realistas.

El general Pezuela puso sus ojos en el centro del continente, y en diciembre desplazó al batallón Fernando VII en persecución de los patriotas, instruyendo su aumento y reforzamiento en la marcha.

En 1816 se reunió en San Miguel de Tucumán el Congreso que en el mes de julio declaró la "Independencia de las Provincias Unidas en Sudamérica". El general Belgrano envió copia del Acta al gobernador Warnes en Santa Cruz, como consta en su correspondencia dirigida a Güemes.

En septiembre de 1816, el coronel realista Francisco Javier Aguilera, nacido en Santa Cruz, derrotó y ejecutó a Padilla en La Laguna, junto a 700 de sus hombres, que murieron con las armas en la mano. En noviembre avanzó hacia su ciudad natal con 1600 hombres.

Warnes salió con más de 1200 soldados al encuentro de Aguilera en la batalla de El Pari. La caballería realista fue vencida y perseguida hasta el pueblo de Peji, y la división de Aguilera perdió la mayor parte de sus hombres, pero Warnes fue alcanzado por una bala de cañón y muerto. La infantería patriota siguió el combate hasta caer la noche. Cuando la victoriosa caballería, comandada por el coronel José Manuel Mercado, llegó al campo de El Pari, ya no era posible combatir y la falta del líder mermó los ánimos del comandante de la infantería Saturnino Salazar. Fue la batalla más sangrienta de la emancipación y una de las más largas, pues comenzó a las 11 de la mañana y continuó hasta la noche. El propio comandante realista escribió: “…después de la más sangrienta batalla… violenta y rigurosa hasta las seis de ella, y subsiguiente sin intervalos toda la noche…” (Aguilera).

En vano se intentó definir la batalla a bayoneta. En el Campo del Pari quedaron tendidos más de 2000 hombres, de ambos bandos, y varias mujeres cruceñas que asistían como auxiliares. Allí sucumbió totalmente el famoso batallón Fernando VII, en manos de los Pardos Libres de Santa Cruz, del que sobrevivió solo un soldado. También fue aniquilado gran parte del batallón Talavera de la reina, frente a la infantería de los Voluntarios de Santa Cruz.

Aguilera entró a su ciudad dos días después con sólo 200 sobrevivientes y un solo comandante de apellido Rocabado. Ordenó clavar la cabeza de Warnes en una pica, y colocarla en la plaza de Santa Cruz de la Sierra. No obstante, el retraso causado por la campaña de Aguilera y la pérdida de casi todos sus hombres, en esta batalla se frustraron los planes de Pezuela de invadir Salta y las provincias del sur por ese flanco.

En los siguientes meses vinieron los fusilamientos y la persecución de mujeres por parte de los "tablas", pese a las prohibiciones del nuevo gobernador. Aquellas valientes viudas de El Pari, se habían refugiado en la campiña y ante el acoso de los soldados los fueron matando uno a uno, quedando solo 13 con vida. Así el ejército invasor acabó en Santa Cruz y Aguilera dedicó más tiempo a obras de desarrollo.

La caballería y el resto de la infantería patriota sobreviviente sumaron 350 hombres, quienes se refugiaron en el fuerte de Saipurú (provincia Cordillera) y desde allí continuaron la lucha hasta vencer y tomar la plaza de Santa Cruz el 14 de febrero de 1825. Semanas después se realizó el sepelio de Warnes con honores.

Aguilera logró escapar y fiel a sus ideales intentó un levantamiento a favor de la corona en 1828. Fue ejecutado y su cabeza colocada en una pica en la plaza de Vallegrande.

A principios de 1818, Belgrano escribió a Ana García de Zúñiga, madre del coronel Warnes:

Homenajes

Ignacio Warnes ha pasado a ser considerado un prócer tanto en la Argentina como en Bolivia, y en especial es considerado el Libertador de la región cruceña, de modo que una ciudad y una provincia de tal región le conmemoran, teniéndolo por epónimo. Además, un monumento con su figura y su espada apunta a la zona de El Pari en el Centro Cívico de la Plaza 24 de Septiembre de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

En la Provincia de Buenos Aires (Argentina) ha sido homenajeado con la denominación de la localidad de Warnes, perteneciente al Partido de Bragado. Calles en varias ciudades, y una importante avenida en Buenos Aires homenajean también a este militar.

El Regimiento de Infantería de Monte 29 del Ejército Argentino tiene el nombre Coronel Ignacio José Warnes.

El año 2003 el Congreso de la República de Bolivia le reconoció su ascenso póstumo al grado de general, por su victoria en la misión de Florida. El ascenso póstumo en la República Argentina aún está en proceso, gestionado por diversas instituciones civiles.

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