Barbastro (en aragonés: Balbastro) es una ciudad y un municipio español de la provincia de Huesca, siendo su tercera ciudad más poblada y la séptima de Aragón. Es además la capital de la comarca del Somontano de Barbastro. La ciudad es atravesada por el río Vero, no lejos de la desembocadura de este en el Cinca. Es posible que el nombre original de la localidad fuese Bergidum o Bergiduna.
Geografía miniatura|izquierda|Término municipal de Barbastro Entre las primeras estribaciones de los Pirineos y las llanuras de los Monegros se extiende la comarca del Somontano ("terreno situado en la falda de una montaña"), cuya capital es Barbastro. A estas vías se une una buena red de carreteras comarcales y locales, como el eje que siguen el cauce del río Vero para penetrar en el parque cultural del Río Vero al que da nombre y al parque natural de la Sierra y Cañones de Guara.
Barbastro posee una altitud de 341 metros sobre el nivel del mar. Está enclavada en una zona prepirenaica y su clima es mediterráneo continental con una temperatura media de 13,8 °C y une mediante las numerosas acequias que derivan del río Vero, que atraviesa la población y se encuentra canalizado en la zona urbana a lo largo de más de un kilómetro.
Como principales cultivos destacan el olivo, el almendro, los cereales y la vid, que produce un vino bajo la Denominación de Origen Somontano.
Es una de las ciudades con más empresas industriales de la comarca.
Historia En la época romana formaba parte de la Hispania Citerior, más tarde llamada Hispania Tarraconensis.
La ciudad fue tomada por los árabes bajo el liderazgo de Muza (711), quienes le dieron el nombre Barbaschter, que deriva del nombre de Barbastrum, de acuerdo a la opinión comúnmente aceptada. En 800 se convirtió en la base de poder de Jalaf ibn Rashid, militar andalusí que se enfrentó al señor de Zaragoza y Huesca Bahlul ibn Marzuq. Este a su vez se encontraba enfrentado al poder cordobés, por lo que Jalaf fue recompensado tras matar a Bahlul con la confirmación de su gobierno en Barbastro y Huesca. Jalaf reedificó y fortificó Barbastro, que se convirtió en la capital de una cora llamada Barbitania.
Ramiro I de Aragón intentó repetidas veces apoderarse de Barbastro y Graus, lugares estratégicos que formaban una cuña entre sus territorios. Barbastro era la capital del distrito nororiental de la Taifa de Zaragoza y esta localidad acogía un importante mercado. En 1063 Ramiro I sitió Graus, pero Al-Muqtadir en persona, al frente de un ejército que incluía un contingente de tropas castellanas al mando de Sancho II de Castilla (hermano de Alfonso VI de Castilla) que contaba entre sus huestes con un joven castellano llamado Rodrigo Díaz de Vivar, consiguió rechazar a los aragoneses, los cuales perdieron en esta batalla a su rey Ramiro I.
Poco duraría el éxito musulmán, pues el sucesor en el trono de Aragón, Sancho Ramírez, con la ayuda de tropas de condados francos ultrapirenaicos, tomó Barbastro en 1064 en lo que se considera la primera llamada conocida a la cruzada, la cruzada de Barbastro. A ese hecho histórico se refiere el cantar de gesta francés del ciclo carolingio Le siège de Barbastre (El Sitio de Barbastro) del que se conserva un ejemplar manuscrito de principios del en la Biblioteca Nacional de París.
En 1065 Al-Muqtadir reaccionó solicitando la ayuda de todo Al-Ándalus, y llamando a la yihad volvió a recuperar Barbastro. Este triunfo le permitió tomar a Al-Muqtadir el sobrenombre honorífico de "Billah" ("el poderoso gracias a Alá"), y Barbastro siguió en manos de la Taifa de Zaragoza hasta que fue recuperada definitivamente en 1101 por el rey Pedro I de Aragón que, con el permiso del Papa, la convirtió en sede episcopal, trasladando la sede desde Roda de Isábena. El primer obispo, Poncio, fue a Roma para obtener el permiso del papa para hacer el traslado.
Muchos concilios provinciales y diocesanos se han realizado en la ciudad desde entonces: las Cortes Generales se han reunido allí ocasionalmente y durante una de las sesiones en 1134 el nuevo rey Ramiro II de Aragón, el Monje, renunció a la silla episcopal. En el año 1137 se produjo en la ciudad uno de los acontecimientos históricos más relevantes: en el barrio del Entremuro, se firmaron los esponsales entre el conde Ramón Berenguer IV de Barcelona y Petronila, hija de Ramiro II. Este hecho dio lugar al nacimiento de la Corona de Aragón. De su importancia en la época nos hablan las frecuentes visitas de Alfonso II, puesto que desde su reconquista se ganó el rango de ciudad infanzona con voto en Cortes, acogió las celebradas por Pedro II, en 1196. Dos siglos más tarde, y a la muerte de Juan I, Barbastro sufrió el sitio del conde de Foix en 1395.
izquierda|miniatura|Plaza Mayor porticada de Barbastro (ca. 1911)
Nuevamente, en 1626, las Cortes Generales de Aragón, bajo el reinado de Felipe IV se convocaron en la ciudad. Con este monarca, Barbastro fue retaguardia en la guerra de Cataluña, reiterando un protagonismo en la vida militar que se repetiría en la guerra de la Independencia, en el primer choque entre liberales y carlistas. Del , con realizaciones importantes y caracterizado por un impulso urbano y comercial progresista, se pasa a un regresivo comienzo del . El escritor británico George Orwell, que estuvo restableciéndose en Barbastro de una herida de guerra, hace referencia en varias páginas de su libro Homenaje a Cataluña a la vida y al paisaje urbano de esta ciudad durante la guerra civil española; en esta zona se produjo la mayor persecución religiosa del país, donde murieron el 87% de los sacerdotes y monjes de toda la diócesis.
Solo a finales de los años 1960, con las obras del embalse de El Grado y el Canal, un nuevo ritmo reactiva la economía. Con este impulso, el afán de industrialización de la década siguiente, con la creación de un polígono industrial, retoma el testigo de la agricultura y el comercio. También la construcción en los años 1970 del cercano santuario de Torreciudad, ha contribuido a la notoriedad de esta ciudad.
El casco antiguo de la localidad de Barbastro es bien de interés cultural (código RI-53-0000191), como conjunto histórico, desde el 26 de junio de 1975.Ministerio de Cultura, Patrimonio Histórico
Demografía
Barbastro cuenta con una población de .
Economía La actividad comercial en Barbastro ha sido siempre unos de los pilares económicos de la ciudad:
Durante la guerra de los Pirineos, concretamente entre diciembre de 1794 y enero de 1795, en que el comercio no era floreciente, a la vez que las intensas relaciones comerciales con Francia estaban cortadas. A pesar de todo, los comerciantes de Barbastro mantenían su actividad comercial con la venta de géneros, no solo españoles sino ultramarinos, que llegaban de Inglaterra o de las colonias a los puertos catalanes o levantinos.
Las calles más comerciales de Barbastro eran Mayor, Monzón, Mercado y Rioancho, destacando las dos últimas que con sus porches y enlosados facilitaban al público sus compras. Basándonos en los derechos reales que debían pagar los comerciantes por los géneros ultramarinos estos se pueden clasificar en tres grandes grupos: Alimenticios: Cacao, chocolate, azúcar, especias como la pimienta, el clavo, la canela Casia o la de Manila y el abadejo, que se almacenaba en un local habilitado en el Santo Hospital de San Julián y Santa Lucía. Quincalla: Hebillas, cruces, corazones, medallas, agujas de coser o del pelo, alfileres, clavos para carro, cascabeles, cuerdas de monocordio, persianas, dedales de hierro y de latón o hilo de hierro, entre otras cosas. Textiles: Tejidos de lana como los barraganes Telas impermeables, el anascoto Las sargas de Guadalajara El tripe, similar al terciopelo El cristal, tejido muy fino con algo de lustre Las sempiternas, tejido muy tupido La rasilla Las serafinas, similar a la bayeta con flores o dibujos Las estameñas El lila, telas de colores El burato, para alivio del luto en verano
De los géneros de algodón destacan: La indiana, que estaba estampada por una cara Los ruanes Las sargas El fustán, que tenía pelo por una cara La muselina de Flandes El true, lienzo fino El coton El terliz que era una tela fuerte.
Por lo que respecta a los tejidos finos: La escarlatina de seda, brocada en oro La estofa de seda La griseta que era un tejido de seda con flores El broquat o brocado de seda con dibujos de colores.
Había otra serie de tejidos variados: Los chamelotes que era un tejido impermeable de pelo de camello Las platillas o lienzo barato El peñasco, tela muy duradera Los zaffres que eran de color azul El bocadillo, lienzo delgado muy barato Los chalones, mantos negros El clarín que era una tela fina de hilo para vueltas El cambray La holandesa monfortes, escadarzo, felipichi y otros. Administración y política
miniatura|Ayuntamiento de Barbastro
Distribución histórica del Pleno del AyuntamientoPartido político200320072011201520192027EdilesEdilesEdilesEdilesEdilesEdilesPartido de los Socialistas de Aragón (PSOE-Aragón) 10 10 8 8 57Partido Popular de Aragón (PP) 5 4 6 5 68Ciudadanos (CS) — — — 2 20Partido Aragonés (PAR) 0 1 1 1 10Cambiar Barbastro — — — 1 11Chunta Aragonesista (CHA) 1 1 1 0 00Izquierda Unida (IU) 1 1 1 — ——Barbastro en Común (BeC) — — — — 11Vox — — — — 1—Total de concejales171717171717
Monumentos y lugares de interés miniatura|Vista de Barbastro con la catedral miniatura|Torre campanario de la catedral
Catedral de Santa María de la Asunción: dedicada a la Asunción, es el monumento más importante de la ciudad. Sobre la mezquita aljama, se inicia su construcción en 1517 y se termina dieciséis años después (1533) por el maestro Juan de Segura. Se trata de un templo de inspiración gótica y desarrollo renacentista, con tres naves de igual altura, sin cúpula ni crucero. Las bóvedas de crucería se sostienen en seis columnas de unos quince metros de altura. El retablo mayor posee un espectacular basamento de alabastro, obra iniciada por Damián Forment y concluida a su muerte por su discípulo Juan de Liceyre. Palacio Episcopal: a pocos metros, el Palacio Episcopal sigue la línea aragonesa de otros edificios de la ciudad. Su construcción data del , con una ampliación posterior en el . Su fachada se divide en tres franjas, con galería de arcos, remate con un gran alero y dos balcones mirador. Palacio de los Argensola: situado en la misma calle se trata de una casa solariega de los siglos y , y que destaca por su galería de arcos coronada por un gran alero volado de madera ricamente labrada. En el palacio original nacieron los célebres poetas Lupercio Leonardo de Argensola y Bartolomé Leonardo de Argensola, y el General Ricardos y Carrillo de Albornoz. Palacio de Congresos: situado en la avenida de la Estación, el Palacio de Congresos es una nueva construcción con sala de exposiciones, teatro y que es posible que dentro de poco se habilite un cine. En el exterior del palacio de congresos, hay una pequeña plaza con algunos pequeños jardines. El Palacio de Congresos esta junto al río y en ese mismo lugar se hizo, a la vez que este, una pasarela que comunica los dos lados del río, el barrio San Fermín y el Palacio. Santuario de Nuestra Señora de El Pueyo: tradicional y antiquísima ermita a la que cada año acuden en diversas romerías los habitantes de Barbastro y muchos pueblos circundantes. Dicha ermita / monasterio está ubicada en un privilegiado mirador desde el que se puede abarcar con la vista toda la comarca y muchos de los picos importantes del pirineo oscense. Destacable es el Colmenar del santuario de Nuestra Señora del Pueyo