El Alcázar de los Reyes Cristianos fue una antigua residencia real de la ciudad de Córdoba, España, ubicado en uno de los márgenes del río Guadalquivir. Los primeros restos arqueológicos corresponden a un castellum tardoantiguo, que más tarde fue sustituido por el Alcázar de los Omeyas y finalmente por una alcazaba almohade. Tras la conquista cristiana, los castellanos reutilizaron parte de esta alcazaba almohade como su acceso principal, el patio de crucero y los baños, aunque parece que las nuevas reformas se terminaron en 1328 durante el reinado de Alfonso XI. Los Reyes Católicos fueron los últimos monarcas que residieron en él, especialmente debido a la Guerra de Granada, de hecho, el emir Boabdil estuvo apresado y más tarde liberado tras aceptar su vasallaje castellano.

Tras la conquista granadina en 1492, la fortaleza fue sede del Tribunal de la Inquisición española hasta su abolición por las Cortes de Cádiz en 1812, cuando se convirtió en cárcel civil hasta la Segunda República, siendo declarada Monumento histórico-artístico en 1931, por lo que es bien de interés cultural.Durante la década de 1950 sufrió grandes restauraciones por el alcalde Antonio Cruz Conde para su apertura al público en 1960.

Forma parte del centro histórico de Córdoba, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994.En 2024 recibió 706 401 visitantes, siendo el segundo monumento más visitado de Córdoba después de la Mezquita.

Historia

Antecedentes romanos e islámicos miniatura|left|Vista de los jardines desde la torre de los Leones Los restos más antiguos se han hallado en el patio de las Mujeres, donde se ha encontrado el lienzo meridional de la muralla romana realizado en el tras la refundación realizada por el emperador Augusto, cuando Corduba se convirtió en capital de la Bética romana. Al sur de esta muralla también se encontró un mosaico con peces, lo que confirma este espacio como barrio portuario, más que como aduana tal y como se venía pensando. Entre los siglos y este barrio desapareció, parece que se transformó en un área industrial, donde se refuerzan las murallas debido al aumento del caudal del Guadalquivir. En el siglo se construyó un gran castellum tardoantiguo, adosado a la antigua muralla, del que formaban parte las columnas forradas y puertas cegadas que se aprecian en el patio de las Mujeres y en el patio Mudéjar que tenía la función de proteger el puente romano y el puerto fluvial.

Durante el Emirato de Córdoba se construyó el denominado Alcázar andalusí que fue residencia real durante varios siglos. Los jardines fueron construidos bajo el mandato de Abderramán II (822-852), ya que fue entonces cuando se construyó un acueducto que llevaba agua desde el Guadalquivir hasta la fortaleza. El Alcázar perdió relevancia con la instauración del Califato de Córdoba y el traslado de la corte a Medina Azahara, aunque tras la caída del Califato volvió a ser residencia real.

Durante la dominación del Imperio almohade, probablemente del califa Abu Yaacub Yusuf (1171-72), se derribaron las estancias omeyas y se construyó una nueva alcazaba almohade, de la que aún puede observarse un muro de 6 metros en el patio de Mujeres y una gran cloaca. En febrero de 2023, durante las obras de mejora de la accesibilidad del Alcázar, se halló tras la denominada puerta Barroca un gran arco almohade del último tercio del , que había quedado enmascarado por la misma y otras estructuras coetáneas. Este hallazgo confirmó la existencia de una importante fase almohade en el recinto, así como desmintió la creencia anterior de que, tras la caída del Califato Omeya, no hubo ninguna intervención arquitectónica de envergadura en la ciudad.

Residencia real (1236-1492) miniaturadeimagen|Monumento realizado por Pablo Yusti representando la audiencia de los Reyes Católicos y Cristóbal Colón en el Alcázar Tras la conquista castellana de la ciudad en 1236, el solar ocupado por el antiguo alcázar andalusí fue repartido entre el rey Fernando III, el obispo Lope de Fitero, algunos nobles y la Orden de Calatrava. En su interior se construyó la capilla de Eustaquio, aunque se desconoce su ubicación actualmente. En 1313 los monjes agustinos obtuvieron permiso para instalarse en el interior del alcázar real debido a los ataques provenientes del Reino nazarí de Granada. No obstante, apenas habitaron la fortaleza unos años, pues en 1328 Alfonso XI de Castilla compró parte del terreno a los monjes y les cedió un nuevo espacio donde construyeron la iglesia de san Agustín con el objetivo de construir una nueva fortaleza. Las obras comenzaron ese mismo año, aunque parece que continuaban en 1350, incluyendo unos baños mudéjares a imitación de los islámicos, actualmente conocidos como baños de doña Leonor por Leonor de Guzmán, amante de Alfonso XI, aunque parece que su traza es almohade.

A partir de ese instante acaba convirtiéndose en residencia real castellana, sufriendo además diversos conflictos bélicos como la Primera guerra civil castellana, en la que Pedro I atacó la fortaleza, defendida por su hermanastro, el futuro Enrique II de Trastámara. Este último monarca reforzaría las murallas y construiría nuevas torres albarranas. Enrique IV celebró su matrimonio con la dama portuguesa Juana de Avis en el Alcázar en 1455, para lo que se adecentaron sus estancias. El hermano mayor del futuro Gran Capitán, Alonso de Aguilar, retuvo el castillo brevemente en su poder durante la Guerra por la sucesión de Enrique IV, en el que se rebeló contra la monarquía y se declaró a favor del hermano del monarca, Alfonso de Castilla.

Los últimos monarcas que habitaron el Alcázar fueron los Reyes Católicos, quienes realizaron numerosas reformas durante los ocho años que habitaron la fortaleza, desde donde dirigieron la campaña contra el Reino nazarí de Granada y planeaban la conquista de las islas Canarias. Sus planes fueron un éxito, ya que Abenchara, esposa del rey canario Fernando Guanarteme, fue apresada y trasladada al Alcázar en agosto de 1482, siendo encomendada a Juan de Frías, alcaide del Alcázar, y dando a luz un mes más tarde a Catalina Fernández Guanarteme, mientras que su esposo se reunió con ella el 15 de agosto de 1483. Asimismo, la conquista granadina también avanzaba satisfactoriamente, el emir nazarí Boabdil fue apresado tras la batalla de Lucena en abril de 1483 y fue encarcelado en el Alcázar, siendo liberado en agosto tras firmar su vasallaje a los Reyes Católicos, entregar a su hijo Ahmed como rehén y pagar 12.000 doblas de oro. Las crónicas dicen que Fernando el Católico se enorgullecía de pasear a caballo por las calles cordobesas junto a los monarcas de Canarias y Granada.

Además, Isabel la Católica dio a luz en el Alcázar el 29 de junio de 1482 a la que sería futura reina de Portugal, María de Aragón. Los jardines se deterioraron debido a que Isabel mandó parar la noria de la Albolafia, que regaba los mismos, ya que el ruido no la dejaba descansar. En la torre del Homenaje del complejo, Cristóbal Colón solicitó fondos para su expedición marítima en el año 1486.

Cárcel de la Santa Inquisición (1492-1812) miniaturadeimagen|Vista desde el Jardín bajo Tras la campaña de Granada y la finalización de las campañas contra los musulmanes en España, los Reyes Católicos cedieron el inmueble a las autoridades eclesiásticas, las cuales lo convirtieron en Tribunal del Santo Oficio, perdiendo entonces su carácter palaciego. Dicha institución realizó diversas obras para adaptar el edificio al nuevo uso, especialmente la creación de celdas para los prisioneros, en la que fueron transformados por ejemplo los baños mudéjares, o la construcción de la capilla de la Inquisición durante el . Uno de los inquisidores más crueles que habitaron el Alcázar fue Diego Rodríguez de Lucero, que mandó quemar en la hoguera a 107 personas en un auto de fe en 1504; esta situación continuó y la ciudadanía, hastiada, invadió el Alcázar y liberó a más de 400 prisioneros. Lucero tuvo que huir dirección a Sevilla en lo que hubiera sido su muerte a manos del pueblo. thumb|La Prisión de la Inquisición de Córdoba, una obra del grabador inglés David Roberts ()

Cárcel municipal (1812-1941) En 1812, y tras la abolición por parte de las Cortes Constituyentes de Cádiz del Tribunal de la Inquisición, se convirtió en la cárcel municipal, antes ubicada en el actual Mercado de Sánchez Peña de la plaza de la Corredera. Este nuevo uso trajo consigo una remodelación en 1820 llevada a cabo por el arquitecto municipal Pedro de Lara con un presupuesto de 35.000 reales, en la que se cegaron los arcos del patio Mudéjar para la habilitación de nuevos calabozos. En 1931, durante la Segunda República Española, fue declarado Monumento Histórico y pasó a destinarse como cuartel militar. No obstante, tras la guerra civil española, se concentraron aquí numerosos presos del bando republicano, que obligaron al Régimen franquista a construir la cárcel de Fátima en 1941 y dejar el Alcázar como administración militar.

Recuperación y eventos miniaturadeimagen|Baños tradicionalmente llamados de doña Leonor, aunque parecen pertenecer a la antigua alcazaba almohade|alt=|izquierda No fue hasta 1951, cuando Córdoba entró a formar parte de ciudades que mantuvieron alguna relación con Isabel la Católica, cuando el entonces alcalde Antonio Cruz Conde decide recuperar este espacio para la ciudadanía y aprueba un proyecto de restauración apoyado por la Real Academia de Córdoba. La tarea no fue sencilla, tal y como expresa el mismo alcalde en sus memorias.Solano Márquez, F., 2007. La Córdoba de Antonio Cruz Conde. El alcalde que cambió la ciudad. Córdoba

La puerta bajo la torre de los Leones se descubrió en 1952, debido a que la mayoría de los accesos habían sido cegados para albergar celdas; mientras que los baños mudéjares aparecieron un año después. En 1955 el Ministerio de Educación Nacional cedió la huerta al Ayuntamiento para la construcción de los jardines a cambio de otro espacio y un año después comenzaron las obras, llevadas a cabo por los arquitectos Víctor Escribano Ucelay y José Rebollo Dicenta con ayuda de Francisco Prieto Moreno, arquitecto de la Alhambra. En 1957 se pavimenta con mármol blanco, se arreglan fuentes y estanques, se reforman murallas y se construyen almenas. El 26 de octubre de 1958 el ministro de Educación Jesús Rubio García-Mina inaugura la primera fase de la restauración, mientras que el monumento se abre por primera vez al público finalmente en 1960.https://helvia.uco.es/xmlui/bitstream/handle/10396/16562/anahgramas_3_8.pdf?sequence=1&isAllowed=y Uno de los primeros actos que se celebraron fue la entrega de la Llave de Oro del Cante al cantaor flamenco Antonio Mairena el 21 de mayo de 1962. El reconocimiento culmen al Alcázar vino cuando la Unesco decidió incluirlo como Patrimonio de la Humanidad en la denominación de centro histórico de Córdoba en 1994. miniaturadeimagen|La torre de la Inquisición fue restaurada entre 2019 y 2020 El 19 de octubre de 1996 se casaba en el Salón de los Mosaicos el entonces vicepresidente del Gobierno y ministro de Presidencia Francisco Álvarez-Cascos y la cordobesa Gema Ruiz. El evento fue un acontecimiento relevante en la prensa rosa debido a la asistencia del Gobierno español, incluyendo el presidente del Gobierno José María Aznar y su esposa Ana Botella, el vicepresidente económico Rodrigo Rato, la ministra de Cultura Esperanza Aguirre, el ministro de Trabajo Javier Arenas, así como Francisco Correa, quien más adelante se jactaría de haber pagado el enlace. El alcalde de Córdoba Rafael Merino ofició la ceremonia. Manuel Fraga se negó a acudir debido a que se trataba de un enlace civil, mientras que el obispo de Córdoba también lo criticó por este hecho.