miniaturadeimagen|Grupo de pitagóricos celebrando la salida del sol.Himno al sol naciente, Fyodor Bronnikov (1827-1902; óleo).|340x340px
El pitagorismo fue un movimiento filosófico-religioso de mediados del fundado por Pitágoras de Samos, siendo ésta la razón por la cual sus seguidores recibían el nombre pitagóricos. Estos formaban la escuela pitagórica,Fundación Gustavo Bueno: La Escuela Pitagórica agrupación o secta conformada por astrólogos, músicos, matemáticos y filósofos cuya creencia más destacada era que todas las cosas son, en esencia, números.
Algunos de estos fueron Epicarmo de Megara, Alcmeón de Crotona, Hipaso de Metaponto, Filolao de Crotona y Arquitas de Tarento. El filósofo Jámblico de Calcis confeccionó un supuesto catálogo de los pitagóricos.
Este movimiento descubrió los números irracionales, aunque obligaba a sus seguidores a que lo mantuvieran en secreto. Se cree que el pitagórico Hipaso de Metaponto reveló el secreto y, según la leyenda, fue ahogado por no mantenerlo.Gaussianos: La raíz de la muerte de Hispaso
El pentagrama (estrella de cinco puntas) fue un importante símbolo religioso usado por los pitagóricos, que lo denominaban «salud».
Cosmología pitagórica 160px|miniaturadeimagen|izquierda|Busto de Pitágoras El pensamiento pitagórico estaba dominado por las matemáticas, a la vez que era profundamente místico. En el área de la cosmología no hay acuerdo sobre si el mismo Pitágoras impartía enseñanzas, pero muchos eruditos creen que la idea pitagórica de la transmigración del alma es demasiado importante para haber sido añadida por un seguidor posterior a Pitágoras. Por otra parte, es imposible determinar el origen de la doctrina pitagórica de la sustancia. Parece que la doctrina pitagórica parte de la doctrina de Anaximandro sobre la última sustancia de las cosas como "lo ilimitado". Un pupilo de Anaximandro, Anaxímenes, contemporáneo de Pitágoras, dio una explicación de cómo lo "ilimitado" según Anaximandro tomó forma, por condensación y rarefacción. Por otra parte, la doctrina pitagórica dice que mediante la noción de "límite" lo "ilimitado" toma forma.
Diógenes Laercio (sobre 200 d. C.) cita el libro Sucesiones de Filósofos de Alejandro Polyhistor (sobre 100 aC). Según Diógenes, Alejandro tuvo acceso a un libro llamado La memoria pitagórica en su relato de cómo fue construida la cosmología pitagórica:
Esta cosmología inspiró al gnóstico árabe Monoimus, que combinó este sistema con el monismo y otros aspectos de su propia cosmología.
Basándose en la especulación matemática y en las propiedades y relaciones que atribuían a los números, los pitagóricos postularon un sistema astronómico novedoso. Dedujeron que la fuerza divina debe configurar lo ilimitado desde el centro del cosmos, por lo que la Tierra —al igual que el resto de cuerpos celestes— se movería alrededor de ese fuego central. De esta manera, propusieron la primera explicación documentada del movimiento aparente de la bóveda celeste por un movimiento de la Tierra. Mediante este modelo no geocéntrico, en el seno de esta escuela filosófica se desarrollaron las teorías de traslación y rotación en torno a su eje de nuestro planeta.
Desarrollo histórico Después de los milesios, el siguiente movimiento filosófico importante (cronológicamente hablando) fueron los pitagóricos. Tras las luchas políticas de mediados del , la escuela pitagórica fundada en Crotona (Italia) fue destruida y la emigración de los pitagóricos y de sus doctrinas se realiza hacia la metrópoli, donde hacia esa época comenzaron a difundirse. Dos corrientes aparecen entonces: los "matemáticos" ('conocedores', en griego) y los "acusmáticos" ('oidores', en griego); los primeros eran partidarios de renovar las doctrinas de Pitágoras; los segundos eran fundamentalistas: solo querían conservar la doctrina del maestro tal cual, sin cambiarla y aprendiéndola de memoria sin discutirla. A fines del la filosofía se traslada de las costas de Jonia a las de la Magna Grecia, al sur de Italia y a Sicilia, y se constituye lo que Aristóteles llamó la escuela itálica.
Bartel Leendert van der Waerden distingue cinco generaciones en el pitagorismo matemático entre los años 530-360.
1.ª Generación (530-500): Pitágoras. 2.ª Generación (520-480): Hípaso de Metaponto, Alcmeón de Crotona. 3.ª Generación (480-430): Matemáticos anónimos. 4.ª Generación (440-400): Filolao, Teodoro de Cirene. 5ª Generación (400-360): Arquitas de Tarento.<ref>Cf. "La comunidad pictagórica...</ref>
Especialmente afamada fue la III.ª generación. De ellos decía Aristóteles (según Jámblico, Περὶ τῆς κοινῆς μαθηματικῆς ἐπιστήμης / De communi Mathematica scientia, 78) que «estiman mucho la exactitud de la argumentación en las ciencias matemáticas, porque solo ellas poseen demostraciones». Dejó una fuerte huella en la geometría y en la aritmética que quedó reflejada en los Elementos de Euclides.
Misticismo y ciencia Pocos rasgos hay que distingan aquí al pitagorismo de una simple religión mística, pero los pitagóricos figuraban, en el , entre los principales investigadores científicos. Pitágoras se interesó tanto por la ciencia como por el destino del alma. La religión y la ciencia no eran para él dos compartimentos separados sin contacto alguno, sino más bien constituían los dos factores indisociables de un único estilo de vida.
Las nociones fundamentales que mantuvieron unidas las dos ramas que más tarde se separaron parecen haber sido las de contemplación, el descubrimiento de un orden en la disposición del universo y la necesidad de purificación.
Mediante la contemplación del principio de orden manifestado en el universo, especialmente en los movimientos regulares de los cuerpos celestes, y asemejándose asimismo a ese orden, se fue purificando progresivamente el hombre hasta terminar por liberarse de la metempsicosis o ciclo de reencarnaciones y adquirir la inmortalidad.
Biografía de Pitágoras 160px|miniaturadeimagen|Pitágoras en una moneda
Pitágoras nace en el 570 a. C. proveniente del Asia menor (isla de Samos). Más tarde se traslada a Crotona al ser desterrado por Polícrates de Samos. Se le atribuyen varios viajes a Oriente, entre otros a Persia, donde hubo de conocer al mago Zaratás, es decir, a Zoroastro o Zaratustra. De los egipcios heredó la Geometría y el arte de la adivinación; de los fenicios aprendió la aritmética y el cálculo, y de los caldeos la investigación de los astros.
Del Pitagorismo al Neopitagorismo
Los pitagóricos se establecieron en una serie de ciudades de la Italia continental y de Sicilia, y luego pasaron también a la Grecia propia. Formaron una liga o secta, y se sometían a una gran cantidad de extrañas normas y prohibiciones; no comían carne ni habas, ni podían usar vestido de lana, ni recoger lo que se había caído, ni atizar el fuego con un hierro, etc. Resulta difícil comprender el sentido de estas normas, si es que tenían alguno.
Algunos comentaristas tardíos como San Hipólito del refieren que los adeptos se distinguían entre sí como novicios o iniciados. Los primeros solo podían escuchar y callar (exotéricos y acústicos) mientras que los segundos (esotéricos o matemáticos) podían hablar y expresar lo que pensaban acerca de las cuestiones científicas de las que se ocupaba la escuela.
La liga pitagórica tenía una tendencia contraria a la aristocracia; pero acabó por formar una e intervenir en la política de las ciudades-estado de la época. Como consecuencia de esto, se produjo una violenta reacción democrática en Crotona, y los pitagóricos fueron perseguidos, muchos de ellos muertos, y su casa incendiada. El fundador logró salvarse y murió, según se dice, poco después. Más tarde alcanzaron los pitagóricos un nuevo florecimiento, llamado el neopitagorismo, basándose en aplicar la mente a los resultados dados por los conocimientos pitagóricos.
Filósofos pitagóricos
Como era habitual en aquel tiempo, todos los escritos de los miembros de la Escuela eran atribuidos a Pitágoras. La mayoría de los seguidores de esta eran hombres, como Epicarmo de Megara, Alcmeón de Crotona, Hipaso de Metaponto, Filolao de Crotona y Arquitas de Tarento. y estos aparecían como los únicos creadores, pero gracias a algunos escritos y a la esposa de Pitágoras, llamada Téano, pudimos saber que también existieron mujeres.FRÍAS RUÍZ, Vicenta: Las mujeres ante la ciencia del siglo XXI. Editorial Complutense, Madrid, 2001, pp. 93-94.
Según Diógenes Laercio, los pitagóricos "entregaron sus mujeres para que aprendiesen sus preceptos; de donde vino que fueron llamadas Pitagóricas". En la Vida de Pitágoras, el filósofo Jámblico confeccionó un supuesto catálogo de los Pitagóricos con un listado de 32 estudiantes de la Escuela Pitagórica, en el que figuran 17 mujeres:NÚÑEZ VALDÉS, Juan y RODRÍGUEZ ARÉVALO, María Luisa: Las mujeres en la Escuela Pitagórica. Departamento de Geometría y Topología. Facultad de Matemáticas. Universidad de Sevilla. Sevilla, España, 2011, pp. 8-9. Timica, Filtide, Ocelo de Laconia, su hermana Ecelo, Quilónide, Cratesiclea de Esparta, Téano, Mía, Lastenia, Habrotelia, Equecratia de Fliunte, Tirsenis, Pisírrode, Teadusa, Boio de Argos, Babélica de Argos y Cleecma. No obstante, a esta lista, Estobeo añade otras tres conocidas figuras femeninas del pitagorismo, como Fintis, Melisa de Samos y Perictione. La pitagórica Melisa fue mencionada por Gilles Ménage en Historia de las mujeres filósofas.RODRÍGUEZ MORENO, Inmaculada: Mujer y filosofía en Grecia. Estudios sobre la mujer en la cultura griega y latina [XVIII Jornadas de Filología Clásica de Castilla y León] / coord. Jesús Mª. Nieto Ibáñez. Universidad de León. León, España, 2005, pp. 113-114.
Doctrina Constituía propiamente una escuela (en griego escuela significa ocio). Esta escuela está definida por un modo de vivir de sus miembros, personas emigradas, expatriadas; forasteros, en suma. Según el ejemplo de los juegos olímpicos, hablaban los pitagóricos de tres modos de vida: el de los que van a comprar y vender, el de los que corren en el estadio y el de los espectadores que se limitan a ver. Así viven los pitagóricos, forasteros curiosos de la Magna Grecia, como espectadores. Es lo que se llama el bios teoretiós, la vida teorética o contemplativa. La dificultad para esta vida es el cuerpo, con sus necesidades, que sujetan al hombre. Es menester liberarse de esas necesidades. El cuerpo es una tumba (soma sema), dicen los pitagóricos. Hay que superarlo, pero sin perderlo. Para esto es necesario un estado previo del alma, que es el entusiasmo (no debemos pensar lo que actualmente pensamos por entusiasmo, sino que debemos remitirnos al término en griego: ἐνθουσιαζόντoς; este término quiere decir estar lleno de Dios, poseído, pero no en un sentido peyorativo, sino que simplemente la persona presta su ser para que el dios, generalmente las Musas, hablen por medio de él). Aquí aparece la conexión con los Órficos y sus ritos, fundados en la manía (locura) y en la orgía. La escuela pitagórica utiliza estos ritos y los transforma. Así se llega a una vida suficiente, teorética, no ligada a las necesidades del cuerpo, un modo de vivir divino. El hombre que llega a esto es el sabio, el sophós (parece que la palabra filosofía o "amor a la sabiduría", más modesta que Sofía, surgió por primera vez de los círculos pitagóricos). El perfecto sophós es al mismo tiempo el perfecto polités o ciudadano; por esto el pitagorismo crea una aristocracia y acaba por intervenir en política.
Los pitagóricos seguían una dieta vegetarianaPythagoras on Vegetarianism - Citas de fuentes primarias de literatura histórica acerca del punto de vista de Pitágoras sobre el vegetarianismo, la justicia y la amabilidad a la que llamaban por aquel entonces dieta pitagórica.
Números y figuras geométricas
miniaturadeimagen|Pentagrama: los pitagóricos usaron este símbolo como un signo secreto para reconocerse unos a otros. Representa el número cinco, la vida, el poder y la invulnerabilidad.