Brian Boru o Boroimhe (Thomond, 941-Clontarf, 1014) se convirtió en el 978 en rey de Cashel, capital del antiguo reino irlandés de Munster. Hacia el año 984 controlaba la totalidad del reino, y en 1001 fue reconocido como Gran Rey de Irlanda. Desde su juventud, luchó duramente contra los vikingos que ocupaban parte de su país.
Finalmente, en la batalla de Clontarf, librada el 23 de abril de 1014, los vikingos fueron derrotados por un ejército comandado por sus hijos. Es uno de los grandes héroes de los irlandeses, pero en su historia se confunden la realidad y la ficción, por lo que resultaría muy complicado elaborar su biografía con precisión.
Biografía Orígenes Probablemente nació en el año 941, aunque algunas fuentes fechan su nacimiento en 926. Nació cerca de Killaloe, una ciudad en la región de Thomond (Tuadmumu) donde su padre Cennétig mac Lorcáin era rey.
Cuando su padre murió, el reino de Thomond pasó al hermano mayor de Brian, Mathgamain, y cuando este murió combatiendo con los vikingos en el año 976, Brian le sucedió. Posteriormente, llegó a reinar en todo el reino de Munster. Su madre Bé Binn, también fue asesinada por los vikingos cuando Brian era un niño.
Se cree que el origen de su apellido Boru o Borúma ("de los tributos"), está relacionado con un vado del río Shannon donde una partida de ganado era llevada como tributo desde su clan, los Dál gCais, a un clan más importante a los que les debían vasallaje, los Eóganachta. Sin embargo, parece más probable el apellido le hubiera sido dado por ser quien consiguió que su clan pasara de pagar tributo a recibirlo de aquellos a quienes su familia pagaba. Hay leyendas más modernas creadas para implicar que esto fue así por recaudar dinero de los caudillos menores de Irlanda, y los usó para reconstruir monasterios y bibliotecas que habían sido destruidos durante las invasiones vikingas.
Los Dál gCais
Brian pertenecía a los Dál gCais (o dalcasianos) que ocupaban un territorio a ambos lados del río Shannon, un territorio que más tarde sería conocido como el Reino de Thomond y que actualmente, incluye parte del condado de Clare y del condado de Limerick. El Shannon servía como una ruta por la cual se podían hacer incursiones contra la provincia de Connacht (al oeste del río) y Meath (al este). Su padre, Cennétig mac Lorcáin, y su hermano mayor, Mathgamain, realizaron incursiones por el río en las que sin duda habría participado Brian. Probablemente esto fue la raíz del aprecio que Brian sentirá en el futuro por los buques de guerra.
Una importante influencia sobre los Dál gCais era la existencia de la ciudad hiberno-nórdica de Limerick, situada en un istmo alrededor del cual fluye el Shannon. Indudablemente las relaciones entre Limerick y los dalcasianos dieron lugar a conflictos, pero es improbable que fueran de abierta hostilidad; hubo probablemente también contactos pacíficos, como el comercio. Los dalcasianos podrían haber obtenido beneficios adicionales de estas relaciones amistosas, a través de las cuales habrían podido conocer las innovaciones de los vikingos como sus armas superiores y su diseño de barcos, factores que podrían haber contribuido al incremento de su poder.
Mathgamain
En 964, el hermano mayor de Brian, Mathgamain, consiguió adquirir el control de toda la provincia de Munster, tras capturar la Roca de Cashel, capital del clan rival Eóganacht. El rey Eóganacht, Máel Muad mac Brain, organizó una alianza contra los Dál gCais, en la que participaban, entre otros, otro señor de Munster, e Ivar, señor de Limerick. En la batalla de Sulcoit, el ejército dalcasiano que lideraban Mathgamain y Brian derrotó decisivamente al nórdico-irlandés de Limerick y, después de la victoria, saqueó y quemó la ciudad. Su derrota en Sulchoid pudo inducir al rey Máel Muad a pensar que el engaño podría triunfar allí donde un enfrentamiento abierto en el campo de batalla había fracasado. Mathgamain acudió en el año 976 a lo que parecía ser un encuentro amistoso para reconciliarse con sus enemigos del clan Eóganacht, pero fue apresado y asesinado. Fue debido a estas circunstancias a las que Brian (a la edad de 35 años), fue nombrado nuevo líder del clan Dál gCais.
Brian, se puso en marcha inmediatamente para vengar la muerte de su hermano y recuperar el control sobre la provincia de Munster. Atacó y derrotó consecutivamente al ejército hiberno-nórdico de Limerick, a los aliados irlandeses de Máel Muad y, finalmente, al propio Máel Muad. La campaña de Brian para establecer su control sobre Munster, mostró los rasgos que serían característicos de todas sus guerras: tomaba la iniciativa, derrotaba a sus enemigos por separado antes de que pudieran unir fuerzas y vencerle y, aunque fue implacable y horriblemente brutal para los estándares modernos, buscaba la reconciliación después de la victoria en lugar de continuar con las hostilidades. Después de que hubiera matado al gobernante de Limerick, Ivar, y a su sucesor, permitió a los vikingos de Limerick permanecer en su asentamiento. Tras matar a Máel Muad, trató a su sucesor -su hijo Cian- con gran respeto, dándole incluso a su hija Sadb en matrimonio. Cian permaneció como un aliado fiel durante el resto de su vida.
Extendiendo su autoridad
Habiendo establecido su control absoluto sobre la provincia de Munster, Brian buscó extender su dominio sobre las provincias vecinas de Leinster, al este, y Connacht, al norte. Por ello se enfrentó al Alto Rey Máel Sechnaill mac Domnaill, cuya base estaba en la provincia de Meath. Durante los siguientes quince años, desde el año 982 hasta el año 997, el Alto Rey mandó ejércitos a Leinster y Munster, mientras Brian, como habían hecho antes su padre y su hermano, enviaba su flota río Shannon arriba para atacar Connacht y Meath, cada una a un lado del río. Sufrió bastantes derrotas en estos enfrentamientos, pero aprendía de cada una de ellas. Desarrolló una estrategia militar que le dio buenos resultados durante sus campañas: el uso coordinado de fuerzas por tierra y por agua (fluviales y marítimas). La flota de Brian, que incluía tropas aportadas por las ciudades hiberno-nórdicas que tenía bajo su control, dio apoyo directo e indirecto a las tropas terrestres. El apoyo indirecto consistía en que la flota realizaba un ataque de distracción en un lugar lejano al que Brian pensaba atacar con su ejército. El apoyo directo implicaba un avance doble que las fuerzas navales actuaban como una pinza del ataque mientras que el ejército formaba la otra.
En el año 996, Brian logró controlar por fin la provincia de Leinster, lo cual pudo inducir a Máel Sechnaill a llegar a un acuerdo con él al año siguiente. Se reconocía la autoridad de Brian sobre Leth Moga, es decir: la mitad sur de Irlanda, en la que estaban las Provincias de Munster y Leinster (y las ciudades hiberno-nórdicas dentro de ellas). Máel Sechnaill se limitó a aceptar los hechos consumados y se conformó con mantener el control sobre Leth Cuinn (la mitad norte de Irlanda), formada por las provincias de Meath, Connacht y Úlster.
Precisamente debido a que había aceptado someterse a la autoridad de Brian, el Rey de Leinster, fue derrocado en el año 998 y sustituido por Máel Mórda mac Murchada. Dadas las circunstancias por las que había sido entronizado, no es sorprendente que Máel Mórda mac Murchada no tardara en rebelarse contra Brian. En respuesta Brian reunió al ejército de la Provincia de Munster con la intención de asediar la ciudad nórdico-irlandesa de Dublín, la cual estaba gobernada por el aliado y primo de Máel Morda, Sigtrygg Silkiskegg. Máel Morda y Sitrygg, decidieron luchar contra Brian en una batalla en lugar de tratar de resistir el asedio, por lo que ambos ejércitos se enfrentaron en la batalla de Glenmama. Los anales irlandeses coinciden en que fue una batalla particularmente violenta y sangrienta, aunque son cuestionables el que durara desde la mañana hasta la medianoche o que hubiera 4.000 muertos. En cualquier caso, como habían hecho él y su hermano tras la batalla de Sulchoid treinta y dos años atrás, capturó y saqueó la ciudad enemiga, Dublín. Una vez más, sin embargo, Brian optó por la reconciliación; ofreció a Sigtrygg la posibilidad de recuperar su posición como gobernante de Dublín, dándole también la mano de una de sus hijas en matrimonio, justo como hizo con el rey Eoganacht, Cian. Puede que fuera en esta ocasión cuando Brian se casó con la madre de Sigtrygg y hermana de Máel Morda, Gormflaith ingen Murchada, la anterior esposa de Máel Sechnaill.
La lucha por Irlanda
Brian dejó claro que sus ambiciones no habían quedado satisfechas por los acuerdos del año 997, cuando en el año 1000, lideró un ejército combinado de Munster, Leinster y Dublín en un ataque sobre la provincia madre del Alto Rey Máel Sechnaill mac Domnaill, Meath. La lucha sobre quién gobernaría sobre toda Irlanda se reanudó. El principal aliado de Máel Sechnaill era el rey de Connacht, Cathal mac Conchobar mac Taidg, pero esto suponía algunos problemas. Las provincias de Meath y Connacht estaban separadas por el río Shannon, que actuaba tanto como ruta para que Brian pudiera atacar las orillas de ambas provincias, como de barrera para que los dos gobernantes se prestasen mutuo apoyo. Máel Sechnaill encontró una ingeniosa solución: se construirían dos puentes sobre el Shannon. Estos puentes servirían tanto como obstáculo para bloquear el avance de la flota de Brian como para trasladar tropas entre Meath y Connacht.
Los Anales Irlandeses cuentan que en el año 1002, Máel Sechnaill entregó su título a Brian, aunque no especifican cómo sucedió. La crónica la Guerra de los Irlandeses contra los Extranjeros (Cogad Gáedel re Gallaib en gaélico), cuenta que Brian desafió al Alto Rey Máel Sechnaill a combatir en la colina de Tara, en la provincia de Meath, pero Máel Sechnaill pidió un mes de tregua para poder movilizar a sus tropas, a lo cual Brian accedió. Pero para cuando se cumplió el plazo Máel Sechnaill no había conseguido recabar el apoyo de todos los que eran nominalmente sus súbditos y fue obligado a ceder su título a Brian. Dado el estilo de dirigir una campaña de Brian esta explicación resulta poco verosímil. Si hubiera sabido que su enemigo tenía problemas, habría aprovechado la ocasión para ganar ventaja sobre él en lugar de permitirle ponerse a su par. Y a la inversa: dada lo larga e intensa que había sido la lucha entre ambos, es altamente improbable que el Alto Rey se hubiera resignado a ceder el trono sin luchar. Que tuviera lugar esa lucha o no o cuáles fueron las circunstancias exactas de los hechos, nunca se sabrá, pero lo que es indiscutible es que en el año 1002 Brian Boru se convirtió en el nuevo Alto Rey de Irlanda. Brian pretendía ser rey, y no sólo de nombre. Para conseguirlo necesitaba imponer su voluntad a los numerosos jefes regionales de la única provincia que quedaba sin someterse a él: el Úlster. La geografía del Úlster presentaba un desafío considerable; había tres rutas principales por las que se podía invadir la provincia y las tres favorecían a los defensores. Brian tenía que encontrar primero la forma de atravesar o rodear estos cuellos de botella y después tendría que someter a los reyes del Úlster. A pesar de que lanzó a la campaña todas las tropas que pudo reunir del resto de Irlanda conseguir su objetivo le costó diez años, lo cual es un claro indicador de lo costoso que resultó derrotar a los reyes del Úlster. Una vez más, la coordinación de las fuerzas terrestres y navales le dio la victoria. Aunque los jefes del Úlster pudieron detener el avance de las tropas terrestres de Brian, no pudieron evitar que su flota atacara las costas de sus reinos. Pero conseguir entrar en el Úlster fue sólo el principio. Brian derrotó a todos y cada uno de los jefes del Úlster que le desafiaron, obligándoles a reconocerle como su señor.
Emperador de los irlandeses