La historia de frontera de Belice, Guatemala y México inicia en 1549 en la Capitanía General de Guatemala por parte del gobierno español, ya que ésta de inicio marcaba la frontera administrativa de dos partes del imperio español, aunque la Capitanía era en muchas formas parte de la Nueva España.

Antecedentes Hacia 1549 la frontera se describía sobre la base de los siguientes puntos fronterizos:*

thumb|Frontera colonial entre Nueva España y la Capitanía General de Guatemala en 1546.

Es al final de la época colonial por 1790, que se da una nueva frontera entre el virreinato de la Nueva España y la Capitanía General de Guatemala, por la cual la frontera tenía como puntos distinguibles:

La barra de Tonalá en Chiapas, el pueblo de San Miguel Chimalapa, Oaxaca donde curva al noroeste, el cerro de los Mixes, paralelo al paralelo 17° o 24° Norte hasta el pueblo de Usumacinta, de ahí por el río Usumacinta hasta unas millas al este de la confluencia del Usumacinta con el río San Pedro hacia el noreste hasta el río Nohbekán arriba del paralelo 19° Norte. Para luego bajar por el sureste hasta el inicio del río Hondo y de ahí por el río Hondo hasta el mar.

De todos estos puntos el llamado río Nohbekán tenía el inconveniente de no ser localizable aunque geógrafos como Antonio García Cubas lo marcaban en los planos de su Atlas, ubicándolo al centro de la península de Yucatán con afluencia hacia la laguna de Términos en el golfo de México.

thumb|Frontera colonial entre Nueva España y la Capitanía General de Guatemala en 1790.

El problema serio en la delimitación de la frontera se dio con la caída del Primer Imperio Mexicano en 1823 y la subsecuente secesión de los estados centroamericanos que formaban el Imperio Mexicano para formar la República Federal de Centro América mientras el resto se formaba en los Estados Unidos Mexicanos a los cuales se terminaría integrando el Departamento de Chiapas, perteneciente a la Capitanía General de Guatemala y en buena medida obligando a la división de hecho de la región del Soconusco entre ambas entidades políticas.

Entre 1824 cuando Chiapas se incorpora a la federación mexicana como el Estado del Sur y 1898 se dieron una serie de problemas militares y políticos para definir una frontera común entre México y la ya independiente Guatemala, entre estos destaca:

La ocupación militar del Soconusco por los ejércitos de Guatemala y México en diferentes épocas, 1840, 1843, 1856-1858.

La guerra de Castas.

De ambos conflictos la del Soconusco es la más conocida en general, ya que esta es incluso debatida en la actualidad, es así como a mediados del , los geógrafos mexicanos Antonio García Cubas y Manuel Orozco y Berra a petición del gobierno mexicano proponen una línea fronteriza, la cual correspondería más o menos a la actual frontera entre México y Guatemala, aunque por la técnica topográfica de la época sus datos parecen poco creíbles, por ejemplo Manuel Orozco y Berra la marca en términos de:

A esta primera propuesta, rechazada de plano por Guatemala se incorporaron otras las cuales tendieron a agravar el problema, ya que amplias regiones del centro de Chiapas y El Petén se encontraban inexploradas y en situación de rebeldía abierta contra los gobiernos de México y Guatemala, es así como durante la Guerra de Castas el gobierno mexicano deja casi toda la costa oriente de la península en manos de los Mayas Cruzo'ob los cuales además de constituirse de hecho en una nación independiente, se dirigen a la Corona británica para solicitar apoyo e incluso su incorporación al Imperio británico.

Tal vez motivados por esto, los gobiernos de México y Guatemala deciden llevar a cabo una serie de negociaciones para definir las fronteras.

Frontera Guatemala - México

thumb|Propuesta de frontera entre México y Guatemala, por parte de Antonio García Cubas y la cual fuera luego adoptada.

thumb|Propuesta de frontera entre México y Guatemala, por parte del gobierno Guatemalteco.

El 29 de abril de 1871 se inicia en el Congreso de México una iniciativa para liberar los fondos para una Comisión con el fin de fijar los límites entre México y Guatemala. Así, por nota diplomática, el 6 de octubre de 1873 se hace la primera invitación formal al gobierno de Guatemala, la cual por su política interna no se contesta hasta el 7 de diciembre de 1877, cuando México y Guatemala firman un convenio preliminar sobre el establecimiento de una comisión binacional de ingenieros para establecer los puntos técnicos de una futura negociación. Esto no se lleva a cabo sino hasta luego del 4 de julio de 1878 cuando se ratifica el convenio, para esto México nombra a su comisión como "Comisión Mexicana de Reconocimiento de la frontera entre México y Guatemala". En 1881 el presidente guatemalteco Justo Rufino Barrios decide continuar con el proceso y reclama al gobierno mexicano de Porfirio Díaz los territorios de Soconusco y Chiapas que a su entender seguían perteneciendo a Guatemala, lo que en realidad dio pie a las negociaciones para un tratado de límites definitivo entre ambos estados. Esta negociación se inició en 1882 con el arbitrio del gobierno de los EE. UU.. Por el lado de México eran encabezados por el diplomático Matías Romero, quien era asesorado por el geógrafo mexicano Antonio García Cubas; por el lado guatemalteco estaba el embajador en México y Justo Rufino en El Malacate. Esta negociación se llevó inicialmente en la Hacienda de Barrios en Soconusco, de donde se trasladó a la Ciudad de México.

Por su parte Guatemala manifestó su inconformidad por la anexión de Chiapas y el Soconusco, considerando que la línea que corría por entre el cerro Izbul y el río Usumacinta, pasando luego por el meridiano al este del río San Pedro, para seguir por el paralelo 17°49′ N a través de Belice era atentatoria a sus derechos obtenidos desde la colonia, los cuales le daban Chiapas, el Soconusco, El Petén y la parte central de la península de Yucatán, siendo esta propuesta parte de la propuesta no oficial que Antonio García Cubas y Manuel Orozco y Berra habían hecho ya a mediados del .

Como parte de las incidencias de estas negociaciones Antonio García Cubas es acusado de alterar en los documentos el cauce del río Usumacinta.

En sí el tratado se basó en la demarcación colonial de 1787 donde entre Yucatán y Guatemala se definía el paralelo 17°49′ N como la línea fronteriza, lo cual no fue bien recibido por los guatemaltecos; este arreglo se tomó ya que para ese momento Belice era de hecho una colonia británica, lo que impedía hacerse de ese territorio y la línea a 17° daba cierta salida diplomática al dividir a Belice entre ambos estados.

thumb|Supuestos límites fronterizos entre Guatemala y México que se usan comúnmente en publicaciones populares.

En el lado mexicano se acusó a los negociadores de ceder El Petén y Belice a Guatemala, al considerar popularmente que la línea fronteriza entre la Nueva España y la Capitanía General de Guatemala era una línea recta entre la desembocadura del río Dulce en el golfo de Honduras, que llegaba hasta la frontera con Chiapas, e incluso una línea recta más al norte que partiera por el medio a Belice y El Petén.*

El tratado fue firmado el 27 de septiembre de 1882, por el embajador Manuel Herrera y el ministro de relaciones exteriores Ignacio Mariscal en la Ciudad de México (durante el gobierno de Manuel González). En el Art. 3 del mismo se establecieron los puntos tomados para delimitarlo como sigue:

Este tratado dejó como una cuestión independiente y propia de cada estado los límites con la colonia de Honduras británica, hoy Belice; los trabajos efectivos de medición y delimitación no se concluyeron hasta 1902 cuando además el gobierno mexicano había definido su frontera con Belice. A consecuencia de esto, en el Soconusco Guatemala retuvo definitivamente la parte que llegaba hasta el río Suchiate y México la comarca de Motozintla.

Como parte de los trabajos de deslinde de la frontera se lleva a cabo la creación de una brecha en la selva del Norte de El Peté, con monumentos a cada cierto espacio a los cuales se les hace un desmonte circular, por lo que se les llama glorieta y sirve como límite efectivo de la frontera, esta línea se renovó entre 1930 y el 26 de octubre de 1938, aumentando el espacio del deslinde y el número de monumentos.

Entre el 28 de marzo de 1941 y el 1.º de marzo de 1949, se llevaron a cabo una serie de nuevos trabajos para extender y mejorar la brecha fronteriza, llegando hasta la confluencia del río Usumacinta, en 1950 se hace una nueva inspección y por el deterioro de los monumentos y la brecha, se vuelven a iniciar los trabajos, aumentando la extensión de la misma, llegando a crear la brecha que corre del río Usumacinta al río Suchiate, además de dar los primeros pasos en la creación de la Comisión Internacional de Límites y Aguas entre México y Guatemala, la cual remplazara las comisiones mixtas por un organismo binacional para la conservación de la frontera.

Mientras el 3 de noviembre de 1942 se firma el primer acuerdo para crear un puente internacional entre Guatemala y México, además del de aprovechamiento de las aguas de los ríos limítrofes, en 1958 nombra México al Comisionado de Límites con Guatemala, como su representante en la Comisión de ingenieros del río Suchiate y vuelve a insistir en la creación de la Comisión Internacional de Límites y Aguas, sobre la base de la propuesta que Guatemala había hecho en 1955. Lo que sucede con el canje de notas diplomáticas el 9 de noviembre y 21 de diciembre de 1961, quedando instalada el 1 de agosto de 1962 en la ciudad de Tapachula, Chiapas.

Desde entonces se han creado ocho cruces fronterizos formales:

Río Suchiate:

1- CD. Hidalgo, México - Tecún Umán, Guatemala, puente Dr. Rodolfo Robles. 2- CD. Hidalgo, México - Tecún Umán, Guatemala, puente Ing. Luis Cabrera. 3- Talismán, México - El Carmen, Guatemala, puente Talismán.

Segunda línea geodésica, Río Suchiate a río Usumacinta:

4- CD. Cuauhtémoc, México - La Mesilla, Guatemala. 5- Carmen Xhan, México - Gracias a Dios, Guatemala.

Río Usumacinta:

6- Frontera Corozal, México - Bethel, Guatemala.

Primer paralelo y meridiano de El Ceibo, entre río Usumacinta y río Hondo:

7- Nueva Orizaba, México - Ingenieros, Guatemala. 8- El Ceibo

Frontera Belice - México

thumb|Propuesta de frontera entre México y Guatemala, por parte de Antonio García Cubas y la cual fuera luego adoptada, en esta se nota la división de Belice entre ambas naciones.

Como parte de los tratados de Versalles de 1783 y la Convención de Londres de 1786, en la cual se reconocía la soberanía española de las costas del golfo de Honduras y se daba una concesión atemporal a los británicos para la explotación del palo de tinte el territorio de Belice fue poco a poco extendido hasta formarse en él una colonia británica, la cual para la época de la independencia de México, constituía una población y puerto estable del Imperio británico.

Su permanencia en buena medida se dio al escaso interés que se daba a esa costa por parte de México o Guatemala, y en mucha al apoyo británico que se dio a las nacientes naciones, pero la falta de una delimitación concreta de la frontera les permitió a los británicos hacerse del comercio de la zona, ya que comerciantes de ambas naciones preferían ir a la ciudad de Belice que a sus respectivas capitales, con este comercio lograron armarse los grupos de mayas de la península de Yucatán, lo que alentó la posterior Guerra de Castas que iniciara en 1847, alimentada con la venta de los artículos tomados como botín de guerra por los Mayas Cruzo, esta guerra permitió a los británicos hacerse con una posesión segura ya que el gobierno del Gral. Porfirio Díaz prefirió negociar con los británicos un reconocimiento de su soberanía a cambio del cese del comercio entre los británicos y los Mayas Cruzo.