thumb|Política. El Gobierno (del griego: κυβερνέιν kybernéin, «pilotar un barco», también «dirigir» o «gobernar») es el principal pilar del Estado; la autoridad que dirige, controla y administra sus instituciones, la cual consiste en la conducción política general o ejercicio del poder ejecutivo del Estado. En ese sentido, habitualmente se entiende por tal órgano (que puede estar formado por un presidente o primer ministro y un número variable de ministros) al que la Constitución o la norma fundamental de un Estado atribuye la función o poder ejecutivo, y que ejerce el poder político sobre una sociedad. También puede ser el órgano que dirige cualquier comunidad política. DRAE. Consultado el 16 de febrero de 2012.

Más estrechamente, "Gobierno" significa el conjunto de los ministros, es decir, es sinónimo de «gabinete». Son las definiciones formales de lo que tangiblemente es un Gobierno; pero sustancial e intangiblemente el gobierno de un Estado comprende el conjunto de intereses vitales que ejercita y defiende a través de los objetivos nacionales permanentes, estos son las pautas o normas de conducta inalterables en el arte de gobernar, como la vigencia de la integridad territorial, o la división del poder en tres ramas, para lo cual por periodos que varían entre cuatro y seis años generalmente, se identifican cuales objetivos nacionales actuales, conducen a la vigencia de los intereses vitales, cualquiera que sea la orientación ideológica y filosófica del gobernante de turno.

Definición La palabra gobierno deriva, en última instancia, del verbo griego κυβερνάω [kubernáo] (que significa dirigir con gubernaculum (timón), cuyo sentido metafórico se atestigua en la Nave del Estado de Platón).

El término «Gobierno» se suele utilizar con dos significados diferentes: en un sentido amplio, como equivalente a régimen político, al conjunto de los poderes públicos, y, en un sentido restringido, identificándolo con el poder ejecutivo:

El «Gobierno» entendido como conjunto de los poderes públicos. Este primer significado proviene de la tradición clásica. Aristóteles en su Política presentó tres formas de gobierno (monarquía, o gobierno de uno; aristocracia, o gobierno de pocos; y «politeia» o gobierno de los más) con sus respectivas formas degeneradas (tiranía, oligarquía y democracia). En la actualidad esta concepción se utiliza en los países anglosajones en los que el término government equivale a los poderes del Estado. Así entendido, el Gobierno es el conjunto de instituciones, estructuras administrativas y autoridades que ejercen las diversas actividades estatales, pero no debe ser confundido con el Estado. El Gobierno pasa, cambia y se transforma, mientras que el Estado permanece, aunque históricamente puede experimentar algunas transformaciones en algunos aspectos. Así pues, el Gobierno es el conjunto de los órganos directores de un Estado a través del cual se expresa el poder estatal, por medio del orden jurídico. La Enciclopedia Columbia define el gobierno como «un sistema de control social bajo el cual el derecho a hacer leyes, y el derecho a hacerlas cumplir, se confiere a un grupo particular de la sociedad».

El «Gobierno» entendido como poder ejecutivo. Esta acepción más específica se refiere al equipo formado por el presidente del Gobierno y sus ministros que forman el gabinete (incluye también al jefe de Estado si ostenta poderes políticos efectivos). Esta concepción, predominante en la Europa continental, deriva fundamentalmente de la obra de Montesquieu De l'esprit des lois (1748) en la que expuso su tesis de la división de poderes (poder legislativo, poder ejecutivo y poder judicial). Históricamente el gobierno, entendido como el poder ejecutivo del Estado, tiene su origen en el grupo de consejeros de los que se rodearon los reyes absolutos, que (con diversas denominaciones, según los casos, como «secretario del Despacho») actuaban en su ámbito de competencias (Estado, Gracia y Justicia, Guerra, entre otras) siguiendo las directrices políticas del monarca y solo eran responsables ante él. Al principio despachaban directamente con el rey pero más tarde formaron un órgano colegiado, por lo que los acuerdos se tomaban conjuntamente, pero siempre contando con la aprobación del rey. En las posteriores «Monarquías constitucionales» el «gabinete» o consejo de ministros con su presidente al frente fue también responsable ante el Parlamento, y en las monarquías parlamentarias exclusivamente, por lo que el soberano (cuando subsistió) dejó de formar parte del poder ejecutivo. Por otro lado, la palabra «Gobierno» también suele utilizarse para referirse a los órganos ejecutivos de entidades sociopolíticas subnacionales (estados federados, comunidades autónomas, regiones, territorios dependientes, etc.).

Debates en la ciencia política En la ciencia política, desde hace mucho tiempo es un objetivo crear una tipología o taxonomía de polities, ya que las tipologías de los sistemas políticos no son obvias. Es especialmente importante en los campos de ciencia política de política comparada y relaciones internacionales. Como todas las categorías discernidas dentro de las formas de gobierno, los límites de las clasificaciones gubernamentales son fluidos o están mal definidos.

Superficialmente, todos los gobiernos tienen una forma oficial o ideal. Estados Unidos es una república constitucional, mientras que la antigua Unión Soviética era una república socialista. Sin embargo, la autoidentificación no es objetiva y, como sostienen Kopstein y Lichbach, definir los regímenes puede ser complicado.Comparative politics : interests, identities, and institutions in a changing global order, Jeffrey Kopstein, Mark Lichbach (eds.), 2ª ed, Cambridge University Press, 2005, , p. 4. Por ejemplo, Voltaire sostenía que "el Sacro Imperio Romano no es ni santo, ni romano, ni un imperio".

Identificar una forma de gobierno también es difícil porque muchos sistemas políticos se originan como movimientos socioeconómicos y luego son llevados a los gobiernos por partidos que se autodenominan como esos movimientos; todos con ideologías políticas en competencia. La experiencia de esos movimientos en el poder, y los fuertes vínculos que pueden tener con determinadas formas de gobierno, pueden hacer que se consideren formas de gobierno en sí mismas.

Otras complicaciones incluyen la falta de consenso general o la "distorsión o sesgo" deliberada de las definiciones técnicas razonables de las ideologías políticas y las formas de gobierno asociadas, debido a la naturaleza de la política en la era moderna. Por ejemplo: El significado de "conservadurismo" en los Estados Unidos tiene poco que ver con la forma en que se utiliza la definición de la palabra en otros lugares. Como señala Ribuffo, "lo que los estadounidenses llaman ahora conservadurismo gran parte del mundo lo llama liberalismo o neoliberalismo"; un " conservador" en Finlandia sería etiquetado como "socialista" en los Estados Unidos.Leo P. Ribuffo, "20 Sugerencias para estudiar la derecha ahora que estudiar la derecha está de moda", Historically Speaking Jan 2011 v.12 #1 pp. 2-6, cita en la p. 6 Desde la década de 1950 el conservadurismo en los Estados Unidos se ha asociado principalmente con el Partido Republicano. Sin embargo, durante la época de la segregación racial en Estados Unidos muchos demócratas sureños eran conservadores, y desempeñaron un papel clave en la «Coalición Conservadora» que controló el Congreso de 1937 a 1963.Kari Frederickson, The Dixiecrat Revolt and the End of the Solid South, 1932-1968, p. 12, "...los demócratas conservadores del sur veían con recelo el potencial de los programas del Nuevo Trato para amenazar la dependencia económica de la región de la mano de obra barata, a la vez que despertaban las ambiciones democráticas de los desfavorecidos y socavaban la supremacía blanca", The University of North Carolina Press, 2000,

Las opiniones varían según los sujetos en cuanto a los tipos y propiedades de los gobiernos que existen. Los "matices de gris" son habituales en cualquier gobierno y su correspondiente clasificación. Incluso las democracias más liberales limitan la actividad política de sus rivales en una u otra medida, mientras que las dictaduras más tiránicas deben organizar una amplia base de apoyo, creando así dificultades para "encasillar" a los gobiernos en categorías estrechas. Ejemplos de ello son las reivindicaciones de la Estados Unidos como una plutocracia en lugar de una democracia ya que algunos votantes estadounidenses creen que las elecciones están siendo manipuladas por los ricos super PACs.

El filósofo griego clásico Platón habla de cinco tipos de regímenes: aristocracia, timocracia, oligarquía, democracia y tiranía. Platón también asigna un hombre a cada uno de estos regímenes para ilustrar lo que representan. El hombre tirano representaría la tiranía, por ejemplo. Estos cinco regímenes degeneran progresivamente, empezando por la aristocracia en la cima y la tiranía en la base.

Formas de gobierno

Las formas de gobierno actuales se suelen agrupar en dos grandes tipos: democracias y autocracias. Según el politólogo español Jaume Colomer, las primeras se caracterizan por ser «sistemas de consenso» que se basan en «la existencia de una aceptación, o cuando menos, de una tolerancia social generalizada frente al poder establecido» (cuya «concreción más avanzada [sería] el Estado social y democrático de Derecho»), mientras que los segundos serían «sistema de coerción» (también llamados autoritarios) que se basan, «fundamentalmente, en el uso de la fuerza para la preservación de sus estructuras, quedando la creación de consenso en un plano subordinado, cuando no pura y simplemente inexistente». Colomer señala que la dictadura sería la forma moderna que habrían adoptado los «sistemas de coerción» que «han sido ampliamente dominantes a lo largo de la Historia en todas las áreas geográficas, con muy pocas excepciones».

Otros autores han señalado que una autocracia (del griego «autokrateia») es una forma de gobierno que concentra el poder en una sola figura (a veces divinizada) cuyas acciones y decisiones no están sujetas ni a restricciones legales externas, ni a mecanismos regulativos de control popular (excepto quizás por la amenaza implícita de un golpe de Estado o de una insurrección en masa). Por el contrario, los sistemas democráticos incluyen la participación de la población general en la toma de decisiones, más notoria como en la democracia directa o más remota como sucede en la democracia representativa. En los estados modernos con millones de personas, se dan formas de democracia representativa, con la posibilidad de referenda y plebiscitos sobre cuestiones particulares, que usualmente obligan al gobierno a decidir entre dos o más alternativas según el voto mayoritario de la población. Por otro lado, las democracias han tenido mayor apoyo de la población que los regímenes no democráticos, por esa razón muchos sistemas autoritarios e incluso totalitarios han llegado a referirse a sí mismos como democracias, democracias populares o democracias orgánicas, cuando en realidad dichos regímenes no serían considerados propiamente democráticos por muchos analistas.

Formas de gobierno autoritarias Josep Colomer ha propuesto diferenciar seis formas de gobierno autoritarias: