Garlitos es un municipio de España perteneciente a la provincia de Badajoz, en la comunidad autónoma de Extremadura. Tiene una población de .

Toponimia El nombre del pueblo, Garlitos, de origen prerromano, significa "paso estrecho". Otra explicación sobre su origen tiene que ver con el garlito, red rudimentaria a modo de tela de araña y hecha con cuerda y trozos de rama, que era utilizada en la pesca de río.Garlitos-Badajoz- Extremadura, http://www.entrepueblos.com/municipio-garlitos/

Geografía Se encuentra al nordeste de la provincia de Badajoz a la orilla derecha del río Zújar, en el límite meridional de la comarca de La Siberia, sobre el extremo contrario que Castilblanco y Valdecaballeros, constituyendo el núcleo más antiguo de los que se localizan en el entorno de Siruela. Dista a la capital, Badajoz, 206 km y pertenece al partido judicial de Herrera del Duque.

Urbanísticamente, el núcleo se compone de dos áreas bien diferenciadas. Una, más antigua, de estructura irregular y apretada, que ocupa la parte de mayor elevación, y otra moderna, con mayor extensión y trazado regular, que se extiende por los terrenos llanos.

En los límites de Garlitos, narran sus gentes la existencia de una encina que tenía la característica de dar su fruto con la imagen de la Virgen, ya que en ese lugar se apareció la Virgen de Nazaret.

Historia Es el núcleo más antiguo de los que se localizan en el entorno de Siruela. De origen romano, aunque los árabes dejaron huellas de su paso por la localidad, la memoria de sus antecedentes romanos se conserva en el nombre de "la ciudad de Minerva" que aún aplican los naturales. Su existencia está documentada en época árabe, de la que perduran restos de un castillo. Tras la reconquista se integró bajo los templarios en la jurisdicción de Capilla, y más tarde en las posesiones del duque de Benavente. En 1594Libro de los Millones: Censo de población de las provincias y partidos de la Corona de Castilla en el formaba parte de la Tierra de Capilla en la Provincia de Trujillo. Alcanzó la categoría de "villa" en 1635) y pasó a pertenecer al duque de Béjar.

A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura. Desde 1834 quedó integrado en el partido judicial de Puebla de Alcocer.Cervantes Virtual En el censo de 1842 contaba con 151 hogares y 543 vecinos.Municipio Código INE -06-057. A mediados del la villa tenía contabilizadas 260 casas. Aparece descrita en el octavo volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:

Demografía Garlitos cuenta con una población de .

Su gentilicio es garliteño o garliteña.

Está hermanado con San Vicente dels Horts (Barcelona).

Patrimonio

En el terreno artístico y monumental la realización más reseñable es la iglesia parroquial de San Juan Bautista, en la archidiócesis de Toledo. Se trata de una construcción de piedra y ladrillo, originaria del , ejecutada de acuerdo con el modelo de pequeño templo rural dominante en el territorio, que por su antigüedad y configuración resulta pieza de interés. Su elemento más caracterizado es una capilla levantada en 1613, según trazas, del maestro cantero Juan Bautista de Montenegro.

Sobre la fachada del Ayuntamiento viejo se conserva una lápida romana hallada en las inmediaciones de la población.

En las inmediaciones de la población, sobre el punto donde al parecer se levantó en la antigüedad un templo a Cibeles y más tarde una basílica visigoda, se encuentra la ermita de Nuestra Señora de Nazaret, obra de notable arquitectura, con gran cuerpo y espadaña escalonada, cuya silueta recuerda la de la iglesia vieja de Peñalsordo, sobre cuyos muros lucen lápidas romanas alusivas a Miróbriga. Otra ermita destacada fue la ermita de San Antón, ya desaparecida.

Gastronomía

En la cocina de Garlitos tienen un papel sobresaliente las elaboraciones culinarias basadas en el guiso de los peces de las corrientes fluviales y embalse de La Serena, río Zújar, cercanos.

Cuando se cocinan a orilla del agua, son asados con leña de atarfe, tamujas o encinas, sin más aditamentos que unos granos de sal. En casa, si la pieza conseguida es grande, se hacen en estofados, al horno, o con el adobo realizado a base de buen vinagre, aceite de oliva y quizá con un poco de pimentón. Si los peces son más pequeños, se pueden cocinar con diferentes estilos: fritos, en ajo, en pisto, en salmorejo o escabechados.

Caza y pesca

Garlitos cuenta con grandes cotos cinegéticos de caza menor y de pesca (barbo común, barbo comizo, lucio, carpa, black-bass, anguila, percasol, boga, pardilla, cangrejo rojo, etc.)

Su cuenca fluvial es muy abierta, con una llanura periférica de terreno ondulado y desarbolado, que constituye la "Serena Esteparia" de unas 100 000 ha. Tiene dos embalses consecutivos en el río Zújar, siendo el de La Serena el mayor de España: 3232 hm³ y 14 000 ha.

Pastizal de aprovechamiento ganadero ovino y cultivos ocasionales de cereal.

Por otro lado, es un enclave excepcional para las aves esteparias nidificantes, así como invernantes.

Los alrededores

El entorno

Garlitos está rodeado de paisajes de gran belleza que compaginan al mismo tiempo sentimientos estéticos y necesidades vitales que invitan a una detenida contemplación. El Libro de la montería de Alfonso XI, que entre otros muchos valores ofrece el de la Caminaría Hispánica, dado que permite trazar las rutas de montería, nos descubre un turismo rural que puede resultar atractivo.

Las minas

El auge de la minería que tuvo lugar en Europa durante todo el y principios del puso de manifiesto la existencia de importantes labores mineras antiguas en la mayoría de los yacimientos prospectados o trabajados. Todos los grandes yacimientos conocidos habían sido ya explotados en época romana, algunos incluso también con anterioridad. La atribución a época romana de los trabajos encontrados se realiza según la magnitud y la tecnología empleada, así como por evidencias arqueológicas encontradas en las antiguas labores mineras. La investigación actual sobre la minería romana desde el punto de vista de la ingeniería se encuentra con la problemática de la reactivación posterior de la mayoría de los trabajos mineros antiguos, sin apenas registros arqueológicos previos, por lo que la pérdida de datos ha sido muy importante y difícil de cuantificar. Las campañas de conquista de los romanos pusieron en sus manos el control de zonas de mucha tradición minera. En estos casos en los que los yacimientos, por su extensión o nivel de trabajos, ya estaban suficientemente reconocidos, simplemente se limitaron a racionalizar las estructuras de las explotaciones para proceder a su profundización, resolviendo con éxito el principal problema, que era la existencia de agua en el laboreo. La progresión de cualquier explotación se enfrenta con la necesidad de profundizar continuamente las labores para poder mantener los niveles de producción, por lo que a medida que aumenta la profundidad el problema del agua se acentúa.

La solución efectiva más aplicada desde antiguo para resolver los problemas de desagüe y acceso fue la realización de galerías de drenaje en aquellas explotaciones donde el relieve del terreno es favorable, alcanzando su máximo exponente en época romana mediante grandes trazados que llegan a tener en algunos casos hasta casi dos kilómetros de longitud y aunque se conocen algunos ejemplos de galerías de desagüe desde la Edad del Bronce su corto trazado de apenas una decena de metros no admite comparación con las grandes obras de desagüe romanas en las que fue preciso utilizar técnicas de topografía subterránea, no desarrolladas anteriormente y de las que de momento no se tienen evidencias materiales, pero cuyos resultados son evidentes.

Los lucernarios

La iluminación en los frentes de trabajo se realizaba mediante lámparas de aceite, lucernas, elaboradas en arcilla cocida, semejantes a aquellas que eran utilizadas en el ámbito doméstico romano, cuyo diseño y decoración permite a veces su encuadre en un período determinado. El emplazamiento de las lámparas se hacía sistemáticamente en pequeñas oquedades excavadas en los hastíales. Estos huecos reciben el nombre de lucernario y su distribución y espaciado puede dar alguna idea de los ciclos de trabajo en el interior de la mina.

Herramientas

Como útiles de arranque, en los trabajos mineros subterráneos romanos se introduce el uso generalizado de herramientas de hierro frente a los útiles de piedra y hueso de épocas anteriores. Se utilizan cuñas metálicas o de madera, martillos diversos, picos y punteros, apoyados por rastrillos y palas para cargar el mineral. Se sigue utilizando el fuego y agua alternativamente en el interior de las minas para romper la roca muy dura, tanto para el avance de galerías como para el abatimiento de masas de roca mineralizada.

Como sistema básico de sostenimiento y entibación de labores mineras se sigue manteniendo la utilización de la madera. Su uso está constatado ya desde la antigüedad por los restos aparecidos en explotaciones mineras. El transporte del mineral hasta la superficie se venía realizando manualmente en espuertas y capazos por las propias labores de explotación y galerías. Para las operaciones de izado se utilizaban cables confeccionados con fibras vegetales o cuero, bien directamente o combinados con poleas, cuyo uso se generaliza.

La minería subterránea se concentra principalmente en los parajes conocidos como Las Minillas y El Borracho, aunque también merecen mención, el filón de Cañalarga, con barita y galena con una corrida de varios kilómetros y la mina de plomo y zinc de Santa Isabel.

Las Minillas

Las Minillas constituyen una mineralización típicamente filoliana. El complejo minero se encuentra situado a unos 2 km al sureste de la localidad, 38°51′ N - 5°1′ O y se accede desde esta mediante un carril conocido por el Camino Colorao, que se dirige precisamente a las minas. Se explotaron diversos filones de galena encajantes en esquistos silúricos. Las extensas labores antiguas incluyen trincheras y minería subterránea hasta 173 m. Se documentó una galería de desagüe en el nivel de 40 m y durante el laboreo moderno aparecieron también entibos y una polea de encina así como lucernas y fragmentos de ánforas, nada de ello conservado. En superficie tanto en las en escombreras como en un posible asentamiento se han conservado materiales del siglo uno antes de Cristo – Rev. Arqueología n.º 58 (1986) - 10-18. -. La explotación moderna se realizó en una corrida de más de 500 m mediante dos pozos principales, llamados de San Pedro y San Pablo. La mineralización es de galena argentífera (AgPb), con ganga de cuarzo-carbonatados, dándose por finalizadas las labores en los años 1970.

El Borracho

El Borracho constituye una de las áreas más interesantes desde el punto de vista geológico de la región, pues en la misma se superponen diversos procesos de formación de rocas y metales, unidos a un paisaje singular, condicionado por el encajamiento del río Esteras. La mineralización es de Cerusita, cuya etimología proviene de la palabra latina cerusa, que significa plomo blanco. Existen dos mineralizaciones diferentes:

El Borracho Antiguo

Las labores mineras del Borracho Antiguo se extienden en paralelo al valle del río Esteras. Su proximidad a este hizo que las labores tuvieran que ser abandonadas, pues a ciertas profundidades el desagüe era ya imposible. En estas labores se explotó el llamado filón Sergio. La mineralización la constituye Galena Argentífera, con Pirita y Cuarzo-Carbonatos como ganga.

El Borracho Nuevo