miniatura|300px|Proclamación y jura de la Independencia de Chile, por Pedro Subercaseaux (1945).En la escena recreada aparece erróneamente Bernardo O’Higgins, aunque en realidad se encontraba ese día en la ciudad de Maule. La independencia de Chile corresponde al proceso durante el cual dicho país dejó su estatus de reino indiano dentro del Imperio español, para establecer una república independiente.
La historiografía define a este periodo como aquel comprendido entre el establecimiento de la Junta Provisional Gubernativa () y la abdicación de Bernardo O'Higgins al cargo de director supremo (). Durante la mayor parte del proceso, se llevó a cabo una guerra civil entre aquellos partidarios de la integridad de la monarquía española, llamados «realistas», y aquellos partidarios de la independencia, llamados «patriotas» o «exaltados».
Este periodo se divide convencionalmente en tres etapas: la Patria Vieja (1810-1814), la Reconquista —llamada también por algunos historiadores Restauración Monárquica o Absolutista— (1814-1817) y la Patria Nueva (1817-1823). En tanto, el territorio de Chiloé fue incorporado mediante el tratado de Tantauco en .
Oficialmente, la emancipación de Chile fue declarada el ,http://archivohistorico.camara.cl/varios/testamento%20ohiggins%20final.pdf Inventario de Bienes, Archivo Cámara de Diputados (p.21). Instrucciones hológrafas de Bernardo O'Higgins a su hermana Rosa para testar en su nombre. "Digo yo Bernardo O'Higgins, Capitán General de la República de Chile, Brigadier en la de Buenos Aires y Gran Mariscal en la del Perú, y que en 1.° de Enero de 1818., como organo de la voluntad Nacional declaré Solemnemente la Independencia de Chile en la Ciudad de Concepción;" a través del acta de Independencia de Chile, y jurada el del mismo año. Esta declaración fue reconocida por España en Madrid el .
Agitación en Chile
Ya en Chile había antecedentes de agitación independentista (concretamente el motín de los Tres Antonios), pero parece ser que García Carrasco magnificó el problema tomando diversas medidas arbitrarias, incluyendo el arresto de connotados ciudadanos y su remisión a Lima. Esto, sumado a su involucramiento en un bullado caso de contrabando descubierto en Topocalma (Escándalo Escorpión), motivó la presión para que renunciara, lo que por fin se consiguió en 1810.
El militar más experimentado de Chile en esa época era Mateo de Toro Zambrano, conde de la Conquista, por lo cual tomó interinamente el mando.Bando de posesión del Conde de la Conquista Pero la intranquilidad continuó debido a las turbulencias políticas y bélicas en Europa: tanto el Rey (Carlos IV) como su hijo (el futuro Fernando VII) habían abdicado (forzadamente) en favor de Napoleón quien a su vez había instalado a su hermano José Bonaparte, conocido por el apodo de Pepe Botella, como rey de España. Al mismo tiempo, el ideal independentista cobraba fuerzas impulsado tanto por ideas ilustradas y liberales como por el desarrollo de sectores sociales locales independientes del patronazgo real o de su nacimiento en la península.
Corrientes políticas Así, tres grandes corrientes comenzaban a dibujarse: Una que puede ser llamada monarquista conservadora o pro o proto-persa que sugería que Chile era colonia no solo del rey sino de España y por lo tanto debía lealtad absoluta no solo al rey y sus autoridades sino también a las autoridades españolas, cualquiera que estas fueran (representada a nivel local por la Real Audiencia de Chile y el Virreinato del Perú). Otra que puede ser llamada "conciliacionista progresista" o "autonomista" afirmaba que si bien Chile le debía lealtad al Rey, esto no era a través de autoridades intermedias, dado que Carlos III de España mismo declaró en 1798 que Chile era independiente del virreinato "como siempre debió entenderse" y por lo tanto tenía derecho, al igual que cualquier región o provincia de España, a escoger un gobierno de su confianza (similar en forma a las Juntas que se estaban creando en España) y representantes a las Cortes de Cádiz (con dos ramas: una "patriótica monárquica" que sugería concentrarse en prestar el máximo de ayuda a la Guerra de la Independencia española y la otra, más "autonomista", que sugería que esta era una buena oportunidad para establecer un Nuevo Régimen que se entendía como una monarquía constitucional basada en la restauración borbónica), pero dando expresión a la desconfianza liberal a poderes centrales fuertes; y Una corriente independentista (llamada en aquellos días "los exaltados"), en su mayoría criollos, que afirmaban que la lealtad se había dado a un rey libre, pero ahora que esa persona se encontraba prisionera la soberanía revertía al pueblo,Ver, por ejemplo: Silogismo de Chuquisaca que incluía un elemento llamado jacobino que era decididamente "republicano".Años después, O'Higgins fue acusado por José Miguel Carrera de ser jacobino, debido a la abolición por O"Higgins de los títulos de nobleza en Chile
Desigualdad en la sociedad chilena
Hay que considerar que lo anterior se sobreponía u ocultaba otro aspecto fundamental de la realidad social colonial: solo los españoles de nacimiento (o chapetones, como eran conocidos en Sudamérica) tenían acceso a las instituciones de poder, el que les estaba negado incluso a sus descendientes directos, por mucho que estos se considerasen súbditos leales. De acuerdo a descripciones de la época“Cartas escritas durante una residencia de tres años en Chile, en las que se cuentan los hechos más culminantes de las luchas de la revolución en aquel país: con un interesante relato" Johnston, Samuel B. pp 129, Carta Undécima hacia el final del período colonial, cuando la población "del reino" alcanzaba medio millón de habitantes, sin contar la población indígena, aproximadamente 300 000 eran mestizos, 150 000 criollos (es decir, descendientes directos de españoles) y solo alrededor de 20 000 eran peninsulares, los que, junto con las autoridades nombradas por el rey o sus representantes y un puñado de nobles y encomenderos, eran los que en la práctica constituían la clase en cuyo beneficio el país funcionaba (véase también La Colonia).
Independentismo, Republicanismo, Democracia Es necesario recordar además que independentismo no es ni era equivalente de republicanismo ni implica que se era o es partidario de la democracia. También es conveniente tener presente que mucha gente vacilaba entre esas posiciones o tenía visiones intermedias. Especialmente, entre los "liberales" y los "exaltados", había aquellos que vacilaban entre un gobierno democrático y alguna forma de monarquía constitucional.
En consecuencia, no era evidente cuál era la mejor solución a la situación, ya sea política o legalmente hablando. Después de muchas vacilaciones, Mateo de Toro y Zambrano accedió a convocar un cabildo abierto para todos los jefes de cuerpos militares y religiosos, prelados y vecinos nobles de Santiago, para el día 18 de septiembre de 1810, conocido como el día de la Primera Junta de Gobierno de Chile.
Patria Vieja en Chile
thumb|400px|Primera Junta de Gobierno.
En la sesión del 18 de septiembre de 1810, los juntistas gritaron a voz en cuello: "¡Junta queremos! ¡Junta queremos!". El anciano Mateo De Toro y Zambrano (a la sazón de 82 años) accedió y entregó el bastón ceremonial, agregando: "He aquí el bastón. Disponed de él y del mando". Siete de los más notables vecinos de Santiago fueron elegidos a la Junta de Gobierno, incluyendo a Mateo de Toro Zambrano como presidente.
La junta reconoció explícitamente la soberanía de Fernando VII.Acta de instalación de la primera junta La Real Audiencia de Santiago continuó dispensando justicia en su nombre y los funcionarios del antiguo régimen (incluyendo los cargos militares) fueron confirmados en sus posiciones. La junta incluso reconoció formalmente el Supremo Consejo de Regencia de Cádiz y justificó su constitución notando "que la misma Regencia con su manifiesto de catorce de febrero último, ha remitido el de la instalación de la Junta de Cádiz, advirtiendo a las Américas que ésta podrá servir de modelo a los pueblos que quieran elegirse un Gobierno representativo digno de su confianza" (Acta de Instalación de la Excelentísima Junta de Gobierno). Ningún español o criollo, conformista o no, sufrió como consecuencia de sus ideales políticos. De esta manera, comenzó la Patria Vieja.
Sin embargo esa situación era más bien confusa y no contemplaba ni resolvía el otro problema de fondo: la exclusión de la vida política de muchos del sector criollo y la totalidad del mestizaje (La población indígena no era considerada en absoluto). De hecho, el "electorado" de la época se restringía, de acuerdo al sistema político y legal de la época, al "vecindario noble", sector constituido en su mayoría por aquellos nacidos en España, los que se consideraban miembros de la nobleza y los miembros del aparato administrativo colonial a nivel local. Abusando imprudentemente de ese privilegio, el sector monarquista no creyó necesario contemplar las aspiraciones de los criollos o buscar un consenso,Criticismos posteriores de este sector político sugieren que "los monarquistas" actuaron no tanto en defensa de los derechos “del rey” sino a fin de preservar sus privilegios e intereses personales, ya sea como detentores de autoridad real, lo que posibilitaba gran enriquecimiento (especialmente a través de la corrupción), o como "nobles", lo que los situaba por encima de la ley. Cualquiera tenía, en las colonias, por el simple hecho de haber sido nacido en España, acceso a privilegios por sobre los habitantes locales. En lo relacionado con la corrupción, aun cuando no se refiere específicamente a Chile, se puede una descripción de la situación en Eduardo R. Saguier: La corrupción de la burocracia colonial borbónica y los orígenes del federalismo: el caso del Virreinato del Río de la Plata lo que produjo una agudización de los sentimientos "exaltados" de ese sector. Esta situación se hizo obvia con la muerte de Toro y Zambrano (fines de febrero de 1811), lo que permitió que Juan Martínez de Rozas, quien llegó a ser visto como líder de los criollos, aumentara su poder, lo que le permitió promover otros criollos a posiciones de autoridad y solicitar ayuda militar a las Provincias Unidas del Río de la Plata en su lucha contra la monarquía.
Bajo la influencia de Martínez de Rozas y alegando que la Junta representaba solo a los vecinos de Santiago, se convocó a elecciones para designar un Congreso Nacional.Convocatoria al primer Congreso Nacional de Chile Sin embargo, y a pesar de la creciente influencia del criollismo, el sentir general todavía era de la tendencia moderada que se había hecho sentir en la elección y primeros actos de la Junta. Siendo así las cosas, es posible que la situación política se hubiera consolidado en ese compromiso, por lo menos hasta el fin de las guerras napoleónicas.
Pero la Real Audiencia consideró que la situación en general y la elección en particular eran anti-monárquicas y conspiró con el coronel realista Tomás de Figueroa, comandante de las tropas, quien el 1 de abril de 1811 se sublevó con la intención de disolver la Junta e impedir las elecciones al Congreso.Confesión de Don Tomás de Figueroa El suceso, conocido como "Motín de Figueroa", enfrentó las tropas de este con las del recién formado Granaderos N.º 1 al mando de Juan Mackenna, batiéndose en la plaza de Armas de Santiago por lo que constituye el primer combate por la independencia de Chile.