El príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo y Gotha (; Coburgo, 26 de agosto de 1819-Windsor, 14 de diciembre de 1861) fue el esposo de la reina Victoria y consorte del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda desde 1840, año en el que contrajeron matrimonio, hasta su fallecimiento en 1861. En 1857 le fue concedido, formalmente, el título de príncipe consorte, siendo el primero en ostentar tal dignidad.

Nació en el ducado ernestino de Sajonia-Coburgo-Saalfeld, en el seno de una familia conectada con muchos de los monarcas gobernantes de Europa. A los veinte años, se casó con su prima hermana, la reina Victoria, con quien tuvo nueve hijos. Al principio de su matrimonio, se sintió limitado por su posición como consorte, que no le confería ningún poder o responsabilidad; sin embargo, con el tiempo adoptó muchas causas públicas, como la reforma educativa y la abolición de la esclavitud a nivel mundial, y asumió la administración del personal, las propiedades y la oficina de la reina. Estuvo muy involucrado en la organización de la Gran Exposición de 1851. Ayudó a desarrollar la monarquía constitucional del Reino Unido convenciendo a su esposa para que se mostrara menos partidista en sus relaciones con el Parlamento, aunque estaba profundamente en desacuerdo con la política exterior intervencionista seguida durante la permanencia de lord Palmerston como secretario de Relaciones Exteriores.

Murió a la edad de 42 años, lo que sumió a Victoria en un profundo duelo que duró el resto de su vida. Después de la muerte de la reina en 1901, su hijo mayor, Eduardo, la sucedió como el primer monarca británico de la Casa de Sajonia-Coburgo y Gotha, que en 1917 sería renombrada por su nieto Jorge V como Casa de Windsor, debido a que el Reino Unido se encontraba enfrentado a Alemania en la Primera Guerra Mundial y el nombre germánico era muy impopular en aquel momento.

Primeros años miniaturadeimagen|izquierda|Alberto (izquierda) con su hermano mayor Ernesto y su madre Luisa, poco antes de su exilio de la corte. Alberto nació el 26 de agosto de 1819 en el castillo de Rosenau, cerca de Coburgo, Alemania; era el segundo hijo de Ernesto III de Sajonia-Coburgo-Saalfeld y su primera esposa, Luisa de Sajonia-Gotha-Altemburgo. La reina Victoria, futura esposa de Alberto, nació poco tiempo antes, el mismo año y con la asistencia de la misma partera, Frau Siebold. Fue bautizado en la Iglesia evangélica luterana el 19 de septiembre de 1819 en el Salón de Mármol de Rosenau con agua tomada del río local, el Itz. Sus padrinos fueron su abuela paterna, Augusta de Reuss-Ebersdorf, duquesa viuda de Sajonia-Coburgo-Saalfeld; su abuelo materno, Augusto, duque de Sajonia-Gotha-Altenburgo; Francisco I, emperador de Austria, quien al ser católico no figuró como padrino, sino como «protector»; Alberto de Sajonia-Teschen, duque de Teschen; y Emanuel, conde de Mensdorff Pouilly. Federico IV duque de Sajonia-Gotha-Altenburgo y tío abuelo de Alberto, murió en 1825. Su muerte llevó a un nuevo arreglo de los ducados sajones al año siguiente, y el padre de Alberto se convirtió en duque reinante de Sajonia-Coburgo-Gotha, como Ernesto I.e.g..

Alberto y su hermano mayor, Ernesto, tuvieron en su niñez y juventud una relación muy cercana, marcada por el turbulento matrimonio de sus padres y la final separación y divorcio. Después de que su madre fue exiliada de la corte en 1824, se casó con su amante, Alejandro de Hanstein, conde de Pölzig y Beiersdorf, después de obtener el divorcio en 1826 con la condición de que Luisa no volviera a ver nunca a sus hijo. Murió de cáncer a la edad de 30 años en 1831. Al año siguiente, su padre se casó con su sobrina, prima de sus hijos, la princesa María de Wurtemberg, pero el matrimonio no fue muy cercano y María tuvo poco impacto en las vidas de sus hijastros.

Los hermanos fueron educados en casa por Christoph Florschütz, con quien Alberto aprendió a dominar el inglés desde los cuatro años, aunque como germanohablante nativo, al igual que su futura esposa Victoria, era el alemán el idioma que solían utilizar en la intimidad. Más tarde estudiaron en Bruselas, donde Adolphe Quetelet fue uno de sus tutores. Al igual que muchos otros príncipes alemanes, Alberto asistió a la Universidad de Bonn; estudió derecho, economía política, filosofía e historia del arte. Estudió música y destacaba en los deportes, especialmente esgrima y equitación. Sus maestros en Bonn incluyeron al filósofo Immanuel Hermann Fichte y al poeta August Wilhelm von Schlegel.

Matrimonio miniaturadeimagen|Retrato de Alberto por John Partridge, 1840 Para 1836, la idea del matrimonio entre Alberto y su prima Victoria, había surgido en la mente de su ambicioso tío, Leopoldo, que era rey de los belgas desde 1831. En este momento, Victoria era la presunta heredera al trono británico. Su padre, Eduardo Augusto, duque de Kent, quien era el cuarto hijo del rey Jorge III del Reino Unido, había muerto cuando ella era un bebé y su anciano tío, el rey Guillermo IV, no tenía hijos legítimos. Victoria de Sajonia-Coburgo-Saalfeld, duquesa de Kent y madre de Victoria, era hermana del rey Leopoldo y del padre de Alberto, el duque de Sajonia-Coburgo y Gotha. Leopoldo hizo arreglos para que su hermana invitara al duque de Sajonia-Coburgo y Gotha y a sus dos hijos a visitarla en mayo de 1836, con la finalidad de conocer a Victoria. Sin embargo, el rey Guillermo IV, reprobaba cualquier relación con los Coburgo y en cambio favorecía el compromiso con el príncipe Alejandro de los Países Bajos, segundo hijo de Guillermo, príncipe de Orange. Victoria era muy consciente de los distintos planes matrimoniales y valoró críticamente un desfile de príncipes elegibles. Victoria escribió, «[Alberto] es extremadamente atractivo; su pelo es casi del mismo color que el mío; sus ojos son grandes y azules, tiene una hermosa nariz y una boca muy dulce con magníficos dientes; pero lo fascinante de su semblante es su expresión, que es lo más encantador. Por el contrario, Alejandro es "muy vulgar"».Victoria citada en .

Victoria le escribió a su tío Leopoldo para darle las gracias «por la perspectiva de gran felicidad que has contribuido a darme en la persona del querido Alberto [...] Posee todas las cualidades que podría desear para hacerme absolutamente feliz». Aunque no se estableció un acuerdo formal, la familia asumió que el compromiso tendría lugar. miniaturadeimagen|izquierda|Exlibris que muestra el escudo de armas de Alberto, príncipe consorte. Victoria llegó al trono con solo dieciocho años de edad el 20 de junio de 1837. Sus cartas de esa época muestran interés en la educación que Alberto debería recibir para el papel que tendría que desempeñar, aunque se resistió a los intentos por apresurar el matrimonio. En el invierno de 1838-39, el príncipe visitó Italia, acompañado por el consejero confidencial de la familia Coburgo, el barón Stockmar.

Alberto y su hermano Ernesto volvieron al Reino Unido en octubre de 1839, para visitar a la reina con el objeto de arreglar el matrimonio. Alberto y Victoria sentían afecto mutuo y la reina le propuso matrimonio el 15 de octubre de 1839. La intención de Victoria de casarse fue declarada formalmente ante el Consejo Privado el 23 de noviembre. La pareja se casó el 10 de febrero de 1840 en la capilla real del palacio de St. James. Justo antes del matrimonio, Alberto fue nacionalizado por ley del Parlamento, además se le otorgó al tratamiento de Su Alteza Real por petición al Consejo.

Alberto no era popular entre los británicos al inicio del matrimonio, para el pueblo, el príncipe provenía de un estado menor empobrecido y mediocre, apenas más grande que un pequeño condado inglés. Lord Melbourne, primer ministro británico, aconsejó a la reina que no le concediera a su marido el título de «rey consorte». El Parlamento incluso se negó a que lo nombraran par — en parte por un sentimiento antialemán y también por el deseo de excluir a Alberto de cualquier papel político. Melbourne conducía un gobierno de minoría y la oposición se aprovechó del matrimonio para debilitar aún más su posición. Se opusieron a ennoblecer a Alberto y le otorgaron una anualidad más pequeña que a los consortes anteriores, Se le otorgaron 30 000 libras esterlinas en vez de las habituales 50 000. Alberto afirmó que no tenía necesidad de un título británico; escribió: «Casi sería como dar un paso hacia abajo, como duque de Sajonia me siento superior al duque de York o de Kent».Citado en . Durante los siguientes 17 años, Alberto fue llamado formalmente «Su Alteza Real el príncipe Alberto», hasta que el 25 de junio de 1857, Victoria le concedió el título de príncipe consorte.

Consorte de la reina miniaturadeimagen|izquierda|Retrato de Alberto de Franz Xaver Winterhalter, 1842 La posición que el príncipe tenía por su matrimonio, si bien era una distinción, también le causaba grandes dificultades; en palabras de Alberto: «Estoy muy feliz y contento; pero la dificultad de ocupar mi lugar con la dignidad adecuada estriba en que soy solo el marido, no el jefe de la casa».Alberto a William von Lowenstein, mayo de 1840, citado en . El hogar de la reina era dirigido por su antigua institutriz,O más propiamente «lady asistente ». la baronesa Lehzen. Alberto se refería a ella como «el dragón de la casa» y maniobró para desplazarla de su posición.

Se enteraron de que Victoria estaba embarazada a los dos meses de matrimonio. Alberto empezó a asumir funciones públicas, fue nombrado presidente de la Society for the Extinction of Slavery (Sociedad para la extinción de la esclavitud), la esclavitud había sido abolida en todo el imperio británico, pero todavía era lícita en lugares como Estados Unidos y las colonias de Francia; y ayudó privadamente a Victoria en su trabajo con la papelería de gobierno. En junio de 1840, mientras daban un paseo en carruaje, Alberto y Victoria fueron tiroteados por Edward Oxford, quien más tarde fue juzgado demente. Ninguno de los dos resultó herido y Alberto recibió elogios en la prensa por su valentía y serenidad durante el ataque. Alberto estaba ganando el apoyo del pueblo, así como influencia política, lo que quedó demostrado en la práctica cuando el Parlamento aprobó en agosto la Ley de Regencia de 1840, para designarlo regente en caso del fallecimiento de Victoria antes de que su hijo llegara a la mayoría de edad. Su primera hija, Victoria, nombrada así por su madre, nació en noviembre; durante los próximos diecisiete años tendrían ocho hijos más. Los nueve hijos sobrevivieron hasta la edad adulta, un hecho que la biógrafa Hermione Hobhouse acredita a la «competente influencia» de Alberto en el sano funcionamiento de la guardería. Logró que la guardería real quedara fuera del penetrante control de la baronesa a principios de 1841 y, finalmente, Lehzen se fue definitivamente de Gran Bretaña en septiembre de 1842 —para alivio de Alberto.