miniaturadeimagen|Preso político de la Rotunda portando perno y grillete en los tobillos para impedir su movilidadLos presos políticos de Venezuela son aquellas personas arrestadas y encarceladas en el país de manera arbitraria y con motivos políticos. La mayoría de los presos políticos en el país no han sido políticos de profesión o militantes de partidos, pero personas de varias profesiones, incluyendo pero no limitado a estudiantes, periodistas, activistas, abogados, militares, entre otros.

Antecedentes

Época colonial Desde la época de la colonia existieron personas que fueron detenidas por motivaciones políticas y los encarcelados podrían estar sometidos a malos tratos y torturas.A pesar de esto no existía un sistema penitenciario desarrollado y las cárceles estaban construidas en edificaciones frágiles no aptas lo que favorecía la aplicación de la pena de muerte.Legalmente los esclavos que se rebelaban no eran encarcelados, salvo en algunos casos, sino devueltos a sus propietarios que aplicaban el castigo y luego los devolvían al trabajo forzado.

La inquisición no solo se encargó de perseguir por motivaciones religiosas, sino también por razones políticas. Desde mediados del existió la censura y persecución en contra de aquellos que difundían conocimientos científicos y en el las ideas de la ilustración.En 1783 el Tribunal de la Inquisición de Cartagena ordenó el arresto del médico canario Juan Perdomo el cual ocupaba el cargo de Teniente de Justicia Mayor en La Victoria. Perdomo fue detenido por la posesión de libros de Voltaire y Rousseau, y por sus críticas en contra de las autoridades. Luego de su detención, el médico logró fugarse a las islas Canarias, aunque fue arrestado nuevamente y sometido a juicio en Sevilla, donde fue absuelto.

Desde el las bóvedas del Castillo San Felipe de Puerto Cabello fueron usadas como cárceles.El castillo constituyó una de las principales fortificaciones de la ciudad, destinado a su defensa. Con el transcurso del tiempo, también se utilizó como prisión para los detenidos implicados en intentos independentistas.

En 1796 ocurrió el caso de tres españoles detenidos por conspirar contra el Rey. Los detenidos Juan Bautista Picornell, Sebastián Andrés y Manuel Cortés Campomanes fueron desterrados de España a cumplir su prisión en Venezuela, aunque lograrían escapar y tendrían participación en la conspiración de Gual y España.Esta conspiración fue descubierta provocando la detención de 33 personas, seis de las cuales fueron condenadas a muerte. Mientras que los restantes sufrieron desde el destierro, multas, detenciones y trabajos forzados con grilletes en fortalezas de Cuba y La Florida por hasta 8 años.

Guerra de independencia Durante la guerra de independencia fueron detenidos por motivaciones políticas algunos de los principales promotores intelectuales de la independencia sumado a los prisioneros de guerra producto del conflicto.En 1808, 45 mantuanos que habían apoyado la autonomía del territorio fueron encarcelados, algunos en sus casas y otros en cuarteles. Aunque un año después fueron absueltos por un fallo de la Junta Suprema Central de España.

Debido al inicio de la guerra, al aumento del número de prisioneros y la falta de centros de reclusión, el bando realista comenzó a usar prisiones flotantes llamadas pontones, ubicadas en barcos anclados en el mar.En 1812 empezaron a utilizarse viejas embarcaciones como prisiones, en ellas los detenidos estaban sometidos a pésimas condiciones como falta de alimentos, espacios ventilados y atención. Muchos de los presos fallecían por las condiciones, algunos se fugaban y otros eran trasladados a cárceles en México, Puerto Rico o España. miniaturadeimagen|Cuadro Miranda en La Carraca pintado por Arturo Michelena Uno de los casos de detención más resonantes fue el del militar Francisco de Miranda en 1812. Sobre la cabeza de Miranda pesaba desde 1783 una orden de arresto impuesta por la inquisición debido a la posesión de libros prohibidos, por lo que debió exiliarse. Con el paso de los años y su participación en la independencia de Estados Unidos y la revolución francesa se convirtió progresivamente el máximo líder de la causa independentista, aunque encontró oposición entre parte del ejército patriota y la élite mantuana debido, entre varias causas, a sus orígenes humildes.Uno de sus principales aliados fue el militar Simón Bolívar, pero con el correr de la guerra sus relaciones se fueron deteriorando, a pesar de ello Miranda nombró a Bolívar como encargado de defender la ciudad de Puerto Cabello un centro vital donde se encontraba el Castillo San Felipe en el cual estaban detenidos una gran cantidad de presos realistas y se encontraba el mayor arsenal de la república.

Los realistas lograron hacerse con el control del castillo y la ciudad, forzando la huida de Bolívar, quien se justificó ante Miranda de la siguiente forma «Yo hice mi deber, mi general, y si un soldado me hubiese quedado, con ése habría combatido al enemigo, si me abandonaron no fue por mi culpa». La pérdida de Puerto Cabello fue el golpe de gracia para la moribunda Primera República por lo que Miranda se vio obligado a firmar la Capitulación de San Mateo.

La capitulación contó con la aprobación de los principales líderes de la república, pero con la oposición de un sector del ejército entre los que se encontraba Bolívar. Por lo que el mismo junto con un grupo de civiles y militares organizaron un complot para arrestar y fusilar a Miranda. Miranda fue hecho prisionero en la madrugada del 31 de julio, al ser despertado e informado de su arresto expresó «Bochinche, bochinche; esta gente no sabe hacer sino bochinche» para luego entregarse sin oponer resistencia. Posteriormente, fue llevado ante los realistas que lo encarcelaron y lo trasladaron a España a cumplir su presidio en La Carraca, donde falleció en 1816.

Existe controversia sobre el papel que jugó Bolívar en su entrega a las autoridades españolas. Para algunos historiadores, la detención de Miranda y posterior entrega a los realistas fue usada por Bolívar para salvarse y eliminar a un rival político. La firma de la capitulación establecía un acuerdo que evitaba arrestar a los principales líderes y militares de la república, pero esto fue violado por los realistas, que iniciaron una serie de detenciones contra patriotas aunque permitieron que algunos salieran del país. El jefe realista Domingo de Monteverde le otorgó un pasaporte a Bolívar para que abandonara el país y lo justificó como un reconocimiento por sus servicios prestados en la captura de Miranda.

Otros autores, por su parte cuestionaron la versión de que Bolívar colaboró con los españoles y expresaron que estas afirmaciones fueron difundidas para atacar su reputación. Sostuvieron que el pasaporte se debió exclusivamente a la intermediación de Francisco de Iturbe y Heriz amigo en común de Bolívar y Monteverde. También opinaron que Bolívar y los implicados en la detención de Miranda lo consideraron un traidor a la causa independentista, por lo que buscaban arrestarlo y fusilarlo, aunque luego decidieron evitar su ejecución. Cargando toda la responsabilidad de su entrega a las autoridades españolas sobre Manuel María de las Casas, uno de los involucrados en el complot del arresto que luego se uniría a las fuerzas realistas.

Entre los que fueron detenidos violando el pacto de la capitulación se encontraban ocho importantes dirigentes promotores de la causa independentista que fueron arrestados por órdenes Monteverde. Entre los detenidos se encontraban Juan Germán Roscio, Juan Paz del Castillo, Juan Pablo Ayala, José Cortés de Madariaga, Manuel Ruiz, José Mires, Antonio Barona y Francisco Isnardi. Los presos pasaron a ser conocidos como los ocho monstruos debido a una carta de Monteverde donde hacía referencia a ellos en los siguientes términos «Señor: Presento a Vuestra Majestad esos ocho monstruos, origen y raíz primitiva de todos los males de América».

Los ocho prisioneros fueron encerrados en La Guaira para ser posteriormente enviados engrillados a Cádiz en España. En 1813 por decisión del Consejo de Regencia de España fueron trasladados a una prisión en Ceuta, en el norte de África. Cuatro de los detenidos lograron fugarse en 1814 a la colonia británica de Gibraltar, donde fueron apresados y devueltos por las autoridades inglesas. A pesar de esto, el príncipe de Inglaterra intercedió ante Fernando VII para lograr la libertad de los cuatro fugados los cuales regresaron a América. Mientras que de los demás presos, uno logró fugarse y los otros tres fueron liberados en 1820.

La violencia desatada por el conflicto armado aunado a la declaración de la guerra a muerte generó un aumento en la violación sistemática de los derechos de los detenidos provocando que muchos de los presos fueran sometidos a torturas y fusilados. Entre algunos de los prisioneros que fueron fusilados por el bando realista se encontraban los militares Antonio Nicolás Briceño y Pedro María Freites. Estos fusilamientos fueron replicados por los patriotas, por órdenes de Bolívar fueron ejecutados más de 800 realistas detenidos en Caracas y La Guaira.El 8 de junio de 1813 Bolívar dirigió una proclama en la ciudad de Mérida mencionando la situación de los prisioneros patriotas. En ella expresaba:«Los verdugos que se titulan nuestros enemigos han violado el sagrado derecho de gentes y de las naciones en Quito, La Paz, México, Caracas y recientemente en Popayán. Ellos sacrificaron en sus mazmorras a nuestros virtuosos hermanos en las ciudades de Quito y La Paz. Degollaron a millares de nuestros prisioneros en México; sepultaron vivos en las bóvedas y pontones de Puerto Cabello y de La Guaira a nuestros padres, hijos y amigos de Venezuela; han inmolado al presidente y comandante de Popayán con todos sus compañeros de infortunios; y últimamente, ¡oh Dios!, casi a presencia de nosotros han hecho una espantosa carnicería en Barinas de nuestros prisioneros de guerra y de nuestros pacíficos compatriotas de aquella capital. . . Mas estas víctimas serán vengadas, estos verdugos serán exterminados.» izquierda|miniaturadeimagen|Luisa Cáceres de Arismendi En 1815 fue detenida Luisa Cáceres de Arismendi esposa del militar patriota Juan Bautista Arismendi quien ejercía como gobernador de la isla de Margarita. Las autoridades españolas al hacerse con el control de la isla establecieron una amnistía que fue revocada meses después y ordenaron la detención del coronel Arismendi. Este logró huir provocando que las autoridades como represalia detuvieran a su esposa, que estaba preñada.

Cáceres fue encarcelada en el Castillo Santa Rosa donde fue sometida a pésimas condiciones y torturas, llegando a abortar a su hija. Luego fue transferida a una prisión en La Guaira para ser posteriormente enviada a Cádiz en España debido a las victorias de las fuerzas patriotas. En España se le solicitó que declarara su lealtad al rey, negara del patriotismo de su marido y lo convenciera de abandonar la lucha independentista. Ante lo cual, se negó expresando «Soy incapaz de deshonrar a mi marido con la firma que se me pide. Su deber es servir a la patria y liberarla (...)».Fue confinada y quedó bajo el cuidado de una familia, logrando huir en 1818. miniaturadeimagen|Fusilamiento de Manuel Piar Otro de los casos destacados de detención por motivaciones políticas fue el del militar pardo Manuel Piar en 1817.Entre 1811 y 1816 la guerra tomó rasgos de un conflicto racial provocando que masas de color se unieran a los realistas asesinando a muchos blancos y generando el temor en la élite mantuana que tomaran el poder e impusieran una pardocracia.