Liechtenstein, oficialmente Principado de Liechtenstein (), es un micro-Estado centroeuropeo sin litoral cuya forma de gobierno es la monarquía constitucional, ubicado entre Suiza y Austria en la orilla oriental del Rin. El idioma oficial es el alemán, pero en la vida cotidiana se habla principalmente el dialecto alemánico, con variaciones claramente locales. La capital es Vaduz y su ciudad más poblada es Schaan.

En 1699, el príncipe Juan Adán Andrés de Liechtenstein adquirió los derechos feudales del Señorío de Schellenberg, y en 1712, los del Condado de Vaduz. Este territorio del Sacro Imperio Romano Germánico se convirtió en el Principado de Liechtenstein en 1719. En 1806, Liechtenstein alcanzó la soberanía como estado gracias a su integración en la Confederación del Rin.

En 1862, el príncipe Juan II promulgó una Carta Constitucional que estableció un Landtag (asamblea regional) elegido por compromisarios. Además, en 1921, el mismo príncipe implementó una nueva Constitución que otorgó al pueblo el marco legal actual. El príncipe Francisco José II fue el primer soberano en fijar su residencia permanente en el país en 1938. Tras la Segunda Guerra Mundial, Liechtenstein vivió un rápido crecimiento económico y pasó de ser una nación predominantemente agrícola a tener una economía industrial y orientada a los servicios.

Liechtenstein está dividido en 11 municipios. Es miembro de las Naciones Unidas, la Asociación Europea de Libre Comercio y el Consejo de Europa. No es un estado miembro de la Unión Europea, pero participa tanto en el Espacio Schengen como en el Espacio Económico Europeo. Tiene una unión aduanera y una unión monetaria con Suiza, con el uso del franco suizo. En el ámbito político, un referéndum constitucional celebrado en 2003 otorgó mayores poderes al monarca, después de que este amenazara con abandonar el país si el referéndum fracasaba. Entre estos poderes se incluyen la posibilidad de destituir al Gobierno, nombrar jueces y vetar leyes.

Desde el punto de vista económico, Liechtenstein tiene uno de los productos interiores brutos per cápita más altos del mundo si se ajusta por paridad de poder adquisitivo.CIA – The World Factbook – Country Comparison :: GDP – per capita (PPP) Cia.gov. Retrieved 24 December 2011. El país cuenta con un sólido sector financiero centrado en Vaduz. En el pasado fue conocido como un paraíso fiscal para multimillonarios, lo que culminó en un escándalo fiscal en 2008, pero en 2023 dejó de ser considerado como tal por España. Liechtenstein es un país alpino montañoso, lo que lo convierte en un destino ideal para los deportes de invierno.

Liechtenstein es uno de los seis micro-Estados que hay en Europa. Además es, junto a Uzbekistán, uno de los dos únicos países en el mundo aislados doblemente del mar, es decir, que desde Liechtenstein se han de atravesar dos fronteras como mínimo para llegar al mar.

Etimología miniaturadeimagen|El castillo de Liechtenstein al sur de Viena. La primera referencia histórica a la dinastía de Liechtenstein, una de las familias nobiliarias más antiguas de Austria, data del año 1136. Fue entonces cuando un propietario de tierras llamado Hugo, de origen humilde, adoptó el apellido Liechtenstein, correspondiente a un castillo ubicado al sur de Viena.

Historia

Historia temprana thumb|miniaturadeimagen|Castillo de Vaduz. Los vestigios más antiguos de la existencia humana en la zona del actual Liechtenstein se remontan al Paleolítico Medio. Los asentamientos agrícolas neolíticos aparecieron en los valles hacia el año 5300 a.C.

Las culturas de Hallstatt y La Tène florecieron a finales de la Edad de Hierro, a partir del 450 a.C., posiblemente bajo la influencia de las civilizaciones griega y etrusca. Uno de los grupos tribales más importantes de la región alpina eran los helvecios. En el año 58 a.C., en la batalla de Bibracte, Julio César derrotó a las tribus alpinas, poniendo así la región bajo el control de la República romana. En el año 15 a.C., Tiberio —más tarde segundo emperador romano— conquistó con su hermano Druso toda la zona alpina. Liechtenstein se integró entonces en la provincia romana de Raetia. La zona estaba guarnecida por el ejército romano, que mantenía grandes campamentos legionarios en Brigantium (Austria), cerca del lago de Constanza, y en Magia (Suiza). Los romanos construyeron y mantuvieron una carretera que atravesaba el territorio. Alrededor del año 260, Brigantium fue destruida por los alamanes, un pueblo germánico que se instaló en la zona hacia el año 450.

En la Alta Edad Media, los germanos se asentaron en la meseta suiza oriental en el y en los valles de los Alpes a finales del , con Liechtenstein situado en el extremo oriental de Alamannia. En el , toda la región pasó a formar parte del Imperio franco tras la victoria de Clodoveo I sobre los alamanes en Tolbiac en el año 504 d. C.

La zona que más tarde se convertiría en Liechtenstein permaneció bajo la hegemonía franca (dinastías merovingia y carolingia) hasta que el Tratado de Verdún dividió el imperio carolingio en el año 843 d. C., tras la muerte de Carlomagno en el 814. El territorio del actual Liechtenstein formaba parte de Francia Oriental. Más tarde se reunificaría con la Francia Media bajo el Sacro Imperio Romano Germánico, alrededor del año 1000 d. C. Hasta aproximadamente el año 1100, la lengua predominante de la zona era el romanche, pero a partir de entonces el alemán comenzó a ganar terreno en el territorio. En 1300, otra población germánica —los walser, originarios del Valais— entró en la región y se asentó; el pueblo de montaña de Triesenberg conserva hoy rasgos del dialecto walser.

Casa de Liechtenstein

miniaturadeimagen|Antonio Florián se convirtió en el primer príncipe del principado de Liechtenstein. miniaturadeimagen|El príncipe Juan II. El actual Principado de Liechtenstein fue en la antigüedad un territorio perteneciente a la provincia de Recia (Rætia), en el Imperio romano. Durante siglos, este territorio, geográficamente alejado de los intereses estratégicos europeos, contribuyó poco a la historia del continente. Antes del gobierno de la dinastía actual, la región era un feudo de una de las ramas principales de la Casa de Habsburgo. La Casa de Liechtenstein que gobierna actualmente tiene su origen en la lejana Silesia.

La dinastía de Liechtenstein, de la cual el Principado toma su nombre, estaba entre las familias nobles más poderosas del Sacro Imperio Romano Germánico, existen referencias de Hugo Liechtenstein (antepasado del actual príncipe) en 1136 durante la Edad Media. A pesar de ello, y aunque gobernaran grandes territorios del imperio, estos estaban concedidos en régimen feudal bajo el dominio de otros señores, principalmente de la Casa de Habsburgo. Por lo tanto, sin poseer con pleno dominio ningún territorio imperial, la casa de Liechtenstein no cumplía el requisito imprescindible para poder formar parte del Reichstag.

El 18 de enero de 1699, el príncipe Juan Adán Andrés de Liechtenstein compró el señorío de Schellenberg y el 22 de febrero de 1712 el condado de Vaduz. Al adquirir estos dos dominios pretendía un lugar en la Dieta del Sacro Imperio Romano Germánico. El 23 de enero de 1719 el emperador Carlos VI decretó que el condado de Vaduz y el señorío de Schellenberg se unieran para formar un principado con el nombre de Liechtenstein en honor al príncipe Antonio Florián de Liechtenstein, súbdito suyo. Es en este momento cuando Liechtenstein se convierte en un Estado soberano del Imperio. Irónicamente, aunque como prueba de la importancia política que tenían estas compras de territorios, los príncipes de Liechtenstein no pisaron sus dominios en el recién creado principado hasta varias décadas más tarde.

En 1806, el Sacro Imperio Romano Germánico fue invadido por Francia. Este hecho trajo grandes consecuencias para Liechtenstein. Las maquinarias legales y políticas del Imperio se derrumbaron cuando el emperador Francisco II abdicó y el propio Imperio se disolvió. El resultado fue que Liechtenstein ya no tenía obligaciones frente a ningún señor feudal más allá de sus fronteras. Algunas publicaciones modernas atribuyen, incorrectamente, la soberanía de Liechtenstein a estos sucesos. En realidad, su príncipe se convirtió en el único señor soberano del principado.

En 1862 el príncipe Juan II dotó al país de una carta constitucional y, en 1921, de una constitución moderna basada en la democracia parlamentaria. Ésta sigue configurando el sistema estatal de Liechtenstein en la actualidad y solo se revisó y modernizó en aspectos esenciales en 2003.

Hasta el fin de la Primera Guerra Mundial Liechtenstein estaba fuertemente ligado con el Imperio austrohúngaro, pero la desaparición del imperio forzó al país a concluir una unión monetaria y aduanera con Suiza en 1923. Cuando en 1938 la Alemania Nazi se anexionó Austria y los Sudetes, las principales posesiones de la familia principesca fueron confiscadas y el príncipe Francisco José II se estableció en Vaduz. Durante esos años Hitler no tuvo interés en el principado y un intento de golpe de Estado filonazi fue abortado por varios ciudadanos. El secreto bancario de Liechtenstein ayudó a muchos judíos a comprar su libertad.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Liechtenstein mantuvo su neutralidad. El conflicto tuvo importantes consecuencias económicas y políticas para el principado, especialmente por la desaparición del Imperio austrohúngaro y la creciente dependencia de Suiza. Al finalizar la guerra, Liechtenstein comenzó una profunda transformación económica que cambiaría por completo la estructura del país.

A partir de la década de 1950, Liechtenstein experimentó una rápida industrialización. La economía, que hasta entonces había dependido principalmente de la agricultura y la ganadería, comenzó a orientarse hacia la industria, el comercio y los servicios. La unión aduanera con Suiza y el uso del franco suizo como moneda proporcionaron una gran estabilidad económica. Durante las décadas siguientes se instalaron numerosas empresas industriales y el nivel de vida de la población aumentó considerablemente.

En el ámbito internacional, Liechtenstein fue ampliando progresivamente sus relaciones con otros países y organizaciones. En 1978 ingresó en el Consejo de Europa, lo que supuso una mayor integración política con los demás Estados europeos. En 1990 se convirtió en miembro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), reforzando su reconocimiento y participación internacional.miniaturadeimagen|El príncipe Francisco José II.En 1993 llegó al poder el primer ministro más joven de la historia de Liechtenstein con 28 años, Mario Frick, y en 1995 el país se adhirió al Espacio Económico Europeo (EEE), lo cual obligó a redefinir ciertos términos de la unión aduanera con Suiza, que no pertenece a tal asociación.

La entrada en el Espacio Económico Europeo en 1995 fue uno de los acontecimientos más importantes de la historia reciente de Liechtenstein. Gracias a ella, el país pudo participar en gran parte del mercado único europeo sin convertirse en miembro de la Unión Europea. De esta manera, Liechtenstein mantiene una situación particular: forma parte del EEE y de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), pero conserva al mismo tiempo su unión aduanera y monetaria con Suiza.

En 2003 se produjo una importante reforma constitucional. En un referéndum celebrado ese año, los ciudadanos aprobaron una modificación de la Constitución que aumentó las competencias del príncipe. La reforma mantuvo el sistema parlamentario y los mecanismos de democracia directa, pero reforzó el papel de la monarquía dentro del sistema político. Esta cuestión convirtió a Liechtenstein en un caso particular entre las monarquías europeas, debido al importante papel que conserva el jefe del Estado.