La batalla de Munda (17 de marzo del ) fue un enfrentamiento militar librado durante la segunda guerra civil de la República romana, entre las legiones cesarianas del dictador y cónsul Cayo Julio César y el pompeyano Cneo Pompeyo el Joven. La batalla terminó en una decisiva victoria del primero, cuya consecuencia más directa fue que Julio César consiguió el poder absoluto en Roma.

Se desconoce el lugar exacto de la batalla, aunque se la sitúa al sur de Córdoba y en los alrededores del río Genil, en la Bética (aproximadamente la actual Andalucía, en el sur de España).

Fuentes La principal fuente sobre los eventos de la campaña final de la guerra civil es De bello Hispaniensi, obra escrita por un cesariano poco después de los eventos. Le sigue el cronista Floro, quien en algún momento entre los siglos y escribió un Epítome (resumen) de la Historia de Roma de Tito Livio, la mayoría de la cual se encuentra actualmente perdida, incluyendo las partes que tratan de la contienda. También están la Historia romana de Apiano, escrita hacia el año 160 y que se considera bien documentada, y la crónica de igual nombre de Dion Casio, funcionario griego de la dinastía Severa.

Antecedentes Gobierno de Longino Después de la batalla de Ilerda (en la actual Lérida), el 2 de julio de (calendario juliano), los cesarianos se hicieron con la península ibérica y Cayo Julio César dejó como pretor de la Ulterior a su amigo Quinto Casio Longino, quien quedó con cuatro legiones. Dos de estas legiones, numerosos auxiliares y la mayor parte de la población habían sido pompeyanas.

Cuando los pompeyanos de Quinto Cecilio Metelo Escipión, Marco Porcio Catón y Juba I de Numidia reunieron un ejército en África, Julio César ordenó a Longino atacar Numidia por el oeste con ayuda de Bogud de Mauritania. El pretor reunió cien navíos, tres mil jinetes y una quinta legión. No sucedió nada porque algunos oficiales conspiraron y se amotinaron; pero fueron descubiertos, torturados y ejecutados a excepción de los que pagaron de diez mil a cincuenta mil sestercios cada uno. Esto convirtió el mandato de Longino en una tiranía cruel y fracasada que hizo a los locales propompeyanos.

Estalló una revuelta en Corduba (Córdoba) que fue duramente reprimida, hasta que el cuestor Marco Claudio Marcelo Esernino se unió a los alzados. Longino fue rodeado en Ulia (Montemayor) hasta que Bogud y Marco Emilio Lépido, procónsul de la Citerior, negociaron con el cuestor para permitir al pretor retirarse a Malaca (Málaga).

Finalmente, las legiones se rebelaron. César envió a Gayo Trebonio desde Oriente para reemplazar a Longino. Llegó a la península en el otoño de , recibiendo muestras de obediencia. Las legiones permanecieron en silencio,Dion Casio XLIII.29.1. pero enviaron mensajes secretos a Metelo Escipión expresando su deseo de cambiar de bando.Dion Casio XLIII.29.2. Así, mientras el nuevo pretor no pudo impedir las nuevas revueltas, Longino embarcó sus tesoros mal habidos, pero se ahogó durante una tormenta en la desembocadura del Iberus (Ebro). Tras esto, la posición cesariana colapsó.

Por su parte, César estuvo ocupado en el Mediterráneo oriental: venció a Cneo Pompeyo Magno en Farsalia (29 de junio de ), al faraón Ptolomeo XIII de Egipto a orillas del Nilo (3 de febrero de ), al rey Farnaces II del Bósforo en Zela (12 de junio de ) y a Metelo Escipión, Catón y Juba en Tapso (6 de febrero de ). Después regresó a Italia, empezó a realizar una serie de reformasDBH 1. y fue elegido dictador por tercera vezDBH 2. y cónsul por cuarta.Plutarco César 56.1; Apiano II.15.103.

Rebelión pompeyana Los últimos dirigentes pompeyanos buscaron refugio en HispaniaApiano II.15.103. para luchar por su supervivencia, honor y venganza. Cneo Pompeyo el Joven, hijo mayor de Pompeyo, llegó a las islas Baleares y las tomó sin resistencia. En Ebusus (Ibiza), cayó enfermo y permaneció ahí hasta que los équites Tito Quincio Escápula y Quinto Aponio expulsaron a Trebonio y sublevaron la Bética por el temor que les causaba saber de la muerte de Metelo Escipión y que César enviaba una flota contra ellos.Dion Casio XLIII.29.3.

En octubre de , Pompeyo el Joven desembarcó en la Ulterior y se le unieron las ciudades del litoral. La población de la Bética, rica región del sur hispánico, le proclamó imperator. Empezó a asediar Cartago Nova (Cartagena) y hasta allí viajaron los líderes sublevados para ponerse bajo su mando.Dion Casio XLIII.30.1. Pronto se le unieron los supervivientes liderados por Tito Labieno,Dion Casio XLIII.30.4. antiguo lugarteniente de César en la guerra de las Galias pero enemigo del dictador durante la guerra civil. Destacaban Sexto Pompeyo, hijo menor de Pompeyo, y Publio Atio Varo, jefe de su flota.

Aprovechando el motín de las legiones cesarianas lograron levantar un gran ejército. La mitad de las fuerzas se destinaron a la Ulterior y la otra a asediar Cartago Nova, que junto con Tarraco (Tarragona), había sido una de las pocas urbes que decidieron seguir a César y quedaron sitiadas. Las fuentes no mencionan el resultado del asedio, pero al parecer Cartago Nova nunca cayó.

César contó con el apoyo de varios centros poblados (pero no todos), por lo que encontró oposición.Dion Casio XLIII.30.5. Los pueblos y ciudades ibéricas quedaron en medio de una guerra civil y, aunque muchas intentaron mantenerse al margen del conflicto, su desarrollo las forzó a tomar partido bajo el riesgo de ser sitiadas y saqueadas. La situación era aún más peligrosa para la minoría de colonos con ciudadanía romana. Por este motivo, las ciudades hispanas a debieron tomar partido por un bando u otro de la guerra civilFloro II.13.77. y las que se decantaron por César empezaron a pedir ayuda a Italia.

Trebonio intentó resistir en Ategua, por lo que el legado pompeyano Lucio Munacio Flaco envió a guerreros lusitanos contra la villa, donde se produjo una matanza. Los hombres fueron decapitados y las mujeres y niños empalados. Los cuerpos de todo supuesto cesariano acabaron decorando los muros. Tras esta carnicería y otras similares en Veubi e Hispalis (Sevilla), la región empezó a volverse contraria a Pompeyo el Joven.

Reacción de César Después de Tapso, Julio César envió una escuadra con tropas al mando de Cayo Didio a Hispania para prevenir nuevos levantamientos pompeyanos.Dion Casio XLIII.14.2. La flota cesariana zarpó de SardiniaDion Casio XLIII.28.1. y venció a su contraparte en Carteia, forzándola a abandonar el bloqueo de Cartago Nova y retirarse a Carteia. Didio, mientras tanto, se refugió en Gades (Cádiz).Dion Casio XLIII.31.3.

En noviembre Julio César envió a Quinto Fabio Máximo y Quinto Pedio con refuerzos.Dion Casio XLIII.31.1. Fabio Máximo fue nombrado gobernador de la Citerior y consiguió victorias contra los pompeyanos en Gallaecia; Pedio, como gobernador de la Ulterior, tuvo peor suerte, pues allí eran más fuertes los pompeyanos.Parte 2 del documental Batalla de Munda, dirigido por Hugo Stuven, producción de José Álvarez, productora Arauco Vídeo, 2009, distribución por Canal Sur 2, España. Publicado en el canal M. Ful. Toletanvs de YouTube el 17 de septiembre de 2015. Consultado el 12 de abril de 2018.

César acabó por darse cuenta de que sus lugartenientes no podían hacer frente a los pompeyanos sin su concurso.Dion Casio XLIII.28.2. Tras dejar Roma a cargo de Marco Antonio y Lépido, el 3 de diciembre dejó la ciudad con rumbo a Hispania. El 29 del mismo mes llegaba a Obulco (Porcuna). Allí se habían atrincherado Fabio Máximo y Pedio, pues estaban totalmente sobrepasados y rogaban ayuda. Durante el viaje escribió un poema breve llamado Iter, «Camino». Llegó tan pronto que ni amigos ni enemigos lo esperaban todavía.Dion Casio XLIII.32.1. Sus tropas llegaron poco después.

Debía actuar rápido, antes que los pompeyanos se hicieran con toda la península y se produjera una situación similar a la creada por Quinto Sertorio décadas antes, cuando un general rebelde se hizo con el control de ese territorio y libró una guerra de diez años.Díaz Villanueva, Fernando. «Munda, la consagración de César». Libertad digital. Publicado el 21 de septiembre de 2011. Consultado el 11 de abril de 2018. Eso en Hispania era fácil si se contaba con el apoyo local, con sus villas fortificadas ubicadas en las cimas de las numerosas montañas del país se podía realizar una larga resistencia. Por fortuna para él, Pompeyo el Joven temía a César y decidió retirarse a la Bética, donde era más fuerte.Dion Casio. XLIII.31.2.

En Obulco se le presentó una embajada secreta de cordobeses que afirmaban haber rendido la ciudad a Pompeyo por no tener medios para resistir. La villa había quedado débilmente guarnecida por Sexto Pompeyo. También llegaron mensajeros desde Ulia, última urbe de la Bética cesariana y bajo asedio pompeyano,Dion Casio XLIII.31.4. a donde envió seis cohortes a cargo de Lucio Junio Pacieco para liberarla, pues fueron las primeras tropas cesarianas en llegar a Obulco.Dion Casio XLIII.32.3. El 4 de enero de , los refuerzos llegaron a Ulia y cuatro días después el propio Julio César salió para Corduba, obligando a Pompeyo el Joven a abandonar el asedio de Ulia cuando estaba por rendirse e ir a reforzar a su hermano.DBH 4; Dion Casio XLIII.32.3-6.

Campaña Corduba Tras dos días de marcha, César llegó a Corduba, encontrándose con el enemigo atrincherado en el único puente que cruzaba el río Betis (Guadalquivir). Al no poder vadearlo porque su curso era muy profundo, decidió construir uno nuevo a cierta distancia de la ciudad, lo cruzó e hizo construir tres castra (campamentos) al norte del río.DBH 5. Dos días después, Pompeyo el Joven llegó a Corduba y acampó en la orilla sur, asegurándose el cruce por el puente viejo. Desde el 13 de enero, César respondió cavando una trinchera en la orilla sur, desde su puente al viejo con la esperanza de aislar al enemigo de la ciudad, pero Pompeyo reaccionó cavando una propia para asegurar el acceso a la urbe. César quería aislarlo para forzarlo a librar una batalla campal donde pudiera vencerlo de forma decisiva. Finalmente, el 20 de enero, las fuerzas pompeyanas rompieron las líneas defensivas que vigilaban los trabajos y forzaron a los legionarios cesarianos a retirarse al puente nuevo. Muchos se ahogaron al caer de la construcción en medio del pánico.

César no quería un largo asedio de Corduba y se retiró a Ategua durante la noche, dejando las fogatas encendidas en su campamento. Buscaba tomar las plazas fuertes pompeyanas menores y reabastecerse. Precisamente sabía que en Ategua había gran cantidad de grano.Dion Casio XLIII.33.2. Además, ordenó abandonar todo el material militar no indispensable para que Pompeyo creyera que se retiraba precipitadamente. Su plan era atraerlo y alejarlo de la reserva de treinta mil hombres que el hermano de Pompeyo, Sexto, tenía en Córdoba. Pompeyo el Joven deseaba la batalla, confiado en su fuerza, pero sus oficiales más experimentados le aconsejaban desgastar lentamente a César.

En la madrugada, Pompeyo se dio cuenta de que su enemigo no estaba y decidió entrar victorioso en Corduba. Era invierno y controlaba la mayor parte del territorio. Gracias a los consejos de Labieno procuraba evitar el combate abierto y se dedicaba a hacer pasar hambre a los cesarianos. Las tropas de Julio César padecían de hambre y frío.Dion Casio XLIII.32.7. Ordenó mejorar las defensas de la ciudad.

En esos días, Lépido hizo reelegir a César como dictador y cónsul en ausencia.Dion Casio XLIII.33.1.

Ategua La villa estaba en una posición alta y bien fortificada en la orilla norte del río Salsum (río Guadajoz). César llegó el 21 de enero e inmediatamente comenzó el asedio. Construyó el campamento en las colinas al oeste, una empalizada de circunvalación con torres para aislar la ciudad y un montículo cerca para llevar a los muros las máquinas de asedio.DBH 6. Entre tanto, las obras de asedio progresaban y los defensores enviaron embajadores a negociar. César rechazó sus términos.DBH 13.