Los galicismos o francesismos son préstamos lingüísticos del idioma francés a otros idiomas.
Galicismos en español Los galicismos del español se dan ya en la forma léxica (vocablos, lexías: menú, enfant terrible) ya en forma de estructuras o construcciones calcadas de la lengua francesa (ayer noche por «anoche», cocina a gas por «cocina de gas»).
El uso ha impuesto algunas de estas construcciones como legítimas: suena mal decir "olla de presión" en vez de olla a presión; también es habitual la construcción: sustantivo + a + infinitivo: "problema a resolver", "libros a leer" en vez de problema por resolver, libros por leer, o para leer o que leer... Giros como «fue por aquellos años que...» o «es por este motivo que...», etc. Otros son prosódicos, por acentuación: papá, mamá en vez de "papa" y "mama", por ejemplo; otras veces, se acentúan a la española: chófer (en España) junto a chofer (aguda), del francés chauffeur ().
Historia Aunque hay galicismos muy antiguos en el castellano, introducidos en la Edad Media por los peregrinos a través del Camino de Santiago y por los monjes de Cluny y del Císter, así como por la natural vecindad con el país allende los Pirineos, incluso un sufijo, -aje, y aparecen hasta en el Cantar de mio Cid ("De los sos oios tan fuerte mientre llorando" / plorez des oils), su número no es significativo hasta los siglos y . Sin embargo, ya Antonio de Nebrija, en su Vocabulario español-latino (1494), recoge una larga nómina de palabras adaptadas del francés: paje, manjar, forja, jardín, sargento, jaula, ligero, cofre, reproche o trinchar, entre otros.
Pero los galicismos entraron sobre todo en la lengua española a partir del , coincidiendo con el Grand Siècle de su literatura, los pensadores de la Ilustración francesa y el reinado en España de una nueva dinastía de monarcas de origen francés, la borbónica, cuyo primer representante fue Felipe V. El prestigio de Francia en esa época (su grandeur) hizo que toda Europa imitase las modas de los petimetres afrancesados y por supuesto su lenguaje, del cual entraron algunas palabras, pero no otras que eran, sin embargo, muy usadas entonces (por ejemplo, remarcable). Es común en la literatura neoclásica de la época la queja o lamento sobre las malas traducciones del francés y el deseo de una lengua más castiza o purismo. Ya en el XIX empieza a influir la tecnología francesa del vehículo (cabriolé, landó, bombé, etc.) y el purista Rafael María Baralt reaccionó publicando en 1855 un Diccionario de galicismos que a veces se confunde e incorpora no pocos términos autorizados y genuinos, como notó en su crítica el padre Juan Mir y Noguera.Juan Mir y Noguera, Prontuario de hispanismo y barbarismo, Madrid: Sáez de Jubera, 1908. Pero el galicismo más pernicioso del fue sintáctico: según la Nueva gramática de la lengua española (2009), la construcción a + infinitivo transitivo […] «se propagó con mayor intensidad en el siglo XIX por influencia del francés, en especial con sustantivos abstractos»Nueva gramática de la lengua española, 2009, apartado 26.61. Se sustituye con por y para + inf., que se + futuro o que hay que + inf. Manuel Seco en su Diccionario de dudas (2005) aconseja dejar esta construcción para usos bancarios, comerciales y contables: total a pagar, efectos a cobrar, cantidades a deducir. Por otro lado, en el se introducen también algunos galicismos morfológicos, esto es, palabras que han alterado su forma natural castellana por influjo del francés; así, por ejemplo, señala Valentín García Yebra que "los nombres abstractos en -dad formados sobre adjetivos en -io como arbitrario, notorio, precario o serio forman el derivado en -iedad: arbitrariedad, notoriedad, precariedad, seriedad...". Pero por influencia del francés, algunos lo hacen en -idad: solidario no da solidariedad, sino solidaridad, porque en francés es solidarité. En portugués, sin embargo, es solidariedade y en italiano solidarietà. Hay también toda una serie de galicismos morfológicos que afectan a los helenismos españoles que etimológicamente deberían terminar en -o, pero terminan en -a por influjo de la -e final que llevan los derivados franceses de los mismos étimos. Fisiatra, geriatra, pediatra, podiatra, psiquiatra; todos tienen como segundo elemento compositivo el griego -iatro, "médico"; deberían, pues, terminar en -iatro; terminan en -iatra porque en francés acaban en -iatre.
Los campos semánticos más afectados fueron la gastronomía (cruasán, gofre, menú, bombón, foie, foie-gras, chucrú...), la moda (corsé, tisú, frac, bucle, tupé, rapé, muselina, moaré, maniquí, peluquín...) y la burocracia (carné, buró, dossier, croquis, asamblea, departamento, etiqueta, editar, finanza...). Todavía en el siguieron siendo frecuentes, pero en el ya son más abundantes los anglicismos, pese a lo cual todavía en la actualidad se han introducido galicismos a través de la prensa:Concepción Otaola Olano, "Galicismos en el español actual empleados en la prensa", en M.º Rosario Ozaeta, Doina Popa-Liseanu y Alicia Yllera (eds.), VV. AA., Palabras y recuerdos. Homenaje a Rosa María Calvet Lora. Madrid: UNED. Departamento de Filología Francesa, 2004, pp. 163 y ss.
De la gastronomía: gourmet como gurmé, baguette como baguete, potaje, mayonesa, consommé como consomé, mousse, soufflé o suflé, crep o crepe, chantillí, bufé, brioche, camembert, besamel, sumiller, restaurant como restorán, bistró, coñac, vianda, merengue, praliné, canapé, entremés, champán, filete... Del arte y la moda: collage, naif o naíf, glamour como glamur, déshabillé, demodé, rouge, crepé De la política: Ancien régime, enfant terrible, gauche divine, gabinete, grandeur, entente cordiale, mot d'esprit, petit-comité, complot, chovinismo... Deportes y espectáculos: amateur como novato o aficionado, claqué, debut, troupe, vedette Locuciones y expresiones: déjà vu, ménage à trois, tour de force, épater le bourgeois, mise-en-rélief, passe-partout, boutade, rendez-vous manqué, coup de dés. Otros: affaire, tournée, dossier, boutique, souvenir, boudoir, suite, debacle, chaise longue, impasse, forfait, bidé, bidón, capó, vis a vis, voyeur, roulotte, rol, crupier, casete, argot, afiche, gamín, petimetre, chef, bulevar, élite, hotel, somier, beige o beis, bricolaje, garaje, chofer o chófer, minué, fagot, puf, paquebot o paquebote, viñeta, gouache, tren, paté, pastiche, gripe...
Galicismos por orden alfabético Algunos ejemplos de galicismos usados en español son: -aje (del francés -age y del occitano y catalán -atge) -ato (-ate; designa una sal o un éster derivados del ácido correspondiente) ‒́crata (quizá del francés -crate; en la acentuación esdrújula española influyeron ciertos nombres propios griegos como Aristocrătes 'Aristócrates' o Democrătes 'Demócrates'). -genia (-génie) -génico, -génica (-génique, y este de -gène '‒́geno' e -ique '‒́ico') ‒́geno, ‒́gena (-gène) -ilo (-yle) -ita (-ite; referido al sufijo que, en mineralogía y en química, forma nombres de minerales; forma nombres de sustancias explosivas; o se refiere también a alcoholes alifáticos polivalentes) -osa (-ose) -plastia (del francés -plastie, y este del griego πλαστός plastós, 'formado, modelado' e -ie '-ia') -nauta (-naute) ‒́pata (-pathe) -plastia (del francés -plastie, y este del griego πλαστός plastós 'formado, modelado' e -ie '-ia') -uro (-ure; referido al sufijo adoptado por convenio en la nomenclatura química, que se emplea para designar las sales de los hidrácidos) Abracadabrante (de abracadabra; confer, en francés abracadabrant) Acalefo, acalefa (acalèphe) Acaparar (accaparer) Acárido, acárida (del plural francés acarides, y este del latín científico acarus, y el francés -ide '‒́ido') Acetato (acétate) Acetileno (de acétylène, de acétyle 'acetilo' y -ène '-eno') Acetona (acétone) Achelense (acheuléen 'de Saint-Acheul', en Francia) Aclimatar (acclimater) Acné (acné) Acromegalia (del francés acromégalie, y este del griego ἄκρος ákros, 'extremo', μέγας, μεγάλη mégas, megálē 'grande' y el francés -ie '-ia') Actante (actant, de la raíz de action 'acción') Actinia (actinie) Actinio (del francés actinium, y este del griego ἀκτίς, -ῖνος aktís, -înos, 'rayo de luz', y del francés -ium '-io') Aeroclub (aéro-club) Aeronauta (aéronaute, de aéro- 'aero-' y -naute '-nauta') Aeroplano (aéroplane) Aerosol (aérosol) Aerostato, aeróstato (aérostat) Afiche (affiche) Ágata (del antiguo agata, influido en su acentuación por el nombre propio Ágata, este del francés antiguo agathe, variante de achate) Agiotaje (agiotage) Alabarda (quizá del italiano alabarda o del francés hallebarde) Albúmina (albumine) Alcaloide (de alcaloïde, y este de alcali, 'álcali' y -oïde '-oide') Alemán, alemana (allemand) Alemanda (allemande) Alerón (aileron, 'ala pequeña') Algonquino, algonquina (de Algonquin, Algonquine, y este del nombre propio Algumakin; literalmente 'donde se pesca con arpón') Aligátor (quizá de alligator) Alijar (alléger, 'aligerar, aliviar'; referido al verbo) Almete (del francés antiguo healmet) Alminar (minaret) Alón (allons, 'vayamos'; referido a la interjección en desuso) Alternativo, alternativa (del francés alternatif, y este del latín alternātus, participio pasivo de alternāre, 'alternar', y el francés -if '-ivo') Alucinógeno, alucinógena (hallucinogène) Amárico, amárica (amharique, y este de Amhara, 'Amara', región de Etiopía) Amateur Amateurismo (amateurisme) Amerizaje (amérissage) Amida (amide) Ampere (del francés ampère, y este de André-Marie Ampère, 1775-1836, matemático y físico francés) Ampère (voz francesa, y esta de André-Marie Ampère, 1775-1836, matemático y físico francés) Amperio (del francés ampère, y este de André-Marie Ampère, 1775-1836, matemático y físico francés) Amurar (de origen incierto; confer, en italiano murare, en francés amurer) Anarco (de anarcho, acortamiento argótico de anarchiste) Anfibol (amphibole) Anís (anis) Anisete (anisette) Anorak (anorak) Antílope (antilope) Anverso (envers, 'envés') Aparellaje (appareillage) Apátrida (apatride) Apatridia (apatridie, de apatride 'apátrida' e -ie '-ia') Arbotante (arc-boutant) Arcabuz (arquebuse) Arganeo (arganeau) Argayo (confer, en francés antiguo hargant, de origen descoconido; referido a la prenda de abrigo) Argot (argot) Aristócrata (del francés aristocrate, influido en su acentuación por ‒́crata) Armañac (armagnac, y este de Armagnac, región del suroeste de Francia) Arnés (harnais) Arpa, harpa (harpe) Arpar (del antiguo harpar o farpar, y este del francés antiguo harper, 'agarrar') Art déco Art nouveau Artillar (artilier) Artillería (del francés artillerie, y este derivado del francés antiguo artillier 'preparar, equipar') Áspic (aspic) Astronáutica (del francés astronautique, y este de astro- y el griego ναυτική nautikḗ, 'arte de navegar') Ataché (attaché) Atelaje (attelage) Aterrizaje (atterrissage) Atolón (de atolon, hoy atoll) Atropina (atropine) Au pair (locución francesa; propiamente 'a la par') Autobús (de autobus, de auto 'auto' y omnibus, 'ómnibus') Autocar (de autocar, de auto, 'auto' y del inglés car, 'coche') Autocracia (autocratie) Autócrata (del francés autocrate, influido en su acentuación por ‒́crata) Autóctono, autóctona (autochtone) Automovilismo (adaptación de automobilisme) Autostop (auto-stop, y este de auto-, 'auto-' y el inglés stop, 'parada') Avantrén (avant-train) Aviación (aviation) Avión (avion; referido a la aeronave provista de alas, cuya sustentación y avance son consecuencia de la acción de uno o varios motores) Ázoe, azoe (azoe) Babor (babord) Babucha (babouche) Babuino (babouine) Bacará (baccarat, y este de Baccarat, ciudad francesa) Bacarrá (baccara) Baccarat (de Baccarat, ciudad francesa) Bachiller (bachelier) Bacteria (bactérie) Bagaje (de bagage 'carga', y este de bague) Bagatela (confer, en francés bagatelle e italiano bagatella) Baguette Bahía (quizá de baie)