miniaturadeimagen|Antigua fábrica en Plasencia (Provincia de Cáceres, España). miniaturadeimagen|alt=Clasificación de los diferentes tipos de patrimonio.|Tipos de patrimonio. El patrimonio industrial es, según el International Committee for the Conservation of the Industrial Heritage, el conjunto de restos de la cultura industrial que poseen un valor histórico, tecnológico, social, arquitectónico o científico. Estos restos consisten en edificios y maquinaria, talleres, molinos y fábricas, minas y sitios para procesar y refinar, almacenes y depósitos, lugares donde se genera, se transmite y se usa energía, medios de transporte y toda su infraestructura, así como los sitios donde se desarrollan las actividades sociales relacionadas con la industria, tales como la vivienda, el culto religioso o la educación.TICCIH

Antecedentes Gran Bretaña, cuna de la Revolución industrial, fue escenario del primer reconocimiento del Patrimonio Industrial, a través del Council British Archaeology, el cual creó en 1959 un comité especial para preservar los monumentos industriales —The National Survey of Industrial Monuments—.

En 1971 nace la primera organización para la defensa de la Arqueología Industrial, la A.I.A. que celebraría su reunión inaugural en York en 1972 y posteriores Congresos en 1973, en Ironbridge, 1975, en Bochum y Grangarde (Suecia), en el año 1978. Finalmente, en 1978 se crea el TICCIH (The International Committee for the Conservation of the Industrial Heritage), comité encargado de estudiar, inventariar, conservar y difundir el Patrimonio Industrial, además de fomentar la relación entre las personas interesadas en esta materia a nivel internacional.

Gran Bretaña miniaturadeimagen|Garganta de Ironbridge, Reino Unido. Posiblemente la iniciativa de recuperación de Patrimonio Industrial que goza de un mayor reconocimiento internacional es el Ironbridge Gorge Museum, emplazado en el valle del [río Severn (Reino Unido)|río Severn], región que se convirtió en principal centro productor de hierro de toda Gran Bretaña. En 1959, los propietarios de la fundición de Coalbroodale, animados por un historiador local, descubrieron el horno donde, por primera vez, se utilizó cock para fundir el hierro en 1709.

En 1968, la recién creada Fundación del Museo del Valle de Ironbridge se hizo cargo de este proyecto de difusión cultural y comenzaron a restaurar el viejo puente de hierro de fines del (The Iron Bridge) así como un pueblo típico de la época victoriana, con sus pozos de hulla, forjas y ladrillares. También se transformaron en museos la fábrica de cerámica de Jackfield y la de porcelana de Coalport. Además, se restauraron dos caserones de la familia Darby y varias viviendas obreras.

La política de preservación del Patrimonio Industrial del área de Mánchester se ha desarrollado inicialmente con un inventario de las instalaciones en peligro, seguido por una política de reutilización de determinados edificios.

Las actuaciones más reseñables fueron la restauración y reurbanización de las estaciones de Liverpool Road Railway y la de Castlefield Basin, ambas en el centro de la ciudad, convertidas en sede del Museo de la Ciencia y de la Industria de Mánchester, que fue inaugurado en 1983. El Museo incorporó, entre otros edificios históricos de alto interés, la estación de pasajeros más antigua del mundo, de 1830.

Alemania thumb|Edificio minero en la Mina de Zollern (Alemania). La larga tradición industrial de Alemania se ha visto refrendada por la materialización de numerosos proyectos museísticos basados en la difusión del Patrimonio Industrial.

Destaca el Museo Alemán de la Mina de Carbón. Esta edificación está dominada por una alta torre de 68 metros —pozo Zollern 2/4—. Desde ella se puede disfrutar de una magnífica vista de la ciudad de Essen y se ha convertido en símbolo de la localidad. Bajo dicha torre, se localiza un museo que es entre los de su género el más importante en el mundo.

Así mismo, desde mediados de los 80, Alemania ha promovido la conservación de cuatro grupos de hornos altos del : ejemplares aislados de Nuenkirchen y Hatigen y las plantas siderúrgicas de Völklingen y Duisburg-Meiderich, en las que se han preservado los procesos de producción íntegramente. Es destacable el caso de Völklingen, el mayor emporio manufacturero de perfiles metálicos de Alemania. Tras su cierre en 1986 se han conservado todos los elementos del sistema productivo, un gran coloso de hierro cuya promoción turística le ha convertido en una importante fuente de beneficios. En diciembre de 1994 la Unesco proclamó a este conjunto histórico-industrial Patrimonio de la Humanidad.

España

España es un país que se industrializó de forma desigual, lo que explica que sean las regiones donde más se asentó la industria las mismas que conservan mayor patrimonio y en las que existe mayor número de asociaciones dedicadas a esta tarea, como ocurre en Andalucía, Asturias, Cataluña, Comunidad Valenciana, y País Vasco. Desde 2001 existe un Plan Nacional de Patrimonio Industrial aunque ya en la Ley de Patrimonio Histórico español de 1985 se reservó un apartado para el patrimonio "científico y técnico".

Andalucía miniaturadeimagen|Corta Atalaya (Minas de Riotinto). La industrialización andaluza ha sido hasta hace poco sólo relativamente conocida. Ni siquiera sus grandes hitos fundacionales como los altos hornos de Marbella o de El Pedroso, las metalúrgicas sevillanas, la minería de Linares, Almería o Riotinto, las fábricas textiles de Málaga, las azucareras de la costa oriental, las almazaras del valle del Guadalquivir, las bodegas de Montilla y el Marco de Jerez (Jerez de la Frontera, El Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda) o los astilleros de Puerto Real y Cádiz, por citar algunos ejemplos, han sido valorados convenientemente. Hoy, los estudios de Historia Económica llevados a cabo en diferentes universidades andaluzas, la enseñanza en los distintos niveles educativos, la labor de los Gabinetes Pedagógicos de Bellas Artes y las tareas de difusión por ayuntamientos y algunas grandes empresas han contribuido a poner de relieve una realidad patrimonial oscurecida por el mito del fracaso de la Revolución Industrial y la temprana desindustrialización andaluza.

La Fundación DETEA organiza desde el año 2002 los Premios DETEA al Fomento de la Arquitectura Industrial en Andalucía. En la Categoría de Patrimonio Industrial, cada año sale a concurso una propuesta para la rehabilitación de un edificio del patrimonio industrial andaluz, entre otros:

Asturias thumb|Museo de la Siderurgia de Asturias, en La Felguera. miniaturadeimagen|Pozo San Luis, final del tren turístico del Valle de Samuño.

Asturias conserva un rico patrimonio industrial derivado de la minería, la siderurgia y los ferrocarriles, con ejemplares únicos en España, como son dos plantas siderúrgicas aún en activo en Gijón y otra en Avilés, propiedad de la multinacional Arcelor. La primera mantiene los dos únicos hornos altos en funcionamiento de España, y la segunda todavía conserva sus enormes naves de laminación y algunas otras instalaciones. En toda la comarca de Avilés restan numerosos ejemplos de la última oleada de industrialización, relacionada con Ensidesa, como el poblado de Llaranes.

En las Cuencas Mineras se concentra el mayor número de castilletes de mina de la península. Estos castilletes —tanto activos como abandonados— son mayoritariamente de carbón, y propiedad de Hunosa en su práctica totalidad. Muchos de ellos han entrado en 2007 en un programa regional de protección y conservación. Los más antiguos fueron construidos mediante la técnica del roblonado. En las cuencas se encontraba el más importante centro siderúrgico, la Fábrica de La Felguera (Langreo), de origen decimonónico y que tras su cierre en 1984 conserva un buen número de edificios tanto pertenecientes a la fábrica como relacionados indirectamente con ella.

Destaca también su intrincada red ferroviaria de vía estrecha, la más compleja de España y en su día la que mayor variedad de anchos de vía registró en Europa, dadas las diferentes necesidades empresariales que le dieron origen, llegando a tener con el Ferrocarril de Langreo, hasta su absorción por FEVE, el ferrocarril en activo más longevo del mundo. Actualmente FEVE y RENFE ostentan la titularidad estas instalaciones. De éstas, restan numerosos ejemplos de estaciones y otras instalaciones ferroviarias.

En Asturias se encuentran asimismo llamativos ejemplos del llamado paternalismo industrial, con poblados actualmente protegidos, incluso algunos convertidos en museos. El ejemplo más destacado es el poblado de Bustiello (Mieres) y, entre otros, Solvay-Lieres, Arnao en Castrillón o Llaranes en Avilés

Entre otros museos de carácter industrial, pueden citarse el Museo de la Minería (MUMI) en San Martín del Rey Aurelio, el Museo de la Siderurgia (MUSI) en La Felguera (Langreo), el Ecomuseo minero y ferrocarril del Valle de Samuño (Langreo), el Museo del Ferrocarril de Gijón o el Museo Etnográfico de Grandas de Salime con instalaciones preindustriales.

El patrimonio industrial es un tema que despierta un interés creciente en la sociedad asturiana, viéndose reflejado con frecuencia en la prensa. En torno al tema han surgido asociaciones como el INCUNA reconocida editora de publicaciones y organizadora de encuentros internacionales sobre patrimonio industrial. También es creciente el interés manifestado por grupos de ciudadanos a través de iniciativas como las representadas por el colectivo Monsacro, el Centro de Estudios del Alfoz de Gauzón, la Asociación de Patrimonio Histórico Industrial de Trubia o la Asociación Santa Bárbara.

Castilla y León thumb|Museo de la Siderurgia de Sabero. El patrimonio industrial de la comunidad autónoma de Castilla y León se encuentra repartido por todo su territorio y comprende un variado número de instalaciones industriales.

Las instalaciones que forman parte del patrimonio industrial de la Comunidad son: aserraderos, batanes, bodegas, caleras, esquileos, fábricas, fraguas y potros, lagares, lavaderos de lana, molinos de viento, pegueras, tejeras, telégrafos ópticos, yeseras, etc. Existen numerosos centros culturales y museos dedicados al patrimonio de la región, como el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León (Sabero), Museo del Ferrocarril de Aranda de Duero, Museo de la Energía (Ponferrada), Centro de interpretación de Barruelo, el Museo Textil de Béjar, el MUHACALE (Gordoncillo), el Museo Mina Esperanza (Olmos de Atapuerca), entre otros.

La Asociación Llámpada. Patrimonio Industrial, de Valladolid, se dedica a la protección, estudio y difusión del patrimonio industrial de Castilla y León. Edita la revista Llámpada.

Además, la Asociación para Recuperación del Patrimonio Industrial (ARPI) trabaja para la recuperación y puesta en valor del patrimonio industrial, con importantes actuaciones en Barruelo de Santullán y comarca.

Cataluña miniaturadeimagen|Vapor Aymerich, hoy Museo de la Ciencia de Tarrasa. Cataluña cuenta como representante más destacado en cuanto a protección y promoción del patrimonio industrial al Museu de la Ciència i de la Técnica de Catalunya ubicado en Tarrasa.

El patrimonio industrial catalán es muy vasto y está siendo objeto de especial atención, como el caso de las industrias textiles del río Ter, con su museo industrial o Can Batlló en Barcelona.

En cuanto a patrimonio ferroviario, cuenta con notables ejemplos como los funiculares de Montjuich y el Tibidabo en Barcelona, y el ferrocarril de cremallera de Nuria en Gerona.

Comunidad Valenciana thumb|Horno Alto nº2, en Puerto de Sagunto Valencia. En la Comunidad Valenciana se conservan numerosos elementos de patrimonio industrial: papel, calzado, alimentación, electricidad, metal, textil y confección, mueble, juguete y cerámica...