El Partido Nacional (PN) fue un partido político chileno de derecha existente entre 1966 y 1994, surgido producto de la fusión de los partidos Liberal, Conservador Unido y Acción Nacional.
Su aparición fue una de las consecuencias del escaso apoyo electoral de la derecha chilena en su conjunto en las elecciones parlamentarias de 1965. De un 30,4 % en la elección de diputados de 1961, pasó al 12,5 % en 1965. Con ello se creaba por primera vez un solo partido de la derecha, ideología que previamente estaba representada por el binomio Liberal-Conservador.
El partido se disolvió el 18 de agosto de 1994 al fusionarse con la Unión de Centro Centro, creando el partido Unión de Centro Centro Progresista.
Historia Fundación thumb|left|Primer emblema del Partido Nacional, 1966-1971. Las conversaciones para la creación de un nuevo partido surgieron alrededor de noviembre de 1965, tras los desastrosos resultados parlamentarios, entre miembros de los partidos Conservador Unido, Liberal, Acción Nacional y un importante número de independientes, con el objetivo de unificar las fuerzas de derecha en un solo partido, que pudiese convocar a sectores independientes que hasta el momento se habían mantenido al margen de los partidos. La existencia de un partido unificado también poseía la ventaja que otorgaba mayor representación parlamentaria, puesto que el sistema electoral privilegiaba a los partidos grandes.
Las convenciones de los partidos aprobaron la idea de una fusión, organizándose una comisión integrada por el conservador Carlos Ruiz, el liberal Jaime Silva Silva, Sergio Onofre Jarpa de Acción Nacional y el independiente Gabriel Cuevas, para redactar los estatutos del Partido, mientras una comisión de doscientas personas representantes de las mismas fuerzas trabajaron en la redacción del programa del partido. Se designó, por consenso, a Víctor García Garzena, independiente, como presidente del futuro Partido.
Constitución legal El partido se constituyó el 10 de mayo de 1966, en una ceremonia realizada en el Club de Septiembre, procediéndose dos días después a inscribirse formalmente en el Registro Electoral. La unidad de los partidos de derecha provocó que algunos pocos liberales se marginaran del nuevo partido, mientras que en el Partido Conservador, grupos minoritarios, nostálgicos y molestos por el carácter no confesional del PN, intentaron mantener con vida al Partido Conservador, pero esta resurrección nunca se concretó.
Para efectos legales ante la Dirección del Registro Electoral, el trámite realizado fue el cambio de nombre del Partido Liberal por el de Partido Nacional, que fue reconocido por el Registro Electoral el 14 de junio, y la disolución del Partido Conservador Unido (reconocida el 28 de julio) para que sus militantes pasaran al Partido Nacional.
A pesar de surgir de una fusión, el Partido Nacional no se pretendía constituir como un heredero de los partidos Liberal y Conservador.
Gobierno de Eduardo Frei Montalva {| class="toccolours" style="float: right; margin-left: 1em; margin-right: 1em; font-size: 85%; background:#c6dbf7; color:black; width:30em; max-width: 40%;" cellspacing="5" | style="text-align: right;" | El Partido Nacional se dirige a la opinión pública para denunciar la acción desquiciadora y antipatriótica iniciada desde el Gobierno y el Congreso por los partidos de inspiración totalitaria, con el claro propósito de someter a su control a todos los chilenos mediante la persecución política, la opresión económica, el abuso y el atropello a la libertad y a la dignidad de las personas. |- | style="text-align: right;" ||}
Durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva el Partido Nacional presentó una oposición muy dura y crítica a sus reformas económicas y sociales, a pesar de que estuvo formado por sectores que habían votado anteriormente por este gobierno. Acusaban un aumento del estatismo y la burocracia, la violación del derecho de propiedad, la paralización de las obras públicas, la realización de una reforma agraria bajo parámetros políticos y no técnicos, la politización y el supuesto engaño de los pobladores mediante la promoción popular. De modo más general, advertían que las acciones del gobierno tendían a la pavimentación de un proyecto marxista en Chile, acusando al propio Partido Demócrata Cristiano de tender cada vez más a la izquierda.
En el parlamento, el Partido Nacional desarrolló una posición obstruccionista, alejada de la tradición histórica de la derecha, llegando inclusive a negarle al presidente Frei permiso para salir del país, acusándolo de que no actuaba en el exterior como presidente de todos los chilenos sino como líder de la Revolución en libertad.
El Partido Nacional también sufrió algunos conflictos internos, el principal de ellos la renuncia de Jorge Prat al partido, tras acusar a los dirigentes y senadores del partido de actuar como exliberales y exconservadores que como nacionales, quedando desilusionado con la política partidista, puesto que pensaba que la solución a los problemas de Chile y la penetración marxista solo se daría mediante una intervención militar apoyada por la mayoría ciudadana. A pesar de ellos, políticos como Sergio Onofre Jarpa, Mario Arnello Romo y Ramón Álvarez Goldsack, antiguos militantes del partido Acción Nacional, permanecieron con el partido.
Primeros desempeños electorales 250px|miniaturadeimagen|izquierda|Convención del Partido Nacional en 1966. La primera elección a la que hizo frente el partido fue la elección municipal de 1967, obteniendo un 14,61 % de los votos, lo que significó una pequeña reducción con respecto a la votación parlamentaria de los partidos que le habían dado vida, pero el resultado fue igualmente celebrado, al considerar que por ser un partido nuevo, recién organizado, aún no tenían los medios para hacer frente a un proceso electoral.
El 30 de agosto de 1967 el partido emitió una declaración que criticaba el manejo internacional del gobierno por el conflicto del Beagle con Argentina, advirtiendo del debilitamiento armamentístico y la precaria situación económica que afectan la capacidad defensiva de las fuerzas armadas. Estas declaraciones bastaron para que el ministro del Interior Bernardo Leighton decretase la detención de la directiva del Partido Nacional, aunque la Corte de Apelaciones determinó que no existía delito, por lo que absolvió a la directiva nacional. Este incidente con el gobierno, además de aumentar el nivel de enemistad entre ambos, sirvió para dotar de protagonismo al Partido Nacional, especialmente entre los jóvenes.
Al acercarse las elecciones parlamentarias de 1969 su discurso se fue radicalizando. Acusó al gobierno de realizar una acción desquiciadora y antipatriótica, siendo denunciados la DC y la izquierda como grupos de inspiración totalitarios que intentan «someter a su control a todos los chilenos mediante la persecución política, la opresión económica, el abuso y el atropello de la libertad y a la dignidad de las personas». Emplazaron a la ciudadanía a “defender su trabajo y su dignidad de hombre libre”, con un llamado a la rebelión contra la burocracia y los intereses partidistas. Apostando por esta actitud confrontaciones y el desencanto de numerosos votantes democratacristianos, consiguieron en las elecciones parlamentarias un 20,82 % de los votos.
Elección presidencial de 1970 y "La Nueva República" Para la elección presidencial de 1970 el Partido apoyó al independiente y expresidente Jorge Alessandri. Con motivo de la elección el Partido Nacional empezó a desarrollar su propio programa político, al que denominaron como "La Nueva República". En ella atribuían la crisis que sufriría el país a la obsolescencia de las instituciones políticas, especialmente entre las relaciones el Congreso y el presidente, y los malos hábitos de los partidos políticos, que se observa tanto en su desenfrenada demagogia como de una exacerbación de ideologías trasnochadas provenientes del extranjero. Se planteó otorgarle al presidente la facultad de disolver por una sola vez el Congreso en su administración, prohibir la intervención de parlamentarios en asuntos administrativos y en conflictos sociales, obligar al presidente a renunciar a su militancia partidista y la creación de un Consejo Económico y Social que colabore con el Ejecutivo.
En lo económico se mezclaban elementos monetaristas, al participar algunos Chicago Boys en la redacción del documento, pero que convivían con tendencias más estatistas.Algunos Chicago Boys que participaron en su redacción fueron Pablo Baraona, Carlos Cáceres y Tomás Lackington. Proponían que el Estado se encargara de vigilar la sana competencia y solo donde esta no sea posible o donde los privados no intervengan, deben haber monopolios estatales; reducir el gasto fiscal, al que acusaban de ineficiente por el crecimiento desmesurado de la burocracia; aumentar la llegada de capital extranjero al país; reformar el sistema previsional; incentivar el ahorro social; y redistribución del ingreso.
Debía realizarse la integración latinoamericana para potenciar a Chile desde la región para resistir los embates de las grandes potencias y aumentar el propio comercio. Se esperaba que Chile recuperase su influencia como potencia marítima para hacerse escuchar entre las naciones del océano Pacífico. También se hacía énfasis en el desarrollo regional, con un régimen descentralizado.
El partido tenía grandes esperanzas en la candidatura de Jorge Alessandri, pero la campaña electoral fue una seguidilla de errores, desde las peleas internas en el comando entre nacionales e independientes hasta el mal enfoque dado a la figura de Alessandri, que era más bien fría y realista en contraste con la energía de los candidatos de la DC y la Unidad Popular. Alessandri obtuvo solo la segunda mayoría, y a pesar de su petición, los nacionales votaron por él, por razones simbólicas, en la sesión del Congreso Pleno que debía determinar al nuevo presidente.
Gobierno de Salvador Allende El partido en los inicios del gobierno de Salvador Allende presentó una posición relativamente abierta, postulada por Sergio Onofre Jarpa, presidente del partido, en contraposición con la posición del senador Francisco Bulnes Sanfuentes, que pretendía oponerse con todo al gobierno de Allende y buscar de inmediato alianzas políticas para enfrentarlo. Así el Partido Nacional votó a favor de la nacionalización del cobre.
La profundidad de las transformaciones promovidas por el gobierno y el auge de la violencia política los motivó a los nacionales a realizar una oposición más decidida. Se buscó una alianza con la Democracia Cristiana, pero ésta la rechazó en un primer momento, por lo que enfrentaron la elección municipal de 1971 por separado. El PN, levantando el “póngase firme con el partido firme”, contra el marxismo y en defensa de las libertades, obtuvo el 18,36 % de los votos.
Radicalización de la oposición
miniaturadeimagen|150px|Símbolo del Comando Rolando Matus (CRM). La muerte del agricultor Rolando Matus en abril de 1971 tras un enfrentamiento con partidarios de la Unidad Popular sirvió al Partido Nacional para obtener un símbolo en su lucha contra el gobierno, formándose el llamado Comando Rolando Matus, grupo de choque de la juventud del partido, que se enfrentaban en las calles con militantes de la Unidad Popular. Dicho cuerpo era dirigido por el líder de la Juventud Nacional y futuro diputado Juan Luis Ossa Bulnes.Los nexos del caso Karadima con el asesinato del general Schneider