El estadio Brigadier General Estanislao López es un recinto deportivo ubicado en la ciudad de Santa Fe, Argentina. Fue inaugurado en 1946 y es propiedad del Club Atlético Colón, que ejerce allí su localía.
En 1952 se adoptó el nombre de «Eva Perón», en honor a la primera dama, quien apoyó la afiliación de Colón a la AFA en 1948, y más tarde ayudó económicamente a la institución para la construcción de las primeras tribunas de cemento y la iluminación artificial. Sin embargo, tras el golpe de Estado que derrocó al presidente democrático Juan Domingo Perón, los nombres del mandatario y de su esposa fueron prohibidos, por lo que el estadio fue renombrado en honor al Estanislao López, un caudillo argentino que gobernó la provincia de Santa Fe entre 1818 y 1838.
Desde hace tiempo también se lo conoce como «el Cementerio de los Elefantes», debido a las victorias de Colón frente a grandes equipos que visitaron Santa Fe. Uno de ellos fue el famoso Santos de Pelé que en 1964 cayó por 2-1. Dicho conjunto brasilero poseía un récord de 43 partidos invicto y era bicampeón intercontinental en aquel momento. El mismo equipo de Colón, más tarde le ganó a la propia selección argentina por 2-0. Otros conjuntos que salieron derrotados del estadio fueron: Peñarol de Montevideo en 1967 (campeón de la Copa Intercontinental 1966), Millonarios de Colombia (con un presente muy exitoso en ese momento), Olimpia, U. de Chile, Alianza Lima, Atlético Mineiro, entre otros.
La selección argentina disputó como local tres encuentros en este recinto: un partido amistoso ante la selección panameña con triunfo «Albiceleste» por 3-1, y dos encuentros por la Copa América 2011, con un empate 0-0 ante la selección colombiana en la fase de grupos, y un empate 1-1 ante la selección uruguaya, con derrota en los tiros desde el punto penal por 4-5 en la instancia de cuartos de final.
Historia thumb|El equipo de Colón en el Estadio Gigante de Ciudadela en 1939.|280px
El club Colón desde sus comienzos utilizó como cancha principal la ubicada entre las calles Zavalla; Moreno; San Juan y Corrientes, hasta que en marzo de 1938 pierde ese terreno por una deuda, la cancha fue ejecutada y Colón desalojado de ese lugar. Debido a tal situación, empezó a disputar sus encuentros por Liga Santafesina y también amistosos en el estadio de Gimnasia y Esgrima de Ciudadela. Alternado también algunos encuentros en el Estadio 15 de Abril de Unión.
Los dirigentes de Colón deciden buscar un nuevo predio para el emplazamiento del nuevo estadio, tenía que ser en el sur por el arraigo que significa la institución en ese sector de la ciudad. La única posibilidad de acceder a un terreno con la amplitud necesaria para poder realizarlo, era en el barrio Centenario, pero cuando se da la intención de adquirirlo, cunde el desconcierto entre sus simpatizantes. En la zona, existían innumerables viviendas precarias y cuando el río Salado crecía, sus aguas las cubría y lo mismo pasaría con el estadio. Pese a ello, el 2 de marzo de 1939, con la presidencia de Horacio Sosa en Colón, se adquiere ese terreno.
En noviembre de 1941, se da apertura a las propuestas para la construcción del estadio. Los primeros trabajos a realizarse serían el cerco exterior de cemento y el alambrado «olímpico», mientras tanto se procede al relleno y se traza la cancha de fútbol, como así también la pista de atletismo. A su vez, los dirigentes de Colón se encontraban en Buenos Aires para entregar al Ministerio de Obras Públicas los planos para que se efectué la entrega de un subsidio de $ 20.000 del Gobierno nacional. Simultáneamente se formó una subcomisión «Pro-Field» predispuesta íntegramente para el seguimiento de la obra, el designado como presidente de tal comisión sería Ricardo Cullen Funes, fundador y socio histórico de la escuadra «Rojinegra».
Después de dos años donde la construcción se vio detenida, en julio de 1943 con la presidencia de Francisco Ghiano, se da comienzo a las primeras obras frente a la av. Juan José Paso. El citado dirigente llevaba una buena relación con sus pares de Rosario Central, (puesto que vino de Rosario) lo que permitió realizar las transferencias de: Roberto Yebra, Raúl Tenutta, Antonio «Tapón» Funes y Rubén Marracino por una suma total de $ 45.000. De Santis se fue a Banfield por $ 10.000, seguido también al «Taladro» por Greco en $ 1.000. En 1944 es vendido también a la «Academia» rosarina, Heriberto Olivares por $ 10.000. Del mismo modo el mejor comprador de Colón adquirió al año siguiente a Juan Sabotig y Ángel Gaetán por la suma de $ 28.000, y de Luis Bravo por $ 25.000. Lo que dio un total de 199.000 pesos.
thumb|Las primeras obras en el estadio de Colón. La que se observa es la actual platea oficial.|350px El dinero recaudado fue destinado al relleno del terreno y la colocación de los panes de césped. La obra continua con la colocación de los postes de quebracho, sobre las bases de hormigón, donde después sería colocado el alambrado que rodearía la cancha de fútbol, como así también las pistas de atletismo y el velódromo. La obra prosiguió, esta vez con los vestuarios, los baños, la primera tribuna de cemento central oeste y sus dos laterales de madera. En 1945, se construyó la primera entrada que consistía en dos columnas de cemento, en donde flameaban banderas de Colón.
Para 1946, ya estaba todo encaminando para que Colón tuviera su tan anhelado estadio de fútbol. Pero algo imprevisto sucedió el 31 de marzo cuando estaba estipulada la inauguración en un amistoso ante San Lorenzo, el estadio se encontraba bajo las aguas del río Salado. Esto motivo el corrimiento de la inauguración hasta el 9 de julio del mismo año.
La noche del 8 de julio de 1946, se llevó a cabo una cena organizada por la institución «Rojinegra» en el hotel «La Giralda» de la ciudad, al que asistieron 500 personas. Entre ellos se encontraban autoridades civiles y militares; representantes de los clubes Boca Juniors, Rosario Central y Atlanta, más los presidentes de la Liga Santafesina, rafaelina y paranaense; también fueron invitados periodistas locales, como así también de Buenos Aires.
Finalmente, el 9 de julio es inaugurado con un encuentro entre el equipo local (que disputaba la Liga Santafesina por ese entonces) y Boca Juniors, estos últimos ganaron por 2-1. Esa fecha ingresaron aproximadamente 10.000 personas, incluso quedaron simpatizantes afuera del mismo. La recaudación fue récord para la época, no era por Boca solamente, sino que Colón inauguraba su nuevo complejo deportivo.
Antes del cotejo, en la mañana se realizó la «Maratón Colón», que se corrió por las calles de la ciudad desde el puente Colgante hasta el campo de juego del estadio, dicha maratón se la adjudicó el atleta Germán Salerno del Club Rosario Central. Después se llevó a cabo un encuentro preliminar entre Sportivo Ben Hur de Rafaela y Atlético Paraná, disputando un trofeo entregado por el diario El Litoral, el encuentro lo ganaron los rafaelinos por 3-0. Seguido a ello, se realizó el descubrimiento de las placas conmemorativas de Colón y de Rosario Central, sumado al izamiento de la bandera nacional a cargo del jefe del Regimiento 12 de Infantería, teniente coronel Dalmiro Adaro, mientras se cantaba el Himno Nacional interpretado por la banda de música del mismo regimiento, durante este acto aviadores del Aeroclub Santa Fe desarrollaron espectáculos de acrobacias. La suelta de palomas puso el broche final a ese emotivo acto, cuya iniciativa y organización fue del socio y por muchos años dirigente del club, Escribano Fernando De Feo.
thumb|Primera visita de Eva Perón a un estadio de fútbol, precisamente en un clásico santafesino simbólico del 7 de diciembre de 1947.|izquierda|270px El 7 de diciembre de 1947, Eva Perón llegó a Santa Fe para inaugurar el Hospital de Niños que llevaba su nombre. Tras ello, visitó el estadio de Colón y dio el puntapié inicial a un clásico santafesino, del que no se pudo completar el segundo tiempo debido a que Evita demoró una hora en llegar por la cargada agenda y las instalaciones del estadio todavía no contaban con iluminación. Eva Perón supo escuchar las necesidades de un club del interior de país que reunía en sus filas gran mayoría de gente humilde y laboriosa. En 1948 apoyó la afiliación de Colón a la AFA para poder disputar la segunda división.
El 2 de abril de 1949, se estrena la iluminación en el triunfo frente a Huracán por 5-1, gracias a un subsidio de $ 150.000 que le facilitó la nación a la institución «Rojinegra» para poder realizar la labor.
thumb|Entrega de un banderín con los colores de Colón por parte del vicepresidente de la institución, Fernando De Feo a la señora Eva Perón.|izquierda|270px
El 30 de diciembre de 1950, disputaron en el estadio la final del trofeo de segunda división, «Copa de Honor Juan Domingo Perón», ganada por Colón frente a su par Unión por 4-2, obteniendo así el «Sabalero» su primer trofeo de AFA, la copa llevaba el nombre del presidente de la República Argentina.
En abril de 1951, el estadio se vuelve a inundar, esta vez por una crecida del río Paraná. Esto causó que Colón tuviera que disputar sus tres primeros partidos ante Dock Sud, Rosario Central y Argentinos Juniors, nuevamente en la cancha de Gimnasia y Esgrima de Ciudadela.
El lunes 18 de septiembre de 1950, los dirigentes de Colón logran adquirir un terreno lindero al estadio, gracias a un préstamo de $ 750.000 otorgado por el Gobierno de la nación. El terreno propiamente dicho estaba situado en su sector sur, que a la postre, se adquirió al contado con el único propósito de seguir con la ampliación de las graderías.
En 1952, se finaliza el primer tramo de cemento sobre el lateral oeste en la que se incluyó 1.000 plateas. De este modo, aumentó su capacidad a 20.000 personas, convirtiendo en el de mayor cabida de Santa Fe. La nueva tribuna fue estrenada el domingo 20 de abril, en el triunfo por 3-2 ante Dock Sud por la 3.ª fecha del campeonato de primera división B. De igual manera fue habilitado el codo suroeste también de cemento, el 18 de mayo en la contundente victoria de los «Rojinegros» sobre Argentinos Juniors por 5-0. Después se continuó con la tribuna este de tablones de madera, al igual que las dos tribunas detrás de cada arco.
Tribunas de cemento en 1952thumbthumbthumb
thumb|Fotografía de Eva Perón dedicada a Colón de Santa Fe con fecha del 21 de junio de 1952.|200px
El Estadio Eva Perón (1952-1955) El 26 de julio de 1952 fallece Eva Perón, esto motivó que el 7 de agosto la comisión directiva decida realizar una sesión extraordinaria, íntegramente decidida a nombrar al estadio como «Eva Perón». El 8 de agosto, el club Colón presenta formalmente una petición a AFA después de que sus socios votaran a favor. De esta manera, el 11 de agosto quedó oficialmente formado que el complejo deportivo de barrio Centenario se nombraría como Estadio Eva Perón, el primer encuentro disputado por Colón ya con esa nombradía, fue el 16 de agosto contra Gimnasia y Esgrima de Eva Perón (actualmente La Plata).
Sin embargo, el nombre duró poco tiempo, ya que con el llegar de la dictadura militar, se prohibieron en la Argentina los nombres de Eva Duarte de Perón y de Juan Domingo Perón, mediante el decreto de Ley 4161 de 1956, sancionada por el presidente de facto Pedro Eugenio Aramburu. El nombre fue cambiado por el de «Brigadier General Estanislao López» (caudillo y militar federal argentino, gobernador de la provincia de Santa Fe entre 1818 y 1838).
Surgimiento del apodo «El Cementerio de los Elefantes» (1964) 250px|izquierda|thumb|Diario El Litoral, 10 de mayo de 1964.