La terapia Vojta es un método de fisioterapia que se utiliza en lactantes, niños, adolescentes y adultos que presentan alteraciones del sistema nervioso central y trastornos motores y posturales. Fue descubierta por el neurólogo y neuropediatra checo Václav Vojta.
Principios Mientras que el ser humano sano, para orientarse en su vida diaria, puede acceder de forma automática e inconsciente a todos los elementos de enderezamiento y locomoción humanos, en caso de una lesión del sistema nervioso central y del aparato postural y motor, los patrones motores innatos para la prensión, la manipulación, el volteo, la puesta en pie, la marcha y la carrera solo están disponibles de forma incompleta.
Con la denominada “locomoción refleja” Vojta desarrolló un método que posibilita el acceso a esos patrones motores innatos, elementales – o a parte de ellos –, aun cuando exista una lesión del aparato motor o del sistema nervioso central.
El término “locomoción refleja” ya contiene resumidos los principios de la terapia Vojta: con el término „reflejo“ la ciencia se refiere a una respuesta siempre constante frente a un determinado estímulo, la cual no se puede controlar intencionalmente. El término "locomoción" denomina la capacidad de locomoción en general.
Campos de aplicación La terapia Vojta puede aplicarse como tratamiento fisioterápico de base en cualquier alteración motora y en muchas enfermedades. A menudo se piensa equivocadamente que la terapia Vojta solamente produce efectos deseados en el lactante y en la edad infantil. Aunque el sistema nervioso central en la edad infantil es mucho más moldeable que en la edad adulta, en los años posteriores también pueden "facilitarse" patrones motores sanos en el sistema nerviosa central.
La terapia Vojta solamente requiere una conexión neuromuscular, o sea una "vía de conducción“ disponible entre vías nerviosas y músculos. En cuadros clínicos que no pueden ser tratados causalmente – por ejemplo la esclerosis múltiple – con la llamada locomoción refleja de la terapia-Vojta puede aprovecharse el respectivo potencial neurológico existente.
Aplicaciones para la terapia Vojta son:
las alteraciones de la coordinación central en lactantes las alteraciones motoras secundarias a lesiones cerebrales (parálisis cerebral) las parálisis periféricas de brazos y piernas (espina bífida, paresias de plexo, u otras) diferentes enfermedades musculares enfermedades o limitaciones funcionales de la columna vertebral, por ej., escoliosis lesiones ortopédicas de hombros y brazos, de la cadera y de las piernas – sobre todo en el crecimiento Como tratamiento coadyuvante en alteraciones de la cadera (displasia o luxación) problemas de respiración, deglución y masticación paraplejias esclerosis múltiple, apoplejía y otras alteraciones neurológicas, por ejemplo algias, paresias residuales relacionadas con hernias discales, isquialgias
La terapia VOJTA no debe aplicarse en:
Infecciones agudas o en inflamaciones Algunas enfermedades especiales, por ej. los huesos de cristal Determinadas enfermedades cardíacas o musculares Durante el embarazo
La aplicación de la terapia Es posible activar la locomoción refleja principalmente a partir de 3 posiciones básicas: sobre el vientre, de lado y de espaldas, desde diez zonas del cuerpo – descritas por Vojta – localizadas en el tronco, en los brazos y en las piernas. En el niño recién nacido se puede desencadenar la respuesta desde una sola zona, pero en los niños más mayores y en los adultos es necesario combinar varias zonas a la vez.
A partir de posiciones de partida definidas el terapeuta realiza una presión selectiva en determinadas zonas del cuerpo. Ese estímulo provoca -independientemente de la voluntad del paciente- en cualquier edad, a dos respuestas motoras complejas que contienen todos los elementos motores básicos del enderezamiento humano y de la locomoción humana: la “reptación refleja” y el “volteo reflejo”.
Los patrones motores de la locomoción refleja científicamente descritos de manera exacta, pueden reproducirse siempre. La terapia se adapta al cuadro clínico del paciente y a los objetivos terapéuticos mediante la combinación y variaciones de las zonas de estimulación, así como mediante mínimos cambios en la dirección de la presión y en la colocación angular de las extremidades.
Efecto de la activación Los complejos motores de la locomoción refleja contienen los componentes básicos de cualquier locomoción: el control automático del equilibrio durante el movimiento (el “control postural”) el enderezamiento del cuerpo contra la gravedad los movimientos propositivos de prensión o de paso de las extremidades(“movilidad fásica”).
La activación repetida de dicho control postural automático y de esos movimientos “reflejos” conduce al “desbloqueo” de los circuitos neuronales, funcionalmente bloqueados, entre el cerebro y la médula, o incluso a la formación de nuevas vías. Será „desbloqueado“ el acceso a aquellas funciones musculares inconscientes, necesarias en acciones espontáneas de la vida diaria y serán activados los patrones motores innatos.
Dependiendo de la enfermedad de base, es posible mantener a lo largo de todo el día el nivel de movilidad alcanzado aplicando solo algunas sesiones de tratamiento relativamente cortas de “facilitación” de las funciones motoras y posturales del sistema nerviosa central. Así se consigue un cambio positivo de postura y motricidad espontáneas. Por tanto el paciente con alteraciones motoras mejorará su capacidad de la toma de contacto y la comunicación con su entorno y se fomentará su desarrollo de autonomía e independencia.
El método-Vojta actúa sobre las vías nerviosas existentes a todos los niveles del cuerpo, desde la musculatura esquelética y los órganos internos, hasta las funciones cerebrales más complejas y la psique del paciente. Por tanto, aparte de la postura y la locomoción, pueden activar e influirse con la terapia Vojta, funciones vegetativas (respiración, riego sanguíneo, funciones vesicales e intestinales, el ritmo de sueño y vigilia), la sensibilidad y la zona orofacial (deglución, movimientos de los ojos, lenguaje).
Programa de tratamiento individual El médico responsable es el que prescribe la terapia Vojta. Un fisioterapeuta especializado y certificado en la terapia-Vojta realiza el tratamiento, centrándose en el problema motor principal de cada paciente y teniendo en cuenta su enfermedad de base con sus respectivas posibilidades y límites. Aparte de la enfermedad de base, la eficacia del tratamiento depende de la intensidad, de la frecuencia y de la exactitud a la hora de realizar los ejercicios. Una vez indicada la terapia Vojta por el médico responsable, el paciente es remitido al terapeuta especializado, el que diseña el programa individualizado y establece los objetivos terapéuticos junto al paciente/a los parientes. El programa de tratamiento, su dosificación e incluso las pausas, tienen que irse ajustando regularmente según la evolución del paciente.
El niño en la terapia Vojta El sistema nervioso central en la edad del lactante/niño, en comparación con el del adulto, es mucho más moldeable. Para aprovechar adecuadamente las posibilidades que por tanto existen de un tratamiento precoz - dentro del 1º año de vida - la terapia-Vojta por regla general ha de realizarse varias veces al día. Para faciltar la posibilidad de realizar la terapia con la intensidad necesaria, se le enseña la técnica de tratamiento a los padres o personas de referencia, los que así pueden llevar a cabo la terapia en casa. Durante la terapia, que puede extenderse a lo largo de semanas, meses y en casos especiales hasta años, los padres siempre deberían estar acompañados por el terapeuta-Vojta.
La terapia-Vojta es un tipo complejo de tratamiento y con grandes exigencias hacia el terapeuta-Vojta implicado. Una aplicación equivocada conduce a la pérdida de su carácter dialogante y por tanto desaparece parcial o totalmente su efecto. Por este motivo antes de iniciar la terapia-Vojta también han de valorarse las posibilidades y limitaciones en cuanto a la actividad terapéutica de los familiares. El acompañamiento permanente de las personas de referencia del tratamiento es un componente integral de la terapia-Vojta. Por este mismo camino también se lleva a cabo una adaptación permanente de la terapia tanto referente a los patrones motores mencionados como a la dosificación. El comportamiento del niño antes, durante y después del tratamiento resulta ser un sensible indicador regulativo para la aplicación de la terapia-Vojta. El diálogo constante con los padres respecto a estas percepciones también es un factor fundamental del proceso terapéutico según Vojta.
La terapia de locomoción refleja es muy eficaz, pero a los lactantes y niños pequeños les supone un importante esfuerzo. Los niños expresan generalmente en forma de llanto la activación terapéutica que es necesario provocar. Y ese llanto provoca en los padres, naturalmente, cierta irritación y miedo hacer daño a su hijo. Pero el llanto es, a esta edad, un modo importante y adecuado de reaccionar a la activación de la locomoción refleja, a la que no están acostumbrados. Por lo general, después de un pequeño periodo de adaptación, el llanto no es tan intenso y los niños dejan de llorar en las pausas entre los ejercicios y al terminar la sesión. En los niños más mayores y que pueden expresarse verbalmente, por lo general no aparece el llanto.
Controversia La crítica más común de la terapia-Vojta se basa en el llantos de los pacientes en la edad de lactancia. Muchos padres indicaron en un estudio que llegaron a sus límites físicos y mentales debido a que tenían que reprimir su "comportamiento intuitivo para calmar y eliminar la causa del llanto“.Marion Wieczorek: Individualität und schwerste Behinderung. Ein Beitrag zum Verstehen und Anregungen zur Entwicklungsbegleitung, Julius Klinkhardt Verlag, Bad Heilbrunn, 2002, S.113, ISBN 978-3-7815-1238-2 Muchas madres además se preocuparon, pensando que el niño podría tomarse a mal el tratamiento y sufrir daños psicológicos permanentes.Huang-Tsung Kuo, Mechthild Papousek: Frühe Kommunikation zwischen Mutter und Kind unter den Anforderungen der Vojta-Therapie, Kindheit und Entwicklung 1, S.101 (1992), Verhaltensmedizin.
Un estudio comparativo (lactantes tratados con Vojta / lactantes sanos de la misma edad)Huang-Tsung Kuo, Mechthild Papousek: Frühe Kommunikation zwischen Mutter und Kind unter den Anforderungen der Vojta-Therapie, Kindheit und Entwicklung 1, S.97-106 (1992), Verhaltensmedizin mostró, que el trabajo añadido de la madre en la terapia-Vojta no iba en detrimento del tiempo usado para el juego relajado en común. En el subgrupo de los lactantes con alteración de la coordinación central (ZKS) se evidenció, que los lactantes tratados con Vojta, fuera del tiempo de terapia estaban mucho menos inquietos que los lactantes sin tratamiento.Huang-Tsung Kuo, Mechthild Papousek: Frühe Kommunikation zwischen Mutter und Kind unter den Anforderungen der Vojta-Therapie, Kindheit und Entwicklung 1, S.101-102 (1992), Verhaltensmedizin
Un amplio estudio psicológicoMaren Thiesen-Hutter: Psychologie und Neurophysiotherapie Vojtas: e. Gruppenvergleich zwischen frühbehandelten u. bisher unauffälligen Vorschulkindern.Enke Stuttgart 1982, ISBN 3-432-93061-5 concluyó, entre otras cosas, que al contrario de los distintos argumentos emocionales sobre la generación de traumas en niños por la terapia neurofisiológica de Vojta, aquellos niños de riesgo sintomatológicos y tratados de forma precoz, a la edad de 4 a 7 años no presentaban diferencias respecto a otros niños de edad preescolar.