Las referencias históricas no cristianas sobre Jesús de Nazaret complementan a los evangelios, y al resto de los libros del Nuevo Testamento y de los escritos cristianos. Hay un número de referencias a Jesús, aunque la mayoría de ellas manifiestan problemas vinculados a la autenticidad y a la interpretación. La alusión directa más antigua no cristiana a JesúsJesús 3000 años antes de Cristo, Claude Brigitte Carcenac Pujol, Pag. 12 https://oscarperdomoleon.files.wordpress.com/2012/11/carcenac-b-jesus-3000-anos-antes-de-cristo.pdf llamado CristoLa figura del mesías según los historiadores judeo-helenísticos Filón de Alejandría y Flavio Josefo, Lorena Miralles Maciá, Universidad de Granada https://sefarad.revistas.csic.es/index.php/sefarad/article/download/521/619 (aunque se afirma que puede tratarse de una interpolación posterior,El Mito de Jesús, Arthur Drews, páginas 147 y 148 https://www.omegalfa.es/downloadfile.php?file=libros/el-mito-de-jesus.pdfLas antigūedades de los judíos, Flavio Josefo, Pag. 18 (Ver referencia17) http://biblio3.url.edu.gt/Libros/2011/las_antigue.pdf#page17Josephus and Jesus: The Testimonium Flavianum Question http://www.earlychristianwritings.com/testimonium.htmlEl Jesús histórico y su percepción en la Antigüedad Tardía, Revista de Claseshistoria, Publicación digital de Historia y Ciencias Sociales, Artículo No. 249, 15 de noviembre de 2011, ISSN 1989-4988 https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5169502.pdf pero manteniéndose un núcleo auténticoG. A. Wells (1996). The Jesus Legend. p. 48. ISBN 0812693345. «[...] that Josephus made some reference to Jesus, which has been retouched by a Christian hand. This is the view argued by Meier as by most scholars today particularly since S. Pines [...]».) se encuentra en la obra de Flavio Josefo Antigüedades judías (escrita hacia los años 93-94), más de medio siglo después de la muerte de Jesús. Todavía en el las menciones son pocas. Ninguna de ellas aporta información sustancial para conocer la vida o el mensaje de Jesús de Nazaret, pero sí sirven para documentar su existencia histórica.Jesús, el Mesías: Realidad histórica o mito religioso, Adolfo Estévez, Red Safe World, Sección de Historia, Documento 194 (página 7) https://historiarsw.files.wordpress.com/2011/10/jesc3bas-el-cristo.pdf Mucha información se perdió durante la prohibición del cristianismo primitivo y el incendio de Jerusalén.
Jesús aparece mencionado en repetidas ocasiones en obras de escritores romanos como Tácito, Suetonio, Flavio Josefo y Plinio el Joven.Véase una relación de todos ellos, junto con otros textos judíos, igualmente no cristianos, en el artículo de Alicia Mª Canto (UAM) "Textos históricos sobre Jesús de Nazareth", Celtiberia.net, 8-12-2005 (consultado el 10-12-2012), reproducido también en Terrae Antiqvae, 5-1-2006 , y recientemente en Academia.edu (consultado el 27-12-2015). The New Encyclopaedia Britannica (1995) afirma: «Estos relatos independientes demuestran que en la antigüedad ni siquiera los opositores del cristianismo dudaron de la historicidad de Jesús, que comenzó a ponerse en tela de juicio, sin base alguna, a finales del siglo XVIII, a lo largo del XIX y a principios del XX».
Cronológicamente, Nazaret aparece citada por primera vez en los evangelios ( d. C.). Las siguientes referencias conocidas sobre Nazaret provienen de tres teólogos e historiadores cristianos: Sexto Julio Africano, fechado alrededor del año 221 d. C.Eusebio Ecclesiastical History, 1,vii,14, citado en Carruth, ibid. p.415. Orígenes (c. 185-254 d. C.), denominando la ciudad como «Nazar» y «Nazaret».Comment. In Joan. Tomus X (Migne, Patrologia Graeca 80:308–309. y, finalmente, Eusebio hace referencia al asentamiento de Nazara (c. 275-339 d. C.). Existe también evidencia epigráfica en la sinagoga de Cesárea Marítima sobre Nazaret datada en el d.C. sobre eventos, posiblemente, del d.C.
Flavio Josefo
Las Antigüedades judías son una crónica del historiador judeorromano Flavio Josefo que narra la historia del pueblo judío de una manera razonablemente completa. Los intereses de Flavio Josefo —entre ellos, ganar la simpatía de Roma hacia los judíos— lo llevan, sin embargo, a minimizar las noticias que pudieran resultar conflictivas.
Josefo no menciona a los líderes del pequeño grupo de cristianos (Pedro y Pablo) ni a María, la madre de Jesús. Sin embargo, dos párrafos tratan directamente de Jesús:
En el capítulo 18, párrafos 63 y 64 se encuentra un texto denominado tradicionalmente testimonio flaviano (Antigüedades judías, 18:3:3):
La autenticidad del fragmento ha sido cuestionada filológicamente e historiográficamente. Aunque hay quienes defienden la autenticidad de este texto, la mayoría de los historiadores y filólogos no consideran que sea totalmente auténtico, al estar plagado de interpolaciones cristianas; manteniéndose, sin embargo, un núcleo escrito por Josefo.G. A. Wells (1996). The Jesus Legend. p. 48. ISBN 0812693345. «[...] that Josephus made some reference to Jesus, which has been retouched by a Christian hand. This is the view argued by Meier as by most scholars today particularly since S. Pines [...]».
thumb|200px|Cristo crucificado, obra de Diego Velázquez.
Se supone que este párrafo ha sido interpolado, probablemente por un lector cristiano que añadió al manuscrito original una nota marginal, incorporada luego en el texto. La suposición se basa sobre todo en la observación de que el pasaje interrumpe el relato, que prosigue en el párrafo siguiente, y que la caracterización de Jesús está redactada en términos que sólo pudo haber empleado un cristiano (especialmente por la afirmación de que Jesús era el Mesías, algo que no pudo decir nunca Josefo, quien siempre se mantuvo en la fe judía). Pero en 1972 el profesor Schlomo Pines, de la Universidad Hebrea en Jerusalén, anunció su descubrimiento de un manuscrito árabe del historiador melquita Agapio, del siglo décimo, en el que el pasaje de Josefo queda expresado de una manera apropiada para un judío, y que se corresponde de una forma tan estrecha a las anteriores proyecciones hechas por eruditos acerca de lo que Josefo habría escrito originalmente.Schlomo Pines, An Arabic Version of the Testimonium Flavianum and its Implications. 1971 El texto de Agapio es el siguiente:
En el capítulo 20 se menciona indirectamente a Jesús al relatar la muerte de su hermano Jacobo Santiago (contracción del latín Sanct’ Iagus, esto es, san Jacobo):
Esta cita ayuda a datar la muerte de Santiago, hermano de Jesús, en el año 62. El texto del capítulo 20 es filológica e historiográficamente más consistente que el testimonio flaviano. Coincide formalmente con el estilo de Josefo, y parece poco probable una interpolación cristiana por la falta de énfasis hagiográfico.
De este segundo texto se discute si es una interpolación el texto entre corchetes, aunque, siguiendo al profesor Antonio Piñero, la mayoría de los historiadores y filólogos se inclinan por su autenticidad porque Josefo cita en su libro a muchos personajes de nombre Jesús y no parece extraño que añadiese algo al nombre para distinguirlo.
En otro pasaje (Antigüedades judías 18:5:2) se hace referencia a la muerte de Juan el Bautista a manos de Herodes, pero sin mencionar su relación con Jesús.
Plinio el joven
thumb|150px|Estatua de Plinio el Joven.
Plinio el Joven, entre los años 100 y 112 escribió una carta al emperador Trajano preguntándole acerca de cómo debía conducirse hacia los cristianos, y las medidas que como gobernador tomó contra ellos (Plin. J., Epist. X, XCVI, C. Plinius Traiano Imperatori), especialmente parágr. 5, 6 y 7:
(En Wikisource se puede ver el texto traducido al castellano).
Este testimonio deja claro que se transmite literalmente de las declaraciones, reafirmaciones o retractaciones de los propios imputados de cristianismo, y en él un magistrado romano se hace eco tres veces de Cristo como persona real y objeto de culto de una secta.
Tácito
Tácito aporta otra referencia histórica en el año 116 o 117:
thumb|150px|Efigie figurada de Tácito.
Aunque la autenticidad del texto de Tácito no ha sido cuestionada, numerosos autores han indicado que se desconocen sus fuentes. Se ha barajado la posibilidad de que se basara en Plinio el Joven (ver supra) o en las confesiones de los propios cristianos frente a la persecución policial. El fragmento aparece en el contexto de una larga diatriba contra los males del gobierno de Nerón, y se ha indicado que el interés de Tácito no estaba en el fenómeno cristiano en sí mismo, sino en la crítica al emperador. “A los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía” (Hch 11:26.) Es posible que este nombre ya se usara en el año 44 d.C., cuando ocurrieron los acontecimientos narrados en este relato del libro de los Hechos, aunque la estructura gramatical del texto no lleva necesariamente a esa conclusión. Algunos creen que esta denominación se originó poco tiempo después. En todo caso, es probable que el término ya fuera utilizado cuando se escribió el libro de Hechos de los Apóstoles, ya que su autor lo pone en labios del rey Agripa II: “Por poco me convences de hacerme cristiano”. (Hch 26:28)
Suetonio
Gayo Suetonio Tranquilo (75-160), escribió alrededor del 120 que el emperador Claudio expulsó de Roma a judíos instigados por un tal 'Chrestus':
Algunos estudiosos dieron por sentado que el nombre 'Chrestus' equivale a 'Cristo' y que la diferencia reside simplemente en un problema ortográfico; sin embargo, se trata apenas de una presunción. Chrestus es un nombre común en la Roma imperial, atestiguado en lápidas e inscripciones; en latín significa «buen hombre», «íntegro», «útil», pero también se podía usar en el sentido peyorativo de «simple», «ingenuo», «tonto», y los mismos que defienden esta hipótesis arriesgan que era un apelativo aplicado a los esclavos (entre los que la doctrina cristiana supuestamente tenía más éxito).
Pero Suetonio dice que el emperador expulsó a judíos, no a cristianos, y Chrestus en el texto aparece como un revoltoso en Roma de alrededor de los años 50 y no un predicador de los 30s en Israel. Más allá del nombre, no parece haber relación entre 'Chrestus' y 'Cristo'.
Años más tarde Suetonio escribió, en una lista de las actividades realizadas por Nerón:
La carta de Mara Bar-Serapion
En un manuscrito siriaco del , que se encuentra actualmente en el Museo Británico de Londres, se recoge una carta de un tal Mara Bar-Serapion. La escribe desde la cárcel a su hijo, exhortándole a buscar la sabiduría. No hay acuerdo sobre la antigüedad de la carta, pero la mayoría de los estudiosos la fechan en la primera mitad del o incluso en el último cuarto del . Otros estudiosos afirman que fue escrita en el . En la carta hay una referencia a un «rey sabio», que ha sido interpretada por varios autores como una alusión a Jesús de Nazaret:
Algunos autores han interpretado que la abolición del reino de los judíos a que se hace referencia es la destrucción del Templo de Jerusalén en el año 70, y el «rey sabio» por cuya muerte los judíos fueron castigados, Jesús de Nazaret. Entre ellos se encuentran Robert Van VoorstRobert E. Van Voorst (2000). Jesus outside the New Testament: an introduction to the ancient evidence. pp. 53-55. ISBN 0-8028-4368-9 y Bruce Chilton.Bruce Chilton, Craig A. Evans (eds.) (1998). Studying the Historical Jesus: Evaluations of the State of Current Research. pp. 455-457. ISBN 90-04-11142-5
El texto parece poco fiable, porque contiene inexactitudes históricas sobre Sócrates y Pitágoras. Además, no hay ninguna prueba de que el «rey sabio» al que alude Mara Bar-Serapion sea Jesús de Nazaret. Craig A. Evans sostiene que la carta es de poco valor dada su fecha incierta y la posible ambigüedad en la referencia.Craig A. Evans (2001). Jesus and His Contemporaries: Comparative Studies. p. 41. ISBN 978-0-391-04118-9