A lo largo de la historia, diversos Estados y multitud de pueblos asentaron en la península ibérica sus instituciones políticas. Dado que algunos desaparecieron y otros evolucionaron, no existe consenso historiográfico a la hora de precisar en qué momento temporal se puede situar el origen o fundación de España como país (nación o Estado),El DRAE en el Avance de la vigésima tercera edición define "Estado", cuando está escrito con mayúscula inicial, como forma de organización política, dotada de poder soberano e independiente, que integra la población de un territorio. hasta el punto de que incluso se baraja la posibilidad de que tal momento no se pueda precisar, por entender que España es el fruto de un proceso evolutivo.

Existen cinco propuestas principales para situar el momento a partir del cual se puede hablar de España como país: la época del reino visigodo; la unión de Coronas a partir de los Reyes Católicos; la existencia de un primer monarca común, Carlos I; el cambio organizativo y político que el centralismo de Felipe V supuso; y la promulgación de la Constitución de Cádiz.¿Cuándo nació España? (Augusto Ferrer-Dalmau). Los visigodos tenían un reino único en toda la península lo que implica una existencia política. La invasión árabe rompió la continuidad de esta línea y la Reconquista fragmentó en varios reinos lo que estuvo unido. El final de la lucha de expulsión de los árabes en 1492 se da tradicionalmente como nacimiento de la España moderna. En 1556 abdica Carlos I en favor de Felipe II, desgajándose del monarca el Sacro Imperio. Los borbones, desde Felipe V, supuso la monarquía absoluta. Decretos de Nueva Planta (1707-1717). Ha aparecido una corriente que trata de situar el nacimiento de España en 1812. Incluso hay quienes lo retrasan hasta la Constitución de 1837 por tener un origen más democrático. ¿Desde cuándo existe España y la nación española? (César Cervera Moreno). No desistieron los visigodos en su empeño de crear conciencia de una única monarquía cristiana. San Isidoro de Sevilla eleva a España a la categoría de Primera Nación de Occidente. Unión de reinos con los Reyes Católicos a partir de la unión dinástica. Unificaron la política exterior, la hacienda real y el ejército, pero lo hicieron respetando los fueros y privilegios de cada uno de sus reinos. La dinastía de los Habsburgo utilizó la designación de Rey de España. Monarquías-Estado desde Felipe V con los Borbones. Estado-nación con la Constitución de Cádiz de 1812.

center|130px Escudo de España desde 1981</font> 190px|Hispania 150px|HispaniaHispania romana (izquierda) y España autonómica (derecha)</font>

Cambios fonéticos y semánticos de la palabra Cambios fonéticos La palabra España deriva fonéticamente de la palabra latina "Hĭspānia", a través de tres cambios: la pérdida de la /h-/ inicial aspirada (regular en todas las lenguas romances). el paso de /ĭ/ > /e/ (regular en todas las lenguas romances, excepto en sardo). la palatalización de la /n/ > /ñ/ antes de la secuencia /ia/. Sin embargo, España no puede considerarse la traducción al español de la palabra latina Hispania, ya que conceptualmente expresan significados diferentes, no siendo por lo tanto equiparables.

De acuerdo con las leyes del cambio fonético, todo cambio fonético tiende a ser uniforme en las palabras que presentan secuencias similares, así por ejemplo la palabra latina hĭstoria sufrió cambios similares a Hĭspania, como testimonia el título Estoria de España de Alfonso X del (de hecho la moderna palabra "historia" en su forma actual ha sido reintroducida posteriormente como cultismo en español, sustituyendo a la antigua forma estoria que, como palabra patrimonial y a diferencia del cultismo, sí había experimentado los cambios fonéticos habituales).

Cambios semánticos

Pérdida del sentido geográfico de la palabra

En tiempos de los romanos "Hispania" correspondía al territorio que ocupaban en la península, Baleares y, en el , parte del norte de África (la Mauritania Tingitana, que se incluyó en el año 285 en la diócesis de Hispania). La organización de Hispania División territorial y administrativa de Hispania Administración Romana

El reino visigodo de Toledo, además de otras formulaciones que pueden encontrarse en ciertos textos (el rey Leovigildo se titula a sí mismo como rey de “Gallaecia, Hispania y Narbonensis", España Visigoda pag.25 y en la carta del papa Gregorio Magno a Recaredo, el papa se dirige a él como "rey de los Godos y de los Suevos”),Historia general de España y de sus Indias tenía como denominación propia la de Regnum gothorum ("reino de los godos"), así como la fórmula fija rex, gens vel patria gothorum para el conjunto de rey, pueblo y territorio (desde el IV Concilio de Toledo —año 633—); pero en las obras de San Isidoro y Julián de Toledo () se utiliza la palabra Hispania como sinónimo de ese reino. Este es el uso que hereda la historiografía asturiana (las primeras Crónicas), aunque para finales del y el la palabra ya se aplica para el territorio peninsular dominado por los musulmanes (Al-Andalus).Alexander Bronisch, El concepto de España en la historiografía visigoda y asturiana en Norba, 2006.

También hay ejemplos de uso precoz en los reinos de la Reconquista del uso de la palabra Hispania para referirse a la parte cristiana de la península: por ejemplo, en tiempos del rey Mauregato fue compuesto el himno O Dei Verbum en el que se califica al apóstol Santiago el Mayor como dorada cabeza refulgente de "Ispaniae" ("Oh, vere digne sanctior apostole caput refulgens aureum Ispaniae, tutorque nobis et patronus vernulus") Artehistoria La Hispania Visigótica y Mozárabe"Oh verdaderamente digno y más Santo Apóstol que refulge como áurea cabeza de España, nuestro protector y patrono nacional, evitando la peste, se del cielo salvación, aleja toda enfermedad, calamidad y crimen. Muéstrate piadoso, protegiendo al rebaño a ti encomendado, se manso pastor para el rey, el clero y el pueblo, que con tu ayuda disfrutemos de los gozos de lo alto, que nos revistamos de la gloria del reino conquistado, que por ti nos libremos del infierno eterno."

Identificación con las coronas de Castilla y Aragón A medida que avanza la conquista, varios reyes se proclamaron príncipes de España, tratando de reflejar la importancia de sus reinos en la península.Saint James's Catapult: The Life and Times of Diego Gelmírez of Santiago de Compostela R. A. Fletcher Tras la unión dinástica de Castilla y Aragón, se comienza a usar en estos dos reinos el nombre de España para referirse a ambos de forma conjunta.

Edad Antigua

El origen del nombre Iberia, referido a la península en la que se encuentran actualmente Andorra, España, Portugal y la colonia británica de Gibraltar, es de origen desconocido. La teoría mayoritaria manifiesta que proviene del griego, probablemente en alusión al río Iber, actual Ebro.

Cuando los romanos ocupan Iberia, la denominan Hispania, cuyo origen también es desconocido y para el que se han formulado diversas hipótesis como la hipótesis del origen púnico que propone secuencias con base en palabras semejantes a Hispania como la secuencia I-spn-ya (tierra de conejos), de acuñación cartaginesa.Mª Cruz Fernández Castro (2007): «Los inmigrantes fenicios», en La península ibérica en época prerromana, Madrid, El País, p. 40, ISBN 978-84-9815-764-2. Durante el Imperio romano, la diócesis de Hispania (dependiente de la prefectura de las Galias) fue dividida administrativamente en diferentes provincias, que fueron variando en número y delimitaciones, y sobrepasaron los límites geográficos de la península ibérica. Ninguna de esas provincias coincide con las actuales fronteras entre Portugal y España más allá de la frontera natural del río Guadiana. Sin embargo, para los portugueses, Portugal y Lusitania son sinónimos, y consideran que sus raíces están en la antigua Lusitania, que, según Estrabón, ocupaba el actual Portugal y la actual Galicia.

Si bien las fronteras geográficas de estas divisiones administrativas no coinciden hoy en día con las que separan a España de Portugal, la designación romana de Hispania para toda la península ha perdurado hasta nuestros días tanto dentro como fuera de sus propios límites geográficos. Evidentemente, ni la Hispania romana ni la Lusitania son los antecedentes inmediatos de los actuales Estados español y portugués.

En algunos casos se identifican como "hispanos" a las personas originarias de la península con ciudadanía romana, mientras que a la población autóctona sin ciudadanía romana se la denominaba por el nombre de la tribu íbera o celta a la que pertenecían (ilercavones, edetanos, contestanos, etc.), mientras que en otros casos se emplea la denominación de "hispanos" para todos los habitantes de la Hispania romana, como en el famoso dicho atribuido a Julio César para ridiculizar su pronunciación de b y v: "Beati Hispani quibus bibere vivere est" ("Afortunados los hispanos para los que beber es vivir").

La postura mayoritaria considera que por evolución lingüística fue transformándose, primero en Spania o Spanna y, finalmente, en "España", aunque existen otras hipótesis.

Edad Media

La Hispania visigoda

thumb|250px|Hispania en el siglo VI

La invasión de los visigodos no consiguió controlar toda la península ibérica inicialmente, ya que los suevos por un lado se instalan en el noroeste estableciendo un reino independiente, (Galliciense Regnum)El Reino Suevo y por otro, el emperador bizantino Justiniano I logra dominar una gran parte del sur y el este peninsular.

"Algunos consideran que el primer Estado español se consiguió con la unidad política y religiosa del reino visigodo, Sin embargo es Hispania la primera que consigue esa unidad. Podemos invocar incluso la fecha concreta del 589 cuando se reconocen los dos signos de unidad, el catolicismo eclesiástico y la «lex romana wisigothorum» es decir, el Derecho romano custodiado por los monarcas godos. No eran estos últimos los garantes de la autoridad sino esas dos dimensiones que producían libertad. Esa Hispania se perdió, a causa de la invasión musulmana. El término «pérdida de España» es acuñado por un cronista en torno al 748. Fue necesario recobrarla partiendo de varios puntos de los que uno, Asturias, alcanzó notable significación porque desde allí se trataba de restaurar la Monarquía, signo de legitimidad. Se organizaron diversos modos de administración, algunos de los cuales se titularon a sí mismos reinos -al final cuatro- pero todos tenían conciencia de formar esa unidad, España, radicalmente distinta del Andalus musulmán. El rey Pedro IV de Aragón, queriendo hacer el elogio de Cataluña, escribió que esta era «la mejor tierra de España». Unos años antes un poeta tampoco se había quedado corto al decir en el Poema de Fernán González que «de toda España, Castilla es lo mejor». Las vanaglorias tienen también su lado positivo. La conciencia de unidad se fue acentuando." (LUIS SUÁREZ FERNÁNDEZ de la Real Academia Española, catedrático de Historia Medieval, es Presidente de la Hermandad del Valle de los Caídos) puesto que sostienen que, la monarquía visigoda tenía vocación de dominio político y religioso de todo el territorio de Hispania, basándose en que, en el plano religioso, Recaredo consiguió la unión de godos (de religión arriana) con los hispanorromanos (católicos) con su conversión al catolicismo en 587 y, en el ámbito territorial, Leovigildo consiguió derrotar a Vascones (581) y Suevos (585) y en 624 Suintila consigue expulsar a los bizantinos de Hispania. Por otro lado, la monarquía y la iglesia visigodas establecen el primer órgano político con vocación de legislar en todo el territorio nacional: Los Concilios de la Iglesia Visigoda en los que, reunidos en asamblea el rey y los obispos de todas las diócesis de España decidían sobre asuntos tanto políticos como espirituales. Se establece además una capital que centraliza el poder político y religioso en Toletum.