Rosa María Juana Martínez (Villa Cañás, Santa Fe, 23 de febrero de 1927), conocida por su seudónimo de Mirtha Legrand, es una actriz, presentadora de televisión y filántropa argentina. Conocida por su personalidad enérgica, es una primera figura del espectáculo en Argentina desde hace más de ochenta años. Recibió 35 premios Martin Fierro a lo largo de su vida, y es uno de los grandes hitos femeninos de la historia del cine y la televisión argentinos.

Nació en Villa Cañás, Santa Fe, en el seno de una familia de clase media —su padre era comerciante y su madre docente—. Huérfana de padre a los nueve años, su madre la animó a estudiar distintas disciplinas en variados institutos de enseñanza escénica, tanto de su provincia como de Buenos Aires, donde se radicó definitivamente en 1939. Bajo el seudónimo de Rosita Luque, debutó en cine junto a su hermana gemela Silvia como extra en una película de Niní Marshall, Hay que educar a Niní (1940), y ya bajo el apelativo de Mirtha Legrand, tuvo un protagónico estelar a los 14 años en Los martes, orquídeas, que se volvió un éxito. A partir de entonces, encabezó comedias blancas como El viaje, Adolescencia, El retrato y La pequeña señora de Pérez, por la cual recibió el premio a la mejor actriz de 1944 de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina. En compañía de su hermana, intervino en Claro de luna y Soñar no cuesta nada, dos películas exitosas dirigidas por Luis César Amadori y producidas por Argentina Sono Film.

Desde muy joven integró la denominada Época de Oro del cine argentino y se convirtió en un emblema de las comedias blancas. En 1945, mientras filmaba una comedia, Cinco besos, conoció al director francoargentino Daniel Tinayre, que se convirtió pronto en el nuevo guía de su carrera y con quien se casó al año siguiente. Tinayre modificó su aspecto en Pasaporte a Río, donde la transformó en una especie de Michèle Morgan, y le exigió un crecimiento como actriz. Obtuvo un gran éxito con La vendedora de fantasías y La de los ojos color del tiempo, por la cual obtuvo el premio a la mejor actriz, y un gran fracaso con la superproducción Tren internacional. A lo largo de su carrera cinematográfica, fue dirigida por realizadores como Luis César Amadori, Luis Saslavsky, Ernesto Arancibia y Lucas Demare. En 1952, filmó una versión en color de Doña Francisquita en España y del resto de sus trabajos, destacan En la ardiente oscuridad, por el cual recibió el premio a la mejor actriz de 1959, La patota, un filme de avanzada por su realismo, y La cigarra no es un bicho, que fue un éxito popular, todas dirigidas por su esposo Tinayre. Volvió a filmar con su hermana Silvia una superproducción que no tuvo repercusión, Bajo un mismo rostro, un thriller policial donde interpretó a una prostituta. Se retiró del cine en 1965, dirigida por Fernando Ayala en Con gusto a rabia.

Debutó en televisión casi desde los comienzos del medio, inicialmente en ciclos como M ama a M, con Mariano Mores. En la década de 1960, protagonizó Carola y Carolina al lado de su hermana y el ciclo fracasó por su elevado costo. En 1968, inició su programa televisivo Almorzando con las estrellas, transmitido por Canal 9. Rápidamente, se convirtió en un éxito al incorporar la temática desconocida hasta ese momento de almorzar en vivo mientras se entrevistaba a figuras del espectáculo, el deporte y la política. Poco después, el ciclo fue renombrado a Almorzando con Mirtha Legrand debido al protagonismo que adquirió la presentadora. El programa dejó de emitirse ocasionalmente entre 1974 y 1976, entre 1981 y 1987, en 1999 y 2000, en 2002, y entre 2011 y 2012. En 2012, protagonizó La dueña, que significó su retorno a la actuación televisiva después de 46 años.

Continúa en actividad a pesar de su avanzada edad y es considerada una «leyenda» de la televisión y el cine de su país, aunque también hizo teatro, participando entre otras obras de La luna es azul, Divorciémonos, El proceso de Mary Duggan y 40 kilates, que fue su mayor éxito. Obtuvo múltiples reconocimientos a lo largo de su vida, entre ellos el premio Domingo Faustino Sarmiento en el Senado de la Nación Argentina en 2007, la designación de ciudadana ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y la distinción como doctora honoris causa de la Universidad de Buenos Aires por su contribución al cine argentino en 2024. Recibió además el premio Martín Fierro de Oro en 1993, mientras que en 2009, se convirtió en la primera persona en obtener el de Platino y en 2017, el de Brillantes. Su hermano fue el director de cine José Martínez Suárez y su hija es la presentadora de televisión Marcela Tinayre.

Biografía

1927-1939: primeros años thumb|Documento del Consulado de Brasil donde constan los datos personales de Legrand, entre ellos su lugar y fecha de nacimiento, esta última tema de debate entre el público durante muchos añosMirtha Legrand nació como Rosa María Juana Martínez —tal su verdadero nombre— el 23 de febrero de 1927 en una vivienda de la calle General López 576 de Villa Cañás, provincia de Santa Fe, producto de la unión de José Martínez Fernández (1900-1937), un comerciante andaluz, y Rosa Suárez García (1895-1967), una maestra argentina con ascendencia española y brasileña. Se tiene registro de que su padre vino a la Argentina proveniente de Almería cuando tenía tres años, a la inversa de su esposa, que nació en Coronel Dorrego, provincia de Buenos Aires y migró hacia Santander a la misma edad. El abuelo materno de Legrand, Antonio Suárez, era acopiador de cereales. En el mismo parto domiciliario en el que nació Legrand, también lo hizo su hermana gemela Silvia, cuyo nombre real era María Aurelia Paula. Su hermano mayor, el director de cine José Martínez Suárez, había nacido el 2 de octubre de 1925. En sus infancias, Rosa María recibió el apodo de «Chiquita» por ser la más pequeña y María Aurelia el de «Gordi» por su contextura más robusta —luego sería modificado a «Goldie»—.

Las hermanas realizaron sus estudios primarios en la Escuela Fiscal n.º 178 de Villa Cañás (Santa Fe), donde su madre ejercía como docente, y durante su niñez estuvieron acompañadas por sus niñeras Elena y Bruna Ambrossi. Su hermana Silvia recordó en un testimonio al escritor Néstor Montenegro: «Chiquita siempre le pedía a Bruna, cuando la peinaba: "Bruna, haceme el moño más grande a mí". Era muy coqueta, siempre quería lucir bien. Mamá nos vestía a las dos iguales, éramos un dibujito». Cuando asistió a la escuela primaria la identificaron con un apodo que odiaba: «Martineta», como deformación de su apellido Martínez. La familia tuvo un pasar próspero, ya que su padre tenía un negocio de ramos generales. Un billete de lotería selló el destino de José Martínez y su familia, ya que cuando todavía las mellizas eran pequeñas, ganó el primer premio de una jugada de lotería. Para 1934, la familia se trasladó a Rosario, donde los hermanos continuaron sus estudios en el Colegio María Auxiliadora, pero como su padre continuó conservando su comercio en Villa Cañás, Casa Martínez, recorría 200 km. en caminos de tierra todos los fines de semana para visitarlos. En Rosario, las hermanas tomaron cursos infantiles de actuación en el Teatro Municipal y estudiaron canto, recitado, piano, declamación, folclore, zapateo americano, danzas clásicas y danzas españolas, disciplinas muy practicadas en esa época. También estudiaron arte dramático en la Universidad Popular de Rosario, dirigida por Ernesto de Larrechea. En el pueblo, eran muy distinguidas, no solo por su característica de gemelas sino por su particular belleza: desde pequeñas, se pintaban los labios, se coloreaban las mejillas y se vestían con ropa de terciopelo de colores. Durante su tiempo libre, las hermanas solían tomar paseos alrededor de la plaza 9 de Julio, concurrir al cine Dante, jugar con las muñecas Marilú y frecuentar una laguna cercana. La familia de Legrand pertenecía a la clase media ilustrada y su padre solía traer libros desde Buenos Aires, los cuales eran aprovechados particularmente por José, el hermano mayor. La familia Martínez estuvo presente en la inauguración del Obelisco en 1936.

El 19 de enero de 1937, su padre murió inesperadamente luego de una operación de úlcera de duodeno realizada en el Hospital Otamendi Miroli de Buenos Aires, durante la cual fue víctima de una mala praxis por el médico Enrique Jáuregui, encargado de llevar adelante el procedimiento. Poco luego de un mes, su viuda fue a verlo a su consultorio con sus tres hijos y le dijo: «doctor Jáuregui, vengo a presentarle los tres huérfanos que usted acaba de hacer». Tras la temprana muerte de su padre a los 36 años, en 1939, su madre —afectada por el derrumbe económico que significó la muerte de su marido— tramitó una pensión por viudez y decidió radicarse de forma definitiva en el barrio porteño de La Paternal, donde las hermanas continuaron con su educación en la Escuela Provincia de Mendoza y desarrollaron sus dotes artísticas en diversas entidades de enseñanza actoral como el Instituto PAADI, la Academia Gaeta —donde estudiaron danzas españolas y conocieron a la joven Lolita Torres— y el Conservatorio Nacional de Arte Escénico. Paralelamente, durante los carnavales de 1939 que se celebraron en la Avenida de Mayo, las hermanas Legrand participaron de un concurso de disfraces; ese año lo ganó Rosa María y al año siguiente, María Aurelia, ambas con un disfraz de lagarteranas confeccionado por su madre. Se la coronó como la «Reina del corso» y al evento asistió el entonces presidente Roberto Marcelino Ortiz, que fue el encargado de premiarla. Su hermano José Martínez Suárez describió en una biografía los festejos: «Los carnavales eran un acontecimiento nacional en Buenos Aires, venía gente de todas partes [...] Yo creo que se reunía medio millón de personas en avenida de Mayo. Carrozas, serpentina, papel picado, números, tablado [...] En uno de esos carnavales, mamá les hizo un disfraz de lagarteranas muy bonito a mis hermanas. El primer año lo ganó "Chiquita" y el segundo, "Goldi"».

1939-1941: Los martes, orquídeas

thumb|Mirtha Legrand, Niní Marshall y Silvia Legrand en Hay que educar a Niní (1940), su primera película como extras La familia comenzó a atravesar algunos problemas económicos y su madre decidió escribirle a Chas de Cruz, que conducía un programa radial que buscaba nuevos talentos, para mandarle fotos de sus hijas. En 1940, el director Luis César Amadori —que las había conocido en el corso de 1939— les ofreció a las hermanas el papel de extras con un breve parlamento en el filme cómico Hay que educar a Niní, protagonizado por Niní Marshall. Un año después, ambas participaron en Novios para las muchachas, una comedia para jóvenes dirigida por Antonio Momplet y adaptada de la obra Las de Caín. Su compañera de rodaje Silvana Roth rememoró: «El rodaje fue divertido. Nosotras nos hallábamos en la época de aprendizaje y la verdad que mirar a aquellos característicos como Serrano, Felisa Mary, Ana Arneodo y Juan Mangiante, observar de qué modo se movían delante de la cámara, era una verdadera lección. Por supuesto, nadie sabía que esa película iba a resultar tremendo éxito. Mirtha tenía pocos puntos de contacto con el personaje. No era ninguna ingenua y ya resultaba altamente competitiva». Legrand, según manifestó en una entrevista a Radiolandia en 1980, también compartió elenco en sus comienzos actorales con la actriz María Eva Duarte —posteriormente primera dama Eva Perón—: «Eva tenía un pequeño papel y se olvidaba la letra. Tenía la piel tersa, de color aceituna, pelo negro y unos tobillos muy feos».

thumb|left|Afiche publicitario de Legrand en Los martes, orquídeas (1941)