thumb|Fuerte de San Sebastián en Angra do Heroísmo. El Fuerte de San Sebastián (en portugués, Forte de São Sebastião), también conocido como el Castillo de San Sebastián o simplemente Castelinho, ubicado en el Puerto de Pipas, parroquia de Nuestra Señora de la Concepción, de la ciudad y el condado de Angra do Heroísmo, en la costa sur de la isla Terceira en las Azores.

Construido sobre una pequeña colina que forma el extremo ESE de la bahía de Angra, en el centro histórico de la ciudad, fue la primera gran fortaleza de mar en la ciudad. Cruzaban sus fuegos conjuntamente con los de la Fortaleza del Monte Brasil en defensa del puerto de Pipas, en la época en la que éste era el puerto más importante de la zona y además, el astillero de la isla dónde se encontraban los barcos de la Carrera de Indias y las flotas de Brasil, en tránsito hacia el Reino de Portugal. La importancia de su posición deriva de la facilidad con que se podía cerrar la bahía de Angra militarmente.

Historia Antecedentes El estudio para la defensa de las islas del archipiélago de las Azores, frente a los asaltos de los piratas y los corsarios, atraídos por las riquezas de los buques atracados allí, procedentes de África, India y Brasil, se inició a mediados del . Bartolomé Ferraz en una recomendación presentada en 1543 a Juan III de Portugal para el fortalecimiento de las Azores llama la atención sobre la importancia estratégica del archipiélago:

Y nombra a Angra: "(...) y porque la isla de Angra es la más importante para redoblar la fuerza."Op. cit., p. 367.

thumb|Fuerte de San Sebastián, murallas.

Incluso bajo el reinado del Rey Juan III de Portugal (1521-1557) y más tarde en el del Sebastián I de Portugal (1568-1578), nuevos regimientos fueron enviados por la reformulación del sistema defensivo de la región, después tener la visita del destacado arquitecto militar italiano Tommaso Benedetto en el archipiélago en 1567 para guiar a su fortalecimiento. Como Ferraz anteriormente, este profesional se dio cuenta de que el enemigo, inevitablemente viene por mar, la defensa debería centrarse en los puertos, guarnecidos por la población local bajo la responsabilidad de los respectivos condados.

En este contexto, y con el objetivo de defender el puerto de Angra ya en 1537 Juan III había encargado a Pedro Anes do Canto de la construcción de una fortaleza, que se ha planteado en el mismo lugar. Sin embargo, en una carta del cardenal Henry la ciudad de Angra, de 14 de mayo de 1561 señala que, a pesar de que había sido construido, ya no existía más en ese momento.

El fuerte thumb|Fuerte de San Sebastián: baluarte sobre el puerto de Pipas; al fondo, el monte Brasil. Benedetto, nombrado para la defensa de Angra en particular, inicialmente siguió una filosofía defensiva de tipo medieval tardío con la construcción del llamado "Castillo dos Mohinos" (también llamado Castillo de San Cristóbal o San Luis), en una elevación en la tierra, para el fortalecimiento de toda la península del Monte Brasil. El municipio de Angra, incapaz de soportar los costos de un proyecto de esta magnitud, propuso al cardenal Enrique I de Portugal, regente del reino en ese momento, la construcción de una fortificación con las proporciones más altas junto al Puerto de Pipas y el otro, limitando con las laderas del Monte Brasil, permitiendo, de ser necesario, los fuegos cruzados por parte de las fortalezas. Se acepta la propuesta del Ayuntamiento, con el Decreto de 22 de abril de 1562, designado como maestro de obras de fortificación, con un sueldo de $80.000, a Luis Gonçalves. Sin embargo, las obras de la fortaleza, bajo la advocación de San Sebastián en honor del entonces soberano, se comenzaron aproximadamente diez años después.

thumb|Fuerte de San Sebastián, en primer plano, el puerto de Pipas. thumb| Fuerte de San Sebastián, vista interna. En 1572, Sebastián I de Portugal durante la asistencia a una exposición de la Municipalidad de Angra, ordenó la construcción de dos fuertes, uno en el puerto de Pipas y otro en Fanais, en detreimiento del que ya se había propuesto levantar la punta del Monte Brasil, "la gente que tenía un montón de noticias y experiencia en las obras de fortificación".Carta Real dirigida a la Cámara Municipal de Angra, con fecha del 4 de julio de 1572, en DRUMMOND, Francisco Ferreira. Anales de la Isla Terceira. Como adjunto envió al inspector Diego Alvares Cardoso para planear las fortificaciones, con la solicitud de que éstas se aplicarsen tan pronto como fuera posible. La tierra, con vistas a la ensenada, fue comprada a Pedro de Castro y Canto y, en 1576 el fuerte ya estaba capacitado para ser utilizado, siendo nombrado como Capitán General Manuel Corte-Real.Carta Real del 25 de octubre de 1576.

De este modo, en el contexto de la crisis sucesoria portuguesa de 1580, era la única fortaleza en la costa de la isla:

Las obras fueron concluidas en 1580, pero incompletas, ya que carecían prácticamente de todos los muros del fuerte que darían al frente a la Bahía de las Aguas. De cualquier modo, se encontraba bien guarnecido y abastecido de artillería, habiendo contribuido a disipar la flota de Pedro de Valdez en 1581, dando lugar al subsecuente desembarco y a la posterior batalla de Salga.

thumb|Fuerte de San Sebastián en el terraplén de las instalaciones de la Posada.

En 1582, Álvaro de Bazán, quien ganó la batalla naval de Vila Franca o también llamada Batalla de la Isla Terceira, en contra de la flota francesa enviada a las Azores para apoyar la causa de Antonio, Prior de Crato, no afectó a la ciudad y tampoco a la isla. Al año siguiente, con el desembarco en la Bahía de Mós, Álvaro entró victorioso en Angra por la puerta de San Benito, ya que el acceso por mar estaba prohibido por el fuego cruzado del Fuerte de San Sebastián y el Fuerte de San Antonio. Fue aquí también, en el Fuerte de San Sebastián, dónde el marqués de Santa Cruz recibió la rendición formal de las tropas francesas estacionadas en la isla.

Se cree que la construcción de la muralla del fuerte es el período de dinastía filipina, que se caracteriza por una alta actividad en términos de fortificaciones. La batería cubierta que se encuentra en el mismo lado parece ser posterior. Y solo una planta figura en los escritos del llamada "Casa del Capitán", que actualmente se encuentra reconstruida. Las murallas del norte y el oeste eran precedidas originalmente por un revellín. La muralla norte estaba protegida por un foso, que en la actualidad se encuentra parcialmente tapado. El puente de piedra para acceder a la Puerta de Armas se terminó antes que se termine -como estaba planeado- de acceder a éste por un puente levadizo de madera. El terraplén del fuerte no tenía ningún tipo de obstáculo de forma defensiva y unas pocas construcciones se adjuntaban primigeniamente a la muralla norte. Cuando se construía una batería baja, se accedía por una rampa y un túnel en línea recta (no parcialmente curvado se realiza actualmente).

Con la defensa ya prevista, bajo el gobierno de Juan de Urbina, se repelió en 1589 al corsario inglés Sir Francis Drake. Lo mismo se repitió en 1597, cuando en un intento de desembarco de la flota que se encontraba bajo el mando de Robert Devereux, II conde de Essex, que contaba con cerca de 140 velas, impusiera un fuerte -pero fallido- ataque a la isla de Faial.

Durante este período, el fuerte se muestra en el cuadro "A Cidade de Angra na Ilha Iesu Xpo da Terceira que esta em 30 Graos", de Jan Huygen van Linschoten, con fecha de 1595.

thumb|"A Cidade de Angra na Ilha Iesu Xpo da Terceira que esta em 30 Graos", de Jan Huygen van Linschoten,1595

La restauración de la Independencia

En el contexto de la Restauración de la Independencia, en la víspera del movimiento que conduciría a la expulsión de los españoles de la isla Terceira, el Maestro de Campo, Álvaro de Viveiros, formuló y propuso un plan de destrucción de esta fortaleza, que fue rechazado por el Senado de Angra (1641). El 24 de marzo del mismo año, Francisco Ornelas da Câmara hizo la aclamación de Juan IV de Portugal ante la Iglesia Madre de la Playa en la isla, y tres días después (el 27 de marzo, un Jueves Santo), el Fuerte de San Sebastián fue atacado y conquistado por la Compañía da Ribeirinha, bajo el mando del capitán Manuel Jaques de Oliveira. La operación concluyó a causa del artillero portugués Pedro Caldeirão, que aunque estuviera al servicio de España, no dudó en arriesgar su propia vida, para orientar a sus compatriotas en la conquista del fuerte, entrando a un búnker desguarnecido cercano al portal.El episodio es narrado por el padre Manuel Luís Maldonado en Fenix Angrence (vol. 2, p. 170). Después de una breve lucha con la guarnición castellana bajo el mando del capitán Respenho, el fuerte fue dominado por los portugueses y se rompió fuego de artillería contra el Fuerte de San Felipe, que se encontraba en manos castellanas. Durante la posesión de esta fortaleza, se obtuvo además el control del puerto de la isla Terceira y se logró detener la ayuda a los españoles que ya se encontraban sitiados en San Felipe.

thumb|Fuerte de San Sebastián, en el fondo Ilhéu das Cabras

Por Carta real del 7 de octubre de 1649, fue nombrado alcalde en jefe de los fuertes el señor Manuel de Barcelos da Câmara Vasconcelos.

Pedro II de Portugal (1667-1706) le ordenó reedificar el fuerte en 1698, de acuerdo a la inscripción epigráfica en latín, que reza en la Puerta de Armas de San Sebastián:

En el

thumb|Fuerte de San Sebastián, batería baja.

En el contexto de la guerra de sucesión española (1702-1714), con el apoyo de la artillería del Monte Brasil, en 1708 repelieron a las fuerzas armadas corsario francés René Duguay-Trouin, que en septiembre atacó Velas en la isla de São Jorge. En esa época se lo conoce como "el castillo de San Sebastián sobre el mismo puerto [de Angra]" en relación con "las fortificaciones existentes en las Azores en 1710". "Fortificaciones existentes en las Azores en 1710" en el Archivo de las Azores, p. 178. Consultado el 8 de diciembre de 2011.

Más tarde, en el contexto de la instalación de la Capitanía General de las Azores, su estado fue reportado en 1767:

thumb|Fuerte de San Sebastián: puente sobre el foso.

Hay un plan realizado para el fuerte con fecha del año 1772, que fue enviado a la Secretaría de Guerra en Lisboa.

En el

La fortaleza ha mantenido su importancia estratégica como sistema defensivo de la bahía de Angra, según el relato de José Carlos de Figueiredo en 1822. Incluso hoy en día, Sousa en el año 1995 describe el puerto de Angra refiriéndose: «(...) entre las puntas de San Sebastián al este, donde hay un castillo de 40 piezas (...)».Op. cit., p. 93.

En el contexto de la guerra civil portuguesa (1828-1834), según lo determinado por la Regencia de la isla Terceira, se le añadió al Fuerte la batería baja, denominada como "Tambores de Heroísmo" (en portugués "Batería da Heroicidade"), bajo la dirección del Ingeniero Serra. En esta batería se colocó una inscripción epigráfica en basalto, que dice:

thumb|Fuerte de San Sebastián: Puerta de Armas.

Al final del conflicto de la guerra civil, el sistema defensivo de la isla en su conjunto fue relegado a un segundo plano. El mariscal de campo, el Barón de Bastos, en 1862 informa que el Fuerte se encuentra en buenas condiciones, y observa:

Poco después, un informe del Cuerpo de Ingenieros con fecha del año 1868, afirma que el Fuerte se encontraba guarnecido, como así también, el Castillo de San Juan el Bautista, del que éste dependería.

En el año 1885 hay constancia de la existencia de un edificio provisional de madera, levantado por Obras Públicas, para establecer un hospital de aislamiento de la lepra, siendo cedido provisionalmente el gobierno civil de Angra do Heroísmo, según lo determinado por el Ministerio de Guerra al Comando Central de las Azores, en el Oficio emitido por la 4.ª División del mismo Ministerio, con fecha del 16 de julio de 1885.

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