thumb|Los dioses nórdicos eran mortales, y solo a través de las manzanas de Iðunn podían esperar vivir hasta el Ragnarök. Imagen por J. Penrose, 1890. Los términos mitología nórdica, mitología germánica y mitología escandinava comprenden todo lo relativo a la religión, creencias y leyendas de los pueblos escandinavos germanos, incluidos aquellos que se asentaron en las antiguas Islandia, Britania, Galia e Hispania,Dumézil, Georges (1973). Gods of the Ancient Northmen. Ed. & trans. Einar Haugen. Berkeley: University of California Press. ISBN 0-520-03507-0 donde se reunieron las fuentes escritas de la mitología nórdica. Es la versión mejor preservada de la antigua mitología germana, común a todos los pueblos germanos.

La mitología es una colección de creencias e historias compartidas por los pueblos germanos septentrionales. Es importante señalar que esta mitología no era compartida por los pueblos nórdicos de etnia urálica (fineses, estonios y lapones) ni báltica (lituanos y letones), ya que estos poseían una propia, aunque parecida (en especial los bálticos ya que también son una rama de pueblos indoeuropeos). No era una religión revelada, pues no había una verdad entregada por los dioses a los mortales (a pesar de esto, la mitología nórdica cuenta con relatos sobre personas comunes que han aprendido las historias de los dioses, tras ser visitados o tras haberles visitado). Además, no tenía un libro sagrado; esta mitología era transmitida oralmente en forma de una larga y regular poesía. Esta transmisión continuó durante la época vikinga, y nuestro conocimiento sobre ella está basado principalmente en las Eddas y otros textos medievales escritos durante o después de la cristianización.

En el folclore escandinavo, estas creencias duraron mucho tiempo, y, en algunas áreas rurales, algunas tradiciones han sido mantenidas hasta hoy. Otras han sido recientemente revividas o reinventadas como el neopaganismo germano. La mitología también ha permanecido como inspiración en la literatura así como en producciones escénicas o películas.

Cosmología

thumb|Representación del mundo según la mitología nórdica.

En la mitología nórdica el mundo está representado como un disco plano. El disco está situado en las ramas del árbol del mundo Yggdrasil, que sostenía los nueve mundos. En él habitaban varias criaturas entre las que destacamos a las siguientes: un dragón llamado Nidhogg que habitaba en las raíces. Este dragón roía las raíces para derribar a un águila sin nombre (consiguiéndolo en el Ragnarök) que habitaba en la rama más alta, y desde ahí vigila los nueve mundos. Esta a su vez tiene un halcón llamado Veðrfölnir en el entrecejo, que vigila los movimientos del águila. Además, hay una ardilla llamada Ratatösk que corretea de las raíces a la copa llevando noticias falsas del dragón al águila, y viceversa, sembrando así la discordia entre ellos. Asgard, la región alta del cielo, (as- indica áss/Æsir, gard es asentamiento o residencia), donde vivían los dioses, estaba localizada en el centro del disco, y solamente podría llegarse hasta allí caminando por el arco iris (el puente Bifröst), guardado por Heimdall, quien estaba provisto de un gran cuerno con el que avisaba cada vez que un Æsir (dioses del panteón de la mitología nórdica) o un Vanir lo cruzaba. Los gigantes vivían en un lugar llamado Jötunheim.

Había una fría y oscura morada llamada Niflheim, y en la zona más profunda de esta se encontraba Helheim, lugar regido por Hela, hija de Loki. De acuerdo a la Edda prosaica, este era el lugar último de residencia de la mayoría de los muertos. Estaba situado en algún lugar al sur del ardiente reino de Muspelheim, hogar de los gigantes de fuego.

Entre otros reinos que componen esta cosmología podemos destacar Alfheim, hogar de los elfos de luz (ljósálfar) y Svartálfaheim, hogar de los elfos oscuros. En medio de Asgard y Niflheim se encontraba Midgard, la región baja del cielo, el mundo habitado por los humanos (véase Tierra Media).

La cosmología de la mitología nórdica incluye un fuerte componente de dualidad. Por ejemplo el día y la noche tienen sus contrapartidas mitológicas: Dagr/Skinfaxi y Nótt/Hrímfaxi, el sol y el lobo que la persigue (en esta mitología «el» sol es femenino y «la» luna, masculina) trayendo la oscuridad Sól y Sköll, la luna y el lobo que la persigue Máni y Hati, y la oposición total entre Niflheim y Muspelheim que da origen al mundo. Esto puede verse reflejado en una profunda creencia metafísica en los opuestos para la creación del universo.

Seres sobrenaturales

thumb|275x275px|Odín, dios de dioses y padre de todo. Hay tres pueblos de deidades, los Æsir, los Vanir y los Jötnar.O'Donoghue, Heather (2007). From Asgard to Valhalla: the remarkable history of the Norse myths. London: I. B. Tauris. ISBN 1-84511-357-8

Los Æsir

Los pueblos nórdicos adoraban dos clases de dioses, una de ellas y la principal, es la de los Æsir.

En Asgard, el hogar de los dioses, habitaban los Æsir (dioses) y las Asynjur (diosas). Todos ellos componían la asamblea a cuya cabeza estaba Odín, el más noble y el más importante.

Entre estos dioses, podemos destacar a Thor, dios del trueno, con guantes de hierro, su famoso martillo, Mjolnir, y dueño de un cinturón mágico; también dios de la fuerza y muy cercano a Odín en jerarquía. Balder, hijo de Odín, dios de la belleza y la inteligencia. Tyr, dios de la guerra; sacrificó su mano para que el resto de dioses pudieran atar al gran lobo Fenrir. Bragi, dios de la sabiduría y la elocuencia. Heimdall, hijo de nueve doncellas y guardián de los dioses; duerme menos que un pájaro y el sonido de su cuerno puede oírse en cualquier lugar del cielo o de la tierra. Höðr, conocido como misterioso dios ciego que asesinó a su hermano Balder con un dardo de muérdago, la única planta que podía herirlo, ya que la madre de ambos al nacer Balder, hizo prometer a todo ser vivo o inerte que no dañaría a su hijo, pero se olvidó de una pequeña planta, el muérdago. Loki, cansado del ego y la invulnerabilidad de Balder, le entregó a su hermano ciego un dardo hecho de muérdago que asesinaría a su hermano. Odín castigó a Loki atándole a tres piedras y haciendo que una serpiente escupiese veneno sobre su cara cada cierto tiempo, infligiéndole un dolor terrible y desfigurando su cara.

Vidar es el dios taciturno, pero el mejor para resolver cualquier conflicto por difícil que sea. Váli es el dios de los arqueros, con una puntería insuperable. Ull es el dios del combate cuerpo a cuerpo. Forseti es el As de la concordia y la amistad. Loki es la desdicha de todos los Æsir y de los hombres; astuto e intrigante, imprevisible y caprichoso, es el dios del caos, el azar, propenso a la mentira y el engaño.

Entre las diosas o Ásynjur del panteón nórdico se encuentra Frigg, esposa de Odín, la vidente; Eir, la curandera; Sjöfn, que conduce los pensamientos de los hombres hacia el amor; Var, diosa de los juramentos; Syn, la guardiana de las puertas; Iðunn, esposa de Bragi, guarda en un estuche las manzanas que morderán los dioses cuando envejezcan.

Los Vanir thumb|Árbol genealógico de los Æsir.|272x272px

Aunque los habitantes originales del cielo eran los Æsir, ellos no eran las únicas divinidades que las razas nórdicas veneraban, pues también reconocían el poder de los dioses del mar, del viento, de los bosques y las fuerzas de la naturaleza.

Hay dioses que pertenecen a ambos campos, y con frecuencia, se producen asimilaciones o divisiones entre deidades. Por ejemplo, antiguamente Frey y Freyja eran dos aspectos de una misma deidad que luego se separó. Más tarde, la popularidad de Freyja, y el parecido de sus nombres y funciones, hicieron que se confundiera con Frigg.

Algunos estudiosos, entre los que se encuentra Georges Dumézil, marcan una diferencia respecto al carácter terrenal de la acción de los Vanir. En ellos encontramos incumbencias sobre la siembra, el clima y las cosechas. El carácter de los Æsir no deja dudas de que se trata de dioses que se ocupan de cuestiones espirituales.

Un importante acontecimiento entre ambos grupos es el acuerdo de paz, intercambio de rehenes, y los casamientos que se efectuaron entre ellos después de una prolongada guerra, que finalmente fue ganada por los Æsir. Fue de esta manera como Njörd, el Van, vino a Asgard para vivir con sus dos hijos, Frey y Freyja, mientras que Hœnir, el As, hermano de Odín, hizo de Vanaheim su morada.

Algunos expertos han especulado que esta historia simbolizaba la forma en que los dioses de las tribus indoeuropeas habían suplantado a los antiguos dioses de la naturaleza de los habitantes originales, aunque debe subrayarse que esta es solo una conjetura. Otros estudiosos consideran que la distinción Æsir/Vanir no es más que la manifestación noruega de una división de las divinidades en general entre los indoeuropeos, paralela a la de los olímpicos y los titanes en la mitología griega o a su vez en partes de la gran epopeya hindú, el Mahabhárata.

Los Jötnar

Los jötnar (jötnar, iotnar, þurs, eotenas, etc.) son seres peligrosos para los hombres. Estos se pueden comparar con los titanes y gigantes de la mitología griega y generalmente se traducen como «gigantes», aunque «troles» y «demonios» se han sugerido como alternativas más útiles.

Son seres monstruosos y enormes, pero también sabios y ricos, de los que se benefician los dioses en ciertas circunstancias. Están en el origen del cosmos (que se forma del cuerpo de Ymir). Algunas gigantes poseen una gran belleza (por ejemplo Gerðr).

Relación entre dioses y jötnar

thumb|Pintura de M. E. Winge (1872): Tors strid med jättarna («Combate de Thor contra los gigantes»), en el Nationalmuseum, Estocolmo, Suecia. Algunos de los Æsir son descendientes de los Jötnar y realizan matrimonios entre ellos. Algunos de los gigantes se mencionan por su nombre en las Eddas, y se muestran como representaciones de las fuerzas de la naturaleza. Existen dos categorías de jötnar: jötnar del hielo y jötnar de fuego. Estos mantienen una hostilidad implacable con los dioses, que se materializa en luchas generalmente lideradas por Thor. En el Ragnarök las fuerzas de la destrucción estarán encabezadas por jötnar, como Surt y Hrym.

Otros seres sobrenaturales

Nornas

Las nornas (nornir) fijan el destino y sus decisiones resultan irrevocables. Se especula que podrían haber sido muy numerosas en el pasado, pero en época escandinava (cuando son fijados los poemas y relatos) hay tres nornas principales; Urðr («lo que ha ocurrido»), Verðandi («lo que está ocurriendo») y Skuld («lo que debe ocurrir»), y residen en las raíces de Yggdrasil hilando el destino de los dioses y hombres.

Se relacionan a su vez con las valquirias y las dísir, deidades femeninas relacionadas con aspectos del destino, un concepto muy importante para estos pueblos.

Valquirias

Las Valquirias son deidades femeninas menores. Eran mensajeras personales de Odín. Poseían apariencia peculiar y alada. Su tarea consistía en elegir a quienes llevar al Valhalla o Fólkvangr entre los héroes caídos en batalla. Allí los atendían sirviéndoles hidromiel. Las valquirias debían ser vírgenes y su residencia habitual era el Vingólf, situado entre el Valhalla y Fólkvangr. Todas eran comandadas por la diosa Freyja.

Enanos y elfos

Los enanos eran una raza especial, pues surgieron del cadáver de Ymir, que fue asesinado por los dioses al principio de los tiempos, viven bajo la tierra (Svartalfheim) y su ocupación principal es la minería y la metalurgia. Además, poseen la sabiduría oculta y sagrada que les permite forjar armas mágicas para los héroes y objetos muy poderosos para los dioses.

Los alfos o elfos (álfar) en la época escandinava formaban dos grupos: los álfar de luz (ljósálfar), que viven en el cielo (la residencia de Frey se llama Alfheim) y los álfar negros u oscuros (svartálfar, dökkálfar).