thumb|200px|Práxedes Mateo Sagasta fue ministro y presidente del Consejo de Ministros de España 7 veces debido al cambio de turno bipartidista que por entonces ya existía en el país. Un sistema bipartidista o bipartidismo es un sistema de partidos políticos que favorece la aparición de dos coaliciones políticas (por lo general antagónicas en el espectro político) para generar una exclusión o una discriminación positiva de minorías políticas, sucediendo en todas las elecciones que uno de ellos alcanza el gobierno de la nación y el otro ocupa el segundo lugar en las preferencias de voto, pasando a ser la oposición oficial al gobierno. Sus defensores argumentan que genera una estabilidad política al excluir sectores extremistas que podrían alcanzar una representación parlamentaria o presidencial. Por el contrario, sus detractores argumentan que el hecho de que excluye a estas minorías es antidemocrático.Wong Chin Huat, fz.com, 29 de julio de 2013, When winner takes all, 12 de agosto de 2013, “...Este "el ganador se lo lleva todo" carecterístico de la contiende política fuerza a los grupos políticos a consolidar dos bloques, es decir, un sistema bipartidista...”Regis Publishing, The US System: Winner Takes All , Acceso 12/Agosto2013, “...Las reglas por las cuales el ganador se lo lleva todo disparan un proceso que lleva a un sistema de pocos partidos políticos reforzándolos...”The Two Party System, Boundless Publishing, Two-party systems are prominent in various countries, such as the U.S., and contain both advantages and disadvantages , Accessed August 12, 2013 “...There are two main reasons winner–takes–all systems lead to a two-party system...”,Eric Black, Minnpost, October 8, 2012, Why the same two parties dominate our two-party system, Accessed Aug. 12, 2013, “...SMDP (single-member districts, plurality) voting system.... This forces those who might favor a minor party candidate to either vote for whichever of the two biggest parties the voter dislikes the least, or to risk the likelihood that their vote will be “wasted” or, worse, that they will end up helping the major-party candidate whom the voter dislikes the most to win. Minor parties aren’t banned, but they seldom produce a plurality winner, and their lack of success often causes the minor parties to wither and die....”History Learning Site, Why America is a two-party state, Accessed Aug. 12, 2013, “...The American electoral system – winner-takes-all – guarantees that any third, fourth party etc has no chance of winning....”
Esta situación suele conllevar que esos dos partidos acaparen (además de la representación) casi en exclusiva la atención de los medios y de la opinión pública, pasando el resto de partidos algo desapercibidos de cara al grueso de la población. Sobre el sistema bipartidista existen grados. Siendo algunos sistemas políticos más bipartidistas que otros. En general la mayor parte de los sistemas lo favorecen en cierta medida aunque algunos están diseñados de forma bipartidista ya de raíz.
Historia del bipartidismo thumb|230px|En la imagen Gerald Ford y Jimmy Carter en un debate en 1976. Uno de los ejemplos contemporáneos más conocidos de bipartidismo es el de los Estados Unidos, donde dos partidos principales, el Partido Demócrata y el Partido Republicano, dominan el panorama político nacional. Existen movimientos que promueven la reducción o eliminación de la representación parlamentaria de los partidos minoritarios o terceros partidos en determinadas instancias del poder legislativo.
Aunque pueden rastrearse antecedentes históricos de confrontaciones políticas binarias, como las disputas entre las facciones de populares y optimates en el Senado romano, el concepto moderno de bipartidismo comenzó a consolidarse tras la Revolución francesa. A partir de entonces, diversos sistemas parlamentarios europeos adoptaron esquemas dominados por dos grandes corrientes ideológicas enfrentadas: el conservadurismo, generalmente asociado a la defensa de estructuras tradicionales y privilegios históricos, y el liberalismo, vinculado al ascenso de la burguesía y la expansión de derechos civiles y económicos.
En España, se establecieron estructuras bipartidistas en distintos momentos históricos, como durante el Trienio Liberal (1820-1823) o la Restauración borbónica (1874-1931), en la que se institucionalizó un sistema de alternancia entre el Partido Liberal y el Partido Conservador. Estos sistemas, sin embargo, solían estar limitados en cuanto a participación política, debido al bajo nivel de alfabetización y a restricciones censitarias.
Con el auge de movimientos obreros y el surgimiento del socialismo, el modelo bipartidista fue desafiado en muchas democracias, dando paso a sistemas multipartidistas en los que nuevos actores políticos, como los partidos de base obrera, comenzaron a disputar el poder y a obtener representación parlamentaria.
El voto femenino también contribuye a disgregar más el mapa político europeo. La tendencia en casi todos los países es la de modernizar sus sistemas para tener en cuenta la nueva realidad social y, sobre todo, para evitar que haya más revoluciones obreras. En muchas naciones como Gran Bretaña, Francia y España, los partidos liberales finalmente son sustituidos por partidos socialistas (usualmente socialdemócratas) como el Partido Laborista, el Partido Socialista y el PSOE como el principal representante de las clases menos favorecidas y como el otro "pilar" del bipartidismo al lado de los partidos conservadores.
Factores que favorecen el bipartidismo Existen varios factores que favorecen el bipartidismo: Circunscripciones electorales muy numerosas. Cuantas más circunscripciones existan en una elección, y por tanto menos electos por circunscripción, más se favorecen las listas de candidatos más votadas, suponiendo un distribución uniforme de estas. El caso extremo es aquel en que se elige un candidato por circunscripción, como en el sistema por distritos del Reino Unido. En el sistema binominal vigente hasta 2017 en Chile, se elegían 2 personas por circunscripción electoral; si la lista electoral más votada doblaba el porcentaje de votos de la segunda con mayores preferencias, eran elegidos sus dos candidatos. De lo contrario, se elegían las dos primeras mayorías de las dos listas más votadas. Que la Ley Electoral (sistema de reparto de escaños en función de los votos) favorezca la creación de mayorías fuertes dando más representación a los partidos más votados. El establecimiento de umbrales electorales, o porcentajes de voto mínimos, para poder entrar en el Parlamento. Con esto se impide que nuevas formaciones políticas obtengan representatividad. La creación de coaliciones, federaciones y confederaciones entre los partidos.
El bipartidismo en muchos países aparece ligado a la evolución del sistema democrático en el que los partidos mayoritarios establecidos, dejan de tener un perfil ideológicamente muy marcado y se enfrentan por el mismo electorado. Tradicionalmente los partidos de masas habían dependido de las cuotas de militantes, y defendían intereses de clase, pero la aparición de los medios de comunicación, y el ensanchamiento de las clases medias llevó a que los partidos se enfrentaran por un mismo electorado, convirtiéndose en partidos atrapalotodo, en lugar de limitarse a movilizar a sus bases. Esta lucha partidista llevó a una dilución ideológica, y a buscar fuentes de financiación en forma de subvenciones públicas y prerrogativas de diferente tipo en lugar de las tradicionales cuotas de los afiliados. A partir de estas observaciones Richard Katz y Peter Mair desarrollaron un modelo en el que unos pocos partidos mayoritarios formados por políticos profesionales, con carga ideológica muy disminuida, pactan condiciones restrictivas a la entrada de nuevos partidos, cosa que asegura su financiación y beneficios personales para las élites partidarias. Desde un punto de vista económico estos partidos se comportan como "cárteles" sectoriales cuya estrategia de mercado es la limitación de la competencia. La evolución histórica de las bases de financiación y el uso de medios de comunicación a partir de la segunda mitad del ha favorecido en un número importante de países la aparición de clases políticas organizadas en partidos de tipo "cártel" hecho que ha favorecido inexorablemente el bipartidismo.
Bipartidismo no proliferado Los lugares donde el bipartidismo Ayala, Á. A. Las reformas electorales y los partidos políticos, 1990-2035. El futuro de México al 2035, 183.ha sido menos prolífico incluyen:
Países con sistemas políticos multipartidistas, como Alemania, India o Italia, donde la presencia de múltiples partidos políticos compitiendo dificulta la dominación de solo dos partidos. Países con sistemas de representación proporcional,Madrigal, J. A. Z. (2010). Ventajas de la personalización del sistema de representación proporcional. Revista Justicia Electoral, 1(5), 183-213. como Países Bajos, Suiza y Suecia, que tienden a fomentar la representación de una gama más amplia de partidos políticos en comparación con los sistemas mayoritarios. Países con sistemas políticos inestables o en desarrollo, como algunas regiones de África subsahariana y América Latina, donde la fragmentación política y la falta de instituciones políticas sólidas hacen menos probable la dominación bipartidista. Países con conflictos étnicos o regionales significativos, donde las tensiones entre diferentes grupos hacen menos probable el establecimiento de un sistema político bipartidista dominante.
Es importante tener en cuenta que la dinámica política puede cambiar con el tiempo y que el grado de bipartidismo puede evolucionar en función de una variedad de factores políticos, sociales y económicos.
Bipartidismo por país Belice Desde su independencia, Belice ha tenido dos partidos dominantes el centroizquierdista Partido Unido del Pueblo y el centroderechista Partido Democrático. Son los únicos dos partidos representados en el Congreso de Belice.
Chile El bipartidismo en Chile se manifestó en una variante de este denominado binominalismo, el cual consiste en que cada división electoral elige a dos representantes. Para que una lista política se adjudique la exclusividad de tal división, debe doblar a la lista que lo sigue. En caso contrario, la segunda lista queda con un escaño de la mayoría de tal lista.
En Chile existe un sistema multipartidista con siete partidos políticos legalmente inscritos y con representación parlamentaria, pero que durante la vigencia del sistema binominal convergieron en dos grandes coaliciones: la centroizquierdista Nueva Mayoría (PDC, PPD, PRSD, PS, PC; más IC y MAS que no están legalmente inscritos) y la centroderechista Chile Vamos (RN, UDI; Evópoli y PRI). El sistema electoral binominal (proporcional de efectos mayoritarios) ha favorecido la existencia de estos dos grandes conglomerados. Antes de 2013, el bipartidismo se manifestó en dos coaliciones que precedieron a cada una de estas: la Concertación de Partidos por la Democracia y la Alianza por Chile, respectivamente.
El sistema binominal en Chile fue reemplazado en 2017 por un sistema D'Hondt, aplicado desde la siguiente elección parlamentaria. Con este nuevo sistema proporcional, aparecieron nuevos actores políticos que rompieron con el bipartidismo, como el Frente Amplio (coalición progresista y más a la izquierda que la Nueva Mayoría) y el Partido Republicano (tienda ultraderechista escisión de Chile Vamos).
Colombia
España thumb|Los dos dirigentes de los partidos mayoritarios españoles en 2010, José Luis Rodríguez Zapatero presidente del Gobierno y Mariano Rajoy que ascendería a la presidencia un año después.
En España se han producido dos grandes periodos de bipartidismo.