Juan de Espinosa Medrano (Calcauso - Antabamba - Apurímac, 1629 - Cusco, 13 de noviembre de 1688), conocido como Lunarejo, fue un clérigo, catedrático, predicador sagrado, escritor y dramaturgo del Virreinato del Perú. Fue apodado "Doctor Sublime", "Demóstenes Indiano", "Fénix criollo" y "Tertuliano de la América" por sus contemporáneos debido a su erudición y la suntuosidad retórica de sus sermones, discursos y obras. Es autor del Apologético en favor de Don Luis de Góngora (1662), el primer texto de crítica literaria escrito en América. Es también una de las tres figuras más importantes de la literatura barroca de Hispanoamérica del junto a los novohispanos Sor Juana Inés de la Cruz y Carlos de Sigüenza y Góngora.
Espinosa Medrano es también autor de El robo de Proserpina y sueño de Endimión (c. 1645), un auto sacramental en quechua; la Panegírica declamación por la protección de las ciencias y estudios (1650), un discurso de oratoria epidíctica; Amar su propia muerte (c. 1650), una comedia bíblica en español; El hijo pródigo (c. 1657), un segundo auto sacramental en quechua; Discurso si en concurso de opositores a beneficio curado deba ser preferido caeteris paribus el beneficiado al que no lo es en la promoción de dicho beneficio (1664), un discurso sobre los beneficios eclesiásticos coloniales; Philosophia Thomistica (c. 1688), un curso de filosofía y lógica en latín; y La Novena Maravilla (1695), un volumen de sermones panegíricos de publicación póstuma.
El origen y los primeros años de vida de Espinosa Medrano son, casi en su totalidad, desconocidos. La ausencia de datos biográficos ha conducido a la especulación histórica respecto a su identidad biológica y cultural, sobre todo por parte de biógrafos afines al indigenismo en el Perú. La autoidentificación de Espinosa Medrano en su obra es, sin embargo, la de un criollo o español americano. No obstante este hecho, desde el hasta el presente, su figura viene siendo utilizada como ejemplo del potencial intelectual del hombre mestizo o nativo americano para el dominio de la cultura de origen europeo en América.
Su producción barroca, escrita en español, latín y quechua, se publicó en América y Europa. Sin embargo, solamente tuvo recepción significativa en el Virreinato del Perú. En la actualidad el conocimiento académico sobre la vida y obra de Espinosa Medrano contrasta ampliamente con el conocimiento generado por la tradición oral de los departamentos de Cusco y Apurímac en el Perú. Para la academia, Espinosa Medrano fue un criollo letrado y su obra un ejercicio de participación americana en la cultura europea de su época. Para la tradición oral, Espinosa Medrano fue un indígena americano que introdujo una agenda de reivindicación racial y cultural indígena en su obra.
Biografía Origen y primeros años En sus Noticias Cronológicas de la Gran Ciudad del Cuzco (c. 1740), el deán Diego de Esquivel y Navia, segundo biógrafo de Espinosa Medrano, fue el primero en sitúar el nacimiento del autor en el pueblo de Calcauso del Obispado del Cuzco circa 1630. No obstante, no se puede determinar el lugar y la fecha de nacimiento de Espinosa Medrano con exactitud, pues cuando Diego de Esquivel y Navia proveyó la información ya Espinosa Medrano llevaba muerto más de cincuenta años. Tampoco se tiene conocimiento cierto de sus primeros años de vida, mucho menos del linaje y la etnia de sus progenitores. Los estudios infieren que Espinosa Medrano fue un sujeto sin nobleza de sangre, razón por la cual no incluyó ninguna información genealógica en su testamento escrito días antes de su muerte, una práctica habitual en la época. Asimismo, se conjetura que pudo ser hijo de legítimo matrimonio, y que biológicamente hubo de ser o mestizo o criollo, pues de lo contrario no habría podido ingresar al Seminario de San Antonio Abad del Cuzco como estudiante y más adelante realizar carrera eclesiástica hasta llegar a ser una de las dignidades de la Catedral de la ciudad (los indígenas en la colonia no podían ordenarse como sacerdotes).
El Seminario de San Antonio Abad establecía en sus Constituciones una condición, entre muchas otras, para los estudiantes ingresantes: "ser naturales de este Obispado del Cusco..., de legítimo matrimonio... y limpios, sin raza de moros ni judíos... [sin] lugar a dispensación en ningún tiempo". A partir de esta información se ha establecido con seguridad que Espinosa Medrano fue cuzqueño, pero solo probablemente hijo legítimo, pues aun siendo hijo natural o hijo de padres no conocidos podría haber sorteado las condiciones de ingreso a la institución. Se sabe también que el Seminario de San Antonio Abad, desde su fundación en 1598, asumió la educación de "los hijos de los conquistadores y de la nobleza de la ciudad carentes de recursos"; pues en las Constituciones solamente se permitió el ingreso de "algunos hijos de personas ricas". Por ejemplo, se sabe que en 1669 el Seminario de San Antonio Abad contaba con 130 alumnos, de los cuales solo unos pocos pagaban por su instrucción. Se infiere, por lo tanto, que Espinosa Medrano quizás fue en un inicio un sujeto de medios o bajos recursos. No obstante, lo más importante de esta información es que con ella no se puede concluir que Espinosa Medrano haya tenido un origen indígena.
Sobre su origen y sus primeros años hay poca información de sus contemporáneos. Agustín Cortés de la Cruz, discípulo y primer biógrafo del autor, afirmó en 1695 en los preliminares de La Novena Maravilla: "poco le favoreció en sus principios la que el vulgo llama Fortuna". Asimismo, sobre su falta de nobleza hereditaria, afirmó que la suplió con su obra: "Fue hijo de sus obras este nobilísimo sujeto. ¿Nobilísimo dije? Dije bien, que la nobleza no solo se puede heredar, sino también adquirir". Más adelante, Clorinda Matto de Turner, la tercera biógrafa de Espinosa Medrano y la más importante en la primera mitad del , no erró al novelar: "El que, venido al mundo en cuna humilde, supo elevarse, con sólo el peldaño del libro y la oración, hasta brillar como el astro rey en el cielo literario de la América del Sur". En definitiva, la evidencia histórica sugiere que Espinosa Medrano fue un sujeto del común en lo que respecta a características sociales, culturales y económicas en la sociedad colonial. Sobresalió casi exclusivamente por su inteligencia. El retrato de Espinosa Medrano como indio intelectual entre españoles, hecho insólito construido por Clorinda Matto y perpetuado por la tradición oral en Apurímac, no encuentra asidero documental ni histórico.
Continuamente, el enigma biógrafico de los primeros años de Espinosa Medrano ha estimulado la creación de una biografía parcialmente novelada que se fundamenta en la concepción del autor como un intelectual indígena. La fuente principal para la constante construcción biográfica indígena de Espinosa Medrano corresponde a la aproximación al autor realizada por Clorinda Matto a fines del .
La biografía de Espinosa Medrano por Clorinda Matto miniaturadeimagen|Clorinda Matto de Turner, autora de una biografía sobre Espinosa Medrano titulada "Don Juan de Espinosa Medrano —o sea— el Doctor Lunarejo" incluida en Bocetos al Lápiz de Americanos Célebres (1890). Su construcción biográfica sobre Espinosa Medrano sobrevive en el imaginario y la literatura oral sobre el autor de los departamentos de Cusco y Apurimac en Perú. Matto también incluyó versos en quechua en su biografía, los cuales atribuyó a Espinosa Medrano.|alt=|izquierda Clorinda Matto de Turner publicó en 1887 en Lima su estudio biográfico "Don Juan de Espinosa Medrano —o sea— el Doctor Lunarejo". Tres años más tarde, en 1890, incluyó el estudio, con ligeras correcciones, en su compendio biográfico Bocetos al Lápiz de Americanos Célebres (1890). El volumen incluyó un capítulo dedicado a Espinosa Medrano, en él construyó una biografía del autor a partir de datos obtenidos no solo de los libros de Espinosa Medrano, y crónicas y documentación colonial, sino también a partir de información recabada de la tradición oral.
El ejercicio biográfico de Clorinda Matto sobre Espinosa Medrano fue, en segmentos significativos, imaginativo para suplir la falta de datos documentales. Ejercicios de novelación y ampliación literaria de los datos obtenidos de la tradición oral dieron al texto un carácter apologético. La biografía estuvo también influenciada por la ideología indigenista de Clorinda Matto. Este último aspecto en conjunción con su cariz laudatorio han conducido a la comunidad académica a rechazar parcialmente la legitimidad de la biografía de Espinosa Medrano realizada por la autora.
El aspecto más importante de la biografía de Espinosa Medrano realizada por Clorinda Matto corresponde a su influencia constante en el imaginario popular que se tiene del autor en el Perú. Las biografías académicas de fines del e inicios del no han adquirido su trascendencia ni han contribuido a robustecer la memoria popular sobre Espinosa Medrano.
De acuerdo a Clorinda Matto, Espinosa Medrano fue vástago de la unión conyugal entre Agustín Espinosa y Paula Medrano, indios de condición humilde que en una "choza de la alegre aldea" vieron llegar "el nacimiento del indiecito". Según Matto, Espinosa Medrano inició su instrucción a los siete años en la 'clase de párvulos' de un párroco de Mollebamba, por entonces un curato perteneciente a la provincia de Aymaraes del Obispado del Cuzco. Según Matto, en este espacio descubrió su vocación letrada y religiosa, pues además de alumno destacado, se convirtió también rápidamente en sacristán del curato.
Según Matto, tras el periodo de servicio y educación con el párroco de Mollebamba, Espinosa Medrano pasó a Cuzco como sirviente. En Cuzco ingresó en el Seminario de San Antonio Abad, institución donde aprendió a tocar diferentes instrumentos musicales y adquirió dominio en varias lenguas, además de pericia en ciencias y letras. Según Matto, poco después de cumplir dieciocho años, Espinosa Medrano obtuvo el grado de doctor en la Universidad de San Ignacio de Loyola, entonces administrada por la Compañía de Jesús. Espinosa Medrano luchó desde entonces contra el rechazo social e institucional que entorpeció su desempeño en sus oficios de clérigo y escritor por ser indio. Finalmente, se impuso frente a su sociedad y alcanzó cargos de dignidad eclesiástica en la catedral del Cuzco.
En su biografía sobre el autor, Clorinda Matto incluyó algunas composiciones líricas en quechua de presunta autoría de Espinosa Medrano. Si bien su autoría no se ha confirmado, por el testamento del autor se sabe que en vida también escribió obras líricas de tema profano.
Por último, Clorinda Matto finalizó su biografía sobre Espinosa Medrano con la escritura de un epitafio. El epitafio constituye uno de los primeros elogios del Perú republicano al autor: "Al Perú, su patria, ha legado algo más: el esplendente rayo de su gloria, que reflejará perdurablemente sobre la tierra que meció su cuna y guarda sus cenizas. Sea nuestro recuerdo de admiración el monumento levantado a la esclarecida memoria de Don Juan de Espinosa Medrano o el Doctor Lunarejo, en cuyo epitafio hemos de grabar orgullosos: Gloria peruana, Hijo del Cuzco".
Carrera eclesiástica y producción escrita alt=|miniaturadeimagen|Vista de la Capilla del Seminario de San Antonio Abad, ubicado en la actual Plazoleta de las Nazarenas en Cusco. El Seminario dio lugar al nacimiento de la Real Universidad de San Antonio Abad en 1692, cuatro años después de la muerte de Espinosa Medrano.