La máscara del Zorro (The Mask of Zorro, en su título original en inglés) es una película estadounidense de acción, aventuras y capa y espada de 1998, basada en el personaje de El Zorro, creado por Johnston McCulley en 1919. Fue dirigida por Martin Campbell y protagonizada por Antonio Banderas, Catherine Zeta-Jones, Anthony Hopkins y Stuart Wilson. La película cuenta la historia del Zorro original, don Diego de la Vega (Hopkins), que tras ser capturado por el corrupto gobernador Rafael Montero (Wilson) y pasar veinte años en prisión, escapa para recuperar a su hija Elena (Zeta-Jones), secuestrada y criada por Montero, y vengar la muerte de su esposa Esperanza. Para ello encuentra a un sucesor en el bandido Alejandro Murrieta (Banderas), que también busca su propia venganza contra el lugarteniente de Montero, mientras se enamora de la hija de De la Vega.

El productor Steven Spielberg desarrolló inicialmente la película para TriStar Pictures con los directores Mikael Salomon y Robert Rodriguez, antes de que Campbell se hiciera cargo de la dirección en 1996. Salomon otorgó el papel de don Diego de la Vega a Sean Connery, mientras que Rodriguez asignó el del protagonista a Banderas. Más tarde, Connery abandonó el proyecto y fue sustituido por Hopkins. El rodaje de La máscara del Zorro comenzó en enero de 1997 en los Estudios Churubusco, en la Ciudad de México.

La película se estrenó en Estados Unidos en julio de 1998 y fue un éxito financiero y de crítica, recaudando 250 millones de dólares en todo el mundo frente a un presupuesto de 95 millones. Fue nominada a dos premios Óscar y a dos Globos de Oro. En 2005 se estrenó una secuela titulada La leyenda del Zorro, de nuevo dirigida por Campbell y protagonizada por Banderas y Zeta-Jones, pero no logró el mismo éxito de su predecesora.

Argumento En 1821, el ejército mexicano lucha en una guerra de independencia contra el dominio español. Don Rafael Montero, el corrupto y despótico gobernador de la Alta California, se prepara para rendir la provincia ante el general Santa Anna. Pero antes, Montero hace un último intento de capturar al misterioso espadachín enmascarado conocido como El Zorro, orquestando la ejecución de tres campesinos inocentes, sabiendo que acudirá a rescatarlos. El Zorro llega y comienza a combatir contra los hombres de Montero con el apoyo del pueblo, que ve al valiente y astuto Zorro como su héroe y protector. El Zorro recibe también la inesperada ayuda de dos muchachos, los hermanos huérfanos Joaquín y Alejandro Murrieta, a los cuales regala su medallón de plata en agradecimiento. Tras burlar a los soldados, el Zorro le graba una «Z» a Montero en el cuello con su espada y le dice que es «un obsequio de México» para que no regrese.

El Zorro, cuya verdadera identidad es la del noble español don Diego de la Vega, llega a su hacienda, donde se reúne con su esposa Esperanza y con Elena, la hija recién nacida de ambos. Sin embargo, la escena es interrumpida por la llegada de Montero y sus hombres, que vienen a arrestar al Zorro tras haber descubierto su identidad. Ambos comienzan a luchar, y Esperanza, por quien Montero tiene sentimientos no correspondidos, muere al recibir un disparo accidental mientras intenta proteger a su esposo. Mientras la hacienda comienza a incendiarse, Montero envía a De la Vega a prisión, diciéndole que prefiere dejarle vivo para que sufra sabiendo que lo ha perdido todo. También se queda con Elena, adoptándola como su propia hija y llevándosela con él a España, mientras De la Vega le jura que nunca se librará de él.

Veinte años después, Joaquín y Alejandro Murrieta son ahora bandidos y forman una banda junto a Jack «Tres Dedos». El grupo es emboscado por una partida de lanceros liderada por el capitán Harrison Love, un despiadado y sádico mercenario, el cual captura a Jack y después hiere a Joaquín. Para evitar que capturen también a su hermano, Joaquín ordena a Alejandro que huya. Love se dispone a dar muerte a Joaquín, pero antes de que pueda hacerlo, él prefiere suicidarse de un disparo en el pecho. Love decapita a Joaquín y se lleva su cabeza, mientras que Alejandro sólo puede recuperar el medallón que el Zorro les regaló años atrás.

Mientras tanto, Montero regresa a California y visita una prisión de forma clandestina para averiguar si Diego de la Vega sigue vivo. Tras observar detenidamente a los presos, que todos se autoproclaman como el Zorro, llega a la conclusión de que el verdadero Zorro ha muerto. Al ver en el regreso de Montero la posibilidad de vengarse de él, De la Vega escapa de la prisión haciéndose pasar por un preso muerto. Al día siguiente, Montero desembarca en una playa, siendo recibido por los nobles de California y un grupo de campesinos. De la Vega, que se encuentra entre ellos, se dispone a matar a Montero en cuanto tenga la oportunidad, pero se detiene cuando ve que le acompaña Elena, que se ha convertido en una joven y bella dama con un gran parecido a su difunta madre y considera a Montero su verdadero padre. Montero se dirige a la multitud y les promete conseguir la independencia de California.

En una taberna, Alejandro está sumido en la depresión por la muerte de su hermano y bebe continuamente. De la Vega se encuentra con él y le detiene cuando se dispone a cambiar el medallón por un vaso de whisky. Al ver a Love, Alejandro se dispone a matarlo, pero De la Vega le detiene y Alejandro se enfrenta a él, siendo derrotado. De la Vega le ofrece entrenarle y convertirle en el nuevo Zorro para que algún día pueda culminar sus deseos de venganza contra el capitán Love, en recompensa por haberle ayudado a él tantos años atrás.

De la Vega y Alejandro llegan a la antigua guarida del Zorro y comienzan el entrenamiento. De la Vega se da cuenta de que Alejandro es un completo novato, y lo que es peor, tiene una personalidad necia y presuntuosa. El entrenamiento resulta ser duro y De la Vega es un profesor inmisericorde; sin embargo, Alejandro es cada vez más diestro con la espada. Cierto día, mientras están paseando por la ciudad, se topan con un caballo salvaje muy parecido a Tornado, el viejo caballo del Zorro. Alejandro decide entonces que va a robar el caballo.

Esa noche, Alejandro se cuela en el cuartel donde está el caballo. Allí se encuentra con Elena, con quien mantiene una fugaz conversación antes de dirigirse a los establos. Sin quererlo, se ve envuelto en una refriega con los soldados, consiguiendo derrotarlos, aunque destrozando por completo el cuartel. Cuando el capitán Love llega al oír los disturbios, Alejandro se refugia en la capilla, donde el sacerdote, un viejo amigo del Zorro, le protege ocultándole en el confesionario. Elena llega para confesarse y, creyendo que está hablando con el sacerdote, revela su atracción por el misterioso bandido enmascarado que acaba de conocer. Finalmente, Alejandro consigue huir, grabando antes de marcharse una «Z» en una pared. Sin embargo, De la Vega está decepcionado por la actitud de Alejandro y le reprende diciendo que el Zorro era un servidor del pueblo y no un temerario ladrón buscador de fama. A continuación, le ordena ganarse la confianza de Montero.

Alejandro se hace pasar por un noble español llamado don Alejandro del Castillo y García, y asiste a una fiesta que Montero da en su hacienda para los nobles de California. Allí logra ganarse la admiración de Elena y la confianza de Montero, el cual le invita a una reunión secreta junto a los demás nobles donde revela su proyecto: la república independiente de California. Los nobles se muestran escépticos sobre cómo conseguirlo, pues su ejército no puede competir con el de Santa Anna y tampoco tienen dinero suficiente para comprársela, pero Montero se reafirma.

Al día siguiente, Montero lleva a Alejandro y a los demás señores a visitar una mina clandestina llamada El Dorado, donde trabajan presos y campesinos en régimen de esclavitud desenterrando oro. Montero explica entonces su plan: Santa Anna necesita fondos para financiar su guerra contra los Estados Unidos, y él pretende usar el oro de esa mina para comprar la independencia de California, sabiendo que Santa Anna desconoce su existencia. Alejandro observa las condiciones infrahumanas de los obreros de la mina y ve que Jack «Tres Dedos» se encuentra entre ellos. Éste desafía a los nobles, y cuando se dispone a atacarlos, es herido mortalmente por el capitán Love.

Elena se reúne con De la Vega, que adopta la identidad de Bernardo, sirviente de don Alejandro. Elena le habla sobre su infancia y sobre su madre, y cómo Montero le dijo que ella murió al dar a luz. Más tarde, mientras pasea por el mercado de la ciudad, Elena se encuentra con una mujer que fue su niñera, la cual le dice que ella es hija de Esperanza y Diego de la Vega. Mientras, Alejandro se reúne a solas con el capitán Love, y éste le muestra la cabeza decapitada de Joaquín en una jarra de vino y la mano de Jack «Tres Dedos» en un frasco. Love expresa de forma sutil su sospecha que Alejandro es en realidad el hermano de Joaquín, y Alejandro se despide de Love prometiendo de forma igualmente sutil vengarse de él algún día. De vuelta en la guarida, De la Vega le hace entrega a Alejandro de la máscara del Zorro.

El nuevo Zorro se infiltra en la hacienda de Montero para robar el mapa que conduce a la mina. Lo consigue, pero es descubierto por Love y Montero, teniendo que enfrentarse a ambos. Tras burlar a los guardias, consigue escapar con los documentos. En los establos se topa con Elena, con la cual se enfrenta en un curioso combate a espadas, y el Zorro huye después de que ambos comparten un beso. Se sucede entonces una persecución a caballo entre los hombres de Montero y el Zorro, pero Alejandro consigue escapar igualmente. Mientras tanto, temiendo la reacción de Santa Anna al descubrir que le están pagando con su propio oro, Montero y Love deciden destruir la mina y matar a todos los esclavos para evitar que haya testigos.

Alejandro localiza el paradero de la mina, pero De la Vega le dice que no irá con él porque debe ocuparse de sus propios asuntos, decepcionando a su discípulo. En la hacienda, De la Vega se enfrenta a Montero y exige que acuda Elena. Cuando ella llega, De la Vega ordena a Montero que le diga la verdad sobre la muerte de su madre y quién es su padre en realidad, pero es capturado por los hombres de Montero. Antes de que se lo lleven, De la Vega menciona el nombre de la flor cuyo olor reconoció Elena al llegar a California, la romneya, que es la misma que su niñera colgaba en su cuna. Elena comprende entonces que De la Vega es su verdadero padre, y después de liberarlo, ambos se dirigen a la mina.

En la mina todo está preparado para volarla: el oro es puesto a salvo, los esclavos son encerrados y se colocan cargas explosivas. El Zorro llega y empieza a combatir contra los hombres de Love. Montero se prepara para disparar a Alejandro, pero aparecen De la Vega y Elena, los cuales lo evitan. Alejandro y De la Vega dan comienzo a su venganza y se enfrentan a sus respectivos enemigos. Ambos combates son muy igualados, pero el Zorro logra vencer a Love atravesándole con su propia espada mientras De la Vega consigue derribar a Montero, que es arrastrado por una carreta llena de oro y cae por un precipicio encima de Love, muriendo ambos. Elena, ayudada por Alejandro, libera a los esclavos de sus celdas, y aunque la mina es completamente destruida, todos los cautivos se alejan a salvo.

Alejandro y Elena se reúnen con De la Vega, el cual yace agotado y gravemente herido tras la pelea. Con su último aliento, les da su bendición para que estén juntos y pide a Alejandro que mantenga viva la leyenda del Zorro. Tiempo después, Alejandro, casado con Elena y viviendo en la reconstruida mansión De la Vega, narra la historia del Zorro al hijo recién nacido de ambos, Joaquín, llamado así en honor al hermano de Alejandro.

Reparto thumb|upright|Antonio Banderas interpretó al Zorro.