Carsten Egeberg Borchgrevink (1 de diciembre de 1864 – 21 de abril de 1934) fue un explorador polar anglo-noruego y uno de los pioneros de los modernos viajes antárticos. Fue el precursor de Robert Falcon Scott, Ernest Shackleton, Roald Amundsen y otros famosos personajes asociados con la Edad heroica de la exploración de la Antártida. Comenzó su carrera de explorador en 1894 al unirse a una expedición noruega para cazar ballenas, y de la que trajo la primera colección de especímenes de la vida vegetal de la zona antártica.

En 1898-1900 dirigió la Expedición Southern Cross, la primera organizada y financiada por los británicos. En 1899 se convirtió en la primera en invernar en el continente antártico y la primera en visitar la gran Barrera de hielo de Ross desde la expedición de Sir James Ross casi sesenta años antes. Borchgrevink desembarcó en la barrera con dos compañeros e hizo el primer viaje en trineo por su superficie, estableciendo un nuevo récord al alcanzar el punto más al sur hasta ese momento, los 78°50′ S. A su regreso a Inglaterra, a pesar de su serie de "primicias", la expedición fue recibida con cierta frialdad por el público y por la comunidad de geógrafos británicos, cuya atención estaba enfocada a la próxima expedición de Scott, la llamada Expedición Discovery. Los colegas de Borchgrevink fueron críticos con su liderazgo, y consideraron sus relatos de la expedición como meramente periodísticos y poco fiables.

Después de la Expedición Southern Cross, Borchgrevink fue uno de los tres científicos enviados a la región del Mar Caribe, en 1902, por la National Geographic Society, para que informasen sobre las consecuencias del desastre ocasionado por la erupción del Monte Pelée. Posteriormente se instaló en Oslo, llevando una vida alejada de la atención pública. Su trabajo pionero fue honrado y reconocido por varios países, y en 1912 recibió un hermoso homenaje de Roald Amundsen, el conquistador del Polo Sur. En 1930 la Royal Geographical Society británica finalmente reconoció la contribución de Borchgrevink a la exploración polar y le concedió la Patron's Medal. La Sociedad admitió en su citación no se le había hecho justicia por el trabajo que realizó con la Expedición Southern Cross.

Infancia y años mozos Carsten Borchgrevink nació en Oslo, hijo de un abogado noruego, Henrik Christian Borchgrevink, y de madre inglesa, Annie, de soltera Ridley. La familia vivió en el distrito de Uranienborg, donde también creció Roald Amundsen.Huntford (Last Place on Earth), p. 28 Borchgrevink se educó en el Colegio Gjerstsen de Oslo y más tarde, de 1885 a 1888 en la Real Escuela de Montes en Tharandt, Sajonia, en Alemania.

Según el historiador Roland Huntford, Borchgrevink sentía pasión por la naturaleza y por la aventura, cosas ambas que le llevaron, después de terminar sus estudios de silvicultura, a Australia.Huntford (Shackleton), p. 27 Durante cuatro años trabajó con los equipos de agrimensores de los gobiernos de Queensland y Nueva Gales del Sur antes de establecerse en el pequeño pueblo de Bowenfels, donde trabajó como profesor de idiomas y ciencias naturales en la Academia Cooerwull. Su interés por la exploración se despertó leyendo en la prensa sobre los trabajos de los científicos australianos en la primera exploración organizada por el Comité Antártico Australiano. Esta organización, fundada en 1886, estaba investigando el establecimiento de estaciones permanentes de investigación científica en las regiones antárticas. Estos planes no se realizaron, fue el relanzamiento de la actividad ballenera lo que posibilitó a Borchgrevink, en 1894, ser contratado para un viaje a la Antártida en un barco noruego dedicado a la caza de ballenas.

Viaje a la caza de ballenas La expedición a la que se unió Borchgrevink fue organizada por Henryk Bull, un hombre de negocios y empresario noruego que, al igual que Borchgrevink, se habían asentado en Australia a fines de 1880. Bull planeó hacer un viaje para cazar focas y ballenas en aguas antárticas. Tras comprobar que su plan no despertaba interés alguno en las sociedades científicas de Melbourne sobre todo por los costos que suponía una empresa de carácter científico – comercial de ese tipo, regresó a Noruega para organizar su expedición allí. Se reunió Svend Foyn, que ya tenía 84 años, "padre de la moderna caza de ballenas" e inventor del cañón arponero. Con la ayuda de Foyn adquirió el ballenero Kap Nor ( "Cabo Norte"), y lo rebautizó como Antarctic.Burton, pp. 677–78 Bull contrató a un capitán con experiencia en la caza de ballenas, Leonard Kristensen, y con la tripulación y un pequeño equipo de científicos partió de Noruega en septiembre de 1893. Cuando Borchgrevink se enteró de que el Antarctic iba a hacer escala en Melbourne en septiembre de 1894, se apresuró hacia aquel puerto con la esperanza de encontrar un puesto vacante. Tuvo suerte ya que William Speirs Bruce, más tarde líder de una expedición escocesa a la Antártida, tenía la intención de unirse a la expedición de Bull como biólogo, pero no pudo llegar al barco antes de que zarpase de Noruega. Esto creó una vacante que supo aprovechar Borchgrevink, que se reunió con Bull en Melbourne y lo convenció para que le llevara como marinero de cubierta y para trabajar a tiempo parcial como científico.

miniatura|izquierda|Mapa del cabo Adare, lugar de desembarco del Antarctic. Durante los meses siguientes, el Antarctic estuvo cazando focas con éxito en las islas subantárticas, pero en cambio no les fue fácil encontrar ballenas. Bull y Kristensen, decidieron navegar más al sur, a zonas donde otros habían informado de la presencia de ballenas en expediciones anteriores. El barco penetró en la banquisa y navegó hacia el mar de Ross, pero las ballenas seguían siendo difíciles de alcanzar. El 17 de enero de 1895 hicieron un desembarco en las islas Possession, donde Sir James Clark Ross había plantado la bandera británica en 1841. Bull y Borchgrevink dejaron allí un mensaje en un bote de lata para probar en el futuro su presencia en la isla. En la isla, Borchgrevink encontró un liquen, la primera planta descubierta al sur del círculo polar antártico. El 24 de enero, el barco llegó a las proximidades del cabo Adare, en el extremo norte de la Tierra de Victoria, en la costa de la Antártida continental. La expedición de Ross de 1841 no fue capaz de desembarcar en esa zona, pero en cambio el Antarctic dado que el mar estaba lo bastante en calma, pudo arriar un bote, de modo que un grupo, en el que estaban Bull, Kristensen, Borchgrevink y otros, se dirigió a una playa de guijarros en el cabo. Determinar quien fue exactamente el primero en pisar tierra se convirtió en un motivo de disputa entre Borchgrevink y Kristensen, que a su vez se disputaban el honor con un joven marinero de 17 años de Nueva Zelanda llamado Alexander von Tunzelmann, quien dijo que había "saltado del bote para sujetarlo". El grupo reivindicó haber realizado el primer desembarco en la Antártida continental, a pesar de que pudo habérseles adelantado el capitán, cazador de ballenas, John Davis, en la Península Antártica en 1821, o por alguien de otras expediciones de caza de ballenas.

Mientras estuvieron en tierra en el cabo Adare, Borchgrevink recogió más muestras de rocas y líquenes, estas muestras vegetales resultaron de gran interés para la comunidad científica que había dudado de la capacidad de la vegetación para sobrevivir tan al sur. pp. 4–5 Cuando el Antarctic llegó a Melbourne, Bull y Borchgrevink abandonaron el barco. Cada uno de ellos esperaba poder recaudar fondos para realizar una nueva expedición antártica, pero sus esfuerzos fueron infructuosos. Entre ellos surgió una cierta animosidad, posiblemente a causa de los diferentes enfoques que dieron a sus relatos sobre la travesía a la Antártida, cada uno destacando su propio papel sin reconocer los méritos de los otros.Speak, pp. 38–40

Haciendo planes Congreso Geográfico Internacional, 1895 Para promover su plan para una expedición que invernase en el continente antártico, en concreto en el Cabo Adare, Borchgrevink se apresuró a ir a Londres, donde la Royal Geographical Society era la anfitriona del Sexto Congreso Geográfico Internacional. El 1 de agosto de 1895 se dirigió a la conferencia, explicando las características de la playa de Cabo Adare como lugar propicio para que una expedición científica pudiese establecerse allí durante el invierno antártico. Él, describió el lugar como "una ubicación segura para levantar cabañas, tiendas y almacenes", y dijo que había indicios de que ese lugar "estaba a resguardo de lo peor de los temporales que azotaban aquella parte de la Antártida". También sugirió que el interior del continente era accesible desde la playa por una ruta fácil que tenía una "suave pendiente". El orador concluyó su discurso declarando su voluntad dirigir una expedición a aquel mismo lugar. Hugh Robert Mill, bibliotecario de la Royal Geographical Society, que estuvo presente en el Congreso, informó de las reacciones al discurso: "Su franqueza y la brusquedad de su discurso agitaron las discusiones académicas con esa fresca brisa de realismo. A nadie le gustó mucho Borchgrevink en esa ocasión, pero con su dinamismo y la firmeza de sus propósitos para viajar de nuevo al desconocido Sur, produjo en algunos de nosotros una buena impresión sobre su propuesta". El Congreso, sin embargo, no apoyó el plan de Borchgrevink, en lugar de eso se aprobó una resolución en apoyo de la exploración antártica y se propuso que "las diversas sociedades científicas de todo el mundo deberían impulsar, de la forma que les pareciese más eficaz, que se emprendieran las tareas de exploración antes de finalizar el siglo". p. 7 Sin embargo, la opción de utilizar cabo Adare como lugar para establecer una base para explorar desde ella el interior de la Antártida, fue descartada. Los resultados científicos fueron menores de los previstos, debido en parte a la pérdida de algunas de las notas de Nikolai Hansen. Al parecer, Borchgrevink pudo haber sido el responsable de esa pérdida;Coleman, p. 240 lo que originó más tarde una disputa con los jefes de Hansen en el Museo de Historia Natural de Londres, porque además de las notas también se perdieron los especímenes recogidos por Hansen.

Durante los años siguientes a su regreso, Borchgrevink fue honrado por la American Geographical Society, y el rey Óscar II de Suecia le nombró caballero de la Orden de San Olaf.Noruega estuvo integrada en Suecia entre 1814 y 1905. Más tarde, recibió honores equivalentes de Dinamarca y Austria, sin embargo en Inglaterra su trabajo fue ignorado durante muchos años, a pesar del reconocimiento de Mill que dijo que su expedición fue "un deslumbrante trabajo de un pionero que será de gran utilidad para otros hombres".Mill, p. 403 El historiador David Crane dijo que si Borchgrevink hubiese sido un oficial naval británico, se hubiesen tomado más en serio sus logros.

Después de la expedición Desastre del Monte Pelée En el verano de 1902, Borchgrevink fue uno de los tres geógrafos invitados por la National Geographic Society (NGS) para informar sobre los efectos catastróficos de las erupciones del monte Pelée, en la isla caribeña de Martinica. (Capítulo XXIII por Trumbull White) Estas erupciones, en mayo de 1902, habían destruido la ciudad de Saint-Pierre, con enormes pérdidas de vidas humanas. Borchgrevink visitó la isla en junio, cuando la actividad volcánica ya había disminuido, encontró la montaña "sin actividad", y a los isleños recuperados del pánico. Sin embargo, afirmó que no creía que Saint Pierre volviese nunca a ser habitado de nuevo. Asimismo informó de un incidente cuando escaparon por poco de una emisión de vapor en el pie de la montaña que surgió de la tierra en un lugar por el que acababan de pasar: "Si hubiera alcanzado a alguno de nosotros habría muerto escaldado". Más tarde presentó su informe a la NGS en Washington.

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