thumb|El sapo dorado (Incilius periglenes) fue uno de los primeros indicadores del declive anfibio. Considerado abundante, fue visto por última vez en 1989. Se reprodujo por última vez en números normales en 1987. En 1988, solamente 8 machos y 2 hembras fueron encontrados. En 1989, encontraron un solo espécimen macho, siendo este el último registro de la especie.

Desde el año 1980 se ha registrado un dramático declive en las poblaciones de anfibios de todo el mundo,Conservation International Press Release - Anfibios en Dramático Declive.eco2site Catastrófico declive de anfibios advierte significativa degradación ambiental.FrogWatch USA Amphibian Decline: Frogs still in a fix.*Howstuffworks Are frogs on the brink of extinction? caracterizado por colapsos en las poblaciones y extinciones masivas localizadas.

En el año 1993 las poblaciones de más de 500 especies de ranas y salamandras de los cinco continentes presentaban un declive en su población.Vial J. L., Saylor, L. 1993. The Status of Amphibian Populations: a Compilation and Analisis. IUCN/SSC Declining Amphibian Taskforce. Work. Doc. No. 1. El declive anfibio está afectando a miles de especies en todo tipo de ecosistemas, por lo que se ha catalogado como una de las amenazas más críticas a la biodiversidad global.Alford, Ross A., Stephen J. Richards. 1999. «Global Amphibian Declines: A Problem in applied ecology.» Anual Review of Ecology and Systematics, Vol. 30. (1999), pp. 133-165.

Los declives y las extinciones masivas en las poblaciones de anfibios son un problema global con causas locales complejas. Entre las causas podemos encontrar: incrementos en los índices de radiación ultravioleta (consecuencia de la debilitación de la capa de ozono atmosférico), nuevos depredadores en los ecosistemas actuales (especies introducidas), fragmentación y destrucción de hábitat, toxicidad y acidez ambiental, enfermedades emergentes, cambios climáticos, e interacciones entre estos factores.

Inicialmente, los reportes sobre el dramático declive anfibio no fueron tomados en cuenta por toda la comunidad científica, algunos científicos argumentaban que las poblaciones de animales, como las de los anfibios, varían con el tiempo. Hoy se ha consensuado que han ocurrido alarmantes declives en las poblaciones de anfibios de todo el globo,Vitt, L. J., Caldwell, J. P., Wilbur, H. M., Smith, D. C. 1990. «Amphibians as harbingers of decay.» BioScience 40:418-18Pechmann, J. H. K., Wake, D. B. 1997. «Declines and disappearances of amphibian populations.» En Principles of Conservation Biology. Coordinadores; Meffe, G. K. & C. R. Carroll, pp. 135-37. Sunderland, MA: Sinauer. 2nd ed.Blaustein, A. R., Wake, D. B., Sousa, W. P. 1994. «Amphibian declines: judging stability, persistence, and suceptibility of populations to local and global extinctions.» Conserv. Biol. 8:60-71.Corn, P. S. 1994. «What we know and don't know about amphibian declines in the west.» En Sustainable Ecological Systems: Implementing an Ecological Approach to Land Management. Coordinadores: DeBano, L. F. & W. W. Covington, pp. 59-67. Fort Collins, CO:USDA For. Serv. Rocky Mountain For. Range Exp. Station.Kuzmin, S. 1994. «The problem of declining amphibian populations in the Commonwealth of Independent States and adjacent territories.» Alytes 12:123-34Waldman, B., Tocher, M. 1998. «Behavioral ecology. generic diversity, and declining amphibian populations.» En Behavioural Ecology and Conservation Biology. Coordinador: T. Caro, pp. 394-443. New York: Oxford Univ. Press. y se espera que los declives continúen aumentado.Stuart, S. N., J. S. Chanson, N. A. Cox, B. E. Young, A. S. L. Rodrigues, D. L. Fischman y R. W. Waller. 2004. «Status and trends of amphibian declines and extinctions worldwide.» Science 306:1783-1786.

Dado que los anfibios tienen generalmente un ciclo de vida de dos fases, el larvario (acuático) y el adulto (terrestre), son sensibles a cambios producidos en cualquiera de los dos ambientes. Debido a este aspecto y al hecho de que su piel es altamente permeable, se piensa que los anfibios pueden ser más susceptibles a las toxinas del ambiente, o a los cambios en los patrones de temperatura, lluvias o humedad, que otras especies de vertebrados terrestres.Blaustein, A. R. & D. B. Wake. 1990. «Declining amphibian populations: a global phenomenon?» Trends in Ecology and Evolution 5:203-204. Los científicos se están empezando a referir a los anfibios como canarios en una mina de carbón, para hacer referencia a un indicador de la contaminación generada por la actividad humana, y que probablemente pronto empiecen a verse afectadas otras especies de animales.

Antecedentes

Los anfibios conforman un grupo de organismos vertebrados con alrededor de 6000 especies conocidas, que incluye ranas, sapos, salamandras o tritones y ápodos o cecilias, que existe desde hace aproximadamente 300 millones de años, y solo entre los años 1970 y 2000 se cree que alrededor de 168 especies se han extinguido, y por lo menos 2469 especies (el 43 %) presentan un declive en su población, indicando que probablemente el número de especies amenazadas continúe incrementándose.

Una convención internacional de biólogos celebrada en el año 2004 indicó que el 32 % de las poblaciones anfibias de todo el mundo están en riesgo de extinción (representando 1856 especies), y más de 120 especies ya se han extinguido desde el año 1980.

Los declives han sido particularmente intensos en el oeste de los Estados Unidos, América Central, América del Sur, y el este de Australia (sin embargo, casos de extinciones masivas de anfibios han aparecido por todo el mundo). Mientras que las actividades humanas están causando una gran pérdida en la biodiversidad a nivel global, al parecer los anfibios están sufriendo un efecto mucho mayor que el registrado en otras especies de organismos.

Los declives en la población de anfibios fueron ampliamente reconocidos por primera vez a finales de 1980, cuando una asamblea de herpetólogos reportó haber detectado descensos en las poblaciones a lo largo del globo. Entre estos declives, se encuentra el sapo dorado de Monteverde, Costa Rica, una especie que se consideraba común. El sapo dorado, Bufo periglenes, era tema de investigación científica por esos años, hasta que en 1987 su población se redujo significativamente de forma repentina, desapareciendo completamente en 1989.Crump, M. L., F. R. Hensley y K. I. Clark. 1992. «Apparent decline of the golden toad: Underground or extinct?» Copeia 1992:413-420. Otras especies de Monteverde, incluyendo la rana arlequín de Monteverde, Atelopus varius, desaparecieron al mismo tiempo. Debido a que estas especies estaban localizadas en una reserva natural protegida, donde su extinción no podía relacionarse con la actividad humana, el suceso despertó una especial preocupación entre los científicos.

¿Fluctuaciones naturales o declive problemático?

A finales de 1980, cuando el declive de las poblaciones anfibias fue presentado como un tema concerniente a la conservación de especies, algunos científicos se mostraron incrédulos ante la realidad y gravedad que presenta la problemática de conservación de estas especies.Pechmann, J.H.K., D.E. Scott, R.D. Semlitsch, J.P. Caldwell, L.J. Vitt, and J.W. Gibbons. 1991. Declining amphibian populations: the problem of separating human impacts from natural fluctuations. Science 253:892-895. Algunos biólogos argumentaron que el tamaño de las poblaciones de la mayoría de los organismos, anfibios incluidos, tiende a variar por causas naturales. Ellos argumentaban que la falta de información a largo plazo sobre las poblaciones de anfibios hacían difícil determinar si los declives reportados por los biólogos eran dignos de los recursos y esfuerzos del programa de conservación.

Sin embargo, desde este escepticismo inicial, los biólogos han llegado a consensuar que los declives en la población anfibia son una amenaza real para la biodiversidad. Este consenso surgió con el incremento del número de estudios que monitorizaban las poblaciones de anfibios y la observación directa de la mortalidad masiva en lugares que carecían de causas aparentes, y el conocimiento de que los declives en la población de anfibios son verdaderos a nivel global.Houlahan, J.E., C.S. Findlay, B.R. Schmidt, A.H. Meyer, and S.L. Kuzmin. 2000. Quantitative evidence for global amphibian population declines. Nature 404:752-758.

Potenciales causas del declive

Existen muchas hipótesis sobre el reciente declive anfibio, por lo general separadas en dos grupos principales basados en la investigación de Collins y Storfer:Collins, J. P., and A. Storfer. 2003. Global amphibian declines: Sorting the hypotheses. Diversity & Distributions [print] 9:89-98. El primer grupo incluye factores generales de la crisis de biodiversidad: Destrucción, modificación y fragmentación del hábitat, especies introducidas y sobreexplotación. Para estas amenazas, tenemos una mejor comprensión de las declinaciones de anfibios subyacentes de los mecanismos ecológicos. Sin embargo, las poblaciones de anfibios han sufrido declives en ambientes naturales remotos sin perturbaciones aparentes. El segundo grupo de factores, más complejos y elusivos, que potencialmente estén vinculados con el declive, son: cambio climático, incremento en la radiación UV-B, contaminantes químicos, enfermedades infecciosas emergentes, y deformidades o malformaciones. Los mecanismos subyacentes a estos factores son complejos y pueden estar trabajando sinérgicamente con los factores del primer grupo, tales como la destrucción del hábitat y las especies introducidas, exacerbando los descensos.

Los investigadores están encontrando que no hay una sola causa que encierre el declive global, todos los factores antedichos están amenazando a poblaciones anfibias en mayor o menor grado. Muchas de las causas del declive anfibio son bien comprendidas y explicadas, y parecen afectar a otros grupos de organismos además de los anfibios.

Destrucción y fragmentación del hábitat

thumb|Sistema de riego por inundación abandonado a fines del debido al empleo del riego por goteo que vino a sustituirlo. Cuando estaba en uso, existía una numerosa población de ranas en el mismo. Término municipal de Carlet, provincia de Valencia.

Modificación del hábitat La modificación o destrucción del hábitat es, claramente, el factor más dramático que afecta a las poblaciones de anfibios alrededor del mundo. Debido a que los anfibios generalmente necesitan de los hábitats tanto terrestres como acuáticos para sobrevivir, la amenaza a cualquiera de los dos hábitats puede afectar su población, por lo tanto, los anfibios pueden ser más vulnerables a la modificación del hábitat que los organismos que requieran solamente un tipo del hábitat.Green DM. 1997. Perspectives on amphibian population declines: defining the problem and searching for answers. In Amphibians in Decline. Canadian Studies of a Global Problem, ed. DM Green, pp. 291-308. Herpetological Conserv., Vol 1.Johnson B. 1992. Habitat loss and declining amphibians populations. See Ref. 22, pp. 71-75