La Haba es un municipio y localidad española de la provincia de Badajoz, en la comunidad autónoma de Extremadura. El término municipal tiene una población de .
Ubicación
Se sitúa entre Don Benito, Villanueva de la Serena y Magacela. Pertenece a la comarca de La Serena-Vegas Altas y al partido judicial de Villanueva de la Serena.
Toponimia
Existen tres teorías acerca del nombre de La Haba: Primera: El nombre deriva de los llamados «habas» o «dientes de caballo» que son cristalizaciones de feldespato y cuarzo de color marfil opaco con forma alargada de prisma irregular que abundan en las rocas de la zona. Segunda: Proviene del nombre de la leguminosa, la cual se cultiva en esta región. Tercera: Es la más aceptada. La palabra "aba", que procede de las lenguas indoeuropeas, significa roca útil o cantera, nombre adecuado para un canchal limpio y lavado en medio de tierras aptas para agricultura y ganadería. Esto era La Haba en su origen: «roca útil para construir vivienda.»
La palabra se castellanizó y pasó ser «haba» que procede de la palabra latina «faba».
Historia miniatura|izquierda|Plaza principal Historia antigua
La zona estaba poblada en la época romana, como lo atestigua la existencia de un ara romana utilizada como pila de agua bendita en la ermita de Nuestra Señora de la Antigua, el puente romano sobre el río Ortigas y las numerosas tumbas excavadas en la roca que proliferan en las inmediaciones de dicha ermita.
De igual manera ha aparecido recientemente una inscripción como parte de uno de los alzados de la ermita, así como se ha constatado la integración de un fragmento de una loseta que fue utilizada como juego de mesa en una de las paredes de la iglesia de San Juan Bautista.
Durante las excavaciones que realizaron con motivo de la construcción de la actual carretera EX-346, además, salieron a la luz restos de cimentaciones asimilables a la época altoimperial romana —siglos a —, así como tres enterramientos por incineración. Es la misma intervención la que nos muestra una serie de estructuras de época bajoimperial —siglos a — dedicadas a la producción industrial de decantación de arcillas y un área funeraria infantil de inhumación dedicada a neonatos -de un total de cuarenta y ocho enterramientos excavados en la roca-. De todo ello se desprende la presencia de un asentamiento distendido en el tiempo durante la dominación romana.
Época tardorromana La misma excavación mencionada nos proporciona más datos sobre un asentamiento prolongado entre los siglos y Aparecen estructuras domésticas, funerarias y de producción, como un horno de cocción cerámica.
Edad Media Por otro lado, un hallazgo accidental en las cercanías del actual cementerio de la localidad sacó a la luz un ajuar catalogado como hispano-visigodo que asegura la idea de la persistencia del asentamiento de seres humanos en la zona en el tiempo.
Nos remitimos de nuevo a la memoria de la excavación de la EX-346 para documentar la existencia de numerosos silos, así como de un muro de cimentación de amplias dimensiones en el Cerro de la Horca.
El Medievo nos permite acercarnos de una manera más cercana a la conformación del territorio cristiano de La Serena, no así a la construcción de la primitiva aldea que sería conocida a finales del periodo como "La Haba". En los primeros años de la década de los 30 del las fuerzas cristianas reunidas bajo el mando del rey castellano-leonés Fernando III conquistaban definitivamente Magacela y en los años venideros asegurarían los territorios limítrofes. Sería el castillo de Magacela y su villa los elementos básicos para vertebrar el territorio conocido como La Serena, ambos donados a la Orden de Alcántara para su administración y disfrute para la defensa de la cristiandad en el año 1234. Al uso del resto de núcleos, La Haba quedó como aldea de Magacela bajo su comunidad de villa y tierra, si bien no sabemos cuándo fue fundada. Luis Vicente Clemente encontró en el Libro de la Montería de Alfonso XI que La Haba ya se encontraba poblada en el año 1383, por lo que necesariamente hubo de ser antes de esa fecha.
De ese modo, una vez levantado el núcleo jabeño entre finales del y el , quedó bajo control de la villa de Magacela como aldea dependiente de la misma. Si a día de hoy nos erguimos en el castillo de Magacela para otear el horizonte, es sencillo observar como todas las poblaciones se sitúan formando un cerco en torno a él, como unidad fundamental de lo que sería el partido de La Serena.
Para seguir el rastro a La Haba hemos de conocer cuándo aparece en escena Villanueva de La Serena, que era conocida como Aldeanueva en el . Gonzalo Pérez Gallego, maestre de la Orden de Alcántara, consigue del rey castellano Fernando IV la donación de esta aldea, hasta entonces dependiente de Medellín, en el año 1305. Fue conseguida tras una serie de pleitos motivados entre Medellín y la Orden de Alcántara tras la decisión del monarca de legarla a la Orden en el año 1303. Sabemos que la incorporación de Aldeanueva fue a favor de Magacela, como aldea suya, a raíz de las sucesivas menciones que hace de ella como aldea Alonso de Torres y Tapia en su crónica a través de los documentos que él transcribe.
Aldeanueva cambiará de nombre en varias ocasiones hasta conseguir el nombre que hoy tiene, si bien lo que realmente nos interesa es saber que en el año 1504 las competencias de civiles y eclesiásticas gubernativas y judiciales pasan a ella desde Magacela al crear los Reyes Católicos, la figura del gobernador del partido de La Serena y trasladar el priorato. En este momento la ya villa de Villanueva de La Serena ostenta la cabecera del partido y aglutina bajo sí varias aldeas, entre las que cuenta La Haba. Quiere decir que en el momento que Villanueva se separa de Magacela y se hace villa por sí, La Haba cambia de ser aldea de la segunda a serlo de la primera. Así se mantendrá hasta el año 1554.
En cuanto a referencias documentales previas al reinado de los Reyes Católicos, además de la ya mencionada, solo conservamos tres, de momento: una en el pedido de 1452, otra en la serie de censos conservados en el Archivo de la archidiócesis de Mérida-Badajoz emitidos por la ermita de Nuestra Señora de la Antigua en el -del año 1474 en adelante- y una última en un pleito motivado por el robo de ganado a vecinos de Magacela donde se vio involucrado un vecino jabeño en el año 1479.
Edad Moderna La modernidad nos permite el acceso a un mayor volumen de documentación referente a La Haba, aunque nos encontremos limitados por la desaparición o la destrucción de abundante documentación, sobre todo de la expedida por el concejo. Esto nos permite conocer más datos sobre el devenir, las costumbres y la vida desarrollados en la misma. De forma preliminar, nos vamos a centrar estrictamente en el desarrollo histórico de los hitos más importantes que guiaron su existencia hasta la actualidad.
El año de 1553 es esencial en este sentido. Alonso Miguel, vecino de La Haba, como representante del concejo y vecinos de la misma, inicia los trámites precisos para solicitar el título de villa y, por tanto, la autonomía frente a las autoridades villanovenses de las que dependía como aldea. Son especialmente elocuentes las razones que arguye en favor de la emancipación:"Y quel alcalde hordinario dese dicho lugar -se refiere a La Haba- tiene juridición en causas ceuiles en cien maravedís y en los daños de panes y viñas en qualquier cantidad sea, y que en las causas criminales no tiene juridición alguna y que los vezinos dese dicho lugar hazen muchas costas y gastos en yr a juyzio a la dicha villa de Villanueva de La Serena. Y muchas vezes los pobres y biudas dexan de pedir su justicia y de se defender de los que algo les piden y demandan y los delitos que se cometen en ese dicho lugar y sus términos quedan sin punición ni castigo y las partes danificadas y los vezinos dél, reciben muchas molestias y fatigas y vexaciones de los alguaziles y escriuanos y executores y emplazadores de la dicha villa de Villanueua, y en otras diuersas formas y maneras. Y que los vezinos y moradores de las villas y lugares comarcanos entran en los dichos vuestros términos a cortar leña y pastar con sus ganados, e por no tener el dicho lugar jurisdición, no los osan ni pueden prendar ni defender que no les corten ni pasten los dichos sus términos".Escuchada la súplica de Alonso Miguel, recibida una contradicción puesta por algunos vecinos contrarios a la separación de Villanueva de La Serena y con la mente puesta en recaudar más dinero para las empresas europeas, el monarca Carlos V, por mediación de su hijo el príncipe Felipe, concede la merced que solicita La Haba mediante cédula con fecha de 26 de agosto de 1553. Más allá de los problemas suscitados por el litigio que se abre entre los detractores -tanto la propia Villanueva como algunos vecinos de La Haba- y los que estaban a favor, el príncipe Felipe requiere la confección de dos padrones de vecinos de La Haba para tasar lo que se debe pagar a la hacienda del rey para que pase el núcleo a ser considerado de aldea a villa. El 5 de noviembre Francisco García, mayordomo del concejo de La Haba, solicita traslado de todo el proceso de confección y de los autos suscitados ante, durante y tras el mismo para remitirlo al rey.
El documento resultante es tratado por los consejeros del rey, del que resultan un total de 361 vecinos, 307 adultos y 54 menores. Con estos datos, el Consejo de Hacienda tasa el montante y cita al concejo de La Haba para comunicarlo. Alonso Miguel se presenta el veintidós de diciembre de 1553 ante el tesorero Alonso de Baeza, con quien fracciona el pago en dos partes: una primera por valor de un 1 866 600 maravedís que solventa en esa audiencia y una segunda de 479 900 maravedís a solventar en marzo del año siguiente. En total, 2 346 500 maravedís como precio de su propia jurisdicción. El 19 de enero de 1554, data de la merced carolina, rubricada por el príncipe Felipe, obtiene La Haba la categoría de villa junto a todos los privilegios que ello conllevaba, aunque no sería hasta la subsanación del último pago cuando definitivamente estaría completa la merced. La Haba sería desde entonces una población independiente, con sus propias figuras jurídicas y gubernativas con potestad para actuar en su territorio, siempre supeditadas a las autoridades reales y de la Orden de Alcántara, como el resto de poblaciones.
Conquista americana
Según el libro «Epopeya de la raza extremeña en Indias» del presbítero Vicente Navarro del Castillo, la villa de La Haba contribuyó a la conquista americana con trece de sus habitantes que participaron en la conquista y colonización de varios países americanos. Uno de los "jabeños", Hernando Arias de Saavedra, después de actuar en Chile, pasó a territorio argentino y fue uno de los soldados que intervino en la fundación de la ciudad argentina de San Juan
Edad Contemporánea
A la caída del Antiguo Régimen «Hava» se constituyó en municipio constitucional en la región de Extremadura. Desde 1834 quedó integrado en el partido judicial de Villanueva de la Serena.Cervantes Virtual En el censo de 1842 contaba con 580 hogares y 2298 vecinos.Municipio Código INE -06-061.
Demografía
La Haba cuenta con una población de .
Patrimonio La villa presenta constructivamente características extremeñas y en particular las de la comarca de La Serena, calles amplias y edificaciones de una sola planta, con cuadra para las caballerizas abajo, junto a la vivienda, y «doblado» para guardar las cosechas y chacinas en la primera planta. Las fachadas están encaladas, se renuevan todos los años y tienen elementos de granito en algunas portadas.