El municipio de Celaya es uno de los cuarenta y seis municipios que conforman el estado mexicano de Guanajuato, siendo su cabecera la ciudad homónima. Fundado el 12 de octubre de 1570, estableció su primer ayuntamiento el 1 de enero de 1571. Se encuentra situado en la región del Bajío, en la parte centro-sureste de la entidad.
Tiene una extensión territorial total de 553.1 kilómetros cuadrados, siendo el 21.º a nivel estatal. El número de habitantes en cambio, le representa ser el 3.º (solo después de León e Irapuato), con una población de 521 169 habitantes (2020). Sin embargo, es el núcleo urbano principal de la Zona metropolitana de Celaya, cuya población asciende a los 684 888 habitantes.
Geografía
Localización
El municipio está situado a los 100°48′55″ de longitud oeste del meridiano de Greenwich y a los 20° 31' 40" de latitud norte. Su altitud promedio sobre el nivel del mar es de 1750 metros. Cuenta con una extensión de 553.23 kilómetros cuadrados clasificada generalmente como pradera semiesteparia. Su extensión comprende un equivalente al 1.8% de la superficie estatal.
Celaya colinda al norte con el municipio de Comonfort; al este con el municipio de Apaseo el Grande; al sudeste con el municipio de Apaseo el Alto; al sur con el municipio de Tarimoro; al suroeste con el municipio de Cortazar; al oeste con el municipio de Villagrán y al noreste con el municipio de Santa Cruz de Juventino Rosas, todos dentro del mismo estado de Guanajuato.
Orografía El territorio comprende la planicie dentro de la región del Bajío guanajuatense, está limitado al norte, por estribaciones de la Sierra de las Gallinas (conocida localmente como Sierra de Comonfort); al noroeste, por el Cerro de Jocoque (o Xocoqui); al sureste, por las montañas de Apaseo el Alto y por el Cerro Pelón; y al suroeste, por el sistema montañoso de la Gavia. Todos los anteriores con alturas promedio sobre el nivel del mar de 2000 metros.
Hidrografía
El municipio es recorrido por el río Laja, un afluente del río Lerma, que es alimentado por el río Querétaro, prácticamente todo el territorio del municipio de Celaya pertenece a la Cuenca del río Laja, con excepción de un pequeño sector del extremo sur que pertenece a la Cuenca río Lerma - Salamanca, ambas de la Región hidrológica Lerma-Santiago.
La principal corriente hidrológica del municipio es el río Laja, el cual nace en el municipio de San Felipe, recorre Dolores Hidalgo y San Miguel de Allende, penetra a través de Comonfort por el norte del municipio de Celaya y fluye por el oriente de la ciudad, cruzándola longitudinalmente de norte a sur; de ahí gira al poniente para desembocar en el río Lerma.
En el área de Celaya se explotan dos acuíferos, uno inferior termal con temperatura del orden de los 40 °C, formado por depósitos volcánicos tobáceos tipo rioeolítico. El acuífero superior es frío y está formado por un paquete de sedimentos lacustres estratificados y por derrames de rocas volcánicas basálticas. En la mayor parte del área, ambos acuíferos actúan conjuntamente por carecer de un confinante que los separe.
Clima
El clima se define como mayormente semiseco/semicálido (BS1h), presenta lluvias en verano con una precipitación media anual de 603.3 mm y no tiene una estación invernal definida. La temperatura media estimada es de 25.0 °C, con una mínima de 1 °C y una máxima de 36.4 °C.
Ecosistemas
Flora
El municipio se encuentra ubicado en el reino Neotropical en la región Xerofítica mexicana y en las provincias denominadas como Mesa Central y Eje Neovolcánico.
Fauna
México es un país que se distingue por su diversidad y también por poseer una elevada proporción de especies exclusivamente dentro de su territorio (especies endémicas); más del 17% de especies de vertebrados son endémicas; la herpetofauna se distingue con el 60% de los anfibios y el 52% de los reptiles. El estado de Guanajuato ocupa el 28.º lugar en cuanto a riqueza de vertebrados endémicos mesoamericanos y el 25.º lugar con respecto a endémicos estatales. En cuanto a los mamíferos se tiene el 51.6%, 38.46% de reptiles, el 25% de anfibios, 19.18 de artrópodos y 22% de peces. Para tener un mejor entendimiento de la fauna de la región se dividió en las siguientes categorías: Fauna doméstica, Fauna nociva, Fauna silvestre original Fauna silvestre que se ha adaptado a las condiciones humanas y subsisten a pesar de los cambios en su hábitat natural, tal es el caso de aves (gorriones, palomas), mamíferos y algunos reptiles (lagartijas), pero poniendo mayor énfasis en la fauna silvestre, por ser esta la de mayor valor ecológico.
Falla geológica La geología estructural esta caracterizada básicamente por la existencia de lineamientos correspondientes a dos tendencias principales: la primera de dirección SW-NE, que afectó a las rocas andesíticas y basálticas del Mioceno, y que además dio origen a la depresión central; esta depresión limita al poniente con el Lago de Chapala y al oriente con el sistema de fallas NNW-SSE de Querétaro, conocido en la literatura geológica como lineamiento Taxco-San Miguel de Allende. Este lineamiento (SW-NE), quedó mejor expuesto en las rocas de los cerros Picacho, San Pedro, norte de Neutla y Juventino Rosas.
Por otra parte, al sur de la Depresión Central, este sistema de fallas fue aprovechado por el ascenso de los magmas basálticos del Plioceno - Cuaternario, lo que dio por resultado el alineamiento de los centros volcánicos en esa dirección. Ejemplo de ello son los alineamientos de los volcanes Culiacán - La Gavia y los pequeños conos alineados en esa dirección, al sur de Apaseo el Alto.
El segundo sistema estructural en importancia es el ya definido como NNW-SSE, es decir casi norte-sur, de Querétaro. Este sistema se manifiesta a través de dos largas fallas, que como ya se dijo, delimitan la depresión central en su borde oriental. Un reflejo de estos sistemas se manifiesta él las rocas riolíticas e ignimbríticas más antiguas, pero la única mayor, de tendencia Este-Oeste, es la que se infiere al oriente , aparentemente sin actividad tectónica reciente. Un caso particular ya reportado, indica que por la desmedida extracción de agua se ha propiciado la formación de fallas geológicas, debido al descenso del nivel piezométrico y a la consecuente compactación del terreno, lo cual originó hundimientos diferenciales en la ciudad de Celaya.
Estas fallas se han estado presentando desde hace 30 años, pero desde los años 1980 a la fecha la velocidad registrada ha sido de 15 cm/año.
El extremo norte de esta falla se puede detectar con facilidad en la carretera a San Miguel de Allende, unos metros al sur del cruce con la autopista Querétaro-Irapuato donde es sensible el salto que dan los vehículos al pasarla.
Hacia el sur, la falla causa daños al pasar a través del Convento de San Francisco, a unos metros de Catedral y de la Bola de Agua. Más adelante a la Central de Abastos, a la Carretera Panamericana y al Gasoducto de Pemex y sigue por unos 1500 metros, cortando terrenos baldíos, campos de cultivos y caños de aguas negras.
El extremo norte de esta falla se observa actualmente en el área del Centro de Investigaciones Agrícolas del Bajío (CIAB), siguiendo su prolongación hacia el sur.
Al sur de este último punto de los efectos van disminuyendo hasta casi desaparecer entre el Bulevar López Mateos y la carretera Panamericana, donde pasa a unos 300 metros, al poniente de la termoeléctrica de CFE. Esta falla tiene realmente poca importancia por lo que se refiere a daños y se describe solo como referencia.
Se localiza en la porción nororiental de la ciudad en la colonia del mismo nombre, tiene una longitud de 500m, quedando la mayor parte de ellos sobre terrenos baldíos, donde se presenta como una serie de sumideros alineados. Sus características de dirección y ubicación del bloque caído son semejantes a los anteriores siendo el salto de unos 15 cm.
En base al análisis de numerosos cortes litológicos de pozos, se ha podido determinar que la Ciudad de Celaya se encuentra en el borde suroccidental de una fosa tectónica de la forma alargada en dirección norte-sur que tiene una longitud de 20 kilómetros, un ancho medio de 6 kilómetros, y una profundidad no menor de 242 metros.
El fallamiento se atribuye en Celaya, a procesos tectónicos, actualmente, con base en la recopilación referente principalmente a cortes litológicos y datos hidrológicos de pozos perforados en el área, se considera que el fallamiento se debe al abatimiento del acuífero, combinando con la forma y profundidad del basamento rocoso, sepultando bajo los materiales granulados que rellenan el valle y la fosa de Celaya. La explotación intensiva de aguas subterráneas en el área de Celaya, se inició en la década de 1950 iniciándose desde entonces el abatimiento gradual del acuífero.
La subsidencia del terreno comenzó al mismo tiempo que el abatimiento del acuífero pero sus efectos fueron pocos sensibles debido a que el hundimiento fue lento y uniforme en toda el área. A partir de 1968, la recarga del acuífero disminuyó notablemente al quedar terminada la presa Ignacio Allende, sobre el río Laja, desapareciendo prácticamente las grandes avenidas y los desbordamientos tan importantes para la alimentación del acuífero. Los años 1981 y 1982 han sido los de menor precipitación en las zonas en los últimos años, por lo que la recarga al acuífero fue extremadamente reducida.
En este tiempo, en vista de la escasez de agua superficial en la zona, para cubrir las necesidades agrícolas se presentó un incremento considerable, la explotación de agua subterránea mediante la perforación de nuevos pozos y equipamiento de los existentes, acelerándose el abatimiento de niveles y con ello el ritmo de hundimiento. Los niveles dinámicos de los pozos del área llegaron a profundidades del orden de los 60 metros alcanzando y en ocasiones rebasando, la cima del basamento rocoso.
En la porción occidental de la ciudad de Celaya, sobre el borde de la fosa, donde el espesor de materiales granulares es reducido, al alcanzar el nivel del abatimiento del acuífero la cima del basamento rocoso, el terreno dejó de compactarse. En la porción oriental, de la ciudad de Celaya, en la zona de la fosa, el espesor de sedimentos granulares es mucho mayor, por lo que al avanzar el abatimiento del acuífero, la compactación ha continuado, provocando el fallamiento en el borde.
Demografía De acuerdo a los resultados del Conteo de Población y Vivienda realizado en 2020 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el municipio de Celaya tiene un total de 521,169 habitantes, de los cuales 253,045 son hombres y 268,124 son mujeres. La población masculina presenta una edad mediana de 24 y la femenina de 26, para un promedio general de 25 años. La relación hombres-mujeres es de 92.59; La densidad de población es de 893.48 habitantes por kilómetro cuadrado. El crecimiento poblacional promedio esta tasado en 1.2; En tanto que la esperanza de vida en años es 70.8 para hombres y 78.9 para mujeres (75 en general). Localidades En el censo de 2020 el municipio de Celaya contaba con 321 localidades.