right|thumb|350px|Mapa de Sudáfrica y África del Sudoeste (actual Namibia) que muestra los bantustanes creados en ambos países.
Bantustán es el término que designa cada uno de los veinte territorios que operaron como reservas tribales de habitantes no blancos en Sudáfrica y África del Sudoeste (actual Namibia), en el marco de las políticas segregacionistas impuestas durante la época del apartheid. Tanto en la República Sudafricana como en el territorio aledaño de África del Sudoeste (por entonces, bajo su ocupación y administración), se establecieron diez reservas de esta clase, destinadas a alojar y concentrar en su interior poblaciones étnicamente homogéneas.
Desde los inicios, en 1959, de la implementación legal del concepto, hasta su desmantelamiento final en 1994, algunos bantustanes recibieron independencia nominal (Transkei, Venda, Bofutatsuana y Ciskei, en Sudáfrica; Ovambolandia, Kavangolandia y Caprivi del Este, en África del Sudoeste); otros (como KwaZulu, Lebowa y QwaQwa) permanecieron en una condición de relativa autonomía administrativa, pero nunca fueron declarados independientes. No obstante, a ninguno de ellos le fue reconocida internacionalmente la condición de nación soberana; solo fueron admitidos en esos términos por la propia Sudáfrica y, recíprocamente, entre ellos mismos.
La palabra «bantustán» comenzó a utilizarse en 1940; tiene su origen en bantú (que significa «gente» en la lengua bantú) y en el sufijo -stan («tierra de», en lenguaje persa, en forma similar a la terminación -land de origen germánico). Era un término usado por los críticos de los gobiernos del apartheid, en oposición a la expresión homelands («patrias»), que era la promovida por el discurso oficial para designar el mismo fenómeno.
En la actualidad, el término «bantustán» se emplea a menudo con intención peyorativa, cuando se pretende aludir a un país o región carente de legitimidad, que emerge producto de un proceso de gerrymandering. El término ha vuelto a alcanzar gran difusión, apareciendo sobre todo en forma extrapolada; por ejemplo, en discursos críticos a las políticas israelíes para con los Territorios Palestinos de la Franja de Gaza y de Cisjordania y, particularmente, en relación con la barrera israelí de Cisjordania, llamada por sus detractores «muro del apartheid» o «muro de la vergüenza».
Antecedentes
La discriminación y la segregación racial eran hechos legalmente aceptados en Sudáfrica con anterioridad al gobierno del apartheid. Normas jurídicas precedentes, promulgadas en 1913 y 1936, habían reservado para uso de la población negra algunas áreas de terreno esparcidas a lo ancho del país.
Ya en 1930, el gobierno de J. Barry Hertzog, quien fue primer ministro entre 1924 y 1939, había procurado socavar el voto de los habitantes de raza mixta al conceder el derecho al sufragio a las mujeres blancas, pero no así a las de color. Esto había debilitado marcadamente la capacidad del electorado no blanco de incidir en las decisiones políticas del país.
Ascenso del Partido Nacional al poder Sin embargo, fue en 1948 cuando la legislación en la materia recibió un impulso decisivo, al realizarse los comicios que dieron por ganador al Partido Nacional (afrikáans: Nasionale Party), liderado por Daniel Malan. Hay que señalar que en 1948 y 1953 el Partido Nacional ganó en escaños, que no en votos. Después de que en 1953 se retiró definitivamente el derecho al voto a las minorías mestizas y a la mayoría negra esta paradoja no vuelve a presentarse.Duverger, Maurice. Los partidos políticos, páginas 398 a 400. Ediciones F.C.E. España S.A. I.S:B.N 84-375-0211-X. Esta agrupación había incluido expresamente una política de extensión y ampliación de la segregación racial, a la que llamó apartheid, entre los principios básicos de su plataforma.
El propósito del apartheid era no solo apartar a los habitantes que no eran blancos de los blancos, sino, además, a los distintos grupos de no blancos entre sí, es decir, hacer extensiva la segregación también a las otras etnias que poblaban la región. Aparte de los nativos africanos, había grupos de origen mixto y asiático, estos últimos principalmente de ascendencia india y malaya.
Legalización del apartheid
El Partido Nacional al llegar al gobierno acometió inicialmente una agenda legislativa que se conoció como el "pequeño apartheid". La primera ley de la etapa del pequeño apartheid fue la Ley de Prohibición de Matrimonios Mixtos N.o 55 de 1949, la cual prohibió los matrimonios de blancos con no blancos. Esta fue seguida por la Ley de Inmoralidad N.o 21 de 1950 la cual reguló hasta las actividades privadas de los ciudadanos al prohibir la "fornicación ilegal", y "cualquier acto inmoral e indecente" entre una persona blanca y una persona africana, india, o de color.
A continuación, el gobierno empezó a preparar el terreno de lo que se conoció como el "gran apartheid", el cual involucraba la separación física de las etnias. Inicialmente, el énfasis fue puesto en la separación racial hacia el interior de los centros urbanos. La Ley de Registro de Población N.o 30 de 1950 requería que cada habitante fuera clasificado como blanco, negro, o de color (esto es, de raza mixta); más tarde, se añadió también el rótulo "asiático", bajo una sección especial que hacía alusión a tales habitantes declarándolos "sin derechos históricos en el territorio".
Consolidación normativa Este registro fue seguido por la Ley de Áreas de Grupo N.o 41 de 1950, la cual asignaba distintas áreas de las ciudades para las residencias y negocios de cada grupo étnico. A consecuencia de estas leyes, en poco tiempo un millón y medio de personas que, según se consideraba, vivían en el sitio equivocado, fueron expulsadas de sus ciudades, y enviadas a pueblos satélites o townships.
La Ley de Autoridad Bantú N.o 68 de 1951 volvió a establecer una serie de organizaciones de tipo tribal, anteriormente disueltas, para que en lo sucesivo representaran los intereses de la población negra, al mismo tiempo que se disolvía el Consejo de Representación Nativo. La Ley de Nativos N.o 62 de 1952, conocida como la Ley de Pase, prohibió el simple desplazamiento físico de los negros desde las zonas rurales a las ciudades. Para ello se requería permiso previo de las autoridades. En caso de que un negro tuviera un pase de visita, su estadía en la ciudad estaba limitada a tres días, a menos que en ese lapso de tiempo consiguiera un trabajo.
A manera de reaseguro para que la implementación de tales medidas fuera sustentable en el tiempo se sancionó, por último, la Ley de Nativos N.o 66 de 1956, que negó a los negros el recurso de peticionar y ejercer acciones legales en los tribunales en caso de ser expulsados de sus viviendas y reubicados forzosamente en otras áreas del país.
Política de desarrollo separado
La agenda de Verwoerd Ya antes de convertirse en primer ministro en 1958, Hendrik Verwoerd participó activamente, como ministro de educación del gobierno anterior en la implementación del "gran apartheid". Durante su gestión al frente de dicho ministerio estableció en 1953 el Departamento de Educación Bantú, el cual creó un sistema totalmente nuevo y separado para los estudiantes no blancos. El propósito de este sistema era preparar desde temprana edad a los africanos para que aceptaran su rol de subordinación frente a los blancos. En relación con este tema, Verwoerd en 1953 al crear el sistema de educación separado, declaró al periódico afrikáans Die Burger lo siguiente:
«Cuando tenga control de la educación 'nativa', la reformaré de forma tal que a los 'nativos' se les enseñe para que caigan en cuenta de que la igualdad con los europeos no es para ellos».
«No hay espacio para el africano dentro de la comunidad de europeos más allá del nivel de cierta clase de labores. No le es de ninguna utilidad recibir educación cuya meta final es el ser absorbido por la comunidad europea».
Durante el gobierno de Verwoerd como primer ministro (1958 – 1966), el apartheid evolucionó hacia lo que se llamaría la «política de desarrollo separado». Esta apuntaba específicamente a conseguir que cada uno de los grupos africanos (bantúes) pasara a constituirse en una nación con su propio territorio: es en ese momento cuando cristaliza formalmente el concepto de bantustán que perdura hasta hoy.
En función de las nuevas prioridades incluidas en la agenda gubernamental, se resolvió dedicar el 13,7 % del territorio de Sudáfrica (en su mayoría, las tierras menos productivas) para estos conglomerados, donde deberían vivir y sustentarse el 72 % de la población del país. De esta manera, las ciudades, las áreas industriales, y aquellas con recursos minerales, quedaban todas reservadas exclusivamente para el uso y explotación por parte de los blancos.
Promesas de libertad y fraternidad Una premisa fundamental de esta política remitía al argumento de que, dentro de los bantustanes, los africanos podrían disfrutar de sus propios derechos y libertades (con lo que, supuestamente, se satisfacían sus deseos de mayor independencia), mientras que fuera de estos serían tratados como extranjeros.
Otro de los argumentos frecuentemente esgrimidos era la pretensión de que, con estas medidas, los africanos estarían en realidad regresando a sus lugares de origen, sus hogares ancestrales. Sin embargo, este planteamiento ignoraba el hecho de que muchos de ellos eran ya la tercera o cuarta generación viviendo en un ambiente urbano, por lo que en lugar de percibir el traslado como un retorno, lo asociaban más bien con un destierro.
Promoción, creación y establecimiento En Sudáfrica Promoción del llamado "autogobierno" thumb|200px|Distribución de estas reservas tribales en Sudáfrica Preparando las circunstancias propicias y promoviendo la política que permitiría establecer definitivamente los nuevos territorios, se aprobó la Ley de Promoción de Autogobierno Bantú (N.o 46 de 1959). Esta eliminó la participación en el parlamento de representantes negros; además, clasificó a la población no blanca, distribuyéndola en ocho grupos diferenciados según su ascendencia étnica, y creó diez patrias («homelands») africanas donde estos habrían de asentarse. A cada grupo se le asignó también un Comisionado General, que sería el responsable de preparar una nueva patria para las personas que tuviere a cargo, y de allanar el camino para la formación de un gobierno independiente del gobierno central de los blancos.
A modo de compensación por la pérdida de representación en el parlamento, y como incentivo (o señuelo) político, se les ofreció a los negros el derecho al voto en sus nuevas patrias. Aunque el discurso oficial fijaba como meta el logro de la independencia para los nuevos territorios, en la práctica el gobierno sudafricano retuvo su influencia sobre los bantustanes, aún luego de que algunos de ellos se volvieron independientes.
En 1962, el gobierno sudafricano asignó los territorios que formarían el primer bantustán en Transkei (término que significa: "área más allá del río Kei"). El mismo estaba formado por un territorio principal y dos enclaves cercanos. El proyecto se concretó en 1963, cuando se formó un primer gobierno autónomo bajo el liderazgo del jefe xhosa Kaiser Matanzima. Transkei sería el más extenso entre todos los bantustanes que habrían de establecerse en Sudáfrica. Inicialmente fue, además, el más efectivo operativamente, y el que ofreció mayores esperanzas como modelo de desarrollo para los demás.
Ciudadanía de las patrias Bantustán Grupo étnico TranskeiDeclarada independiente el 26 de octubre de 1976. Xhosa VendaDeclarada independiente el 13 de septiembre de 1979. Venda BofutatsuanaDeclarada independiente el 6 de diciembre de 1977. Tsuana CiskeiDeclarada independiente el 4 de diciembre de 1981. Xhosa Gazankulu Tsonga Shangaan KaNgwane Suazi KwaNdebele Ndebele KwaZulu Zulú Lebowa Sothos del norte o pedi QwaQwa Sothos del sur