thumb|Maqueta con las principales estructuras del sitio arqueológico San Andrés. El complejo de La Acrópolis se ubica al frente y La Campana al fondo. San Andrés es un parque arqueológico prehispánico de la cultura maya ubicado en la jurisdicción de Ciudad Arce del departamento de La Libertad de El Salvador, que fue capital de un señorío maya, que tenía supremacía sobre los demás asentamientos del valle de Zapotitán, y que se veía fuertemente influenciado por Copán.
Su larga ocupación se inició en el preclásico medio (900 a. C. a 400 a. C.) como un pueblo agrícola en el valle de Zapotitán, que fue desocupado brevemente entre los siglos o a causa de la enorme erupción de la caldera del Lago de Ilopango, siendo nuevamente ocupado poco tiempo después, junto con muchos otros sitios del valle; llegando a su apogeo en el período clásico tardío (entre el 600 y 900 d. C.). Luego de ello colapsaría y sería utilizado brevemente como sitio residencial en el posclásico temprano (900 a 1200 d. C.). Más adelante en la zona habría un obraje de añil y una hacienda (de donde viene el nombre del sitio). En la década de 1940 iniciarían las investigaciones arqueológicas en el sitio y en la década de 1990 se inauguraría el parque arqueológico.
Estructuras
El sitio arqueológico de San Andrés se localiza en la jurisdicción de Ciudad Arce, departamento de la Libertad; en un área conocido como valle de Zapotitán, que abarca una superficie de alrededor de 540 kilómetros cuadrados (desde el lago de Coatepeque al volcán de San Salvador) y que es el remanente de un lago del pleistoceno. El sitio se encuentra entre los ríos Sucio y de Agua Caliente, qué vendrían siendo sus principales fuentes de agua; otra importante fuente de agua para los pobladores del valle sería el lago de Zapotitán, que ya no existe debido a obras de drenaje, y que se ubicaba a 6 kilómetros de San Andrés.
El sitio arqueológico abarca un área estimada de 3 kilómetros cuadrados, y si se le incluyen otros sitios menores ubicados en los alrededores su extensión total aproximada sería de 10 kilómetros cuadrados. En los alrededores del sitio se encuentran otros sitios importantes, con ocupaciones que van del preclásico (1500 a. C. - 200 d. C.) al posclásico (900 - 1524 d. C.), como: Joya de Ceren, El Cambio, Chanmico, El Chahüite, Nuevo Lourdes Poniente y Chuchucato. Para el clásico tardío (600 - 900 d. C.) San Andrés fue un centro regional, político, económico, y religioso; y se estima que en ese entonces el valle de Zapotitán albergaba una población de entre 40.000 a 100.000 habitantes.
Las primeras investigaciones del sitio fueron hechas en 1940 por John Dimick, quien contaba con Stanley Boggs como uno de sus asistentes. A partir de entonces la mayoría de investigaciones y excavaciones en San Andrés se han centrado principalmente en el centro monumental, que es lo que abarca el parque arqueológico, y que consta de 17 estructuras que en su mayoría (en sus etapas finales) fueron construidas con bloques de adobe (hechos con molde, y cubiertos con un mortero parecido al cemento) con un repello de argamasa (una mezcla de barro, tierra, cal, y una fracción de roca triturada y de pequeñas gravas de origen volcánico llamadas piedrín o pómez negra) dispuesto en tres capas; estas estructuras se encuentran distribuidas en dos zonas: la acrópolis y la plaza norte.
El área residencial, en cambio, no ha sido muy estudiada, y se calcula qué habría unas 1200 estructuras que habrían sufrido graves daños por saqueos y los cultivos. Es muy probable que al igual que Joya de Cerén (ubicado a 5 kilómetros de este, y que habría sido uno de los sitios bajo su dominio), solo algunas estructuras fuesen viviendas, mientras que las demás tendrían otros usos (cocina, bodega, casa comunal, etc).
Acrópolis
thumb|Estructura 1 (pirámide principal) en la Acrópolis
Esta zona, en un principio, luego que el sitio fuese reocupado después de la erupción del hoy lago de Ilopango (entre los siglos y ), era una plaza abierta qué sería la plaza sur del sitio; sobre ella se construiría la acrópolis a inicios del clásico tardío (600 - 900 d. C.), para lo cual se rellenaría la antigua plaza con unos 500.000 o 600.000 bloques de adobe hechos con molde (probablemente fabricados en distintos lugares por su tamaño variable, y que se obtendrían como pago de tributo de las poblaciones sometidas a San Andrés) y puestos en capa, compensando la diferencia de tamaño entre los bloques con la colocación de varios centímetros de mortero de barro. Con ello se crearía un área elevada y privada, que mide unos 100 metros cuadrados y 4 metros de altura, y donde se edificararían las principales estructuras ceremoniales y políticas.
Las investigaciones de Óscar Camacho en la década de 2010s mostraron qué en esta zona se utilizaron sucesivamente 4 sistemas constructivos (es decir formas distintas de construir una estructura), cada uno con una o más estructuras qué pudieron tener varias etapas de construcción. Los primeros dos sistemas ocurrieron previo a la construcción de a la acrópolis, ubicándose estratigraficamente entre la erupción de la caldera de Ilopango y la de Loma Caldera (por el 660 d. C.; que fue la erupción qué sepultó el sitio de Joya de Ceren), y son los sistemas constructivos de núcleo de tierra con revestimiento de piedra y de núcleo de tierra con revestimiento de argamasa. Mientras que los otros dos sistemas son: de núcleo de adobe con repello de argamasa, qué como se dijo anteriormente es el más utilizado en el sitio (siendo también el modo en que está construida la acrópolis); y de núcleo de tierra con revestimiento de bloques de toba cortada, que como se verá más adelante se encuentra principalmente en la estructura 7.
Durante la construcción de la acrópolis se habrían llevado a cabo varios rituales, como lo evidencia los sacrificios humanos, las ofrendas de vasijas e incensarios de cerámica, y las esculturas talladas (2 con forma de serpiente, una de loro, una de rana, y una de figura humana) halladas a inicios de la década de 1940s. Estos rituales habrían contribuido a formar identidades locales, y a la vez a formalizar las desigualdades sociales y la centralización de la autoridad política en la región.
Pirámides y aposentos
En el extremo sur de la acrópolis se encuentran la pirámide o estructura 1, la pirámide principal, qué mide unos 17 metros de alto (contando desde la base de la acrópolis); al extremo oriente se encuentran en línea las pirámides o estructuras 2, 3 y 4. Cada una de las pirámides habría estado coronada por un templo; y entre ellas hay también distintos elementos adosados, hechas de tierra revestida con bloques de toba cortada, que incluyen las estructuras (probablemente templos, adoratorios o residencias de sacerdotes) 1b y 2b.
En las pirámides se han detectado cuatro etapas constructivas; y algunas tienen decoraciones modeladas, como es el caso de la estructura 1 que tiene bandas de círculos y el uso generalizado de cornisas en los cuerpos de la edificación (que parecen ser una doble cornisa). En 1978, Jorge Mejía, bajo la dirección de Stanley Boggs, excavaría frente a la estructura 3 una trinchera para indicar la profundidad a la plaza original; en ella, se observaría como el relleno de adobe conservó la escalinata original, y se encontraría un cráneo (con deformación frontal e incrustaciones dentales) de un personaje masculino probablemente de alto estatus que sería capturado en un conflicto y finalmente sacrificado; más adelante, en el 2007, Paul Amaroli investigaría esa trinchera con el método del túnel.
En los extremos norte y poniente de la acrópolis se encuentran una serie de cuartos formando una L (las estructuras 16 y 17, conocidos como los aposentos) qué servirían como residencia de los gobernantes y salas de reunión, siendo por lo tanto los últimos palacios de San Andrés, de los cuales dos han sido reconstruidos.
Estructuras anexas
Detrás de las estructuras 2, 3 y 4 se encuentra una prolongación de la acrópolis con menor elevación; en la que se ubica la estructura 13, una pequeña estructura ceremonial, qué es asimétrica en el eje este-oeste (siendo levemente más alta en el lado oeste que en el este) lo que pudo haber permitido una nivelación qué la conectase con la estructura 3 (qué pudo tener un cuerpo o terraza adosada con escalinata en su lado este). Según las excavaciones, este sector tendría tres etapas constructivas.
En medio de la acrópolis se ubican las estructuras 14 y 15, pequeñas edificaciones qué serían posiblemente una casa y una cocina del posclásico temprano (900 a 1200 d. C.; luego de que el sitio colapsase y la nobleza desocupese la acrópolis).
Al sur de la acrópolis se encuentra la estructura "7", otra estructura ceremonial; que cuenta con dos etapas constructivas, cubiertas ambas con bloques tallados de toba (también llamados talpetates), siendo una de las pocas estructuras del sitio hechas de piedra. En esta edificación, Jorge Mejía descubriría en 1978 una ofrenda exótica compuesta por un pedernal excéntrico (probablemente del actual Belice), una vasija (del grupo cerámico Petén Pulido) del actual Petén guatemalteco o de Belice, una espina de mantarraya (objeto relacionado con el autosacrificio), conchas de mar (de la especie Spondylus princeps), entre otras cosas; esta ofrenda sigue los lineamientos de las ofrendas de las élites mayas, lo que muestra que los líderes del sitio participaban en el sistema de creencia maya. Asimismo, esta estructura posee características excepcionales, al ser enteramente de piedra, no tener la moldura superior de las demás estructuras, y ser semejante a las estructuras escalonadas de Copán, lo que muestra la gran influencia qué Copán tenía sobre esta área.
Plaza norte
La Plaza Norte o Gran Plaza mide 124 metros de este a oeste y 105 metros de norte a sur, cubriendo un área aproximada de 13.020 kilómetros cuadrados. Esta plaza se construiría a inicios del clásico tardío, específicamente después de la erupción Loma de Caldera; y contaba con un piso de argamasa (del mismo material del repello de las estructuras) con un grosor de 3 centímetros y que tendría un declive hacia el norte muy probablemente para controlar el desagüe pluvial. Asimismo, se considera que esta plaza habría sido el mercado de la población.
En ella se encuentran cuatro estructuras alargadas, denominadas como estructuras 6, 8, 9 y 10; miden entre 30 a 50 metros de largo, de 10 a 15 m de ancho y 3 m de alto, y que podrían haber sido residencias de élites. Hacia el norte la plaza está delimitada por la pirámide o estructura "5", también conocida como la Campana de San Andrés. Finalmente, al poniente de la estructura 5 se encuentran las estructuras 11 y 12 (también conocidos como montículo B y montículo A respectivamente); de ellas la estructura 11, mide unos 25 x 15 metros y al menos 1.40 metros de altura, está construido con toba volcánica o talpetate, y dataria del posclásico temprano ya que se encuentra encima de la ceniza de la erupción del Boquerón (fechada aproximadamente por el año 1000 d. C.; después del abandono del sitio).
Estructura 6
La estructura 6 fue investigada por el arqueólogo Akira Ichikawa fines de la década de 2010s; se localiza en el lado sureste de la plaza, contando con elementos adosados qué la unen con la estructura 5 y la acrópolis; y mide aproximadamente 50 metros de largo, 15 metros de ancho, y 3 metros de altura.
Cuenta con 5 cuerpos escalonados (con una altura qué oscila entre 0.5 y 0.7 metros, con rellanos de entre 0.5 y 0.6 metros de ancho, a excepción del último cuerpo que tiene un rellano de 0.9 metros qué pudo servir como andador en la cima de la estructura); y en su parte superior cuenta con por lo menos cuatro cuartos, de forma rectangular y cuyas dimensiones varían (entre 4.7 a 8.3 metros de largo y 1.8 a 2.2 metros de ancho), y cuya entrada (y por ende la fachada de la estructura) estaba orientada hacia la plaza.