miniaturadeimagen|276x276px|Acta Bautismal de Ramón Carrillo

Ramón Carrillo (Santiago del Estero, 7 de marzo de 1906 - Belém do Pará, 20 de diciembre de 1956) fue un neurocirujano, neurobiólogo y médico sanitarista argentino. Fue la primera persona que ejerció el cargo de ministro de Salud de Argentina, durante la presidencia de Juan Domingo Perón. Integró la tradición científica conocida como Escuela neurobiológica argentino-germana y produjo asimismo trabajos de antropología filosófica, dejando esbozada una "Teoría general del hombre". Si bien aceptar la propuesta de un cargo durante el gobierno peronista le permitió concretar algunas de sus ideas, sus variadas críticas al peronismo hicieron que más tarde Perón le exigiera la renuncia, tras lo cual debió abandonar el país. Su figura y su obra fueron reconocidas más tarde por el presidente de facto antiperonista General Alejandro Agustín Lanusse, quien gestionó la repatriación de sus restos en 1972 e impuso su nombre a diversos hospitales.

Biografía Formación y juventud Hijo de Ramón Carrillo Saavedra y de María Salomé Gómez Carrillo, Ramón Carrillo nació el 7 de marzo de 1906 en Santiago del Estero, en el seno de una familia acomodada. Su padre, egresado de la Escuela Normal de Paraná, fue docente del Colegio Nacional de Santiago del Estero, periodista y tres veces diputado provincial por el conservadurismo, siendo un referente provincial del general Julio Argentino Roca. En tanto, su bisabuelo, don Marcos Carrillo (1790-1854), fue un oficial español nacido en Murcia, quien luchó para el bando realista y cayó prisionero del general Manuel Belgrano en la batalla de Salta. El español Marcos Carrillo no solo era el abuelo de su padre, sino también, a su vez, el bisabuelo de su madre, razón por la cual el apellido Carrillo se repite en ambos progenitores. Tanto por parte paterna como materna era descendiente de las familias Taboada e Ibarra, su tío tatarabuelo era el caudillo Juan Felipe Ibarra, y sus tíos bisabuelos eran los caudillos mitristas Manuel Taboada y Antonino Taboada.https://www.familysearch.org/tree/person/details/GCB7-3P1 Luego de cursar sus estudios primarios y secundarios en su ciudad natal, partió rumbo a Buenos Aires para iniciar la carrera de Medicina. Cursó esta carrera de manera brillante, siendo alumno del neurólogo alemán nacionalizado argentino Christofredo Jakob, uno de los tantos científicos alemanes que impulsaron las universidades de Argentina. Al acercarse el final de su etapa universitaria, comenzó con sus primeras manifestaciones políticas públicas. Entre 1927 y 1929, Carrillo publicó una serie de artículos en la Revista del Círculo Médico. En 1929, al graduarse de médico, obtuvo la medalla de oro al mejor alumno de su promoción. Desde su época de estudiante, se inclinó hacia la neurología y la neurocirugía, colaborando con el Dr. Manuel Balado, eminente neurocirujano de la época, con quien realizó sus primeros trabajos científicos. Ya graduado, abrazó definitivamente estas especialidades y obtuvo una beca universitaria para perfeccionarse en Europa, donde trabajó e investigó junto a los más destacados especialistas del mundo, entre ellos, Cornelius Ubbo Ariëns Kappers.

Ramón Carillo tuvo cuatro hijos, siendo al menos los dos primeros, adoptados.

Trayectoria profesional Tras sus viajes por Europa, regresó a Buenos Aires en plena Década Infame. Tomó contacto con figuras emblemáticas de una corriente nacionalista de auge en aquella época. Se vinculó con su compañero de estudios primarios Homero Manzi y otros hombres, como Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz y los autores teatrales y de tango Armando Discépolo y Enrique Santos Discépolo —impulsores de las ideas nacionalistas en el ámbito artístico—; y se asoció con la escuela neurobiológica argentina activa en el Hospital de las Mercedes y el Hospital de Alienadas, luego llamados Hospital José T. Borda y Hospital Braulio Moyano, respectivamente.

Se unió al Centro de Estudiantes de Medicina y en 1930, entre los meses de mayo y junio, estuvo a cargo de la dirección de una publicación mensual del mismo, cuyo objetivo era difundir las investigaciones médicas de los estudiantes, doctores jóvenes y de algunos notables de la Facultad de Medicina. Dicha publicación se destacó por la vehemencia con que sus autores abogaron por la renovación de los conocimientos, la estructura y la sociabilidad médica.

En 1937, padeció una enfermedad aguda. La alta fiebre le dejó secuelas como hipertensión y cefaleas progresivamente más severas. Logró sobrevivir gracias a la dedicación clínica de su amigo de toda la vida, Salomón Chichilnisky, médico y literato que había comenzado cargando bolsas en el puerto para mantener padres y hermanos y, superando enormes obstáculos, había llegado a ser catedrático de neurología.

Durante esos años, Carrillo se dedicó únicamente a la investigación y a la docencia, hasta que en 1939 se hizo cargo del Servicio de Neurología y Neurocirugía del Hospital Militar Central en Buenos Aires. Este empleo le permitió conocer con mayor profundidad la realidad sanitaria del país. Tomó contacto con las historias clínicas de los aspirantes al servicio militar, que procedían de toda la Argentina, y pudo comprobar la prevalencia de enfermedades vinculadas con la pobreza, sobre todo en los aspirantes de las provincias menos desarrolladas. Llevó a cabo estudios estadísticos que determinaron que el país solo contaba con el 45% de las camas necesarias, y gran desigualdad entre las diferentes regiones, dado que algunas de ellas apenas contaban con 0,001 camas por mil habitantes. Confirmó de esta manera sus recuerdos e imágenes de provincia, que mostraban el estado de atraso en que se encontraba gran parte del interior argentino.

Con doble empleo debido a su necesidad de salario (aún era soltero, pero ayudaba a sostenerse a su madre y diez hermanos más jóvenes, cuidando que todos completaran una carrera profesional), en 1942 Carrillo ganó por concurso la titularidad de la cátedra de Neurocirugía de la Facultad de Ciencias Médicas de Buenos Aires. Allí formó una escuadra de talentosos discípulos, entre ellos Germán Dickmann, Raúl Matera, D. E. Nijensohn, Raúl Carrea, Fernando Knesevich, Lorenzo Amezúa, Jorge Cohen, Jacobo y León Zimman, Rogelio Driollet Laspiur, Juan C. Christensen y Alberto D. Kaplan. No obstante, en brusco viraje profesional, abandonó su carrera como neurobiólogo y neurocirujano para dedicarse al desarrollo de la sanidad pública (sanitarismo), desde donde podría concretar algunas de sus ideas.

Entre 1930 y 1945, produjo investigaciones originales sobre las células cerebrales que no son neuronas, denominadas neuroglía, y los métodos para teñirlas y observarlas al microscopio, así como sobre su origen evolutivo (filogenia) y sobre la anatomía comparada de los cerebros de las diversas clases de vertebrados.En ese periodo aportó nuevas técnicas de diagnóstico neurológico (yodoventriculografía; tomografía, que por carencia en la época de medios electrónicos no pudo integrar la computación, pero fue precursora de lo que hoy se conoce como tomografía computada; su combinación con el electroencefalograma, llamada tomoencefalografía). También durante esos quince años investigó las herniaciones del cerebro que ocurren en sus cisternas (hernias cisternales) y los síndromes que ocurren tras una conmoción o traumatismo cerrado cerebral (síndromes postconmocionales); descubrió la enfermedad de Carrillo o papilitis aguda epidémica; describió las esclerosis cerebrales durante cuya investigación realizó numerosos trasplantes de cerebro vivo entre conejos, y reclasificó histológicamente los tumores cerebrales y las inflamaciones de la envoltura más íntima del cerebro (aracnoides), inflamaciones llamadas aracnoiditis.

Entre 1931 y 1943, Carrillo estuvo afiliado al Partido Demócrata Nacional. Fue candidato a elector presidencial durante las elecciones generales de 1931 por la fórmula del PDN formado por Agustín P. Justo y Julio Argentino Roca (h). Asimismo, fue delegado por Santiago del Estero al Comité Nacional por la fracción renovadora del Partido Demócrata Nacional, liderada por el senador mendocino Gilberto Suárez Lago.

En 1943, Carrillo fue uno de los profesores de la Facultad de Medicina que apoyó la candidatura a la presidencia de Robustiano Patrón Costas, y formó parte de los miembros del Comité Nacional del PDN, junto a Suárez Lago, Armando Guevara Civit, Carlos Serrey, Adolfo Mugica, Eduardo Paz, Laureano Landaburu y Herminio Arrieta, que aprobó la fórmula presidencial de la Concordancia integrada por Patrón Costas y Manuel de Iriondo para las elecciones generales de septiembre de 1943.

En 1943, un golpe de Estado militar En 1944 a raíz del terremoto de San Juan de ese mismo año es convocado junto a otros médicos de renombre por el ministro Juan Domingo Perón, quien más tarde se convertiría en presidente para formar un gabinete de emergencias que proveerá de atención básica sanitaria a la población afectada coordinase las tareas de primeros auxilios. Luna Emanuel «Estudio histórico del terremoto de San Juan, artículo en la revista Anales de la Academia Nacional de Historia, tomo 58, págs. 79-92, 2006.En ese contexto, Carrillo conoció a Perón. Este último, convenció a Carrillo de colaborar en la planificación de la política sanitaria de su gobierno.

Poco después, a sus 39 años de edad, Ramón Carrillo prestó servicios brevemente como Decano de la Facultad de Medicina. Le tocó intermediar varios meses en un conflicto universitario altamente politizado entre izquierdas y derechas.

Ministro de Salud En 1946, Juan Domingo Perón fue electo presidente y confirmó a Carrillo al frente de la Secretaría de Salud Pública, que posteriormente se transformaría en el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de la Nación. Carrillo nombró como secretario de Salud al Dr. Chichilnisky, acompañado del médico científico Braulio Moyano, uno de los mejores discípulos de Christofredo Jakob. Sin embargo, Moyano dijo sentirse incapaz de desempeñar ese rol y prefirió permanecer como científico. Una de sus primeras medidas fue implementar el novedoso tren sanitario recorría el país durante cuatro meses al año, haciendo análisis clínicos y radiografías y ofreciendo asistencia médica y odontológica hasta en los lugares más remotos del país, a muchos de los cuales nunca había llegado un médico.La esposa de Perón, Evita, coordinó su accionar con el de Carrillo y contribuyó a consolidar su obra técnica.

Su gestión se caracterizó por dar prioridad al desarrollo de la medicina preventiva, a la organización hospitalaria, a conceptos como la "centralización normativa y descentralización ejecutiva". Desde la gestión de Carrillo se comenzaron a cumplir normas sanitarias como las campañas masivas de vacunación (antivariólica y antidiftérica) y la obligatoriedad de presentar los certificados de esas vacunas en las escuelas y para realizar ciertos trámites. Se implementaron campañas masivas a nivel nacional contra la fiebre amarilla, las enfermedades venéreas y otros flagelos.«El Dr. Ramón Carrilo», artículo publicado en febrero de 1977 en la revista Todo es Historia, n.º 117, pág. 17. También se destaca la creación de la Empresa de Medicamentos del Estado Argentino (EMESTA), primera fábrica nacional de medicamentos, y el apoyo a los laboratorios nacionales por medio de incentivos económicos para que los remedios pudieran estar disponibles para la mayoría de la población.

Durante su gestión, se inauguraron centenares de nuevos establecimientos sanitarios y hospitales, entre ellos el Hospital de Roque Sáenz Peña (provincia de Chaco), el Hospital de Jobson-Vera (provincia de Santa Fe), el Hospital de Pinto (provincia de Santiago del Estero), el Hospital de Chos Malal (provincia de Neuquén),