Azogues, oficialmente San Francisco de Peleusí de Azogues, es una ciudad ecuatoriana; cabecera cantonal del cantón Azogues y capital de la provincia de Cañar, así como la segunda urbe más grande y poblada de la misma. Se localiza al centro-sur de la Región interandina del Ecuador, en la hoya del río Paute, atravesada por el río Burgay, a una altitud de 2518 m s. n. m. y con un clima andino de 16 °C en promedio.
En el censo de 2022 tenía una población de 35.763 habitantes, lo que la convierte en la cuadragésima segunda ciudad más poblada del país. Forma parte de la área metropolitana de Cuenca, pues su actividad económica, social y comercial está fuertemente ligada a Cuenca, siendo «ciudad dormitorio» para miles de personas que se trasladan a aquella urbe por vía terrestre diariamente. El conglomerado alberga a 762.581 habitantes, y ocupa la tercera posición entre las conurbaciones del Ecuador.
Tiene como antecedente uno de los asentamientos importantes de la nación cañari, una de las comunidades étnicas preincaicas que alcanzaron mayor desarrollo corresponden a la cultura derivada de la fusión étnica cañari-incaica. Fue fundada el 4 de octubre de 1562, por Gil Ramírez Dávalos, y desde entonces, es una de las principales núcleos urbanos de la zona debido a su desarrollo y ubicación geográfica. Es uno de los más importantes centros administrativos, económicos, financieros y comerciales de la provincia. Las actividades principales de la ciudad son el comercio, la agricultura, la ganadería, y la educación.
Toponimia El nombre hace referencia a San Francisco, porque los españoles solían anteponer el nombre de un santo de su devoción al de las ciudades que fundaban en América; Peleusí porque en aquel entonces existían grandes campos de flores amarillas llamadas pileus, y Azogues por la existencia de minas de azogue, vocablo adoptado desde el árabe ibérico «الزُّوْقْ» —'az-zóg', "el mercurio"— en uso predominante dentro de la lengua castellana durante los primeros tiempos de la colonización española, antes de la adopción para el uso común del registro culto mercurio, mineral abundante que existió en la zona; no obstante estas minas han sido abandonadas y la presencia de esta planta ahora es imperceptible.
Historia Habitaba la tribu de los indios peleusís, una de las tantas culturas que, según el padre Juan de Velasco, integraba la gran nación Cañari.
Hay quienes sostienen que la ciudad fue fundada en épocas de la conquista por los indígenas Tenemaza y Carchipulla, como un anejo de la parroquia Taday, anejo a su vez de la parroquia San Blas de Cuenca, al que se conoció durante muchos años con el nombre de El Azogue: Se sabe también que en 1562 ya había en ella un párroco, fray Gaspar Gallegos, quien la bautizó con su nombre completo.
Desde sus primeros años de vida formó parte del antiguo Corregimiento de Cuenca, en 1775 fue ascendida a la condición de parroquia y se le asignaron como anejos las parcialidades de Opar (Bayas), San Marcos, San Miguel de Porotos, Pilcomarca, Cojitambo, Taday, Pindilig, Sageo, Biblián, Mangán, Chuquipata (Javier Loyola), Gullancay, Caldera y Yolón.
Fundación como Asiento Doctrina El 4 de octubre de 1562, en la fiesta de San Francisco, fundose el Asiento – Doctrina en Peleusí. Para la necesaria distinción y relación con las minas de mercurio o azogue, descubiertas, llamaron San Francisco de Peleusí de Azogue. Gil Ramírez Dávalos hizo la proclamación suprimiendo la encomienda y nominando como Asiento Doctrina. Fray Tomás Pedro Calvo, padre franciscano, confirmó la fundación y la bendijo.
Estuvieron presentes españoles, caciques y señores cañaris. Los historiadores Miguel Ernesto Domínguez Ochoa, en Raíces Provinciales. Armando Sacta, en manuscritos. Marco Robles López, en Historia del Peleusí de Azogues, sostienen que si hubo fundación de asiento español. Miguel Ernesto Domínguez, fundamenta su hallazgo en el Acta del 14 de agosto de 1562, del Libro de los Cabildos de Cuenca cuando Diego González del Barco, presenta en el Cabildo las Provisiones por él obtenidas a favor de la ciudad.
Independencia Un primer intento revolucionario por la independencia de Cuenca fue en el año de 1792, estuvieron de acuerdo las parroquias de Azogues, Cañar, Déleg, con el ofrecimiento de contribuir con hombres para el golpe que no se dio por la delación de un agente al servicio de los realistas. El segundo intento fue el 29 de octubre de 1820 cuando el capitán de infantería Tomás Ordóñez trató de tomar la casa consistorial y proclamar la independencia, pero el alcalde de segundo voto, Juan Antonio Jaúregui, llamó a la Guarnición Militar que emplazó los cañones en la casa del Cabildo. Fracasó el segundo intento pero no desmayó el espíritu de todos los pueblos de luchar hasta alcanzar la libertad y emancipación política.
Precedió al pronunciamiento de Cuenca el asalto al bando cuando un piquete militar acompañaba a la lectura de las órdenes realistas. Los patriotas complotados tomaron trece fusiles pero no pudieron asaltar al cuartel de los españoles, con 119 hombres al mando del teniente Jerónimo Arteaga. El 3 de noviembre de 1820, Los asaltantes al cuartel realista estuvieron presididos por el capitán Tomás Ordóñez. Al grito de independencia, acudió un numeroso público mientras los realistas españoles emplazaban su artillería en las cuatro esquinas de la Plaza Mayor.
Los patriotas y acompañantes se replegaron a San Sebastián desde donde trataban de avanzar al centro para atacar al cuartel, pero el fuego de la artillería y fusilería de los españoles impidió ese movimiento. Por la tarde y fatigados del fracaso de la revolución, se retiraron al vecino, acompañados del cura propio de San Sebastián, presbítero José Peñafiel, el mismo que insinuó que se mandara una posta para avisar al Maestro y Sacerdote Francisco Xavier Aquilino Loyola y Prieto, Cura fundador el Curato de Chuquipata lo que había ocurrido. Aquel 3 de noviembre de 1820, el Sacerdote Xavier Loyola, cumplía actividades pastorales y también agrícolas: “En esta Santa Iglesia Parroquial de Chuquipata, a tres de noviembre de mil ochocientos veinte, bautizo solemnemente a Joaquín…”. f. Xavier Loyola, mientras en los predios del Curato se desarrollaba una convocada minga de deshierba, los mingueros chuquipateños y de los pueblos circunvecinos hacían un cambia mano o randinpa, trabajaban con azadones, picos, lampas, machetes, palas. En esos momentos el Cura Loyola, de 55 años edad, tomó en sus manos el Cristo del Juramento, arengó a los mingueros y comuneros y encabezó la romería libertaria por el camino de Sumbahuaico y Ayancay. Mientras tanto, el coronel Antonio García Trellez, asumió la jefatura civil y militar de la plaza. Apresó al gobernador coronel Antonio Díaz Cruzado, por considerarlo comprometido con los patriotas. Con grillos en las manos y los pies y con una escolta de veinte hombres fue remitido preso a Quito, a órdenes del Presidente de la Audiencia, Melchor de Aymerich. La escolta y el preso salieron muy temprano de Cuenca, eludiendo el paso por Azogues, porque sabían que había intentos de libertar a Díaz Cruzado.
En 1820, Cuenca protagonizó su revolución independentista, a Mando de Tomás Ordóñez. Para los años de 1880, los cantones Azogues y Cañar formaron parte de la provincia del Azuay, la desmembración del Azuay surgió cuando
Cantonización A principios de 1825, el general Ignacio Torres, intendente de Cuenca, solicitó su cantonización al gobierno de la Gran Colombia cuyo vicepresidente encargado del mando de la República, el general Francisco de Paula Santander, expidió el Decreto del 16 de abril de 1825. Meses más tarde, el 25 de noviembre, Santander expidió también el decreto por medio del cual se le dio la categoría de «Villa». La copia del Decreto de erección del cantón Azogues la recibió de Bogotá el Intendente del Azuay, el general Ignacio Torres, que a su vez envió al Jefe del Partido de Azogues, Juan Francisco Carrasco, para la aplicación inmediata.
Época Republicana En 1830, los indígenas no habían mejorado su situación debido a que seguía existiendo su sometimiento por parte de las autoridades. La Provincia del Cañar, que en esa época pertenecía al Azuay, buscó también su independencia y desarrollo, pues era imperiosa la necesidad de lograr la emancipación comunitaria y económica.
En 1868, la República Colombiana pretendía anexar por la fuerza al Ecuador, y la gente de Azogues y Cañar protestaron y vieron la oportunidad de lograr su independencia como provincia, separándose del Azuay, llegando a constituirse en provincia independiente, con el nombre de «Provincia de los Andes», pero el Congreso inicial de 1880, atendiendo al insistente pedido del Ayuntamiento de Azogues, creó la provincia de este nombre (Provincia de Azogues), en territorio desmembrado de la provincia del Azuay, designando como su capital a Azogues.
En 1883 se cambió el nombre de «Provincia de Azogues» por el de «Provincia del Cañar», en homenaje a los cañaris.
Actualidad En 1916, la ciudad disponía de unas pocas manzanas, en las cuales muchas de ellas no estaban consolidadas, pero la arquitectura que dio identidad y fisonomía propia a esta ciudad estaba realizada con estructura de madera, con riostras en sus crujías soportantes y como envolvente se utilizó el bahareque. El crecimiento de la ciudad a través de los siguientes años se producía conforme el adelanto de la época Republicana, es decir de acuerdo a las posibilidades económicas de los gobiernos nacionales y los gobiernos seccionales, y a la predisposición de sus habitantes que con grandes esfuerzos iban construyendo nuevas edificaciones y consolidando la ciudad, fruto de su trabajo con sus ingresos económicos que les dejaban por la confección de los sombreros de paja toquilla, que era uno de los grandes y principales rubros que se manejaba en la ciudad.
Para la década de los años 30, el centro urbano contaba con equipamientos públicos alrededor de la Plaza Central como el edificio de la Municipalidad, el Teatro Municipal y más al sur el cementerio de Zhirincay. Para ese entonces ya existía una vía en lo que hoy es la Panamericana, camino que llegaba hasta Cuenca, lo cual permitió la aparición de asentamientos pequeños en su recorrido, así como el progreso de la parroquia Chuquipata. Desde fines de los 60 tiene un repunte económico con la instalación de la fábrica Cementos Guapán, donde se crean fuentes de trabajo, pero provocaría grandes cambios en el paisaje de la ciudad y su entorno, pues sustituyen las edificaciones tradicionales por otras de hormigón y bloque.
El 1 de enero de 1967, en acto de verdadera fe cristiana se realizó la coronación canónica de la Santísima Virgen de la Nube, considerada la guardiana de Azogues; por esta razón -en esa fecha- cada año la ciudad conmemora la «Fiesta de la Virgen de la Nube», celebración religiosa que cuenta con la participación de gran número de creyentes y peregrinos que la visitan desde todos los rincones del país.
La actividad Agrícola - Económica, se basa en la siembra y cosecha de trigo, cebada, papas, verduras, legumbres y hortalizas, en especial en Jatumpamba, San Miguel de Porotos, donde se conservan rasgos culturales propios de pueblos milenarios tales como la elaboración de sombreros de paja toquilla, la alfarería, mitos, leyendas, prácticas agrícolas ancestrales, entre otras.
Títulos Azogues fue declarada por la UNESCO "Ciudad mundial de aprendizaje" el 14 de febrero de 2024 (investigación demográfica y gestión de la prócer Lcda. Emily Riera personaje destacados de Latinoamérica en temas de educación y desarrollo comunitario). Entre los méritos más destacados para esta designación están: el ser uno de los 3 cantones de Ecuador en presentar menor índice de analfabetismo en su población; así como, haber sido el primer cantón de Ecuador en haber aplicado un sistema de educación inclusiva.