es una serie de manga escrita e ilustrada por el dúo Adachitoka. La historia contiene elementos relacionados con el sintoísmo y gira en torno a Yato, un dios que concede deseos a la gente por dinero, para así algún día construir su propio santuario. Una tarde, mientras cumple un recado, una estudiante llamada Hiyori lo salva de ser atropellado y luego de este incidente se transforma en una han'yō. A partir de entonces, acompañados por el joven Yukine, Yato y Hiyori tienen diversas aventuras en tanto aguardan que él consiga devolverla a su estado natural. Más adelante, un hechicero conocido como «Padre» se suma a la historia e intenta separar a los tres, en búsqueda de sus propios intereses. La atmósfera de la serie es sombría en su mayoría, y algunos de los temas abordados son la muerte y la soledad.
Las autoras habían trabajado en la Gekkan Shōnen Magazine de la editorial japonesa Kōdansha entre 2003 y 2010, desempeñándose como ilustradoras del manga Alive: The Final Evolution. Cuando este finalizó, presentaron algo de material propio al editor de la mencionada revista, Yohei Takami. Ante el interés de Takami por uno de sus personajes en particular —una versión inicial de Yato—, Adachitoka ideó la historia de Noragami con base en este. El manga se publicó por primera vez en diciembre de 2010, en la Gekkan Shōnen, y se vendió mensualmente hasta su finalización en enero de 2024. Su edición se suspendió momentáneamente entre mayo de 2017 y julio de 2018, debido a problemas de salud de una de las mangakas. La serie consta de veintisiete volúmenes recopilados en tankōbon y generó una obra paralela, , de dos volúmenes. Las versiones en español las publicaron Norma Editorial en España y Panini Manga en Argentina, Colombia y México para su distribución en el resto de Hispanoamérica.
La trama del manga se adaptó a dos animes producidos Bones, dirigidos por Kotaro Tamura y emitidos por la cadena Tokyo MX. El primero se transmitió desde enero hasta marzo de 2014, cuenta con material original y consta de doce episodios. Por otra parte, la segunda se tituló y, entre octubre y diciembre de 2015, emitió trece capítulos. Además, se produjeron cuatro animaciones originales y dos obras de teatro. Tanto el anime como el manga alcanzaron un éxito moderado dentro y fuera de Japón y obtuvieron buenas críticas en su mayoría.
Argumento Trasfondo La historia transcurre en una versión moderna de Tokio, donde existen dos dimensiones paralelas: en una habitan los humanos y demás seres vivos como los pingüinos , y en la otra, dioses y varios personajes pertenecientes al folclore japonés. Las deidades son aquellas veneradas en el sintoísmo y conceden deseos a cambio de una ofrenda monetaria. Nacieron para cumplir los pedidos de las personas y necesitan de ellas para sobrevivir; de lo contrario, desaparecen. No es imprescindible para la supervivencia de un dios poseer una gran cantidad de seguidores, ya que pueden existir durante siglos, siempre y cuando al menos un individuo los recuerde. Si por cualquier motivo fallece, es posible que reencarne. Es común que las personas no sean capaces de sentir la presencia de los seres espirituales y, en caso de que lo logren, suelen olvidarse de ellos al dejar de verlos.
thumb|180px|Ilustración de Toriyama Sekien de un ayakashi en su libro Konjaku Hyakki Shūi Los mencionados o «fantasmas» son una variedad de yōkai que frecuentan zonas con atmósferas depresivas, porque buscan corromper a personas con problemas para devorarles el alma. Atacan también a los dioses y son capaces de provocar yasumi o «impureza», que devora el cuerpo si no se exorciza al enfermo o se lo purifica con agua bendecida. Las deidades no pueden sellar a los ayakashi por sí mismos y necesitan de herramientas llamadas para ello. Se trata de espíritus de gente que murió y quería seguir viviendo, por lo que las almas de quienes se hayan suicidado no pueden convertirse en shinki. Cuando una deidad encuentra un espíritu suelto, puede realizar el proceso de conversión recitando un conjuro y, a partir de entonces, el shinki adaptará dos formas: una humana y la otra, de algo que sea de utilidad —como armas, criaturas u objetos—. Llamándolo por su nombre, el dios decide cuándo invocarlo como arma.
Las acciones del shinki repercuten directamente en su dios, quien sufrirá dolores y contraerá impurezas si su instrumento comete pecados. La divinidad tiene la potestad de excomulgar al instrumento o de someterlo a un . Esta es una ceremonia sumamente dolorosa que, de salir bien, lo librará de impurezas. Aunque es raro que suceda, un shinki puede incrementar su poder y evolucionar a cuando haya «jurado una eterna lealtad hacia su amo».
Sinopsis La historia se centra en Yato, un dios desconocido que a cambio de cinco yenes concede los deseos de la gente, con la esperanza de ahorrar dinero para construir su propio santuario y obtener una gran cantidad de seguidores. No tiene un templo erigido en su honor, trabaja a domicilio y realiza tareas poco convencionales. Para publicitarse, anota su número de celular en baños de escuelas o lo pinta con aerosol en paredes públicas. Su ya adversa situación se agudiza cuando su shinki, harta de él, renuncia y lo deja indefenso ante posibles ataques de ayakashi.
Un día, mientras Yato cumple un trabajo buscando un gato, una estudiante de secundaria llamada Hiyori Iki nota su presencia y lo salva de ser arrollado por un autobús, aunque en el proceso resulta herida y termina ingresada en un hospital. La muchacha descubre que este suceso la ha convertido en una han'yō —es decir, que es tanto humana como ayakashi—, lo que la deja expuesta a criaturas provenientes de la dimensión espiritual. Yato acepta devolverla a la normalidad y, al no tener idea de cómo hacerlo, siempre encuentra motivos para postergar este trabajo. Con el tiempo, descubre que la posible solución es cortar sus lazos con Hiyori para que lo olvide y se aleje del mundo espiritual. No obstante, en este punto ella se ha encariñado demasiado con él y le pide que no lo haga. Por otra parte, en una ocasión, mientras huye de un ayakashi, Yato se topa con un y la transforma en su shinki, Yukine. Al tratarse de un adolescente rebelde, la relación entre ambos es conflictiva hasta que el joven supera el ritual de purificación y comienza a serle obediente y extremadamente leal.
Uno de los primeros arcos se centra en Bishamonten, una poderosa diosa que odia y persigue a Yato desde que este asesinó a sus shinki en el pasado, porque se habían llenado de impurezas. El único sobreviviente fue Kazuma, el hafuri no utsuwa de Bishamonten quien, sin que ella se entere, rogó a Yato que acabara con sus compañeros, con el fin de que no consumieran a su maestra. En el presente, Bishamonten nuevamente comete ese error, en parte debido a la traición de uno de sus shinki. Sin embargo, el protagonista vuelve a salvarla de las impurezas. El principal antagonista de Noragami es un hechicero conocido como «Padre», aunque se lo presenta como Kouto Fujisaki, un estudiante al que le poseyó el cuerpo. A lo largo de la historia, este hombre, que durante mucho tiempo utilizó a Yato para que matara gente con el fin de atacar a los dioses, trata de separarlo de Hiyori y Yukine para seguir usándolo como parte de su plan.
Temáticas y estilo Dentro de la industria del manga, son frecuentes las obras con elenco encabezado por deidades representadas de manera moderna. Sin embargo, Noragami se diferencia en cuanto a perspectiva; Yato, lejos de presentar características divinas, por poco mendiga para subsistir. La serie principalmente ofrece acción, con batallas contra espíritus malignos; drama, tratando los problemas emociones de muchos personajes; y comedia, reflejada por ejemplo en la actitud del inverosímil protagonista o en los episodios narcolépticos de Hiyori. La atmósfera alegre paulatinamente se torna triste y oscura, más que nada en el arco donde surgen conflictos entre Bishamonten y sus tesoros sagrados.
En Noragami se exponen temas como la soledad, las mentiras y la muerte. La periodista Rebecca Silverman opinó que el fallecimiento de Tadashi Kawashima, que tuvo gran impacto en Adachitoka, quizás haya inspirado este tipo de historias. Tanto Yato como Yukine enfrentan conflictos debido al pasado: los asesinatos cometidos años atrás por el primero comienzan a repercutir en su mente, razón por la que busca la expiación realizando pedidos poco remunerados. Por su lado, Yukine inicialmente no soporta estar muerto, atraviesa una eterna pubertad y envidia a los vivos. Adicionalmente, se aborda el significado de la amistad, que para Yato es «simplemente lo más importante en su vida eterna, y el miedo a perder [esas personas] rige sus acciones», y la reencarnación, mediante la cual el dios es despojado de sus recuerdos.
Personajes A continuación se describirá brevemente a los personajes principales, y se nombrará a los seiyū de la versión original y a los actores de doblaje en Hispanoamérica y España:
es un dios desconocido que no posee un santuario ni está registrado oficialmente como una divinidad. Esto, sin embargo, no impide que anhele construirse uno y algún día convertirse en un personaje sumamente famoso. En realidad se llama Yaboku, pero se lo conoce como Yato desde que su primera shinki leyó su nombre erróneamente. Tiene actitudes poco convencionales, viste ropas deportivas y realiza trabajos fuera de lo común. Siglos atrás vivió como un dios de la calamidad relativamente poderoso que cometió infinidad de pecados. En su idioma original, su seiyū es Hiroshi Kamiya, mientras que en el doblaje hispanoamericano es Iván Fernández y en el español es Roger Pera.
es una estudiante de tercer año de secundaria. Proviene de una familia sobreprotectora, en palabras del propio personaje, aunque sus allegados rara vez se entrometen en sus asuntos o hacen aparición en la obra. Tras salvar la vida de Yato, se vuelve una han'yō, lo que la hace capaz de percibir el mundo espiritual. Este incidente provoca que se separe de su cuerpo cada vez que se duerme —lo que comienza a sucederle en cualquier sitio y momento— y adapte una forma incorpórea. En la serie, se entrevé que se ha enamorado de Yato, sentimiento que, al parecer, es mutuo. En su idioma original, su seiyū es Maaya Uchida, mientras que en el doblaje hispanoamericano es Karen Hernández y en el español es Cari Monrós.
era un alma perdida a quien Yato convirtió en su shinki, estado en el que toma forma de espada. Se trata de un adolescente que no recuerda nada de su vida pasada y constantemente comete pecados, ya que se encuentra en plena etapa de rebeldía. Sin embargo, después de someterse exitosamente a un ritual de purificación, se vuelve más maduro y obediente. En busca de mejora, toma lecciones escolares de Hiyori y se capacita como tesoro sagrado, con ayuda de Kazuma. Cuando evoluciona a hafuri no utsuwa, asume la forma de dos espadas. En su idioma original, su seiyū es Yūki Kaji, mientras que en el doblaje hispanoamericano es Erick Padilla y en el español es Rubén Felis.
es una diosa de la guerra extremadamente poderosa, así como una de los siete dioses de la fortuna. Tiene cientos de instrumentos divinos, ya que rescata a todas las almas que halla, pero por este motivo muchos de ellos se sienten olvidados, lo que crea impurezas. No es la primera vez que esto sucede, puesto en el pasado cometió el mismo error y fue Yato quien acabó con ellos para que no la consumieran. Bishamonten nunca se enteró de que Kazuma, su shinki más preciado, fue quien pidió a Yato que matara a sus compañeros, por el bien de su ama. En su idioma original, su seiyū es Miyuki Sawashiro, mientras que en el doblaje hispanoamericano es Lupita Macedo y en el español es Rosa López.