thumb|250px|El Puma alemán, que entró en servicio en 2010, es uno de los VCI mejor protegidos. Un vehículo de combate de infantería (VCI), conocido también por las siglas en inglés IFV (infantry fighting vehicle) o MICV (mechanized infantry combat vehicle), es un tipo de vehículo blindado de combate usado para transportar infantería a la batalla y para proporcionarle fuego directo de apoyo.

El Tratado de las Fuerzas Armadas Convencionales en Europa de 1990 define a un vehículo de combate de infantería como:

Los VCI a menudo sirven tanto como sistema principal de armas y como modo de transporte de una unidad de infantería mecanizada.

Los VCI son distintos de los transportes blindados de personal (TBP), los cuales son vehículos de transporte armados solo para autodefensa y no están específicamente diseñados para luchar por sí solos. Los VCI están diseñados para ser más móviles que los tanques y están equipados con un cañón automático de tiro rápido o un arma convencional grande. Así mismo, pueden tener ranuras de disparo en sus lados para que los hombres de la infantería disparen sus armas personales mientras están a bordo.

Los VCI ganaron popularidad rápidamente en los ejércitos de todo el mundo debido a la demanda de vehículos con más potencia de fuego que los TBP que fuesen menos caros y más fáciles de mantener que los tanques. Sin embargo, no reemplazaron por completo a los TBP, debido a la continua utilidad de estos últimos en funciones especializadas. Algunos ejércitos han continuado manteniendo flotas tanto de VCI como de TBP.

Historia

Inicio

Muchas de las posiciones ganadas por el avance de los tanques se perdieron debido a la falta de infantería y de coordinación entre infantería y tanques. El hecho de que la infantería resultara ser muy vulnerable al fuego de ametralladoras hizo que los británicos pensaran en vehículos para el transporte seguro de soldados.

En 1917, en el planteamiento de la batalla de Cambrai se decidió que los tanques británicos de vanguardia serían seguidos por la infantería. Está si situaría en columna detrás de cada sección de 3 tanques, obteniendo así apoyo de fuego y cierta protección contra el fuego de fusiles y ametralladoras. A la vez la infantería cubriría la vulnerable parte trasera de los torpes tanques. Comenzado el combate las ametralladoras y cañones de los tanques Mark V y Mark V suprimieron las defensas y aplastaron las alambradas, ayudando al rápido avance de la infantería. Los alemanes abandonaron sus posiciones defensivas y retrocederieron varios kilómetros. Acababa de nacer la fuerza combinada de tanques e infantería.

La cooperación cercana entre infantería y los tanques demostró ser vital para lograr penetrar las líneas enemigas. Los británicos comenzaron a pensar en llevar infantería dentro de los tanques. Para la ofensiva de 1918 se incorporó un nuevo modelo de tanque, 5 toneladas más pesado y dos metros más largo, para permitirle avanzar con más facilidad sobre las trincheras enemigas y tener espacio interior para acomodar 20-25 soldados. Estos desembarcarían para proporcionar apoyo o para ocupar las trincheras.

El empleo de infantería montada en los tanques fue utilizado en Amiens, pero la táctica falló por las duras condiciones del interior de los tanques. Cuando la infantería desmontó no estaba en condiciones para entrar en combate.

La infantería motorizada no podía seguir a los tanques ya que sus camiones requerían un terreno firme sobre el cual desplazarse. Los obstáculos como cráteres, alambre de espino y trincheras eran dificultades añadidas. La solución fueron los vehículos sobre orugas. Para la ofensiva de 1919 se creó el tanque Mark IX, versión de transporte de tropas derivada de un tanque normal al que se le quitó el armamento, aisló el ruido de los motores y se mejoró algo la ventilación.

Durante el periodo de entreguerras algunos pocos en el ejército británico defendían que era necesario contar con vehículo blindado diseñado para transportar la infantería que acompañará a los tanques. Pero se encontraron con el escaso presupuesto y la férrea oposición de sus compañeros.

Segunda Guerra Mundial

El inicio de la guerra encontró en el mejor de los casos a la infantería motorizada, equipada con camiones para seguir a los tanques. Pronto quedó claro que los camiones utilizados como transportes de tropa no proporcionaban ni adecuada protección ni adecuada movilidad para seguir a los tanques. La solución más aceptada fue el empleo de semiorugas.

Alemania

thumb|300px|Semioruga Sd.Kfz 251 fotografiado en Francia, 1944 thumb|300px|Semioruga Sd.Kfz 251 en las estepas rusas

En 1935 se propuso que los vehículos para la infantería podrían ser los vehículos semioruga, ya en uso en Francia. A instancias de la Oficina de Armamento del Ejército se trabajó en un semioruga blindado para ser utilizado como vehículo antitanque, armado con cañón 3,7 cm L/70. Cuando surgió la necesidad urgente de un vehículo blindado para transporte de personal se aprovechó esta experiencia previa. El Sd.Kfz 251 fue el caballo de batalla de la infantería mecanizada en las unidades acorazadas. Este vehículo era una versión blindada del tractor de artillería semioruga Sd.Kfz.11. Debía ser capaz de transportar un pelotón de Panzergrenadiers y sus equipos acompañando a las Divisiones Panzer, protegiéndoles del fuego de las armas enemigas y dándoles algo de protección contra la artillería. Fue denominado Mittlere Schützenpanzerwagen (Vehículo Blindado Medio de Asalto). Su cabina abierta hacía que la tripulación fuera vulnerable a los proyectiles de alto poder explosivo y a las esquirlas. Su blindaje inclinado tipo Glacis había sido ya probado en los prototipos del cañón autopropulsado 7,5cm Selbstfahrlafette L/40,8.

Los Schützenpanzerwagen (SPW) se asignaron al transporte de tropas que acompañarán a los tanques, e incluso se preveía al combate desde el propio vehículo y por ello estaban ligeramente blindados. Cada compañía de infantería mecanizada se esperaba que dispuduera de 18 vehículos acorazados y 20 ametralladoras, con capacidad para desembarcar tres secciones de fusileros y la asignación estándar de armas pesadas de compañía. El Sd.Kfz 251 fue producido en menos cantidad de la necesaria y solo 26 de los 261 batallones Panzergrenadier fueron equipados con ellos. El Sd.Kfz 251 era un diseño superior a los semiorugas M2/M3 americanos ya que tenía mejor movilidad y mejor protección de los tripulantes, pero se produjo en mucho menor número.

Para mediados de la guerra existían divisiones completamente de infantería mecanizada, las llamadas divisiones Panzergrenadier. Dado que Alemania no podía producir las cantidades suficientes de semiorugas, solo unas pocas divisiones estaban realmente mecanizadas y muchas veces la infantería era transportada en camiones a la batalla, o montada sobre tanques y cañones de asalto.

Estados Unidos

Durante el periodo de entreguerras se buscó mejorar la movilidad. Con el objetivo de encontrar un vehículo se evaluó el semioruga Citroën-Kégresse. La White Motor Company produjo un prototipo de semioruga utilizando su propio chasis y el cuerpo de un M3 Scout Car.

El semioruga M2 fue creada por las armas de caballería y artillería, pero fue también adoptado por la infantería. Para 1940, el semioruga había sido estandarizado en el ejército norteamericano como vehículo para la infantería mecanizada.

La doctrina era que la infantería combatiese desmontada cuándo las circunstancias lo exigieran. El armamento montado en los semiorugas sería usado en algunas ocasiones como apoyo directo. Cada división blindada poseía 433 M2 o M3, 200 en los regimientos blindados y 233 en el regimiento de infantería blindada.

Los semiorugas fueron inicialmente impopulares y bautizados como las Cajas de los Corazones Púrpura (la condecoración del Ejército de Estados Unidos para los heridos en combate). La experiencia en combate en África como en Europa dejó ver los defectos y ciertas limitaciones operativas del M2/M3. La falta de protección de la parte superior y blindaje de poco espesor los hacía vulnerables en combate.

thumb|300px|Semioruga M3 capturado y operado por el Afrika Korps. thumb|300px|Semioruga M3 en Alemania, 1945. Entre los prototipos probados para solucionar los problemas estuvo el M39, básicamente aprovechando el casco del cazacarros M18 que se consideraba ya obsoleto. El ejército exigía contar con un vehículo que permitiera a la infantería seguir la marcha de los tanques en Europa. Para aumentar el volumen utilizable y dar protección adicional de los pasajeros en la parte superior se agregó una cabina blindada baja. Consistía en cuatro láminas trapezoidales ensambladas en una estructura en forma de pirámide truncada. La parte delantera de la cabina tenía un pequeño hueco para montar una ametralladora. Pero el M39 tenía las desventajas de los Kangaroo británicos y además poco espacio interno para los soldados y su equipo.

Ya muy al final de la guerra apareció el M44, con protección superior pero un perfil demasiado alto y blindaje más bien escaso. La producción fue cancelada por buscarse un vehículo con menor tamaño.

Reino Unido

El Universal Carrier fue el vehículo blindado de transporte de tropas empleado por los británicos y la Commonwealth durante la guerra. Se recibieron adicionalmente semiorugas americanos. thumb|300px|right|Un Kangaroo, 1945.

La solución elegida ante las bajas en combate en Francia en 1944 fue emplear tanques sobrantes, a los cuales se le quitó la torre para transportar en su interior infantería. De esta manera nacerían los Kangaroo, que ofrecian buena protección pero eran vulnerables en la parte superior. Se comenzó con la conversión de 72 obuses autopropulsados M7 Priest. Más tarde se emplearon tanques canadienses Ram ya obsoletos. A pesar de todo en Europa se haría uso de estos blindados con resultados satisfactorios.

Corea thumb|300px|Bajando heridos de un M39 en Corea.

Los americanos emplearon de nuevo en combate los semiorugas M3. Irónicamente los semiorugas más apreciados fueron las variantes antiaéreas M-15 y M-16, muy efectivos contra las oleadas de la infantería comunista.

El blindado M39 demostró gran movilidad en el montañoso terreno, siendo muy útil para abastecer posiciones en colinas y zonas de difícil acceso.

La experiencia en combate demostró la necesidad de contar con blindados transportar la infantería en el campo de batalla. A finales de la década de 1940 llegó el M75, capaz de transportar diez hombres, el jefe de vehículo y el conductor. Sin embargo era caro, por lo que sólo se fabricaron unos 1.700 vehículos antes de que parar la producción en 1954.

Comienzos de la Guerra Fría

El concepto de VCI evolucionó directamente del de TBP. Durante la Guerra Fría, entre 1947-1991, los ejércitos instalaron sistemas de armas más y más pesadas en los chasis de los TBP para que proporcionasen fuego de supresión para la infantería que descendía del compartimento para tropas del vehículo. Con el aumento de la mecanización de las unidades de infantería en todo el mundo, algunos ejércitos también empezaron a creer que el personal embarcado debería de poder disparar sus armas desde dentro de la protección de los TBP y solo luchar a pie como último recurso. Estas dos tendencias llevaron al VCI, con ranuras de disparo en el compartimento para las tropas y con un sistema de armas manejado por la tripulación. El VCI estableció un nuevo nicho con respecto a los vehículos de combate que funcionaban sobre todo como blindados portadores de armas o como TBP.