Yongle (永樂, «Felicidad perpetua», 2 de mayo de 1360 en Nankín-5 de agosto de 1424 en Yumuchuan, Mongolia Interior), fue el tercer emperador de la dinastía Ming, gobernando desde julio de 1402 hasta su fallecimiento en 1424. Su nombre personal era Zhu Di (朱棣, Chu Ti).

Cuarto hijo del emperador Hongwu, su reinado se considera el cénit de la dinastía Ming, ya que durante él se alcanzó la máxima extensión territorial, se mantuvo la economía estabilizada y se emprendió una dinámica política exterior que extendió la influencia de China por gran parte de Asia y África. Asimismo, sometió a Manchuria en 1404, anexionó el reino de Annam en 1407 y convirtió a Mongolia en protectorado chino en 1410. Sin embargo, la mitad posterior de su reinado comenzó ya a mostrar signos de decadencia, que se acentuarían en los siguientes emperadores.

Entre sus mayores hitos cabe destacar que durante su reinado se realizaron la mayor parte de los viajes exploratorios marítimos del almirante Zheng He, fue terminada la extensa enciclopedia que lleva su nombre y se transfirió la capital de Nankín a Pekín.

Orígenes La familia de Yongle era originaria de campesinos del norte de China. Su padre, Zhu Yuanzhang, fue entregado por sus padres a unos monjes budistas ya que carecían de medios para mantenerlo. Cuando la dinastía mongola o Yuan estaba sofocando la revuelta de los Turbantes Rojos se incendió su monasterio. Entonces Zhu Yuanzhang comenzó a reclutar soldados para derrocar la dinastía mongola. Zhu Yuanzhang proclamó la dinastía Ming en 1368, adoptando el nombre de emperador Hongwu. Poco después caía la capital mongola (Padu, futura Pekín).

Biografía Zhu Di recibió su nombre a los siete años, fue el cuarto hijo de los veintiséis que tuvo Zhu Yuanzhang. Su madre fue la princesa Ma (1332-82), también madre de los tres primeros hijos de Zhu Yuanzhang. Zhu Di consideró que su padre era enérgico, rápido, nunca perdía una batalla y respetaba a los civiles vencidos. De su madre destacó que era fuerte y trabajadora.

Los orígenes de la dinastía, humildes y del norte de China, hicieron que Hongwu desconfiara mucho de los letrados (pues estos eran cultos y, en general, procedían del sur de China). Yongle heredó parte de esta desconfianza, pues mostró cierta antipatía por las enseñanzas confucionistas, mientras que favoreció a sus rivales en la Corte, en especial a los eunucos.

El Principado miniaturadeimagen|La emperatriz Xu, primera esposa de Zhu Di. En 1370 los primeros diez hijos de Zhu Yuanzhong recibieron un principado (salvo el noveno, ya fallecido, y el primero, heredero al trono). A Zhu Di le correspondió Pekín y fue nombrado príncipe Yan. Allí, siguiendo las enseñanzas de su tío, el general Fu Younde, comandó la guarnición y apreció la vida de soldado (como uno más, según cuentan sus defensores).

En 1376 se casó por motivos políticos con la princesa Xu.

En 1385 murió el general Xu Da, y el general Fu Younde fue a Pekín a cubrir su vacante. Fue entonces cuando Fu Younde entregó a Zhu Di el prisionero de guerra castrado Zheng He, que jugaría un importante papel al servicio de Zhu Di.

Los años de conspiración En 1398 murió el emperador Hongwu, y siguiendo la costumbre china, Zhu Di guardó tres años de luto. Hongwu había designado a Zhu Biao (1355-1392) como heredero; la muerte de este hizo que se planteara un problema sucesorio. Existía la opción de nombrar a otro de sus hijos o bien al hijo de Zhu Biao. Se sabe que desde 1390 Zhu Di anhelaba el trono (en ese año cumplió los treinta y, según los confucionistas, a esa edad se debe tener carrera e ideas propias). Sin embargo, a pesar de sus claras aspiraciones al trono, Zhu Di procuró no despertar recelos en su padre. Este, siguiendo el consejo de los escolásticos, nombró sucesor a Zhu Yunwen (1377-1402), hijo de Zhu Biao. Una vez nombrado emperador, Zhu Yunwen adoptó el nombre de emperador Jianwen.

Pero el problema sucesorio seguía latente y podía estallar en cualquier momento una rebelión. Para prevenirlo se tomaron diversas medidas. La mayor parte de las tropas estaban bajo control directo del emperador, en el centro del país, y los jefes militares tenían la obligación de dejar a sus familias en la capital, Nankín. Además, el emperador fallecido solía dejar por escrito sus últimas voluntades. En el caso de Hongwu se materializaron bajo las Instrucciones de sus Antepasados, que permitían a Zhu Di un poder casi absoluto en Pekín (sólo superado por el del emperador), pero le dejaban con poco poder fuera de ella, hasta el punto de tener prohibida la visita a sus hermanos o tener que pagarse su estancia en Nankín en caso de viajar a la ciudad.

En 1395 murió el segundo hijo de Hongwu, Zhu Shuang (príncipe Qin). El joven emperador Jianwen conocía el peligro que corría su trono pero, asesorado por los no muy juiciosos Qi Tai y Huang Zicheng, sus medidas no lograron evitar la rebelión. Jianwen pretendía copiar la estrategia seguida por el emperador Jindi (de la dinastía Han), que consistió en ir retirando las competencias de sus rivales yendo del más débil al más fuerte, de tal modo que sólo les quedaran dos opciones: doblegarse o rebelarse en circunstancias desfavorables. Sin embargo no tuvieron en cuenta que en esta ocasión las circunstancias eran diferentes.

Jianwen prohibió a Zhu Di acudir al funeral de su padre, aunque este pudo enviar a sus hijos en su representación, que se quedaron como "invitados" en Nankín. Además Jianwen cercó Pekín con fuerzas leales a él.

Zhu Di también movió sus fichas. Hizo correr el rumor de que el padre de Jianwen, Zhu Biao, era hijo de una concubina. Sin embargo, a principios de 1399 parecía que no tenía ninguna opción de rebelarse contra Jianwen y en breve sería destituido de su cargo como comandante de las fuerzas de Pekín.

La campaña de Jingnan (guerra civil) Como último recurso, Zhu Di hizo creer que había enloquecido. Creyendo que ya no era un peligro y siguiendo a sus consejeros, Jianwen liberó a sus hijos en Nankín, lo cual fue un grave error ya que a partir de entonces Zhu Di ya no tuvo ningún motivo para ocultar sus intenciones.

Se ha discutido si Zhu Di buscó la guerra o fue obligado a ella. En todo caso, el intento de arresto de gente de su corte en Pekín por mensajeros de Jianwen fue la excusa para el estallido de la rebelión. Era el 6 de agosto de 1399.

El ejército rebelde de Zhu Di contaba con unos efectivos muy inferiores al del ejército lealista de Jianwen. Sin embargo, contaba con tropas experimentadas en el combate contra los mongoles, por no decir que también había mongoles entre sus filas. El propio Zhu Di había contado con un buen adiestramiento en el arte de la guerra y con sus dotes de mando, que le llevaron a conducir personalmente las tropas, se había asegurado la lealtad de sus soldados. Los rebeldes tomaron rápidamente la iniciativa. Para paliar su inferioridad numérica, el ejército rebelde utilizó maniobras de distracción: aparentaban dirigirse hacia un sitio para después, en un rápido movimiento, aparecer en otro. Así lograron enfrentarse con ejércitos lealistas inferiores, mientras eludían los más poderosos.

En cambio los lealistas -dirigidos inicialmente por Li Jinglong- pensaban que, dada su superioridad en recursos, el tiempo jugaba a su favor, por lo que prefirieron esperar y acumular un enorme ejército con el que aplastar a los rebeldes.

Los lealistas esperaban terminar rápidamente con la rebelión atacando directamente Pekín. Tras ser rechazados, fueron los rebeldes los que tomaron la iniciativa. Un año después (1400) los lealistas lanzaron una gran ofensiva contra los rebeldes, que fracasó. A pesar de todo, los lealistas lograron retomar la iniciativa un año después (1401), gracias al nuevo jefe militar Sheng Yong, aunque su ofensiva no logró doblegar a los rebeldes. En 1402 los rebeldes lanzaron un ataque directamente contra la capital, que cayó sin mucha resistencia.

La secuencia de acontecimientos de la campaña de Jingnan es: 1399 6 de agosto: Zhu Di ordena a las tropas bajo su mando no acatar las órdenes de Jianwen. El nuevo ejército recibe le nombre de Ejército Supresor de Problemas. 9 de agosto: las tropas de Zhu Di toman Jizhou. 17 de agosto: el general lealista Song Zhong muere en Huailai y sus tropas se pasan al bando de Zhu Di. El general lealista Guo Liang se rinde en Lulong. mientras Zhu Di está reclutando mongoles, las fuerzas lealistas atacan Pekín. Esta fue defendida con éxito por el primogénito de Zhu Di, Zhu Gaozhi (futuro emperador Hongxi) y el eunuco Zheng He. Mayo de 1400: los lealistas contraatacan, pero pierden la batalla y, con ella, sus provisiones en Hebei. Sólo el buen hacer del gobernador de Shandong, Tie Xuan, y del nuevo jefe del ejército, Sheng Yong, contuvieron a los rebeldes. 1401 1 de enero: Sheng Yong vence a los rebeldes en Dongchang. Abril: Sheng Yong vence a los rebeldes en Baoding. 6 de abril: Sheng Yong se ve obligado a retroceder a Dezhou debido a una fuerte tormenta. Junio: los rebeldes destruyen los almacenes de grano de Jiangsu. Los rebeldes atacan Datong y Yongping. Aunque el ejército lealista sigue siendo más numeroso, los rebeldes están en condiciones de lanzar su gran ofensiva. 1402 15 de enero: los rebeldes inician una ofensiva por sorpresa sobre Nankín. Cruzan el río Huanghe y hasta llegar al Yangtsé no encuentran resistencia. 9 de junio: los ejércitos lealistas, concentrados en el Yangtsé bajo el mando de Sheng Yong, son derrotados por los rebeldes. 3 de julio: el jefe lealista Chen Xuan se rinde y proporciona una flota a los rebeldes con la que cruzar el Yangtsé. Los rebeldes, en vez de asaltar Nankín (defendida aún por 200 000 soldados) marchan sobre Zhengjiang, donde consiguen abundantes provisiones. 13 de julio: los rebeldes marchan sobre Nankín. A pesar de sus grandes defensas, logran que el jefe lealista Li Jinglong abra las puertas de la capital. No se conoce con seguridad el paradero de Jianwen, pero se supone que ha muerto quemado. 17 de julio: tras haber visitado la tumba de su padre, Zhu Di asume el trono y toma el nombre de emperador Yongle.

Reinado miniaturadeimagen| Retrato de Zhu Di como emperador Yongle. Como emperador, Yongle tomó una serie de medidas encaminadas a aliviar los sufrimientos de la población, pues el país estaba devastado tras la guerra civil. Eso se traduce especialmente en menores impuestos, que quedan reducidos hasta la mitad en algunas zonas. Yongle cambió la organización del Estado, formando así el germen de lo que sería el absolutismo Ming. Creó un Gran Secretariado, una policía secreta y concedió gran importancia a los eunucos. Esto último deriva del hecho de que el emperador Jianwen había limitado el poder de los eunucos, por lo que estos vieron con buenos ojos a Yongle y se pusieron a su servicio.

Yongle no se repuso nunca de la dudosa forma con la que había accedido al trono. Como todo usurpador quería disipar las dudas sobre quién era el legítimo soberano. Es probable que eso influyera en su política, que fue marcada por el empredimiento de obras destacadas como las expediciones navales de Zheng He, el traslado de la capital a Pekín, el intento de construcción de un enorme monolito en memoria de su padre, etc.

Economía Tras la guerra la situación económica del Imperio era desastrosa. Sin embargo, tras unos años, la economía mejoró notablemente. El sistema fiscal era muy rígido. Dividió a la población en campesinos, soldados y artesanos, cuya categoría tenía carácter hereditario. Cada una de estas clases tenía una fiscalidad diferente. Con el tiempo, la gente que intentaba salir de su clase social intentó eludir o mentir en el censo.