Luis Ignacio Rodríguez Taboada (Silao, Guanajuato, México, 21 de octubre de 1905 - México, D. F., 28 de agosto de 1973), conocido como Luis I. Rodríguez, fue un político y diplomático mexicano, miembro del Partido Revolucionario Institucional. Fue gobernador de Guanajuato y se desempeñó, entre otras misiones diplomáticas, como embajador de México en Francia en 1940.

Carrera política Tras realizar sus estudios básicos en Silao, ingresó a estudiar Leyes en el entonces Colegio del Estado —hoy la Universidad de Guanajuato— en donde empezó a destacar en la política estudiantil y sobre todo por su capacidad oratoria, virtud muy apreciada entonces en los círculos políticos; en 1926 triunfó en el certamen estatal de oratoria y representó a Guanajuato en su versión a nivel nacional, donde obtuvo el segundo lugar. Después de titularse en 1929 fue profesor y rector de su alma mater.

Los verdes y los rojos en Guanajuato thumb|left|170px|Álvaro Obregón, presidente de México de 1920 a 1924 y vuelto a elegir en 1928. Fue el primer caudillo del grupo “verde” de la política de Guanajuato.

Los grupos políticos revolucionarios de Guanajuato, entre los que pronto empezó a destacar Luis I. Rodríguez, se dividieron desde que finalizó la fase principal del conflicto armado en dos facciones irremediablemente enfrentadas y que se identificaron por dos colores: los “verdes” y los “rojos”.

Los verdes, partidarios acérrimos de Álvaro Obregón tuvieron su origen cuando en 1919 se enfrentaron por la gubernatura guanajuatense Federico Montes —con el respaldo de Venustiano Carranza pero casi desconocido en el estado— y el muy popular Antonio Madrazo; como el triunfo fue adjudicado a Montes, los verdes acusaron fraude electoral y pasaron a la oposición, sin embargo pronto estallaría la rebelión del Plan de Agua Prieta, acaudillada por Obregón y a la que los verdes se sumaron resueltamente; derrotado Carranza y por tanto Montes, uno de los principales líderes verdes, Enrique Colunga, asumió la gubernatura y nuevas elecciones dieron el triunfo a Antonio Madrazo, además los verdes se constituyeron formalmente en una organización política que recibió el nombre de Confederación de Partidos Revolucionarios Guanajuatenses.

En 1927 los obregonistas promovieron una reforma a la Constitución de 1917 que permitía la reelección del presidente y estaba destinado a permitir que Obregón pudiera retornar a la presidencia en 1928. Este hecho causó un importante desencanto entre muchos políticos revolucionarios y, aunque pocos rompieron formalmente con Obregón, esta diferencia pronto se vio reflejada en la política local: ese año se realizaron elecciones para gobernador y la CPRG (los verdes) postularon a su líder Agustín Arroyo Ch., pero pronto surgieron opositores agrupados en torno al Partido Laborista Mexicano liderado por Luis N. Morones quien era sumamente cercano a Plutarco Elías Calles y que postularon a la gubernatura al general Celestino Gasca y que cuestionaron la supremacía política de los verdes. Luis I. Rodríguez participó de la campaña de Arroyo Ch. y al realizarse las elecciones ambos se declararon triunfadores y ambos llegaron a tomar posesión como gobernadores el 26 de septiembre de ese año ante sus respectivas cámaras, tras varios meses de enfrentamientos finalmente el gobierno verde logró el reconocimiento legal, pero el saldo de la división radical entre verdes y rojos ya había quedado establecido. Los verdes confirmaban su obregonismo, los rojos en cambio eran los partidarios de Calles.

El triunfo electoral de Obregón en 1928 fue el máximo triunfo de los verdes, sin embargo solo lo disfrutarían unos meses, pues el 17 de julio de ese año en una comida que precisamente le ofrecían los diputados guanajuatenses, murió asesinado; sin embargo la estrella política de los verdes no declinó en un primer momento, pues Calles no tenía aún el suficiente poder para desplazarlo, por lo que en las elecciones a gobernador de 1931 volvió a triunfar su candidato, en esta ocasión Enrique Hernández Álvarez.

Diputado local En 1930 Luis I. Rodríguez fue elegido a su primer cargo público, diputado al Congreso de Guanajuato, formando parte de los diputados verdes y partidarios primero del gobernador Arroyo Ch. y luego de Hernández Álvarez, en mayo de 1932 se debería de renovar la dirección de la CPRG y los rojos intentaron apoderarse de la misma, varios diputados entre los que estaba Rodríguez se opusieros, los rojos con el apoyo de Calles lograron que el comité ejecutivo nacional del Partido Nacional Revolucionario expulsara del mismo a Rodríguez y a sus compañeros diputados Enrique Fernández Martínez, Benjamín Méndez y Ernesto Hidalgo Ramírez; y para finalizar el golpe contra los verdes, los rojos callistas lograron que el 1 de junio de 1932 el Senado declarara la desaparición de poderes en Guanajuato, destituyendo al gobernador Enrique Hernández Álvarez y disolviendo el congreso, en el que era diputado Luis I. Rodríguez; como gobernador provisional fue nombrado José J. Reynoso, quien convocó a elecciones que fueron ganadas por el candidato rojo: Melchor Ortega Camarena, uno de los políticos más cercanos a Calles; con ello, los verdes quedaban completamente desplazados del poder político de Guanajuato.

Luis I. Rodríguez, sin cargo público, se vio obligado a salir de Guanajuato y encontraría refugio en el entonces territorio federal de Baja California Sur, quizá en ese momento la zona más aislada y despoblada del país, donde ocupó la Secretaría General de Gobierno en las administraciones de los gobernadores Ruperto García de Alba y Juan Domínguez Cota.

Gobernador de Guanajuato thumb|left|170px|Lázaro Cárdenas del Río, presidente de México de 1934 a 1940, mentor político de Luis I. Rodríguez, y aliado del gobierno republicano español durante y después de la guerra civil española. Fue el segundo caudillo de los verdes, tras el asesinato de Obregón.

El gobierno de Melchor Ortega Camarena significó la consolidación de los rojos en el poder político de Guanajuato, pues Ortega siempre fue uno de los políticos más cercanos al “jefe máximo” Plutarco Elías Calles; sin embargo, los verdes aunque desplazados del poder local, lograron consolidarse nacionalmente y encontraron un nuevo líder en Lázaro Cárdenas del Río. Al acercarse la sucesión presidencial de 1934 Ortega y los rojos se decantaron por la precandidatura del presidente del PNR, Manuel Pérez Treviño; mientras que los verdes, liderados por Rodríguez y por Enrique Fernández Mártinez apoyaron la postulación de Cárdenas.

El 7 de junio de 1933 Calles se pronunció por la candidatura de Cárdenas, en consecuencia Pérez Treviño renunció a su aspiración y retornó a la presidencia del PNR el día 9, donde lo había suplido Melchor Ortega que a su vez retornó a la gubernatura guanajuatense. Luis I. Rodríguez logró entonces con el apoyo de Cárdenas ser electo diputado federal a la XXXVI Legislatura federal, cargo en el que solo duró tres meses, pues el 1 de diciembre de 1934 al asumir la presidencia Cárdenas lo nombró como su secretario particular.Krauze, 1987: p. 91.

En Guanajuato el periodo gubernamental de Melchor Ortega fenecía el 26 de septiembre de 1935, en consecuencia a inicios de año comenzaron las actividades políticas tendientes a la postulación del candidato a sucederlo; en aquel momento el PNR celebraba plebiscitos entre la población para definir a su abanderado; los rojos propusieron la precandidatura de Jesús Yáñez Maya con todo el apoyo del gobernador Ortega y el callismo, entre tanto los verdes inicialmente apoyar al senador Federico Medrano, para finalmente postular a Enrique Fernández Martínez, con el apoyo de Rodríguez y a través de él, del presidente Cárdenas.

El plebiscito se llevó a cabo el 5 de mayo de 1935 ya en un ambiente de enfrentamiento entre los sectores callistas y cardenistas, el triunfo le fue atribuido a Yáñez Maya que se convirtió en candidato a la gubernatura, aunque los verdes siempre consideraron que habían sido despojados del triunfo y el gobernador Ortega se quejó con Calles del apoyo dado por Cárdenas a sus opositores. Finalmente en la elección constitucional calificada por el Congreso de Guanajuato se le otorgaron a Yáñez un total de 153 926 votos y el 26 de septiembre asumió formalmente la gubernatura del estado por entrega que le hizo Melchor Ortega.

Para entonces el enfrentamiento callismo-cardenismo a nivel nacional ya era abierto, en Guanajuato Ortega y Yáñez Maya llegaron a pedir a militares con mando de tropa que se sublevaran contra el gobierno cardenista tras la crisis política del mes de junio que llevó a la renuncia de todos los callistas del gabinete de Lázaro Cárdenas, y en septiembre un enfrentamiento a balazos en la Cámara de diputados tuvo como resultado el desafuero de 17 diputados callistas. Finalmente, el 16 de diciembre de 1935 el Senado de la República declaró la desaparición de poderes en Guanajuato —junto con Durango, Sinaloa y Sonora— y designó gobernador provisional a Enrique Fernández Martínez, con ello, los verdes triunfaban definitivamente y lograban el poder político guanajuatense.

De acuerdo a la constitución guanajuatense hubo de convocarse a elecciones para gobernador que concluyera el periodo de 1935 a 1939, las elecciones extraordinarias fueron convocadas para el 14 de marzo de 1937, Luis I. Rodríguez fue postulado por los verdes —ya entonces hegemónicos en el PNR— para lo cual tuvo que dejar la secretaría particular del presidente y resultando electo asumió la gubernatura el 21 de abril de 1937 en el Teatro Juárez de la ciudad de Guanajuato.

Rodríguez continuó con la aplicación extensiva de las reformas cardenistas en Guanajuato que ya había iniciado su antecesor Fernández Martínez, principalmente en cuanto al reparto agrario; paradójicamente, será durante su gobierno que se funde la Unión Nacional Sinarquista el 13 de mayo de 1937 en la ciudad de León.

Presidente del PRM

Luis I. Rodríguez duraría menos de un año en ejercicio de la gubernatura, en parte debido a su cercanía con Lázaro Cárdenas del Río. En enero de 1938 Cárdenas anunció que se iniciarían una serie de reformas destinadas a la transformación del Partido Nacional Revolucionario, constituyéndose una comisión de estudios de las mismas de la que fue nombrado miembro, debido a ello solicitó licencia temporal a la gubernatura el 21 de enero de aquel año, siendo suplido en el ejercicio del poder ejecutivo por Enrique Romero Courtade. Mientras tanto, el PNR aprobó su transformación en el nuevo Partido de la Revolución Mexicana, del que el 2 de abril Rodríguez es nombrado primer presidente, al vencer su licencia temporal de la gubernatura el 27 de abril el Congreso le otorga una nueva, esta vez con carácter definitivo y nombra gobernador provisional a Rafael Rangel Hurtado; sería él quien concluiría el periodo para el que originalmente había sido elegido Jesús Yáñez Maya en 1935.

Desde la presidencia de PRM Luis I. Rodríguez era el encargado de operar la ya inminente postulación del nuevo candidato a la presidencia. Él, como todo el círculo más cercano al presidente, apoyaba la aspiración de Francisco J. Múgica, secretario de Comunicaciones y Obras Públicas y mentor ideológico de Cárdenas. Sin embargo en un ambiente político claramente contrario a la continuidad o radicalización de las reformas cardenistas cobró apoyos la postulación del moderado Manuel Ávila Camacho, secretario de Guerra y Marina, quien finalmente recibió el apoyo de Cárdenas y fue proclamado candidato del PRM en febrero de 1939.

Como cardenista de cepa y partidario de la antigua candidatura de Múgica, Luis I. Rodríguez no podía permanecer al frente del partido, el 19 de junio de 1939 con el pretexto de haber pretendido imponer un candidato a la gubernatura de San Luis Potosí, fue removido de la presidencia del PRM.

Carrera diplomática Embajador en Francia