thumb|Lamia del pintor británico Herbert James Draper (1863-1920). thumb|Lamia y el soldado de John William Waterhouse (1849-1917).
Lamia () es una criatura monstruosa femenina de la mitología griega y el folclore de la Antigüedad clásica. Era originariamente una especie de vampiro femenino que chupaba la sangre y destruía el corazón de los humanos. En la tradición posterior se las consideró un tipo de espíritu o «demon» nocturno. Se las utilizaba como un coco para asustar a los niños.Diodoro Sículo: Biblioteca histórica, XX 41, 3
Según cuenta la leyenda, Lamia era una hermosa reina de la antigua Libia, hija de Belo y Libia,Duris de Samos (FGrH 76 F17), citado en escolio a Aristófanes, La paz, 758 que tuvo un romance con Zeus. Cuando Hera se enteró, despojó a Lamia de los hijos que tuvo con Zeus, bien secuestrándolos o matándolos. Lamia enloqueció al perder sus hijos, y en venganza y desesperación empezó a robar cualquier niño que encontrara y a devorarlos. Debido a sus crueles actos, su apariencia física cambió, tornándose fea y monstruosa. Zeus concedió a Lamia el poder de la profecía y la capacidad de sacarse y reinsertarse los ojos, posiblemente porque Hera la maldijo con insomnio o porque ya no podía cerrar los ojos, de manera que se viera forzada siempre a obsesionarse pensando en sus hijos perdidos.Bell, Robert E., Women of Classical Mythology: A Biographical Dictionary (New York: Oxford UP, 1991), s.v. "Lamia" (basado en Diodoro Sículo 22.41; Suidas "Lamia"; Plutarco "De curiositate" 2; Escolio sobre Aristófanes' Paz 757; Eustacio de Tesalónica, Sobre la Odisea 1714).
Las lamiai (lamias) se convirtieron también con el tiempo en un tipo de fantasma, similar o incluso sinónimo con las empusas, que seducían a los jóvenes para satisfacer su apetito sexual y luego alimentarse de su carne. Un relato de La vida de Apolonio, de Filóstrato, describe a la lamia como un demonio que en la forma de una bella mujer seduce a jóvenes para devorarlos, y sirvió de inspiración al poema Lamia de John Keats.
A las lamias se les han atribuido cualidades serpentinas, que algunos comentaristas creen que pueden rastrearse firmemente hasta la mitología de la antigüedad. Se han encontrado análogos en textos antiguos que podrían designarse como lamiai, que son seres mitad serpiente. Entre ellos se encuentran las bestias mitad mujer mitad serpiente del «mito libio» narrado por de Dion Crisóstomo,Dion Crisóstomo: Discursos (Orationes), V 1, 5–27 o Pena, el monstruo enviado a Argos por Apolo para vengar a Psámate, hija del rey Crótopo.
A menudo se la asocia con figuras similares de la cultura griega (Empusa o Mormo), hebrea (Lilith) o hasta con la maya (Xtabay). En el folclore neohelénico, vasco, gallego, cántabro y búlgaro se encuentran tradiciones sobre lamias, con origen en la tradición clásica.
Se han conservado las definiciones de «lamia» y «lamias» en varios diccionarios antiguos:«Lamia (Λάμια): Una bestia. Y una antigua mujer de Libia con el mismo nombre».Hesiquio: voz «Lamia»Sobre las lamias, una de ellas en griego:«Lamias (λάμιαι, lámiai): Un tipo de apariciones (fantasmas). O una persona con glotonería. O un pescado».Hesiquio: voz «Lamias»La otra en latín:Lamias (lamiae): Las historias cuentan que están acostumbrados a arrebatar bebés y «destrozarlos». Reciben ese nombre por destrozar (lat. laniare).Isidoro de Sevilla: Etimologías VIII 11, 102La etimología del nombre no se ha establecido con certeza. Probablemente se relaciona con el adjetivo lamyrós, «glotón», y el sustantivo laimós, «gaznate, gañote». Algunos creen que pertenece a la misma familia el latín lemur, que designa a unos espectros (los lémures) tipológicamente similares a las lamias.
En la catedral de Pésaro (Italia) se conserva un mosaico del siglo en el que dos lamias aparecen representadas como pájaros con cabeza humana.Figura de las lamias de Pésaro en el sitio web Mosaici Duomo Pésaro.
Mitología grecorromana thumb|Lamia con tocado del .
Duris de Samos El relato más conocido de Lamia nos lo proporciona Duris de Samos, en su segundo libro de la Líbica, o historias de las tierras libias. Nos dice que Lamo, la ciudad de los lestrigones, fue así llamada por Lamia. A través de un escolio se nos cuenta el relato de Lamia, que es como sigue. Lamia era un hija de Belo y Libia. Zeus, enamorado de ella, la raptó en las tierras libias y se la llevó hasta Italia; por eso la ciudad italiana de Lamia llevó este nombre. Más tarde Zeus tuvo unión carnal con Lamia pero no pasó desapercibo este escarceo amoroso a ojos de Hera, la celosa esposa de Zeus. Esta, sintiéndose agraviada y celosa de Lamia, mató a los hijos que Lamia había alumbrado. Lamia, sintiéndose tan disgustada por la muerte de sus propios hijos, resolvió, por envidia, robar en secreto y matar a los niños de los demás. Esta es la razón por la que las nodrizas llaman a Lamia para asustar a los niños pequeños si se portan mal. Además Hera, para desgracia de Lamia, la condenó a no poder dormir nunca, por lo que Lamia se pasaba días y noches sumida en un estado de pesadumbre. Zeus, apiadado de su amante, le concedió la capacidad de quitarse los ojos y volvérselos a colocar a voluntad, para que por fin pudiera dormir. Finalmente también recibió de Zeus la habilidad para transformarse ella misma en lo que quisiera.
Diodoro Sículo El historiador griego Diodoro Sículo, probablemente inspirado en el autor anterior, presenta una narración racionalizante, que es la que se cita a continuación. De acuerdo con el mito, había nacido Lamia como reina de belleza sobrecogedora. Pero debido al salvajismo de su corazón el tiempo transcurrido desde entonces ha transformado su rostro en un aspecto de bestia. Cuando murieron todos los hijos que había alumbrado, angustiada por su desgracia y envidiando la felicidad de todas las demás mujeres por sus hijos, ordenó que arrebataran a los recién nacidos de los brazos de sus madres y los mataran inmediatamente. Por eso, entre nosotros, la historia de esta mujer permanece entre los niños y su nombre les resulta de lo más aterrador. Se dice que siempre que bebía vino les daba a los demás la oportunidad de hacer lo que quisieran sin ser observados. Por eso, como ella no se preocupaba de lo que ocurría en esos momentos, la gente del lugar suponía que no podía ver. Y por eso algunos cuentan en el mito que echó los ojos en una redoma, haciendo más completo su descuido metafóricamente, ya que fue una medida de vino lo que le quitó la vista. También se podría presentar a Eurípides como testigo de que nació en Libia, pues dice: «¿Quién no conoce el nombre de Lamia, de raza libia, nombre de mayor reproche entre los mortales?».Diodoro Sículo: Biblioteca histórica, XX 41, 3-6
Heráclito Heráclito, uno de los paradoxógrafos , y haciendo alusión a su disciplina, dice que, cuando Zeus tuvo unión sexual con Lamia, Hera la convirtió en una bestia salvaje; desde entonces, cuando Lamia enloquece se quita los ojos y los deja en una copa para entonces devorar la carne tierna de seres humanos. Y debido a que la muchacha era hermosa, Hera se la llevó consigo, le arrancó los ojos y los arrojó por ventura a las montañas. Después de este incidente, Lamia vivió desamparada y en la intemperie hasta que finalmente parece que se convirtió en una bestia.Heráclito, De incredibilibus (Historias increíbles) 34
Plutarco Plutarco, en una crítica contra la indiscreción, el entrometimiento y la malevolencia, ya cita el arquetipo de la lamia: «Se dice que la Lamia del cuento dormía, ciega, en su casa, con los ojos depositados en un cuenco, pero que, al salir afuera, se los ponía y miraba»Plutarco: Moralia, De curiositate (Sobre el entrometimiento) II, 515 F
Descendencia Zeus había adoptado la forma de avefría para seducir a Lamia.Pseudo-Clemente: Reconocimientos, XXII De esta unión nació Aquiles. Este era de una belleza irresistible y ganó un certamen de belleza contra Afrodita, en el que Pan era el juez. La diosa se irritó y puso en el corazón de Pan el amor de Eco y a Aquiles le hizo volverse tan feo y poco atractivo como antes había sido hermoso.Focio: Biblioteca § 190, 47 Otras fuentes dicen que Lamia fue la madre de Escila.Estesícoro, F220 PMG (Campbell, pp. 132–133)
De lamias, monstruos femeninos serpentinos y otra ralea Otros seres similares a la lamia aparecen en las obras clásicas, pero pueden ser conocidos por otros nombres, salvo en algún caso aislado en el que se la denomina explícitamente como lamia. O pueden ser simplemente innominadas o nombradas de forma diferente. Entre ellos se destacan especialmente aquellas figuras análogas que exhiben una naturaleza serpentina (cf. Equidna).
Estrabón, en efecto, dice que a los niños se les cuentan mitos agradables y otros terribles para que sean motivo de rechazo. De entre los cocones que menciona el autor se incluyen a la Lamia, la Gorgó, Efialtes (démon de las pesadillas) y Mormólice.Estrabón: Geografía I 2, 8
Una posible lamia en el monstruo que envió Apolo para vengar a Corebo. El monstruo femenino es refirido como PoinePausanias, Descripción de Grecia I,43,7 o asociada con Ker;Suda, voz «Ker» pero ya en tiempos medievales una fuente la denomina como una lamia.Así con el Primer Mitógrafo Vaticano. En la versión de Estacio el monstruo tenía cara y pechos de mujer, y una serpiente siseante que sobresalía de la hendidura de su frente de color óxido, y se deslizaba hasta las habitaciones de los niños para arrebatárselos.Estacio: Tebaida, I, 562–669 Una prueba de que puede tratarse de un doble figurado de la lamia procede de Plutarco, que equipara la palabra «empusa» con «poinē».Plutarco, Moralia 1101c
Según opinión bastante extendida, la lamia mitológica sirvió de modelo para las lamias, pequeños monstruos africanos, humanos de la cintura para arriba, que atraían a los viajeros con su agradable siseo y enseñando sus senos, para después matarlos y devorar sus cuerpos. La noticia más antigua de estos seres se encuentra en el discurso quinto del orador Dión Crisóstomo, quien se refiere a ellos como «fieras líbicas», no lamias. Posteriormente, las lamias aparecieron a menudo en los bestiarios como ejemplo de monstruo despiadado y salvaje.
Antonino Liberal dice que junto al pie del Parnaso, mirando hacia el sur, hay una montaña que se llama Cirfis,Cirfis es un monte cercano a Delfos. cerca de Crisa. En esta montaña existe todavía hoy una inmensa gruta, en la cual habitaba una fiera enorme y prodigiosa, a quien unos llamaban Lamia, y otros Síbaris. Este animal corría diariamente los campos, de donde apresaba animales y hombres. Ya estaban pensando los habitantes de Delfos en abandonar el país.Antonino Liberal: Metamorfosis, VIII
Un escoliasta dice que «Mormo», «Gelo» y «Lamia» son tres palabras sinónimas y que se trata en todo caso de una reina de los lestrigones, una raza de hombres antropófagos.Escolio a Teócrito, Idilios, XV, 40
Otras referencias Aunque era femenina, el comediógrafo Aristófanes asegura que el demagogo Cleón tenía "los testículos de una lamia" (Avispas v. 1035, Paz v. 758), queriendo decir, probablemente, que no los tenía en absoluto (y que, en caso de tenerlos, estarían tan sucios como los de una lamia, siendo el monstruo famoso por el hedor que desprendía).