270px|thumb|Balbín y Frondizi, dos caminos para la UCR.

El 16 de septiembre de 1955 las Fuerzas Armadas argentinas con el apoyo de una gran parte de los partidos políticos opositores, dieron un golpe de Estado y derrocaron al presidente Juan D. Perón dando inicio a la llamada Revolución Libertadora. Dentro de la Unión Cívica Radical se abrió entonces un debate, que también se presentó en los demás partidos políticos, referido a la posición a adoptar frente al peronismo, así como con las medidas sociales y económicas tomadas durante el gobierno justicialista.

Un sector del radicalismo propondría una estrategia de alianza y democratización del peronismo. Otro sector propondría una estrategia de prohibición y represión del peronismo. El enfrentamiento entre ambos sectores llevó a la fractura de la Unión Cívica Radical al finalizar 1956 en dos partidos: Unión Cívica Radical Intransigente (UCRI) dirigida por Frondizi, y Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP) dirigida por Balbín.

La UCRI llegaría al gobierno con la presidencia de Arturo Frondizi (1958-1962), y la UCRP llegaría al gobierno con la presidencia de Arturo Illia (1963-1966). Ambos fueron derrocados por sendos golpes militares.

Durante la dictadura militar denominada Revolución Argentina (1966-1972) la UCRI y la UCRP adoptaron distintas estrategias. La UCRI apoyó a un sector nacionalista del ejército que asumió la presidencia con Levingston en 1970. En la UCRP, por su parte, apareció una juventud radical que enfrentó a la dictadura, mientras la conducción balbinista iniciaba un diálogo sostenido con Perón y cierta vinculación con el gobierno del general Lanusse.

En 1972 el gobierno militar dictó un nuevo Estatuto de los Partidos Políticos y la justicia le asignó el nombre Unión Cívica Radical a la UCRP, prohibiéndole a la UCRI continuar en el uso de esa denominación, que entonces la cambió por Partido Intransigente, aunque siempre sostuvo ser continuación histórica del partido fundado por Leandro Alem en 1891.

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La división de la UCR En septiembre de 1955, ni bien instalado el gobierno militar de la Revolución Libertadora, se manifestaron dos grandes tendencias dentro del espectro antiperonista: un sector buscaba restablecer alguna forma de acercamiento y conciliación con el peronismo; otro sector buscaba "desperonizar" el país, mediante una estricta política represiva del peronismo y los sindicatos.

Dentro del gobierno el sector conciliador estaba representado por el presidente, el general Eduardo Lonardi,El lema de Lonardi era "Ni Vencedores ni Vencidos". mientras que el segundo sector duro estaba representado por el vicepresidente, el almirante Isaac Rojas y la Marina en general.El contraalmirante Arturo Rial expresó ese objetivo crudamente pero con franqueza cuando les dijo informalmente a un grupo de sindicalistas que "la Revolución Libertadora se hizo para que en este país el hijo del barrendero muera barrendero"; testimonio en Gazzera, Miguel; Peronismo: autocrítica y perspectivas, Ed. Descartes, Buenos Aires, 1970, p. 64, citado por Galasso, 200

El 10 de noviembre de 1955 se constituyó una Junta Consultiva del gobierno militar, presidida por el almirante Rojas, e integrada por representantes de los partidos políticos con excepción del peronismo y el comunismo. Los miembros en representación de la Unión Cívica Radical fueron los unionistas Juan Gauna y Miguel Ángel Zavala Ortiz y los intransigentes Oscar Alende y Oscar López Serrot. Dos días después, renunciaron Rojas y todos los miembros, menos los dos representantes de la Unión Federal, con el fin de presionar la renuncia de Lonardi. El 15 de noviembre renunció Lonardi y asumió como presidente el general Aramburu, fortaleciéndose la línea antiperonista dura.

miniaturadeimagen|200px|Rojas.

En la UCR nuevamente volvieron a presentarse dos posiciones fuertemente opuestas: los unionistas y algunos intransigentes participaron activamente en la Revolución Libertadora, incluso formando Comandos Civiles paramilitares para tomar sindicatos y reprimir a los grupos peronistas. Otro sector, mayoritariamente intransigente, propuso una posición crítica frente a la Revolución Libertadora, proponiendo buscar un acuerdo con el peronismo y oponiéndose al desmantelamiento del estado de bienestar creado durante el gobierno de Perón.

Uno de los actos que más se ha cuestionado a la Junta Consultiva fue su aval al fusilamiento de 27 civiles y militares con que el gobierno militar castigó el alzamiento peronista dirigido por el general Valle en junio de 1956, un hecho que por su inclemencia no tenía antecedentes en la historia argentina.

El 9 de noviembre de 1956 se reunió en Tucumán la Convención Nacional de la UCR. El Movimiento de Intransigencia y Renovación, crítico del gobierno militar, propuso tomar la iniciativa y presionarlo mediante la designación de una fórmula presidencial. Los balbinistas (separados recientemente del MIR), unionistas y sabattinistas, más cercanos a la Revolución Libertadora, rechazaron la propuesta. La Convención Nacional votó a favor de la propuesta intransigente y eligió a Arturo Frondizi como candidato a presidente de la Nación. Los unionistas, balbinistas y sabattinistas, abandonaron entonces la Convención y el 10 de febrero de 1957 formaron un nuevo partido.

Ambos partidos radicales tomaron el nombre de Unión Cívica Radical Intransigente, conducido por Arturo Frondizi, y Unión Cívica Radical del Pueblo, conducido por Ricardo Balbín.

Los intransigentes (UCRI) definieron rápidamente una posición inspirada en la Declaración de Avellaneda pero adaptada a la situación de posguerra, atrayendo a una gran cantidad de sectores juveniles y progresistas extrapartidarios, como los socialistas Dardo Cúneo y Guillermo Estévez Boero, o el forjista Raúl Scalabrini Ortiz, que se caracterizaban por una posición de centro-izquierda nacional no antiperonista, así como por el pensamiento desarrollista sostenido por Rogelio Frigerio desde la revista Qué.

La Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP) fue controlada desde un principio por los unionistas, encabezados por Ernesto Sammartino y se vinculó al jefe del gobierno militar, general Pedro Eugenio Aramburu (Potash II, 346-349), para aparecer frente a la opinión pública como expresión política de la Revolución Libertadora.

Reforma de la Constitución Nacional de 1957

El 28 de julio de 1957 se realizan elecciones de representantes para reformar la Constitución Nacional. Proscripto el peronismo los dos partidos políticos principales son radicales. Triunfó la Unión Cívica Radical del Pueblo que obtuvo 2.117.160 votos contra la Unión Cívica Radical Intransigente que obtuvo 1.821.459 votos. Pero debido a que los votos en blanco no se computan, pocos repararon en las consecuencias políticas del hecho de que las personas que votaron en blanco (2.119.147) superaron al partido más votado, la UCRP. La mayor parte de esos votos en blanco provenían de peronistas cuyo partido había sido ilegalizado.

Los convencionales a UCRI, encabezados por Oscar Alende, sostuvieron la ilegalidad de la Convención Constituyente convocada por el gobierno militar y se retiraron. La UCRP por el contrario participó activamente de la misma. Sin embargo, un amplio sector de la UCRP no estaba de acuerdo en incorporar los derechos sociales a la Constitución Nacional y pretendía simplemente reinstalar la Constitución de 1853. En ese momento cumplió un importante rol Crisólogo Larralde que Fernando Blanco Muiño relata así:

"La tarea más importante impulsada por Larralde y que se vincula directamente con el pensamiento social del radicalismo es, sin dudas, la inclusión del artículo 14 bis en nuestra Constitución Nacional. La Convención Constituyente de 1957 debía receptar los derechos sociales que la legislación moderna había ido incorporando y que el texto de 1853 no incluyó. Las fuerzas políticas que integraron esa convención no estaban muy convencidas de hacerlo pues ello significaría, por un lado, eliminar privilegios de las clases dominantes y por el otro, reconocer los aportes llevados adelante por el derrocado gobierno de Juan Perón. En ese marco se discutió la incorporación del artículo 14 bis reconociéndose que un sector importante del bloque radical no quería acompañar su inclusión. Entonces, Larralde, Presidente del Comité Nacional, viajó a Santa Fe y monitoreó personalmente el comportamiento de cada convencional, llegando a sentarse al fondo del recinto el día de la votación, con el fin de garantizar que todos apoyaran la redacción propuesta. Y así sucedió, lo que permitió incluir el artículo y modernizar, de esa manera, nuestro texto constitucional".

En la elaboración del artículo 14 bis tuvo un papel destacado el convencional balbinista entrerriano Luis María Jaureguiberry, de la UCRP quien en el debate destacaba definió el artículo como "una transacción de contenido histórico entre los que querían mantener la intangibilidad de la Carta del 53 en su redacción y los que deseábamos colocarnos en nuevos tiempos para no marchar a la zaga en principios de avanzada social" (G. Arzac,105).

Inmediatamente después de aprobado el artículo 14 bis referido a los derechos del trabajo, los convencionales conservadores y sabattinistas se retiraron de la Convención Constituyente dejándola definitivamente sin cuórum para evitar que se siguiera avanzando en la sanción de derechos sociales y económicos. El hecho fue duramente criticado desde las fuerzas políticas progresistas.

Elecciones presidenciales de 1958

El 23 de febrero de 1958 se realizó la elección para presidente. Los dos principales candidatos son radicales: Arturo Frondizi por la UCRI y Ricardo Balbín por la UCRP. La población que adhería al peronismo se volcó francamente en favor de Frondizi, quien triunfó con 4.049.230 votos en todas las provincias, contra 2.416.408 votos que obtuvo Balbín.

La victoria de la UCRI cayó como un balde frío en las Fuerzas Armadas, pero las presiones de los sectores que promovían instalar un gobierno militar duradero, llamados "quedantistas" en aquel entonces, fracasaron.

Gobierno de Arturo Frondizi (1958-1962) thumb|150px|Arturo Frondizi, elegido en 1958, derrocado en 1962.

Su periodo de gobierno se caracterizó por adoptar el desarrollismo como política básica de gobierno, a partir de las recomendaciones de la CEPAL y las definiciones de la llamada teoría de la dependencia desarrollada a partir de los años 1950 por intelectuales de toda América Latina.

Sus principales colaboradores fueron: Rogelio Frigerio, Gabriel del Mazo (uno de los padres de la Reforma Universitaria), Oscar Alende (gobernador de la provincia de Buenos Aires), Alfredo Roque Vítolo, Rodolfo Martínez. thumb|150px|Frondizi y Kennedy en Estados Unidos, 1961. Con el fin de promover la industrialización acelerada del país promovió el ingreso del capital industrial extranjero. Profundizó la política petrolera de apertura al capital extranjero impulsada por Perón desde 1952 y firmando contratos con las empresas privadas para subsidiar la explotación del petróleo argentino.

En un curso político similar, autorizó el funcionamiento de las universidades privadas, en gran medida presionado por la Iglesia católica.

Sus políticas económicas y educativas generaron gran resistencia entre los sindicatos y el movimiento estudiantil, como las grandes huelgas de los trabajadores petroleros, ferroviarios, de la carne, bancarios y metalúrgicos. En 1959 se producen también las grandes movilizaciones obrero-estudiantiles organizadas por la FUA contra las universidades privadas conocidas por uno de sus eslóganes: Laica o Libre. thumb|150px|Frondizi y Fidel Castro en Buenos Aires, 1959.