La Cartuja de Santa María de Miraflores es un monasterio de la Orden de los Cartujos, edificado en una loma conocida como Miraflores, situada a unos tres kilómetros del centro de la ciudad de Burgos (Castilla y León, España).

Es una joya del arte gótico final. En el conjunto destaca la iglesia, cuya portada occidental, en estilo gótico isabelino, está decorada con los escudos de sus fundadores. El templo es de una sola nave, capillas laterales y ábside poligonal. La nave está cubierta con bóveda estrellada. La iglesia de la cartuja es sobre todo un panteón real, ocupado por la familia de Isabel la Católica.

En 2015, para la aprobación por la Unesco de la ampliación del Camino de Santiago en España a «Caminos de Santiago de Compostela: Camino francés y Caminos del Norte de España», la administración española envió como documentación un «Inventario Retrospectivo - Elementos Asociados» (Retrospective Inventory - Associated Components) que incluye con el n.º 1009 a la Cartuja de Santa María de Miraflores.El Retrospective Inventory - Associated Components, elaborado en 2014, puede consultarse en en el sitio oficial de la UNESCO, en la entrada «Routes of Santiago de Compostela: Camino Francés and Routes of Northern Spain», en el apartado Documentos, en el archivo «Nomination file 669bis» (285 MB), disponible en línea en: http://whc.unesco.org/es/list/669/documents/. Consultado el 31 de julio de 2017.

Situación y acceso El monasterio se encuentra a 3 km al este del centro de la ciudad de Burgos, en el entorno del parque de Fuentes Blancas y al sur del río Arlanzón. Está conectado con la ciudad por la carretera BU-800 y posee aparcamiento gratuito para los vehículos privados y autobuses. También es posible acudir a pie, en autobús desde la parada de "Fuente Prior" de las líneas 17 y 20, con salida desde la plaza España, o en taxi.

Orígenes El rey Juan II de Castilla dona a la Orden de los Cartujos el palacio y alcázar de Miraflores, mandado construir en 1401 por su padre, Enrique III de Castilla. Era un pabellón de caza ubicado a las afueras de la ciudad de Burgos. De esta manera, Juan II cumplía la voluntad testamentaria de Enrique III.

La cartuja de Miraflores fue fundada en 1442 por el rey Juan II de Castilla (r. 1405-1454), aunque esta cartuja es, en realidad, obra casi exclusiva de su hija la reina Isabel la Católica (r. 1474-1504). Tras algunas reticencias de los monjes, por ser muy frío y carecer de agua, la comunidad se establece y el edificio es puesto bajo la advocación de san Francisco (Cartuja de San Francisco de Miraflores). Los monjes, que procedían de las cartujas de Scala Dei en Tarragona y de El Paular en la sierra de Guadarrama, se instalaron en el palacio-alcázar. Pero este primer monasterio no duró mucho, porque en 1454, el año en que muere el rey que lo fundó, un incendio obligó a plantear un edificio de nueva planta.

En 1453 se decidió construir el actual edificio. Entre los años 1454 y 1488 se desarrollan las obras del nuevo monasterio, que ahora es puesto bajo la advocación de Santa María de la Anunciación (de Miraflores). Las obras se encargaron al arquitecto alemán Juan de Colonia, que trabajaba por entonces en la catedral de Burgos, y comienzan en 1454. Ese año Enrique IV sucede a su padre, Juan II, y las obras quedan casi paradas.

Es en 1477 cuando son impulsadas por la reina Isabel la Católica. En su reinado se termina el retablo mayor y el sepulcro de Juan II e Isabel de Portugal, situado en el presbiterio. La iglesia de la cartuja es sobre todo un panteón real, ocupado por la familia de Isabel. Cuando muere el arquitecto Juan de Colonia, continúa la tracería arquitectónica Garci Fernández de Matienzo. Este muere de peste en 1478 y es sucedido por Simón de Colonia, hijo de Juan de Colonia. Las obras para cubrir el templo se terminan hacia 1488.

Entre 1532 y 1539, se emprenden otras obras arquitectónicas en el monasterio bajo la dirección de Diego de Mendieta, para crear las capillas laterales (lado izquierdo solo) y dotar de mayor altura a la iglesia. También se incorporan agujas y pináculos, y se coloca la crestería gótica.

Conjunto exterior Planta El monasterio sigue el modelo de otros monasterios cartujos de la Edad Media. La planta se desarrolla a partir de la colocación de la iglesia y el trazado de dos claustros principales para cada uno de los grupos de monjes cartujos que lo habitan: padres y hermanos. Alrededor de estos dos claustros están las ermitas individuales que permiten a los monjes vivir en la soledad y el silencio propios  de la espiritualidad cartujana. Esta parte del monasterio no es visitable.

La planta de la iglesia está formada por una sola nave longitudinal cuatripartita, distinguiéndose los espacios del presbiterio, el coro de los Padres, el coro de los Hermanos y la estancia de los fieles. La nave está cerrada con bóvedas de crucería con terceletes, manteniéndose el original trazado de estilo gótico.

Portada derecha|200px|miniatura|Portada de la Cartuja de Miraflores La portada que hoy se encuentra en la fachada occidental de la iglesia se alzó en 1486 y fue ubicada originalmente en el lateral izquierdo del templo, proporcionando el acceso de los fieles directamente desde el exterior del monasterio. Está formada por arquivoltas apuntadas decoradas con vegetales, animales y algunos motivos figurativos humanos. La arquería está situada bajo un gran arco conopial con macollas. En el tímpano se representa el motivo de la Compasión de la Virgen, que conforme a los cánones iconográficos bajomedievales, presenta a la Virgen sentada sujetando con sus brazos a su Hijo muerto, y los símbolos de la luna y el sol sobre los brazos de la cruz.

Estilísticamente se vincula a la obra de los Colonia (padre e hijo), que intervinieron en el levantamiento del templo. Puede relacionarse también con otras portadas de otros templos burgaleses, como la iglesia de San Nicolás de Bari o la iglesia de San Lesmes.

Entre 1657 y 1659 se ordenó su traslado a la ubicación actual, la fachada oeste, a los pies de la nave del templo. Se accede a ella desde el patio de la portería. En 2010 se procedió a restaurar la portada para devolverla a su estado original y, además, recuperar la escultura de la Compasión de la Virgen.

Patio Para acceder a la iglesia y contemplar la portada hay que pasar por un patio ajardinado, cuya tracería data de la primera mitad del . Este patio sirve de conexión de las estancias del monasterio con las dependencias de servicio y la portería. Hay una estatua de san Bruno de Colonia, fundador de la Orden de los Cartujos.

La galería porticada que precede al patio está formada por arcos de medio punto que sostienen bóvedas de arista rebajadas, rematadas en claves con decoración modular. En 2010 se intervino el claustro para asegurar el mantenimiento de los muros y consolidar la salida de aguas del patio, que sufría las inclemencias del tiempo.

Conjunto interior Retablo mayor El retablo mayor de la cartuja de Miraflores fue tallado en madera por el artista Gil de Siloé y policromado y dorado por Diego de la Cruz, con oro que procedía de los primeros envíos desde América tras la llegada allí de los españoles. Realizado entre 1496 y 1499, se trata de una de las obras más importantes de la escultura gótica hispana, por su originalidad compositiva e iconográfica y la excelente calidad de la talla, valorada por la policromía.miniatura|Retablo mayor y sepulcro de Juan II e Isabel de Portugal.Uno de los elementos más destacados del retablo es la rueda angelical en la que se enmarca la imagen de Cristo crucificado, de belleza y expresividad acentuadas significativamente por el trabajo de policromía de Diego de la Cruz. En la parte más externa de la rueda se sitúan las figuras de Dios Padre, a la izquierda, y del Espíritu Santo, a la derecha, sosteniendo el travesaño de la cruz.

En la parte inferior del madero, completan la escena las figuras de la Virgen María y San Juan Evangelista. En la parte superior de la cruz se sitúa un pelícano que confiere al conjunto central un gran valor simbólico, alegoría del sacrificio eucarístico, porque el ave alimenta a sus crías con su propia sangre. Mitologías y leyendas

En el retablo también se ubican las efigies orantes de Juan II de Castilla, vestido con un manto dorado con la divisa del Ristre, y de su esposa la reina consorte Isabel de Portugal.

Sepulcros reales miniatura|Sepulcro de Juan II de Castilla y de Isabel de Portugal. El conjunto de sepulcros reales fue obra del artista Gil de Siloé por encargo de la reina Isabel la Católica. Por una parte se encuentra colocado en el centro de la nave el sepulcro de sus padres Juan II e Isabel de Portugal, que tiene forma de estrella de ocho puntas. Y, en el lado del Evangelio de la iglesia, se encuentra colocado el sepulcro del infante Alfonso de Castilla, hermano de Isabel. Ambos sepulcros fueron realizados en alabastro y son joyas de la escultura del gótico tardío.

Sepulcro de los reyes Juan II e Isabel de Portugal El sepulcro de Juan II e Isabel de Portugal tiene planta octogonal en forma de estrella de ocho puntas, resultado de la superposición de un cuadrado y un rombo. Los vértices de la estrella de ocho puntas que da forma al sepulcro están adornados con figuras alegóricas, imágenes de santos, apóstoles y, en las esquinas mayores del sepulcro aparecen las imágenes sedentes de los cuatro evangelistas. Completan la abundante decoración del sepulcro, tanto en torno al lecho mortuorio como en el soporte de la estrella, una serie de escudos reales, figuras de animales, decoraciones vegetales y motivos arquitectónicos. El zócalo que separa el sepulcro del suelo está decorado con figuras de animales y motivos vegetales.

La estatua yacente representa al rey Juan II de Castilla, con su cabeza coronada, descansando sobre dos almohadones y vuelta ligeramente hacia el exterior. El rey está cubierto con un rico manto y adornado con numerosas joyas. En la mano derecha, mutilada en la actualidad, sostenía el cetro real, y con la mano izquierda el monarca recoge los pliegues de su manto real. El rey calza chapines que se apoyan en una peana bajo la que aparecen dos leones que están luchando y tienen entrecruzadas sus patas.

La estatua yacente representa a la reina Isabel de Portugal, con su cabeza coronada, descansando sobre dos almohadones y vuelta ligeramente hacia el exterior. La estatua yacente muestra a la reina más recostada que su esposo y apoyando ligeramente el peso de su cuerpo sobre su brazo izquierdo. La reina viste ropa larga hasta los pies con sobretúnica y el manto con el que se cubre está adornado con aljófares y pedrerías. En las manos lleva guantes y varios anillos, y ambas manos sostienen un devocionario abierto. A los pies de la reina están colocados un niño, un león y un perro, símbolo este último de fidelidad conyugal.

Sepulcro del Alfonso de Castilla miniaturadeimagen|Sepulcro del Infante Alfonso, hijo de Juan II e Isabel de Portugal. El sepulcro de Alfonso de Castilla, hijo de Juan II e Isabel de Portugal, y hermano de la reina Isabel la Católica, es de tipo arcosolio, y está rematado por un arco conopial con arcada festoneada, adornado todo ello con motivos vegetales, perdidos en buena parte, ángeles tenantes que sostienen el escudo del reino de Castilla y León, y una imagen del Arcángel Miguel que remata el conjunto. El sepulcro está enmarcado por dos pilastras que, partiendo del suelo de la iglesia, se prolongan en altura más allá de los arcos escarzano y conopial. Las pilastras están adornadas con imágenes de apóstoles y santos, y están coronadas por un relieve que representa la Anunciación.

Tríptico del Calvario miniatura|Tríptico del Calvario