Quo Vadis (expresión latina bíblica para «¿A dónde vas?») es una película estadounidense de 1951 del género histórico, basada en la novela homónima de Henryk Sienkiewicz. Dirigida por Mervyn LeRoy, estuvo protagonizada por Robert Taylor, Deborah Kerr, Leo Genn y Peter Ustinov. La banda sonora estuvo a cargo de Miklós Rózsa y la fotografía de Robert Surtees y William V. Skall. El título hace referencia a un incidente en los Hechos apócrifos de Pedro.

Anthony Mann trabajó en la película durante cuatro semanas como director de la segunda unidad sin acreditar. Sergio Leone fue un asistente de dirección no acreditado de extras italianos. Las futuras estrellas italianas Sophia Loren y Bud Spencer aparecieron como extras no acreditados y también Elizabeth Taylor. Fue candidata a ocho premios Óscar, pero no obtuvo ninguno. Peter Ustinov fue candidato al Óscar por su interpretación de Nerón, fue premiado en los Globo de Oro, y resultó un éxito de taquilla tan grande que se le atribuyó el haber rescatado sin ayuda a MGM del borde de la bancarrota. El éxito financiero de esta película permitió la producción de otros largometrajes clásicos de género épico ambientados en la antigua Roma, incluyendo: Ben-Hur (1959), Espartaco (1960), Cleopatra (1963) y La caída del Imperio romano (1964).

La historia, ambientada en la antigua Roma durante los últimos años del reinado del emperador Nerón, 64-68 d. C., combina eventos y personajes tanto históricos como ficticios y comprime los eventos clave de ese período en el espacio de solo unas pocas semanas. Su tema principal es el conflicto del Imperio romano con el cristianismo y la persecución de los cristianos en los últimos años de la dinastía Julio-Claudia. A diferencia de su ilustre y poderoso predecesor, el emperador Claudio, Nerón demostró ser corrupto y destructivo, y sus acciones amenazaron finalmente con destruir el orden social previamente pacífico de Roma.

Referencia histórica

El título, en latín, significa '¿A dónde vas?', y hace referencia a un encuentro entre san Pedro y Jesús en la vía Apia referido en los Hechos de Pedro. Según este libro extracanónico, cuando el apóstol estaba escapando de la persecución a que eran sometidos los cristianos de Roma por el emperador Nerón, tuvo una visión de Cristo. Pedro le preguntó: «Quo vadis, Domine?» (¿A dónde vas, Señor?), a lo que Jesús contestó: «A Roma, la ciudad que tú abandonas, para hacerme crucificar de nuevo». Pedro interpretó que esto quería significar que Jesús se dirigía de regreso a Roma para ser crucificado nuevamente. En realidad, Jesús habla a través de Nazario, un niño de unos doce años, acompañante de Pedro, quien cae de rodillas al ver un extraño resplandor entre los árboles. Pedro, guiado por su propia fe, regresó a Roma, donde sería martirizado. Considerándose indigno de ser crucificado como su Señor, pidió a sus verdugos, y le fue concedido, ser crucificado cabeza abajo, al pie de la Colina Vaticana, en el sitio donde se yergue hoy la Basílica de San Pedro, de Roma.

Sinopsis thumb|left|Peter Ustinov como Nerón La película se desarrolla en el año 64 de nuestra era, durante el reinado de Nerón, y gira en torno al amor entre el general romano Marco Vinicio y Ligia, convertida al cristianismo, religión que comenzaba a propagarse en la plenitud del paganismo. Y, por tanto, debía permanecer oculta, clandestina; de lo contrario, sus seguidores no solo eran execrados, sino también perseguidos y matados impunemente.

Muestra cómo Nerón ordena incendiar la ciudad de Roma a fin de «recibir la inspiración» para componer sus versos y canciones con mayor «realismo y creatividad». También se ve la maqueta de la nueva Roma con la que soñaba Nerón, para la que necesitaba espacio.

Inicio

Soldados romanos de la XIV legión que traen esclavos y productos de saqueos a pueblos bárbaros, se dirigen a las cercanías de las puertas de Roma al mando del legado Marco Vinicio (Robert Taylor). Sin embargo, un emisario del palacio es portador de noticias desagradables, y se le ordena esperar en el sitio. Sin perder un segundo, Vinicio parte en su carro y se dirige a la ciudad. thumb|Leo Genn como Petronio

Al llegar, mientras espera ser recibido por el emperador Nerón (Peter Ustinov), este se encuentra componiendo canciones y poemas ante su servidumbre y su entorno, Séneca (Nicholas Hannen), Tigelino (Ralph Truman) y Petronio (Leo Genn), el árbitro de la elegancia, tío de Vinicio. Al ser requerido por Nerón, Vinicio pide explicaciones, y es informado de la necesidad de esperar a las demás legiones que vienen de Asia y África para entrar triunfantes en la ciudad.

Petronio solicita permiso para retirarse en compañía de su sobrino Marco Vinicio. Por decisión de su tío, Vinicio es hospedado en casa de un oficial retirado, el general Aulio Plaucio (Félix Aylmer) y su esposa Pomponia (Nora Swinburne), quienes le reciben gustosamente. Así, conoce a Urso (Buddy Baer), y, junto a su acompañante, el tribuno Fabio Nerva (Norman Wooland), queda maravillado de la estatura y fortaleza del gigante. thumb|Deborah Kerr como Ligia

Esa noche conoce a Ligia (Deborah Kerr), y, al instante, queda prendado de su gran belleza. La joven, junto con Urso y sus padres adoptivos, se ha convertido al cristianismo. Después de la cena, conocen a Pablo (Abraham Sofaer), el Apóstol. Esa noche se suscita un encuentro, en el que Marco Vinicio observa a Ligia, meditativa, trazando una sencilla figura de un pez en la arena del jardín. Vinicio le dice requiebros y elogia su belleza; sin embargo, ella comprende que como buen romano, y además soldado, él es pagano, y mal podría comprenderla o aceptar su doctrina y sus ideas. Presa de infundado temor, Ligia huye al interior de la casa, Vinicio la sigue, mas, de inmediato, se interpone la imponente figura de Urso, cerrando el paso al legado. Vinicio le increpa desafiante, pero Urso no cede y advierte al legionario que, así como cuidaba y defendía al rey, su padre, ahora la defiende y cuida de ella. thumb|left|Patricia Laffan como Popea Al día siguiente, Petronio trata de disuadirle de sus intenciones con Ligia, pero, antes, al contrario, Vinicio, para poseer a la joven, toma la decisión de recurrir al ascendiente que el Imperio y el Estado romano tienen sobre sus esclavos y sus súbditos. De tal manera, Ligia es llevada contra su voluntad a la corte imperial y vestida con galas para una celebración que dará el emperador. En tales circunstancias, conoce a Actea (Rosalie Crutchley), esclava al servicio de la corte. Actea, dibujando un pez en polvo derramado, muestra a Ligia que ella es cristiana también, con el objeto de ganar su confianza. Actea se las ingenia para lograr que, durante una breve ausencia de Marco Vinicio, Ligia sea llevada de la fiesta y pueda regresar a su hogar en el interior de una parihuela cargada por unos esclavos y escoltada por soldados. En realidad, ha sido el propio Legado Marco Vinicio quien, ante la resistencia de Ligia a sus requerimientos, ha dado orden a uno de sus subalternos para que la conduzcan con escolta a casa de su tío Petronio. En una callejuela oscura, espera el fiel Urso, y en cuestión de minutos sorprende a la escolta, lucha con ellos, y la joven aprovecha la confusión y logra escapar cuando ya el gigante ha dado buena cuenta de los esbirros del emperador.

Al enterarse Vinicio de los sucesos, va a casa del general Plaucio, le ultraja verbalmente; mas el viejo general asume su dignidad y hasta dice a Vinicio que registre la casa si quiere, afirmándole que Ligia no está allí, y que él, Vinicio, «ha traicionado su hospitalidad de manera muy cruel». La esposa, a su vez, trata de convencer al legado tratándole con dulzura, pero es inútil. Vinicio consulta a su tío, Petronio, quien al oír el nombre de Pablo de Tarso llega a la conclusión de que se trata de cristianos, adoradores de «cierto carpintero crucificado en Palestina». De seguidas, da a Vinicio la ubicación de una especie de «adivinador» griego llamado Quilón (John Ruddock), quien podrá informarle acerca del sitio de reunión secreta de los cristianos y de Ligia.

Efectivamente, el diminuto anciano griego formula preguntas a Vinicio: por ejemplo, si ha visto en alguna vinculación con Ligia la figura de un pez; el legado piensa y al fin recuerda el pez dibujado por Ligia la noche en que se conocieron. El griego le muestra que es ésta una contraseña de los cristianos, puesto que viven en la clandestinidad, so pena de ser apresados o muertos por el imperio. La palabra secreta es ichthus, esto es, 'pez', el símbolo del cristianismo.

Crotón y Ursus Acompañado Vinicio por el griego y el luchador Crotón (Arthur Walge), entran en la catacumba donde se reúnen los cristianos. Pablo realiza bautizos y dice palabras de estímulo y de fraternidad a la congregación, a la vez que narra acerca de quienes le antecedieron, entre ellos Simón, llamado Pedro, y hace referencias acerca de los prodigios y milagros realizados por el maestro Jesús de Nazaret. También interviene Pedro (Finlay Currie).

Cuando la reunión oculta finaliza, Vinicio y sus acompañantes siguen a Ligia, sus padres, Nazario (Peter Miles) y Urso. Caminan por callejuelas oscuras, seguidos por Vinicio y sus cómplices. Aparecen los tres, Urso les ordena que se detengan. Por respuesta, Vinicio desenvaina un puñal y ataca al gigante. Urso detiene la embestida y con un solo empellón arroja al Legado contra una pared, quien va al suelo y queda inconsciente; Quilón huye y Crotón ataca e inmoviliza a Urso por la retaguardia intentando someterlo; forcejean, Crotón le estrangula con un brazo, mientras con la otra mano intenta hundir los ojos de su adversario. Con todo y aquel abrazo mortal, Urso, con gran dificultad, logra ponerse en pie y arrojar con gran fuerza a su rival, dejándole fuera de combate al dar su cabeza contra el pavimento. El gigante Urso le alza en vilo sobre sus hombros y le arroja escalones abajo. Muere Crotón. Ahora el fiel Urso recupera el aliento después de aquel esfuerzo, toma a Vinicio aún inconsciente y emprende la retirada.

A la mañana siguiente, Ligia y Urso esperan la recuperación de Marco Vinicio, después de haber sido atendido por Miriam (Elspeth March), la madre de Nazario, en cuya casa ahora se hospeda Ligia. Minutos después, Vinicio se viste el uniforme y dice a Ligia que la deja en paz, que no volverá a molestarla. Sin embargo, la joven no puede ocultar su atracción, y, cuando Vinicio se despide, le llama, descubriendo así sus sentimientos.

Aparece Pablo, quien sigue siendo visto recelosamente por Marco Vinicio, peor aún, el apóstol habla de la fraternidad, de la importancia de libertar esclavos. Todo aquello enfurece al Legado y, definitivamente, se va del lugar no sin antes romper y lanzar al piso una sencilla cruz de madera que estaba colocada en la pared. Ligia, abatida por la emoción, llora desconsolada en brazos de Pablo.

Incendio de Roma Marco Vinicio se encuentra en casa de Petronio. Aparentemente ha renunciado a Ligia. Se ha despertado su amor por la bella joven emperatriz; Petronio se percata de su distracción y le conmina a que continúe el juego que en ese instante sostienen. Un soldado avisa al legado que la emperatriz requiere su presencia. thumb|left|Escena del incendio de Roma causado por Nerón Vinicio acude al llamado y percibe resentimiento y celos en las palabras de Popea (Patricia Laffan), él le sigue la corriente y atiende sus requerimientos.