miniaturadeimagen|400x400px|Tasas globales de inflación en octubre de 2025 entre los miembros del Fondo Monetario Internacional. thumb|Inflación en países pertenecientes al G5

En economía, la inflación es el aumento sostenido y generalizado de los precios de los bienes y servicios en un mercado durante un período de tiempo, expresado en una determinada unidad monetaria.Samuelson, P. y Nordhaus, W. (2010). Economía. McGraw-Hill, 19.ª ed. Cuando el nivel general de precios se incrementa, el poder adquisitivo de la moneda disminuye, ya que con la misma cantidad de dinero pueden adquirirse menos bienes y servicios.

La inflación implica, por tanto, una reducción del valor real de la moneda como medio de intercambio y como unidad de cuenta en una economía.Mankiw, N. Gregory (2021). Principios de economía. Cengage Learning, 9.ª ed.

Existen diversos indicadores para medir la inflación, siendo el más habitual el índice de precios al consumidor (IPC), que refleja la variación media de los precios de una canasta de bienes y servicios representativos del consumo de los hogares.Fondo Monetario Internacional (2023). World Economic Outlook. FMI. Otros indicadores relevantes son el deflactor del PIB y el índice de precios al productor.

Una variación negativa del nivel general de precios se denomina deflación, mientras que una desaceleración en el ritmo de crecimiento de los precios se conoce como desinflación. Por otro lado, incrementos muy elevados y rápidos en los precios reciben el nombre de hiperinflación.

La inflación puede tener diversos efectos en una economía, que pueden ser tanto positivos como negativos. Los efectos negativos de la inflación incluyen la disminución del valor real de la moneda a través del tiempo, el desaliento del ahorro y de la inversión debido a la incertidumbre sobre el valor futuro del dinero, y la escasez de bienes. Los efectos positivos incluyen la posibilidad de los bancos centrales de los estados de ajustar las tasas de interés nominal con el propósito de mitigar una recesión y de fomentar la inversión en proyectos de capital no monetarios.Michal Kalecki en Long Beach. Dos relatos sobre el retorno de la inflación, Jorge Tamames, Público (España), 29/10/2021

Respecto a las causas de la inflación, entre las corrientes económicas monetaristas existe un amplio acuerdo en que las tasas de inflación muy elevadas y la hiperinflación son causadas por un crecimiento excesivo de la oferta de dinero. Las opiniones sobre los factores que determinan tasas bajas a moderadas de inflación son más variadas. La inflación baja o moderada puede atribuirse a las fluctuaciones de la demanda de bienes y servicios, o a cambios en los costos y suministros disponibles (materias primas, energía, salarios, etc.), tanto así como al aumento de la masa monetaria.

En general, la inflación también se produce debido a la relación entre oferta y demanda de dinero. Por lo que esta puede ser provocada, ya sea, por un incremento excesivo de la oferta de dinero (la masa monetaria) o bien por una súbita disminución en la demanda del mismo, es decir, que se produzca una huida del dinero. Una súbita caída en la demanda de dinero puede ser causada, por ejemplo, por la desconfianza de los ciudadanos en la economía y su moneda local..

Hoy en día, la mayoría de las corrientes económicas consideran que la tasa de inflación más favorable para la economía es una tasa positiva, baja y estable. Una inflación pequeña (en vez de nula o negativa) puede reducir la severidad de las recesiones económicas al permitir que el mercado de trabajo pueda adaptarse más rápidamente en una crisis, y reducir el riesgo de que una trampa de liquidez impida una política monetaria de estabilización de la economía. La tarea de mantener la tasa de inflación baja y estable se asigna generalmente a las autoridades monetarias de cada país. En general, estas autoridades monetarias son los bancos centrales, que controlan el tamaño de la masa monetaria mediante la fijación de las tasas de interés, a través de transacciones en el mercado de divisas, y mediante la creación de la banca de reservas.

Se dan grados de inflación: hay inflación acumulativa, cuando al aumentar los precios de los bienes y servicios, aumentan también sus costos; inflación imprevista, cuando no se presentan manifestaciones muy claras de su existencia. La inflación anticipada es la expectativa que las personas tienen de la inflación en el futuro, es reflejada, por ejemplo en las tasas de interés en el mercado financiero (efecto Fisher).

Tipos de inflación

Según su causa Inflación por política monetaria: depende de las políticas que lleve a cabo el Banco Central. Una política en la cual se incremente la emisión de dinero por encima de su demanda real en la economía producirá una disminución del poder adquisitivo del dinero. Entre las medidas de tal política se pueden citar: Devaluación en línea con la Política fiscal. Inflación por Especulación (economía)<ref></ref Reducción del salario para disminuir costos y lograr precios competitivos en el mercado internacional. Inflación por consumo o demanda: obedece a la ley de oferta y demanda. Si la demanda de bienes excede la capacidad de producción o importación de bienes, los precios aumentan. También puede ocurrir que suceda una crisis de oferta de ciertos productos ante la misma demanda, lo que también hará que suban los precios. Inflación por costos: ocurre cuando el precio de las materias primas aumenta, provocando así que el productor, para no perder dinero, incremente sus precios. Inflación generada por expectativas de inflación: ocurre cuando se prevé un fuerte incremento futuro en los precios y por ende, se comienzan a ajustar los precios desde antes para que el aumento sea gradual, o bien, por incertidumbre, para asegurarse de poder cubrir los costos futuros. Inflación generada por puja distributiva: sucede cuando los trabajadores piden aumentos de salarios para contrarrestar los efectos de la inflación, esto provoca que, al haber un aumento de salario, hay también un aumento de precios por parte de los empresarios.

Según su magnitud Inflación moderada. La inflación moderada se refiere al incremento de forma lenta de los precios. Cuando los precios son relativamente estables, las personas se fían de este, colocando su dinero en cuentas de banco. Ya sea en cuentas corrientes o en depósitos de ahorro de poco rendimiento porque esto les permitirá que su dinero valga tanto como en un mes o dentro de un año. En sí, las personas están dispuestas a comprometerse con su dinero en contratos a largo plazo, porque piensan que el nivel de precios no se alejará lo suficiente del valor de un bien que puedan vender o comprar. Inflación galopante. La inflación galopante sucede cuando los precios incrementan las tasas de dos o tres dígitos de 30, 120 o 240 % en un plazo promedio de un año. Cuando se llega a establecer la inflación galopante surgen grandes cambios económicos. Muchas veces en los contratos se puede relacionar con un índice de precios o puede ser también a una moneda extranjera, como por ejemplo el dólar. Dado que el dinero pierde su valor de una manera muy rápida, las personas tratan de no tener más de lo necesario; es decir, que mantienen la cantidad suficiente para vivir con lo indispensable para el sustento de los integrantes familiares. Hiperinflación. Se conoce como hiperinflación a una inflación anormal en la cual el índice de precios aumenta al menos en un 50 % mensual, esto es, una inflación anualizada de casi 13 000 %. Este tipo de inflación anuncia que un país está viviendo una severa crisis económica; debido a que el dinero pierde su valor, el poder adquisitivo (la capacidad de comprar bienes y servicios con el dinero) disminuye rápidamente y la población busca gastar el dinero antes de que pierda totalmente su valor; cuando una hiperinflación ocurre, se torna imprescindible el incremento salarial en cuestión de días o incluso diariamente. Este tipo de inflación suele deberse a que los gobiernos financian sus gastos con emisión de dinero fiduciario sin ningún tipo de control, o bien porque no existe un buen sistema que regule los ingresos y egresos del Estado.

Mediciones

Puesto que hay muchas medidas posibles del nivel de precios, hay muchas medidas posibles de inflación. Algunos ejemplos de los índices de precios amplios son el índice de precios al consumidor (IPC), el índice de precios del gasto en consumo personal (PCEPI) y el deflactor del PIB (también conocido como índice de precios al productor). Sin embargo, la inflación también puede ser usada para describir un nivel de precios en aumento dentro de un conjunto más reducido de los activos, bienes o servicios dentro de la economía, como las materias primas (incluidos alimentos, combustible, metales), los activos financieros (tales como acciones, bonos y bienes inmuebles), los servicios (tales como el entretenimiento y cuidado de la salud), o el trabajo.

La inflación subyacente es una medida de la inflación para un subconjunto de los precios al consumidor que excluye los precios de los alimentos y la energía, que suben y bajan más que otros precios en el corto plazo. En general, ésta es la tasa de inflación que más siguen de cerca los bancos centrales, por ejemplo, el banco central de Estados Unidos, la Reserva Federal, presta especial atención a la tasa de inflación subyacente para obtener una mejor estimación de tendencias a largo plazo la inflación futura en general.

La inflación se calcula generalmente mediante la tasa de variación del índice de precios en el tiempo, por lo general el Índice de Precios al Consumidor, que mide los precios de una selección de bienes y servicios adquiridos por un consumidor medio.

Por ejemplo, en enero de 2007, el Índice de Precios al Consumidor de los EE.UU. fue 202,416, y en enero de 2008 era 211,080. La fórmula para calcular el porcentaje de la tasa de inflación anual del IPC a lo largo de 2007 es entonces

La tasa de inflación resultante del IPC en el período de un año es de 4,28 %. Es decir, el nivel general de precios a los consumidores aumentó aproximadamente cuatro por ciento en 2007.

Para obtener la inflación de un año determinado se toma como base el índice de precios de diciembre del año anterior y se lo compara con el de diciembre del último año.

Causas de la inflación

Teoría monetaria

350px|thumb|right|Índice de precios al consumidor (CPI), PIB real, M2 (escala logarítmica, ajustado a 1960) y velocidad monetaria, para la economía de Estados Unidos. La teoría monetaria plantea que la velocidad de crecimiento monetario es aproximadamente equivalente a la inflación menos el crecimiento real del PIB. Uno de los esquemas explicativos sobre la causa de la inflación es la que indica simplemente que: +SímboloNombrePrecio de los bienes de consumoMonto que representa la demanda agregada por bienes y serviciosRepresenta la oferta agregada de bienes de consumo Es decir, los precios subirán si el agregado de suministro de bienes baja en relación con la demanda agregada por dichos bienes. Siguiendo esta teoría la demanda agregada está basada principalmente en el monto total de dinero existente en una economía, lo que se traduce en que: al incrementarse la masa monetaria, la demanda de bienes aumenta y si esta no viene acompañada de un incremento en la oferta, la inflación surge. La ecuación está relacionada con la ecuación de Cambridge (aunque se observan desviaciones respecto a las predicciones de ambas ecuaciones hasta de un 50 %, tal como muestra el gráfico adjunto para la economía de Estados Unidos).