thumb|Lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp (Rembrandt, 1632). La historia de la medicina es la rama de la historia dedicada al estudio de los conocimientos y prácticas médicas a lo largo del tiempo.

Desde sus antiguos orígenes, el ser humano ha tratado de explicarse la realidad y los acontecimientos trascendentales que en ella tienen lugar, como la vida, la muerte o la enfermedad. La medicina tuvo sus comienzos en la prehistoria, la cual también tiene su propio campo de estudio conocido como antropología médica. Se utilizaban plantas, minerales y partes de animales. En la mayoría de las veces estas sustancias eran utilizadas en rituales mágicos por chamanes, sacerdotes, magos, brujos, animistas, espiritualistas o adivinos. Las primeras civilizaciones y culturas humanas basaron su práctica médica en dos pilares aparentemente opuestos: un empirismo primitivo y de carácter pragmático (aplicado fundamentalmente al uso de hierbas o remedios obtenidos de la naturaleza) y una medicina mágico-religiosa, que recurrió a los dioses para intentar comprender lo inexplicable.

miniaturadeimagen|Fresco románico del que representa a Galeno e Hipócrates. Los registros de la Edad Antigua documentan el desarrollo de la medicina en diversas civilizaciones, destacando la medicina Āyurveda en la India, las prácticas del antiguo Egipto, la antigua China y la Grecia clásica. El desarrollo de la medicina clínica racional se consolidó a través de Hipócrates —miembro de los Asclepíades de Cos— y, posteriormente, de Galeno de Pérgamo en el siglo d. C. Tras la caída del Imperio romano de Occidente, la tradición médica grecolatina declinó en Europa Occidental, aunque fue preservada, traducida y expandida en el Imperio bizantino y en el mundo islámico.

Previamente, entre los siglos y a. C., Alcmeón de Crotona inició una etapa basada en la técnica (téjne), fundamentada en la convicción de que la enfermedad surgía por fenómenos naturales modificables. Ese fue el «germen» de la medicina moderna, aunque a lo largo de los siguientes dos milenios surgirieron otras muchas corrientes (mecanicismo, vitalismo...) y se incorporaron modelos médicos procedentes de otras culturas con una larga tradición médica, como la china.

A partir de la segunda mitad del siglo , el movimiento de traducción patrocinado en centros como Bagdad vertió al árabe los trabajos científicos de Galeno y Aristóteles, impulsando la investigación médica en el mundo islámico. Durante la Edad de Oro del Islam destacaron figuras fundamentales como Avicena —cuyo «Canon de medicina» fue una autoridad indiscutible—, Abulcasis en el desarrollo de la cirugía y Avenzoar en el campo de la cirugía experimental. Asimismo, la escuela islámica legó avances de gran relevancia con Ibn al-Nafis, quien descubrió la circulación pulmonar, y Al-Razi (Rhazes), pionero en el estudio clínico de la pediatría y las enfermedades infecciosas. Ya para finales de la Edad Media posterior a la peste negra, importantes figuras médicas emergieron de Europa como William Harvey y Gabriele Fallopio.

Históricamente, el pensamiento médico se basaba en el principio de autoridad, de modo que las afirmaciones de los autores clásicos se aceptaban como verdades incuestionables. Esta forma de pensar fue sobre todo sustituida entre los siglos y , tiempo de la pandemia de la peste negra.Michael Dols has shown that the Black Death was much more commonly believed by European authorities than by Middle Eastern authorities to be contagious; as a result, flight was more commonly counseled, and in urban Italy, quarantines were organized on a much wider level than in urban Egypt or Syria. [] Asimismo, durante los siglos y , la anatomía atravesó un gran avance gracias a la aportación de Leonardo Da Vinci, quien proyectó junto con Marcantonio della Torre, un médico anatomista de Pavía, uno de los primeros y fundamentales tratados de anatomía, denominado «Il libro dell'Anatomia». Aunque la mayor parte de las más de doscientos ilustraciones sobre el cuerpo humano que realizó Da Vinci para este tratado desaparecieron, se pueden observar algunas de las que sobrevivieron en su Tratado sobre la pintura.

thumb|Una investigación (Sorolla, 1897). A partir del se vieron grandes cantidades de descubrimientos. Investigaciones biomédicas premodernas desacreditaron diversos métodos y teorías antiguos como la de los cuatro humoresOn the dominance of the Greek humoral theory, which was the basis for the practice of bloodletting, in medieval Islamic medicine see de origen griego, pero es en el siglo , con los avances de Leeuwenhoek con el microscopio y el descubrimiento de Robert Koch de las transmisiones bacterianas, cuando realmente se vio el comienzo de la medicina moderna. El descubrimiento de los antibióticos fue otro gran paso para la medicina. Las primeras formas de antibióticos fueron las drogas sulfas. Actualmente los antibióticos se han vuelto muy sofisticados, ya que pueden atacar localizaciones fisiológicas específicas, algunas incluso diseñadas con compatibilidad con el cuerpo para reducir efectos secundarios. El Dr. Edward Jenner descubrió el principio de la vacunación al ver que las ordeñadoras de vacas que contraían el virus de vaccinia al tener contacto con las pústulas adquirían inmunidad a la viruela. Años después, Louis Pasteur le otorgó el nombre de vacuna en honor al trabajo de Jenner con las vacas. A finales del , los médicos franceses Auguste Bérard y Adolphe-Marie Gubler resumían el papel de la medicina hasta ese momento: «Curar pocas veces, aliviar a menudo, consolar siempre».

La medicina del , impulsada por el desarrollo científico y técnico, se fue consolidando como una disciplina más resolutiva, aunque sin dejar de ser el fruto sinérgico de las prácticas médicas experimentadas hasta ese momento. La medicina basada en la evidencia se apoya en un paradigma fundamentalmente biologicista, pero admite y propone un modelo de salud-enfermedad determinado por factores biológicos, psicológicos y socioculturales.La Organización Mundial de la Salud definía en 1948 la salud como «un estado completo de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad». La herbolaria dio lugar a la farmacología: de los diversos fármacos derivados de plantas como la atropina, warfarina, aspirina, digoxina, taxol, cloroquina, etc.; el primero fue la arsfenamina descubierta por Paul Ehrlich en 1908 después de observar que las bacterias morían mientras las células humanas no lo hacían.

En el , el conocimiento sobre el genoma humano ha empezado a tener una gran influencia, razón por la que se han identificado varios padecimientos ligados a un gen en específico en el cual la biología celular y la genética se enfocan para la administración en la práctica médica, aun así, estos métodos aún están en su infancia.

Origen de la medicina thumb|Cráneo datado en el Neolítico, con gran orificio de trépano, descubierto en Nogent-les-Vierges (Seine-et-Oise, Francia). Conservado en el Musée de l’Homme (París).

Para hablar de los orígenes de la medicina, es preciso hacerlo antes de los rastros dejados por la enfermedad en los restos humanos más antiguos conocidos y, en la medida en que eso es posible, de las huellas que la actividad médica haya podido dejar en ellos.

Marc Armand Ruffer (1859-1917), médico y arqueólogo británico, definió la paleopatología como la ciencia de las enfermedades que pueden ser demostradas en restos humanos de gran antigüedad.

Dentro de las patologías diagnosticadas en restos de seres humanos datados en el Neolítico se incluyen anomalías congénitas como la acondroplasia, enfermedades endocrinas (gigantismo, enanismo, acromegalia, gota), enfermedades degenerativas (artritis, espondilosis) e incluso algunos tumores (osteosarcomas), principalmente identificados sobre restos óseos. Entre los vestigios arqueológicos de los primeros Homo sapiens es raro encontrar individuos por encima de los cincuenta años por lo que son escasas las evidencias de enfermedades degenerativas o relacionadas con la edad. Abundan, en cambio, los hallazgos relacionados con enfermedades o procesos traumáticos, fruto de una vida al aire libre y en un entorno poco domesticado.

La excepción a esta norma la encontramos en la tuberculosis, considerada por varios autores como la enfermedad más antigua conocida en el hombre. Una de las hipótesis más aceptadas sobre el surgimiento del Mycobacterium (el germen causante de esta enfermedad) propone que el antepasado común denominado M. archaicum habría dado origen a los modernos Mycobacterium, incluido el M. tuberculosis.Mirko GRMECK, 1983. Otras hipótesis en A. Cockburn (1963), o R. Hare (1967)La evidencia sugiere que se originó de dos linajes principales hace apróx. 40 000 años, vinculado a la dispersión de quienes se establecieron inicialmente en el cuerno de África.

thumb|Chamán esquimal fotografiado en Nushagak, Alaska, alrededor de 1890, por Frank G. Carpenter.

En cuanto a los primeros tratamientos médicos de los que se tiene constancia hay que hacer mención a la práctica de la trepanación (remoción de parte de los huesos de la cabeza). Existen hallazgos arqueológicos de cráneos con signos de trepanación datados del período Paleolítico superior-Mesolítico. Restos óseos trepanados con un excelente nivel de conservación, obtenidos por excavaciones arqueológicas realizadas en Ensisheim (Alsacia), permiten suponer que ya se practicaban intervenciones quirúrgicas craneales hace más de 7000 años atrás. Reproducción de la nota completa. Existen además otras evidencias de cirugías craneales antiguas obtenidas de excavaciones en la cuenca del Danubio, Dinamarca, Polonia, Francia, Reino Unido, Suecia, España o Perú. En las culturas prehispánicas peruanas, los «cirujanos» evitaban intervenir la línea media del cráneo para mitigar el riesgo de hemorragia letal en el seno sagital superior. Esta precisión anatómica permitió que la tasa de supervivencia aumentara con los siglos hasta alcanzar el 80 % en el periodo incaico, aunque las motivaciones exactas del procedimiento —que oscilan entre el tratamiento de traumatismos, afecciones crónicas como la epilepsia o fines rituales— siguen bajo investigación.

La etnología, por otra parte, extrapola los descubrimientos realizados en culturas y civilizaciones preindustriales que han conseguido sobrevivir hasta nuestros días para comprender o deducir los modelos culturales y conductuales de las primeras sociedades humanas.

En las bandas nómadas del Paleolítico superior, la figura del «chamán» actuaba como líder espiritual y sanador, asistiendo a los heridos mediante técnicas empírico-mágicas y mediando ante las fuerzas de la naturaleza para propiciar el éxito en la caza. El estatus y la complejidad de estos sanadores variaron notablemente con el desarrollo urbano, alcanzando un alto grado de especialización en civilizaciones estatales como la mexica durante el Posclásico mesoamericano.En dicha cultura, la atención sanitaria se distribuía de forma jerárquica entre diferentes especialistas: el ticitl, versado en procedimientos herbolarios; el texoxotlaticitl o teomiquetzan, experto en tratar heridas y traumatismos de combate; y la tlamatlquiticitl, comadrona encargada del seguimiento del embarazo y el parto. Ante procesos patológicos incomprensibles, estas sociedades interpretaban la enfermedad como una alteración del orden cósmico o una intrusión espiritual, acudiendo a explicaciones místicas y a ritos de purificación para sanar al enfermo.

La evolución de la medicina en estas sociedades arcaicas encuentra su máxima expresión en las primeras civilizaciones humanas: Mesopotamia, Egipto, América precolombina, India y China. En ellas se expresaba esa doble vertiente, empírica y mágica, característica de la medicina primitiva.

Mesopotamia La «tierra entre ríos» albergó desde el Neolítico a algunas de las primeras y más importantes civilizaciones humanas (sumeria, acadia, asiria y babilónica).