miniaturadeimagen|270x270px|Patroclo en un antiguo fresco de la Casa del Poeta Trágico en Pompeya, (Museo Arqueológico Nacional de Nápoles) En la mitología griega, Patroclo (en griego antiguo y moderno ΠάτροκλοςEn latín: Patroclus Pátroklos; literalmente ‘gloria del padre’)Esta etimología nos la proporciona Robert Graves, en su índice onomástico de Los mitos griegos es uno de los héroes griegos de la guerra de Troya, descrita principalmente en la Ilíada. Patroclo es recordado especialmente por ser el amigo favorito de Aquiles, cuya amistad era proverbial, e incluso se afirma que los lazos que los unían eran aún más estrechos. Patroclo y Aquiles eran, de hecho, familiares cercanos por parte de padre.Pierre Grimal: Diccionario de mitología griega y romana, voz «Patroclo»

Familia y descripción Su padre fue Menecio, uno de los argonautas. Hay distintas tradiciones sobre la identidad de su madre: Esténele, hija de Acasto; o Periópide, hija de Feres; o Polimele, hija de Peleo; Apolodoro, Biblioteca mitológica III,13,8. o Filomela;De esta Filomela nada más se sabe. En el texto de Higino parece estar asociada a Ftía, por lo que Filomela pudiera ser una variante gráfica de Polimela, hija de Peleo.Higino: Fábulas 97 o bien Damocratea, hija de Egina y Zeus.Escolio a Píndaro, olímpicas IX, 107 A Patroclo se le describe al menos una hermana, Mirto, una hija de Menecio que por Heracles fue madre de Euclea.Plutarco: Arístides 20.6 Otros dicen que Abdero era hermano de Patroclo.Focio: Biblioteca § 190, 39 Dares Frigio dice que Patroclo «era de bello cuerpo, de ojos azules, de grandes fuerzas, respetuoso, decidido, prudente y dadivoso».Dares Frigio, XII «Pero ha de saberse que la historiografía antigua transmite también a Patroclo como pariente de Aquiles al decir que Hesíodo afirma que Menecio, el padre de Patroclo, era hermano de Peleo, de modo que en ese caso los dos eran primos hermanos entre sí».Eustacio: A Homero, 112, 44 y ss.

Elementos homéricos miniaturadeimagen|250x250px|Patroclo, por Jacques-Louis David (1780). Museo de Bellas Artes Thomas Henry, Cherburgo-Octeville (Francia).

Antes de la guerra

Su padre, Menecio, lo envía a Ftía, donde se hizo compañero. Está presente, al igual que Aquiles y su padre, cuando Néstor acude a la corte de Peleo con el fin de reclutar guerreros para la expedición contra Troya; es invitado al mismo tiempo que el Pelida Aquiles y acepta. Su padre le da los siguientes consejos:

En Troya thumb|izquierda|300px|Domenico Cunego Aquiles lamenta la muerte de Patroclo, 1764, aguafuerte

Patroclo aparece como compañero de armas (θεράπων) de Aquiles. La Ilíada duda en cuanto a su cometido exacto: el canto XVII muestra a los caballos del Pelida llorando la muerte de «el que los guiaba». Automedonte, el auriga de Aquiles, describe a Patroclo como el más dotado manejando los caballos.Ilíada XVII: texto español en Wikisource. Véanse los vv. 426 - 440 y 469 - 473. Texto griego en Wikisource: vv. 420 y ss.; 460 y ss. En el Canto XIX de la Ilíada, Aquiles pide a sus caballos que traigan de vuelta «a quien los conduce», refiriéndose a sí mismo, a pesar de que el auriga Automedonte ha subido al carro antes que él.Ilíada XIX: texto español en Wikisource. Véanse los vv. 342 - 424. XIX, 340 y ss.: texto griego en Wikisource. En la Odisea, el alma de Agamenón dice a la de Aquiles que el cuerpo de este, recién muerto, yacía «olvidado del arte de guiar los carros».Odisea XXIV, 39 - 40. Odisea, XXIV: texto español en Wikisource. Véanse los vv. 35 - 42 (en el texto griego, 34 - 41). XXIV, 30 y ss.: texto griego en Wikisource. Otros indicios permiten suponer que Patroclo acudía al combate en un carro separado y que se batía luego junto a Aquiles. Además, sirve de mensajero a Aquiles, que lo envía a Néstor, en el canto XI, en busca de noticias sobre la identidad del herido que ha sido llevado al campamento aqueo. Asimismo, en el canto I, Patroclo acude por orden de Aquiles a buscar a Briseida para entregarla a Agamenón. Cuando Néstor acude acompañado por Fénix a implorar a Aquiles que vuelva al combate, es Patroclo quien prepara el vino y los alimentos para los invitados.

Cuando, encolerizado, Aquiles se encierra en su tienda tras haber discutido con Agamenón, Patroclo cesa igualmente de combatir. En el canto XVI (llamado también Patroclea, Πατρόκλεια), mientras los troyanos recuperan terreno a los griegos y amenazan con quemar sus naves, Aquiles autoriza a Patroclo a ponerse su armadura y lanzarse al combate a la cabeza de sus Mirmidones. Durante su aristia, Patroclo mata a algunos troyanos, entre ellos a Sarpedón, hijo de Zeus, antes de toparse con Héctor, que es ayudado por Apolo. El dios, envuelto en una nube, lo golpea en la espalda; acto seguido, Euforbo, hijo de Panto, lo hiere de nuevo en el mismo lugar y huye enseguida a la carrera. Por último, Héctor da muerte a Patroclo y lo despoja de sus armas. Menelao y Áyax el Grande protegen su cuerpo y se lo entregan a Aquiles, quien decide entonces retomar las armas para vengarlo.

Tetis, madre de Aquiles, da de beber a Patroclo néctar y ambrosía para evitar que su cadáver se corrompa y, al mismo tiempo, Aquiles se enfrenta a Héctor y lo vence. El Pelida ofrece luego a los griegos un festín en honor de Patroclo, al final del cual se le aparece el muerto y le suplica que queme su cadáver lo antes posible. A la mañana siguiente, Aquiles ordena construir una pira funeraria para Patroclo, se corta un mechón de la cabellera y sacrifica bueyes, corderos, perros y caballos, así como a doce jóvenes nobles de Troya.

Juegos funerarios thumb|Menelao llevando el cuerpo de Patroclo, copia de un original griego en la Loggia dei Lanzi, Florencia.

Tras la incineración de Patroclo, Aquiles organiza en su honor unos juegos que incluyeron:

Una carrera de carros, ganada por Diomedes, que obtiene como primer premio una esclava y un trípode. Antíloco llega segundo —haciendo trampa—, Menelao tercero, Meríones cuarto y Eumelo último; sin embargo, Aquiles le adjudica el segundo premio. Un pugilato, ganado por Epeo, que obtiene una mula. Una prueba de lucha libre, disputada por Áyax el Grande y Ulises. Aquiles los declara iguales. Una carrera a pie, ganada por Ulises, que obtiene una crátera de plata. Áyax llega segundo y recibe un buey, Antíloco es tercero y recibe medio talento de oro, premio previsto inicialmente, así como un segundo talento de oro por haber halagado hábilmente a Aquiles el de los pies ligeros. Una hoplomaquia (lucha con armas), disputada por Diomedes y Áyax. Aquiles los juzga iguales y se reparten la lanza, el escudo y el yelmo de Sarpedón, mientras que Diomedes recibe además un sable tracio. Una prueba de lanzamiento de peso, ganada por Polipetes, que obtiene dicho peso en hierro bruto. Una prueba de tiro con arco, ganada por Merión, que obtiene diez hachas de doble hoja. El perdedor, Teucro, obtiene diez hachas sencillas. Una prueba de lanzamiento de jabalina, que no llega a disputarse ya que Aquiles detiene a los dos contendientes, Agamenón y Merión, y dice que todos saben que el Atrida es el más fuerte. Este obtiene un caldero de estrena y Merión una lanza de bronce.

Estos juegos, consignados en el canto XXIII de la Ilíada, son, junto a los organizados por Alcínoo en la Odisea, uno de los testimonios más antiguos del deporte en la antigua Grecia.

Elementos no homéricos miniatura|240px|Aquiles vendando a Patroclo: kílix de figuras rojas, v. 500 a. C., Staatliche Museen (Berlín). Autores como Apolodoro dan otra versión sobre el pasado de Patroclo. En Opunte, cuando disputaban por un juego de dados, Patroclo había matado al niño Clitónimo, hijo de Anfidamante; y habiendo huido con su padre, vivió con Peleo y llegó a ser el favorito de Aquiles.Apolodoro: Biblioteca mitológica III 13, 8 Apolodoro lo presenta después como uno de los pretendientes de Helena, pero este hecho es poco verosímil en la medida en que muchos pretendientes eran de mayor rango que él.Apolodoro: Biblioteca mitológica III 10, 8

En los Cantos Ciprios, epopeya del Ciclo Troyano, se nombra a Patroclo entre los que venden a Licaón, hijo de Príamo, cuando es capturado por los aqueos. La Ilíada confirma este hecho en el canto XXIII, a pesar de que no se nombra a Patroclo al respecto en el canto XXI.Ilíada XXI: texto español en Wikisource. Véanse los vv. 1 - 63. XXI: texto griego en Wikisource.Ilíada XXIII: texto español en Wikisource. Véanse los vv. 740 - 752. XXIII, 740 y ss.: texto griego en Wikisource.

En las Olímpicas (Ολυμπιόνικοι), Píndaro presenta a Patroclo en compañía de Aquiles cuando este último asola la ciudad de Teutrania (Misia).PÍNDARO: Olímpicas (Ολυμπιόνικοι) IX, 70 - 79. Olímpicas, IX: texto español en facsímil electrónico, en PDF: trad. de 1883 de Ignacio Montes de Oca. Olímpicas: texto bilingüe griego - francés, con introducción y anotaciones en este idioma, en el sitio de Philippe Remacle. Olímpicas, IX: texto bilingüe griego - francés en el mismo sitio. Philippe Remacle (1944 - 2011): latinista y helenista belga de expresión francesa. Quizás ilustra este hecho un famoso vaso de cerámica que muestra a Aquiles vendando una herida de Patroclo.

Todos estos elementos permiten suponer que el personaje de Patroclo no es una invención homérica. Además, en el Canto I se lo presenta por primera vez sencillamente como «el hijo de Menecio», que está escoltando a Aquiles y sus compañeros cuando el héroe abandona el consejo de los reyes. Esto permite suponer que se trataba de una figura muy conocida a la que no era necesario nombrar personalmente ni presentar. También se ha sugerido la posibilidad de que Patroclo no fuera más que un personaje secundario al que Homero otorgó una importancia inédita.

Patroclo y Aquiles

Controversia sobre la naturaleza de su relación

La amistad de Patroclo y Aquiles es proverbial y sin embargo, desde el , algunos griegos ven en ella algo más. En general, los autores griegos añaden en esa época un componente romántico a amistades míticas como las de Orestes y Pílades, Teseo y Pirítoo o Heracles y Yolao. En este caso, no pretenden saber si Patroclo y Aquiles eran amigos o amantes, sino por qué Homero se muestra reservado sobre dicha relación, y si Patroclo era el erómeno de Aquiles o viceversa. En su obra Contra Timarco, el orador ateniense Esquines declara lo siguiente:

Eso a pesar de que en el canto IX de la Iliada (versos 663-668) se presenta a Aquiles y Patroclo durmiendo cada uno con una mujer, Aquiles con Diomede y Patroclo con Ifis, mujer que por cierto, el propio Aquiles entregó a Patroclo.

En efecto, para muchos griegos, la desmesurada emoción que muestra Aquiles tras la muerte de Patroclo, así como su exaltación en la venganza, permiten dudar sobre la naturaleza de sus relaciones. Las reservas de Homero se interpretaron como un signo de discreción. Esquilo desarrolla este tema en su tragedia perdida Los Mirmidones, en la que representa sin rodeos a Aquiles llorando sobre el cuerpo de su amigo mientras alaba la belleza de sus caderas y añora sus besos. Tanto en Esquilo como en Esquines, Aquiles es el erastés y Patroclo el erómeno.

Es posible poner en duda dicha versión si se parte del detalle de la barba: Patroclo la lleva, mientras que Aquiles carece de ella. De hecho, es posible pensar que Aquiles era el joven erómeno y Patroclo el erastés —de edad más avanzada—, más aún cuando la admiración provocada por el amor es la de Patroclo hacia Aquiles; hecho que corroboraría dicha idea. Lo que es por supuesto incontestable es que los dos hombres se quieren —amor o amistad— por igual.

Esto mismo es lo que expone Platón en El Banquete cuando hace decir a Fedro que «Esquilo desvaría al afirmar que Aquiles era el amante de Patroclo, cuando era más hermoso no sólo que Patroclo, sino también que todos los héroes juntos, y aún no le había crecido la barba, por lo que era mucho más joven, según afirma Homero.»PLATÓN: El Banquete, 180a.