Ciro II de Persia (;Escritura cuneiforme persa: c. 600– 530 a. C.), conocido como Ciro el Grande, fue el instaurador de la dinastía aqueménida de Persia (circa 559-530 a. C.) y el fundador del Imperio aqueménida (en persa antiguo: Haxāmanišiya), el cual fue el primer Imperio persa tras vencer a Astiages, último rey medo (550 a. C.) y extender, así, su dominio por la meseta central de Irán y gran parte de Mesopotamia. Sus conquistas se extendieron sobre Media, Lidia y Babilonia, desde el mar Mediterráneo hasta la cordillera del Hindu Kush, con lo que creó el mayor imperio conocido hasta ese momento. Este duró más de doscientos años hasta su conquista final por Alejandro Magno (332 a. C.).

Ciro el Grande respetaba las costumbres y religiones de las tierras que conquistabaDandamayev Cyrus (iii. Cyrus the Great) Cyrus's religious policies.a través de un modelo exitoso de administración centralizada y de establecimiento de un gobierno que funcionara en beneficio y provecho de sus súbditos.Schmitt Achaemenid dynasty (i. The clan and dynasty) La administración del imperio mediante sátrapas y el principio vital de formar un gobierno en Pasargadae fueron obras de Ciro.The Cambridge Ancient History Vol. IV p. 42. See also: G. Buchaman Gray and D. Litt, The foundation and extension of the Persian empire, Chapter I in The Cambridge Ancient History Vol. IV, 2nd edition, published by The University Press, 1927. p. 15. Excerpt: The administration of the empire through satrap, and much more belonging to the form or spirit of the government, was the work of Cyrus ... De igual manera, es exaltado en el judaísmo por su papel en la liberación del pueblo judío del cautiverio babilónico al emitir el Edicto de restauración tras la conquista persa de Babilonia. Este evento se describe en la Biblia hebrea como el regreso a Sion, mediante el cual los judíos desplazados fueron repatriados a lo que había sido el Reino de Judá, lo que permitió el resurgimiento de la vida judía en la Tierra de Israel. Ciro también facilitó las aspiraciones judías de un nuevo Templo en Jerusalén, en la provincia de Judá del Imperio aqueménida, donde se alzaba el Templo de Salomón original antes de ser destruido durante el asedio babilónico de Jerusalén. Sus esfuerzos resultaron en la finalización del Segundo Templo, que marcó el inicio del período del judaísmo del Segundo Templo. Lo que a veces se denomina el Edicto de Restauración (en realidad, dos edictos), descrito en la Biblia como realizado por Ciro el Grande, dejó un legado duradero en la religión judía. Según el Libro de Isaías 45:1 de la Biblia hebrea, Dios ungió a Ciro para esta tarea, incluso refiriéndose a él como un mesías (literalmente ‘ungido’), además de ser la única figura no judía en la Biblia a la que se le llama así. Ciro el Grande también es reconocido por sus logros en materia de derechos humanos, política y estrategia militar, así como por su influencia en las civilizaciones de Oriente y Occidente. Originario de Persis, que corresponde aproximadamente a la actual provincia iraní de Fars, Ciro desempeñó un papel crucial en la definición de la identidad nacional del Irán moderno. La influencia aqueménida en el mundo antiguo se extendería finalmente hasta Atenas, donde los atenienses de clase alta adoptaron como propios aspectos de la cultura de la clase dirigente de la Persia aqueménida.

Ciro es una figura de culto entre los iraníes modernos, y su tumba sirve de lugar de veneración para millones de personas. En la década de 1970, el último sha de Irán, Mohammad Reza Pahlavi, identificó su famosa proclama inscrita en el Cilindro de Ciro como la declaración de derechos humanos más antigua que se conoce,Neil MacGregor, "The whole world in our hands", in Art and Cultural Heritage: Law, Policy, and Practice, pp. 383–84, ed. Barbara T. Hoffman. Cambridge University Press, 2006. y el Cilindro se ha popularizado desde entonces como tal. Esta opinión ha sido criticada por algunos historiadores occidentales por considerar que se ha malinterpretado el carácter genérico del Cilindro como una declaración tradicional que los nuevos monarcas hacen al comienzo de su reinado.

Nombre Ciro es la forma latinizada e hispanizada del griego Κῦρος (Küros), que a su vez deriva del persa antiguo Kūruš, escrito en cuneiforme persa . En persa moderno se llama کوروش Kurosh.

Sobre su etimología, los autores clásicos Ctesias y Plutarco lo relacionaban con la palabra ‘agua’, aunque los autores modernos por lo general prefieren ‘joven’ o ‘el que humilla a su enemigo en una disputa verbal’. El epíteto «el Grande» es utilizado por las fuentes griegas, que también lo llaman «el Viejo» (o «el Mayor»), en contraposición al posterior Ciro el Joven.

Orígenes Ciro II era hijo de Cambises I de Anshan, de la dinastía aqueménida, y, según Heródoto, de Mandana, hija del rey medo Astiages y de Aryenis, princesa del reino de Lidia. Esto le proporciona cierta legitimidad sobre los tronos de Media y Lidia, por lo que se puede tomar como un invento de la propaganda oficial. No obstante, las alianzas dinásticas eran usuales.

Los antecesores de Ciro lideraban los grupos persas establecidos en la zona montañosa del este del antiguo reino de Elam (sudoeste del actual Irán) desde principios del , bajo Aquemenes, legendario fundador de la dinastía aqueménida. Ostentaban el título de «rey de Anshan», ciudad de fuerte tradición elamita, y desde el eran vasallos del reino de Media. La residencia real de Ciro se situaba en Pasargada, cerca de Anshan. Pero es probable que ya se utilizase Susa, otro antiguo centro urbano de Elam, como capital alternativa.

Expansión Conquistas de Ciro.|thumb|upright=1.8 Conquista de Media

Hacia el 559 a. C., Ciro II sucedió a su padre Cambises I. Según Heródoto, Ciro se rebeló contra el soberano medo Astiages, a quien logró deponer luego de recibir el apoyo de Harpago, comandante del ejército medo. Fuentes contemporáneas confirman que en 550 a. C. (Crónica de Nabonido, o Crónica de Babilonia N.º7),Todas las referencias a la Crónica de Nabonido y el Cilindro de Ciro son basadas en Pritchard 1969, Ancient Near Eastern texts relating to the Old Testament. Véase bibliografía. o 553 a. C. (Cilindro de Sippar), Astiages atacó a Ciro, pero fue entregado al rey persa por sus propias tropas. Ciro tomó entonces Ecbatana, la capital de Media, y trasladó su tesoro a Persia.

Heródoto menciona varias veces a generales de origen medo en las campañas de Ciro, entre ellos Harpago. Ecbatana se transformaría en residencia de verano de los soberanos persas. No obstante, se pueden encontrar reseñas antipersas en las tradiciones, probablemente de origen medo, recogidas por el historiador griego Ctesias. También, en la inscripción de Behistún, que describe rebeliones en Media hacia 521 a. C., unos ocho años después de la muerte de Ciro.

Conquista de Lidia thumb|right|Estandarte de Ciro en el Museo Nacional de Irán. Solo la frontera occidental del área de influencia meda era el río Halis (Anatolia, actual Turquía), que lo separaba del reino de Lidia. Creso, rey de Lidia, era cuñado del depuesto Astiages, por lo que existía una alianza matrimonial entre ambos reinos. Según Heródoto, consultó al oráculo de Delfos sobre la conveniencia de atacar a los persas. Este le respondió que si lo hacía, destruiría un gran imperio. Entonces, Creso cruzó el río Halys y se enfrentó con Ciro en Pteria. Pero ninguno de los dos bandos ganó.

Según Heródoto, Creso se retiró para pasar las estaciones frías y esperar refuerzos de su aliado Amasis II de Egipto y de la ciudad griega de Esparta. Pero fue perseguido por los persas hasta su capital, Sardes, y sitiado. Sardes cayó. A punto de ser quemado en la hoguera, Ciro le perdonó la vida. El gran imperio destruido terminaba siendo, entonces, el suyo propio.

La Crónica de Nabonido nos informa que en el verano del 547 a. C., Ciro «conquistó el país de Li[...]» y mató a su rey. Los símbolos cuneiformes que representan el reino conquistado parecen poder interpretarse como «Lidia». Esta contradice a Heródoto en la estación de la conquista de Sardes y en la muerte de Creso.Algunos autores han propuesto interpretaciones alternativas a "Lidia". Véase Rollinger 2004 en la bibliografía.

Los primeros años de la conquista persa de Lidia fueron tumultuosos. Pacties, lidio encargado del tesoro de Sardes, lideró una rebelión que asedió Sardes. Esta fue reprimida por el sátrapa Mazares, quien murió poco después. Su sucesor, Harpago, dirigió la conquista de las ciudades griegas de Asia Menor.

Conquista de Babilonia

El rey de Babilonia era Nabonido, que había pasado una gran parte de su reinado en el oasis árabe de Tema, pero había regresado a Babilonia probablemente a raíz de la amenaza de Ciro. Las campañas contra Babilonia parecen haber comenzado a finales de la década de 540 a. C. El primer hecho preciso del que se tiene noticia es la victoria de Ciro sobre los babilonios en la batalla de Opis, en el otoño de 539 a. C. Sippar se rindió, y Gobrias, gobernador persa de Gutium, entró sin batallaLa idea de conquista no violenta es presentada por la Crónica de Nabonido y el Cilindro de Ciro. No obstante, documentos administrativos indican reparaciones en las fortificaciones de Babilonia meses después de su conquista. Véase Toloni 2005 en la bibliografía. en Babilonia el 12 de octubre del 539 a. C. Ciro llegó varios días más tarde.thumb|210x210px|Vaso griego que representa al rey lidio Creso, a punto de ser incinerado en una pira por orden de Ciro.

Para la conquista de Babilonia, Ciro tuvo el sustancial apoyo del sacerdocio babilonio, que estaba enfrentado con Nabonido a causa de sus reformas religiosas.

Las provincias orientales Existe un problema sobre cuándo fueron conquistadas las provincias orientales del Imperio, en Asia central, que corresponden a los actuales Afganistán, Tayikistán, Uzbekistán y Turkmenistán. Eran habitadas por sogdianos, bactrianos y arios, pueblos de origen iranio indoeuropeo y emparentados estrechamente con medos y persas.

Son mencionadas como satrapías (provincias) persas en 521 a. C. (inscripción de Behistún), por lo que necesariamente formaban parte del Imperio de Ciro (su sucesor Cambises II no pudo haberlas conquistado ya que sus campañas se concentraron en Egipto). Ciro pudo haberlas heredado del reino medo, o conquistado tras la anexión de Lidia, según se puede suponer de los textos de Heródoto y Ctesias.

Siria y Palestina La región de Siria-Palestina, que formaba parte del Imperio neobabilónico, fue subyugada pacíficamente. Ciro permitió el regreso a Jerusalén de las comunidades judías deportadas en Babilonia (Esdras). Según datos arqueológicos, también regresaron grupos de arameos deportados a su tierra de origen en Siria. Las ciudades fenicias no ofrecieron resistencia, y se estableció una especie de protectorado. miniaturadeimagen|Pasargada, la tumba de Ciro

El decreto de Ciro en Esd. 1.1-4 recoge así:

Campañas posteriores y muerte Según informes posteriores, como Anábasis de Alejandro Magno de Flavio Arriano, fundó una ciudad cerca del Sir Daria. La llamó Cirópolis o *Kurushkatha.

Hacia 530 a. C., Ciro emprendió una campaña contra los masagetas, nómadas habitantes de la cuenca del río Araxes, en la frontera noreste del imperio, quienes en algunas fuentes se mencionan como escitas, de quienes los diferencia Heródoto.

Según este autor, Ciro marchó sobre el territorio masageta y comenzó a realizar obras para cruzar el río. Una embajada de la reina masageta Tomiris, rechazó la oferta de rendición persa y le planteó dos opciones: combatir del lado persa o del lado masageta del río. Siguiendo el consejo de Creso, Ciro se decidió por tomar la iniciativa y ofrecer batalla en el campo enemigo.